miércoles, marzo 26, 2008
El virus migra a las células nerviosas
(Pascuas: a la medida de fuerza del campo que parece prometer “desabastecimiento” de carnes, mas otras cosas derivadas de nuestras vaquitas ajenas, se plegó suavemente, como el humo de un incienso, la prohibición dogmática de no comer carne para el pueblo católico… El pequeño círculo ciñe en ese intenso viernes de abstención carnívora la fuerza del interior bucólico y compacto -pequeños, medianos y grandes productores de la tierra en Misa Criolla-. Confirmando lo que las Madres hace un tiempo atrás contra Macri cuando tomaron la catedral para pedir ejecución de obras de viviendas para pobres: Dios está detrás de todo esto. ¿Cómo quebrar el íntimo y milenario diálogo de Dios con los dueños de la tierra? No comerás carne.)
Pero ayer pasaron cosas que se veían venir, aunque la habilidad gubernamental estaba, parecía, medida por su capacidad de sostenerlas en estado de latencia. Gran desprendimiento de témpano, por calentamiento político. Había una "pelea cultural" ya dada con eso que llamamos clase media, y que nunca debió precipitarse. Sobre todo porque lo de ayer, a no ser por D'Elía y su fantasía piquetera, pareció una interna de la clase media: la de los que tienen conciencia para sí (beneficiarios, igual, del modelo, pero tan solidarios con sus primos del campo) y los que tienen conciencia para los otros (la clase media que hizo la opción por los pobres). Re-ten-ciones, carajo! aulló el coro Kennedy montonero. Sí, Mario, es cierto: Más allá de las razones relativas, sobre las que ya se habló, hay dos factores que inducen a la preocupación. El primero es la exacerbación de planteos binarios vetustos pero no removidos de la cultura política: campo versus ciudad, peronistas versus gorilas, clases medias urbanas versus trabajadores sindicalizados. Esas díadas no fueron demasiado fértiles en los últimos 50 años, o en el mejor de los casos se agotaron. Su reaparición en tantos relatos es una mala nueva en una sociedad que es más plural, más democrática, más compleja y, básicamente, distinta de lo que era medio siglo atrás. Pero qué sería del kirchnerismo sin esa restauración discursiva de la sociedad binaria que, no existe mas, sí, pero que es al paraíso perdido que el arca kirchnerista nos quiere devolver. ¿Cómo explicaría el mismísimo kirchnerismo sus políticas de alianzas, que son también, por añadidura, políticas de adversarios? La sensación es que el kirchnerismo es un esquema ganador (crece, crece, la economía desde el pie) pero que su corazoncito político destesta a los ganadores. Es una gran política que hace ganar a quienes odia, y no "gratuitamente". Sigue siendo una forma de arbitrar en favor del modelo del orden democrático: la hegemonía cultural de los vencidos.
Pero ayer pasaron cosas que se veían venir, aunque la habilidad gubernamental estaba, parecía, medida por su capacidad de sostenerlas en estado de latencia. Gran desprendimiento de témpano, por calentamiento político. Había una "pelea cultural" ya dada con eso que llamamos clase media, y que nunca debió precipitarse. Sobre todo porque lo de ayer, a no ser por D'Elía y su fantasía piquetera, pareció una interna de la clase media: la de los que tienen conciencia para sí (beneficiarios, igual, del modelo, pero tan solidarios con sus primos del campo) y los que tienen conciencia para los otros (la clase media que hizo la opción por los pobres). Re-ten-ciones, carajo! aulló el coro Kennedy montonero. Sí, Mario, es cierto: Más allá de las razones relativas, sobre las que ya se habló, hay dos factores que inducen a la preocupación. El primero es la exacerbación de planteos binarios vetustos pero no removidos de la cultura política: campo versus ciudad, peronistas versus gorilas, clases medias urbanas versus trabajadores sindicalizados. Esas díadas no fueron demasiado fértiles en los últimos 50 años, o en el mejor de los casos se agotaron. Su reaparición en tantos relatos es una mala nueva en una sociedad que es más plural, más democrática, más compleja y, básicamente, distinta de lo que era medio siglo atrás. Pero qué sería del kirchnerismo sin esa restauración discursiva de la sociedad binaria que, no existe mas, sí, pero que es al paraíso perdido que el arca kirchnerista nos quiere devolver. ¿Cómo explicaría el mismísimo kirchnerismo sus políticas de alianzas, que son también, por añadidura, políticas de adversarios? La sensación es que el kirchnerismo es un esquema ganador (crece, crece, la economía desde el pie) pero que su corazoncito político destesta a los ganadores. Es una gran política que hace ganar a quienes odia, y no "gratuitamente". Sigue siendo una forma de arbitrar en favor del modelo del orden democrático: la hegemonía cultural de los vencidos.
martes, marzo 25, 2008

Monzón
Monzón, en homenaje al napalm.
Una ramita se asoma del talón, silvestre:
me llamo Juan Ramón,
me dicen Monzón.
Gallo del ring amateur golpeando la campana de bronce de la
capilla donde el primero de
mayo Padre Francisco bendice herramientas…
Monzón no puede ser un soldado.
Monzón cierra los ojos: el arroz de vitamina vietnamita
dinamita el cuerpo del reo
que bajo la lluvia de sus puños prefiere consumirse en un soplo
de gelatina ardiente.
El reo de noche sueña que es una niña vietnamita
en la noche lúgubre rociada por napalm.
En la ex Saigón, hoy Ho Chi Minh. Mañana: ciudad mocoví.
Monzón es el Napalm argentino.
Monzón, en homenaje al napalm.
Una ramita se asoma del talón, silvestre:
me llamo Juan Ramón,
me dicen Monzón.
Gallo del ring amateur golpeando la campana de bronce de la
capilla donde el primero de
mayo Padre Francisco bendice herramientas…
Monzón no puede ser un soldado.
Monzón cierra los ojos: el arroz de vitamina vietnamita
dinamita el cuerpo del reo
que bajo la lluvia de sus puños prefiere consumirse en un soplo
de gelatina ardiente.
El reo de noche sueña que es una niña vietnamita
en la noche lúgubre rociada por napalm.
En la ex Saigón, hoy Ho Chi Minh. Mañana: ciudad mocoví.
Monzón es el Napalm argentino.
lunes, marzo 24, 2008
domingo, marzo 23, 2008
Las afueras
La velocidad no es tiempo. Los otros días le decía a G.: ojo, mirá que no voy a tener señal. ¿Cuándo lo dije por primera vez? ¿Hace un año, dos años, cinco años? En este pequeño relato ("Ares no fue hallado en todo el día, ni en su domicilio ni en su despacho. Era imposible dar con él.") lo primero que me vino a la mente fue: claro, hoy hay celular. Y un celular apagado es una señal política inequívoca. Cuántos dicen "no me atiende el celular", cuántos ex candidatos repiten en soledad "no me atienden el celular". Porque llamar a un despacho, bueno, está la secretaria que te dice que está en una reunión, o que lo llamó la mujer de urgencia porque el nene... No estar en el despacho ni en la casa, significó: está en algún lugar incierto, inaccesible, en el tramado del golpe, según la anécdota. Un mundo sin celular ni ansiolíticos, ¿existió alguna vez? Y no me vengan con el clasismo de la comunicación: conozco cartoneros con celular. En fin, las revoluciones miden capacidades de adaptación, "cambios naturales". No es el hombre frente a la máquina, no. La línea H, entre varias cuentas pendientes, tiene la de que no tenés señal. En la línea de la consonante muda, juro, una vez viajé solo. Solo es solo: único pasajero. Y había que ver al tren parar en la estación Venezuela, y que nadie ascienda, y que nadie descienda, esa lentitud vaporosa, esa espera, ese cumplimiento. Bruto como soy, hubiese dicho, "un viaje kafkiano". Bueno, con la misma naturalidad es que recibí hace un tiempo "Las afueras", de Paula Peyseré. El libro es una revolución, pero una revolución en estos términos: algo que opera en nuestro sistema nervioso, una revolución cuyo sujeto es una velocidad impersonal sobre el cuerpo. Y cuando uno promedia su lectura, justamente, tiene la sensación de que el libro es familiar, de que su sentido -perdido para siempre- habita en el tono de una novela coral que nos está contando algo, y no sabemos qué, y tampoco sabemos que no sabemos qué... Peyseré es como si hubiese estado siempre. Las afueras, si no lo leíste, tenés que leerlo, siome.
sábado, marzo 22, 2008
El círculo de su identidad
por Sebastián Vázquez
El gobierno aplica una nueva medida con respecto a las retenciones: retenciones móviles para los cultivos, descenso de la tasa para la ganadería y algún otro producto. Es alentador percibirlo como una medida que permite la intervención del estado en cuestiones fundamentales como qué producir en los campos. Pero, a pesar del nivel de las reacciones, no nos encontramos frente a una reforma agraria o a un estatuto del peón, sino simplemente a una modificación de tasas de retenciones ya existentes y donde solo se sugiere, tímidamente, un impulso a la producción de materias primas altamente sensibles para el consumo interno. Es decir, no es ésta una intervención fuerte del gobierno, que patee el tablero y obligue a discutir el tema más tabú de los últimos años: la soja; o que permita un nuevo esquema de definiciones en lo relativo a cómo producir, cuánto exportar, a qué precios.
De la misma forma, el gobierno no termina de cerrar nunca el círculo que implica su identidad, su perfil productivo. Es claro que ni por asomo cualquier gobierno hubiera hecho lo que hizo el de Nestor Kirchner. Ni siquiera la mitad de las cosas. En este sentido sí definió de forma muy clara su identidad, pero es una identidad marcadamente política. Las claves, los pilares de lo que se podría definir como el "modelo productivo kirchnerista" no son de paternidad kirchnerista sino duhaldista. Y ésa es una batalla que Duhalde encaró prácticamente desde el principio y que permitió dar sustento filosófico a su construcción de poder. La primera oposición al menemismo, a "los ´90", nació de adentro. Y se fue elaborando a lo largo de los años hasta constituirse en tercera pocisión frente a otras dos opciones que, lejos de ser opuestas, eran casi la misma. En los meses que marcan el final del 2001 y el comienzo del 2002, las opciones de "modelo" eran tres: dolarizar, devaluar para al corto tiempo instalar una nueva convertibilidad y la opción Duhalde.
La devaluación llevaba oculta una confesión: durante años dijimos que nuestra moneda valía más que lo que realmente valía. Anular la ley de convertibilidad implicó algo así como quitar un techo que asfixiaba a la economía argentina y sus efectos son los que permiten no sólo el crecimiento gigante y sostenido, sino también el famoso "viento de cola" que genera el aumento en la actividad. Una readecuación del precio de la moneda supone un aumento de la "competitividad" para la economía argentina, a la vez que un aumento de los precios de ciertos productos que se fabrican afuera y nosotros importamos. De por si, esto implica que habrá transformaciones en la producción, el consumo y el comercio, que los hubo. Las retenciones son una medida osada, inteligente, indispensable para no consolidar un país mucho más "injusto" del que vivimos, pero... ¿cuál es la contracara de esas retenciones? ¿Cuál es el "sujeto económico" o el "actor social" que se beneficia con esa medida? Se me ocurren 3 cosas: 1- los transportes (que pierden mucho en 5 años de peso devaluado y tarifa congelada), que sería subsidiar a una actividad que no produce ni ganancias, ni mayor empleo del que ya tenían, ni ampliación de la infraestructura, es simplemente subsidiar una actividad que anda mal (aunque no para que ande mejor) y que no se quiere o no se puede transformar; 2- la solidez financiera, que beneficiaría a todos los argentinos y a todos los sectores productivos ya que blinda al país frente a las turbulencias financieras constantes del globo (que es cierto, pero hasta ahí); 3- algún subsidio tímido y distraído a algunas actividadeas productivas (las menos de las veces). ¿Cuál es entonces el modelo económico de esta nueva era post neoliberal? ¿Cuál es la intervención del Estado en la economía (que siempre TIENE QUE EXISTIR: acá, en Francia, en EE.UU., en Venezuela, o donde se te ocurra)? ¿Qué tipos de producción alienta, impulsa, subsidia? ¿Cómo protege su medio ambiente (fundamental para un país agroexportador)? ¿Qué carreras alienta? ¿Qué importamos y qué exportamos?
Porque el fin de la convertibilidad nos emparenta, aunque sea lejanamente con una etapa de industrialización por sustitución de importaciones. Si el dolar sale el triple, hay ciertas cosas que el público seguirá consumiendo pero ya no podrá pagar. Aunque en este caso, el modelo parece ser de industrialización por resurreccion de muertos: la misma capacidad instalada, las mismas máquinas que comenzaron a apagarse para siempre en el ´96, ´97 empiezan hoy a hechar humo. Muy pocas cosas nuevas, nada de industrias relacionadas con la tecnología, con la maquinaria pesada (salvo algunas pequeñas excepciones), etc. Sí algunos nichos que florecen casi instantaneamente al cerrarse o encarecerse las fronteras: la ropa es un ejemplo. Pero sin una fuerte intervención del Estado hoy esa industria utiliza entre algunas de sus formas el trabajo esclavo a pasitos de la plaza de Mayo para indignación del lector de diarios.
Uno después lee párrafos (como los de acá) y te entran dos dudas (por lo menos): ¿quién lincharía a los productores que hoy protestan si su incursión se prolongara hasta el conurbano o la mismísima Plaza de Mayo?, ¿desde dónde lloverían las piedras al grito de "no son una confiscación sino un instrumentio de desarrollo"? No hay quien las tire. Segunda pregunta: ¿política y acuerdos es igual a subsidio? ¿Es el único idioma que habla el gobierno? Sí y sí, si dejamos afuera la definición de un proyecto productivo.
por Sebastián Vázquez
El gobierno aplica una nueva medida con respecto a las retenciones: retenciones móviles para los cultivos, descenso de la tasa para la ganadería y algún otro producto. Es alentador percibirlo como una medida que permite la intervención del estado en cuestiones fundamentales como qué producir en los campos. Pero, a pesar del nivel de las reacciones, no nos encontramos frente a una reforma agraria o a un estatuto del peón, sino simplemente a una modificación de tasas de retenciones ya existentes y donde solo se sugiere, tímidamente, un impulso a la producción de materias primas altamente sensibles para el consumo interno. Es decir, no es ésta una intervención fuerte del gobierno, que patee el tablero y obligue a discutir el tema más tabú de los últimos años: la soja; o que permita un nuevo esquema de definiciones en lo relativo a cómo producir, cuánto exportar, a qué precios.
De la misma forma, el gobierno no termina de cerrar nunca el círculo que implica su identidad, su perfil productivo. Es claro que ni por asomo cualquier gobierno hubiera hecho lo que hizo el de Nestor Kirchner. Ni siquiera la mitad de las cosas. En este sentido sí definió de forma muy clara su identidad, pero es una identidad marcadamente política. Las claves, los pilares de lo que se podría definir como el "modelo productivo kirchnerista" no son de paternidad kirchnerista sino duhaldista. Y ésa es una batalla que Duhalde encaró prácticamente desde el principio y que permitió dar sustento filosófico a su construcción de poder. La primera oposición al menemismo, a "los ´90", nació de adentro. Y se fue elaborando a lo largo de los años hasta constituirse en tercera pocisión frente a otras dos opciones que, lejos de ser opuestas, eran casi la misma. En los meses que marcan el final del 2001 y el comienzo del 2002, las opciones de "modelo" eran tres: dolarizar, devaluar para al corto tiempo instalar una nueva convertibilidad y la opción Duhalde.
La devaluación llevaba oculta una confesión: durante años dijimos que nuestra moneda valía más que lo que realmente valía. Anular la ley de convertibilidad implicó algo así como quitar un techo que asfixiaba a la economía argentina y sus efectos son los que permiten no sólo el crecimiento gigante y sostenido, sino también el famoso "viento de cola" que genera el aumento en la actividad. Una readecuación del precio de la moneda supone un aumento de la "competitividad" para la economía argentina, a la vez que un aumento de los precios de ciertos productos que se fabrican afuera y nosotros importamos. De por si, esto implica que habrá transformaciones en la producción, el consumo y el comercio, que los hubo. Las retenciones son una medida osada, inteligente, indispensable para no consolidar un país mucho más "injusto" del que vivimos, pero... ¿cuál es la contracara de esas retenciones? ¿Cuál es el "sujeto económico" o el "actor social" que se beneficia con esa medida? Se me ocurren 3 cosas: 1- los transportes (que pierden mucho en 5 años de peso devaluado y tarifa congelada), que sería subsidiar a una actividad que no produce ni ganancias, ni mayor empleo del que ya tenían, ni ampliación de la infraestructura, es simplemente subsidiar una actividad que anda mal (aunque no para que ande mejor) y que no se quiere o no se puede transformar; 2- la solidez financiera, que beneficiaría a todos los argentinos y a todos los sectores productivos ya que blinda al país frente a las turbulencias financieras constantes del globo (que es cierto, pero hasta ahí); 3- algún subsidio tímido y distraído a algunas actividadeas productivas (las menos de las veces). ¿Cuál es entonces el modelo económico de esta nueva era post neoliberal? ¿Cuál es la intervención del Estado en la economía (que siempre TIENE QUE EXISTIR: acá, en Francia, en EE.UU., en Venezuela, o donde se te ocurra)? ¿Qué tipos de producción alienta, impulsa, subsidia? ¿Cómo protege su medio ambiente (fundamental para un país agroexportador)? ¿Qué carreras alienta? ¿Qué importamos y qué exportamos?
Porque el fin de la convertibilidad nos emparenta, aunque sea lejanamente con una etapa de industrialización por sustitución de importaciones. Si el dolar sale el triple, hay ciertas cosas que el público seguirá consumiendo pero ya no podrá pagar. Aunque en este caso, el modelo parece ser de industrialización por resurreccion de muertos: la misma capacidad instalada, las mismas máquinas que comenzaron a apagarse para siempre en el ´96, ´97 empiezan hoy a hechar humo. Muy pocas cosas nuevas, nada de industrias relacionadas con la tecnología, con la maquinaria pesada (salvo algunas pequeñas excepciones), etc. Sí algunos nichos que florecen casi instantaneamente al cerrarse o encarecerse las fronteras: la ropa es un ejemplo. Pero sin una fuerte intervención del Estado hoy esa industria utiliza entre algunas de sus formas el trabajo esclavo a pasitos de la plaza de Mayo para indignación del lector de diarios.
Uno después lee párrafos (como los de acá) y te entran dos dudas (por lo menos): ¿quién lincharía a los productores que hoy protestan si su incursión se prolongara hasta el conurbano o la mismísima Plaza de Mayo?, ¿desde dónde lloverían las piedras al grito de "no son una confiscación sino un instrumentio de desarrollo"? No hay quien las tire. Segunda pregunta: ¿política y acuerdos es igual a subsidio? ¿Es el único idioma que habla el gobierno? Sí y sí, si dejamos afuera la definición de un proyecto productivo.
viernes, marzo 21, 2008
¿Hace falta aclarar de que no es literal?
Que el post enterior no es exactamente lo que pienso. Extremar un razonamiento, ordenarlo, que contiene todo el racismo que el mismo progresismo incuba, modulando lo que para mi es, ya, la raíz cultural de un problema político: desde la ilustración montonera o bolchevique, hasta el evangelismo radical. Quiero decir: peleamos contra el cierre de talleres que nos dan de comer y que nos permiten, ay, llegar hasta el fondo, hasta ese vecino silvestre, a "reeducar" su lengua con la ética de nuestra estética. Esta es la representación que yo me hago, y claro, ahí cabe pensar todo lo que creemos que está en la lengua, "bruta", ¿no? Esa imagen se me dio. Lo que este entiende es, justamente, al revés, y me irrita un poco, sobre todo, porque ampara lo que digo en el paradigma Saccomanno (al que no leí porque no me interesa leer) que es, junto con José Pablo, o, sobre todo a partir del paradigma José Pablo (el ideólogo de los K, como les gusta instalar por ahí), quien mas "vulgarmente", sí, ahora sí, instala, por ejemplo, esta idea: todos los tacheros escuchan radio 10, o sea, son hablados por la frecuencia radio 10, o sea, todos los tacheros son fachos. Esta asociación tachero-facho, es racista. Yo podría pensar "vulgarmente", hay que estar todo el día 15 horas con el culo en el auto y tragarte una hora en 9 de julio y Belgrano por un "corte" y salir intacto... Para el caso, sí, este texto me resulta mucho mas claro, no sólo de mis propias ideas, sino del mismo malestar general que Diego (que parece que no duda de todo) cree ver en mi. Cuando releo el post anterior: Nadie es vulgar. El negocio de la cultura es tranquilizar conciencias. Pero el vulgo intuye una oscura forma de racismo. Canciones viejas en otro idioma. Nadie está a la altura de ese vuelo vulgar, nadie atrapa a ese pajarito oscuro, nacional. Ahora cierran los talleres con los que querían evangelizar la vulgaridad. Talleres para la lírica social. Pensé que sobre el final estaba siendo claro de la clave irónica del texto: lo vulgar es una forma de atrapar en términos despreciativos algo de lo que se está afuera, que tiene otra historicidad, supongamos. Claro como el agua nunca, pero sí que estaba mínimamente poniendo en duda y tensión, justamente, ese mismo síntoma que expone una desilusión fundamental, sobre todo, a la hora de pensar, que es ésta hora, la productividad histórica de algunas ideas. Vuelvo: estaba tratando de extremar la raíz de desprecio hacia eso que llamamos pueblo. La idea de que el pueblo es facho, ¿se entiende? Eso, la idea de que el pueblo es facho es nuestro fascismo. Eso.
jueves, marzo 20, 2008
Vengo a buscar nomás lo que es mío
Para el vulgo, el copamiento del Indec tiene el mismo sentido que si se hubiera intervenido el Servicio Meteorológico, o sea, hay un organismo cuya función social mas importante es la emisión de mensajes a la sociedad que está siendo distorsionado. Bueno, lo que el vulgo siente, es que le mienten, pero no sólo que le mienten, lo que el vulgo siente es que le mienten todo el día y todo el tiempo, y esa mentira actúa sobre la víscera mas sensible, como decía el General cuyos restos nunca descansarán en paz. El niño vulgar que entra al chino, y frente a un cajón de limones a 11$ el kilo, de pronto, mientras una bandada de gaviotas de protesta picotea las góndolas, comienza a gritar, ¡el rey está desnudo! El ser vulgar tiene ideas vulgares sobre las cosas. El vulgo siente que no es lo mismo decir sí hay un problema, que matar al mensajero. Le encanta además la frase: no hay que matar al mensajero. El vulgo españolísimo no siente, ni sabe, ni intuye que –sobre todo- no hubo inteligencia para evitar que la lectura sea ésta, la de un montaje del género que una década atrás llenó las salas, “mentiras del poder”. Para el vulgo siempre gobiernan los mismos, una teoría muy precisa en cuanto a su intuición gruesa: toda pelea es por el poder, y un poder que tenía a sus nativos, a su pueblo originario, los militares, pero después vino la civilización democrática y arrasó con todo, todo, todo. Y que entonces la acumulación de poder para sólo el poder, para la toma del poder ya tomado… El vulgo siente que la diferencia del número de la inflación real con el de la inflación oficial es algo personal, “se metieron conmigo, éstos, que después hablan de, etc.”. El vulgo siente que la vulgaridad oficial es el precio de su lujo. La sintonía se está perdiendo. Empieza una etapa difícil. El vulgo siente que el paro del campo es un poco justo. El vulgo es cacerolero, furioso, obstinado, rompe los esquemas de la izquierda, aunque a veces cante sus canciones. Aunque el vulgo tarareó alguna vez a Víctor Heredia, cuando volvía la democracia, y el vecino ése, al que oscuramente se llevaron, tenía una madre del dolor, partera de la historia. El vulgo es la base social de todos los gobiernos, pero lo es fervorosamente de los duros. El vulgo es lo mas sutil. El vulgo vuela alto. El vulgo sabe que la cultura es de izquierda, por eso es vulgar. El vulgo no, no quiere que le mientan. No quiere que le mientan en la cara. El vulgo sueña con el precio de la papa. Pero el vulgo no es una papa. Sabe que las peores sospechas recaen sobre él: ¿era el vulgo el que subía el volumen de la radio para que no se escuche la picana? Del vulgo salieron torturadores, mas nunca guerrilleros. Guerrillero de doble apellido que estás en el cielo. ¿La muerte de la izquierda es una lenta agonía cultural? El vulgo es el verdadero "protagonista de la democracia de mercado pletórico de bienes". El vulgo no fue a Vietnam, fue a Malvinas. El vulgo es metafísico. Nadie es vulgar. El negocio de la cultura es tranquilizar conciencias. Pero el vulgo intuye una oscura forma de racismo. Canciones viejas en otro idioma. Nadie está a la altura de ese vuelo vulgar, nadie atrapa a ese pajarito oscuro, nacional. Ahora cierran los talleres con los que querían evangelizar la vulgaridad. Talleres para la lírica social. Ahora es un tiempo mas oscuro, seguro. Pero, padre, ¿por qué te duele tanto cuando se cumplen tus profecías? Nuestro sueño pertenece al sueño, ser el quinto beatle. Ayer llovió, hoy paró. Hoy salió el sol.
Sólo el amor salvará al pueblo.
Sólo el amor salvará al pueblo.
miércoles, marzo 19, 2008
lunes, marzo 17, 2008
Napalm
Monzón machado
Después de leer Machado,
palabras que no usa:
clepsidra,
adamantino,
rueca (no, rueca sí),
tahúr, tahúr,
pitagórica, prensiles,
cangilones, cangilones vacíos,
¿dónde tiene su morada la rueca
y la clepsidra?, ¿tahúr?
Recita en la noche ceferina:
Que nada me invada de afuera,
que sólo me escuche yo dentro
Monzón no palma
El frío del frigorífico, el frío de la carne: un pan
de sangre
con la esmeralda roja
del hielo en el corazón:
charcos de sangre hacen un cielo para
las vacas
que pastan, que se quedan pendientes
como del diente: así la res
que liga sus puños,
satélites imperceptibles alrededor
de una luna rojísima en Mataderos.
Todavía Monzón no palma
Todavía está, de chico, parado apretando
los puños. Todavía escucha los puños
contra la pared de carne de vaca. Todavía está
parado viendo la pared del cuarto temblar:
los puños al rojo vivo.
Todavía tiene la luz de la lamparita que
desciende como un huevo de luz lechosa
hasta su cabeza como una araña lo haría:
lana de vidrio en su conciencia, el comisario
trajo al reo y se lo puso en medio del patio,
que hable. Reo y res, cuelgan del mismo gancho.
Carne, carne, carne.
Todavía su puño, que es
una lamparita a punto de quemarse,
está hundiéndose en la luz,
en el agua, en el balde, en la carne.
Después de leer Machado,
palabras que no usa:
clepsidra,
adamantino,
rueca (no, rueca sí),
tahúr, tahúr,
pitagórica, prensiles,
cangilones, cangilones vacíos,
¿dónde tiene su morada la rueca
y la clepsidra?, ¿tahúr?
Recita en la noche ceferina:
Que nada me invada de afuera,
que sólo me escuche yo dentro
Monzón no palma
El frío del frigorífico, el frío de la carne: un pan
de sangre
con la esmeralda roja
del hielo en el corazón:
charcos de sangre hacen un cielo para
las vacas
que pastan, que se quedan pendientes
como del diente: así la res
que liga sus puños,
satélites imperceptibles alrededor
de una luna rojísima en Mataderos.
Todavía Monzón no palma
Todavía está, de chico, parado apretando
los puños. Todavía escucha los puños
contra la pared de carne de vaca. Todavía está
parado viendo la pared del cuarto temblar:
los puños al rojo vivo.
Todavía tiene la luz de la lamparita que
desciende como un huevo de luz lechosa
hasta su cabeza como una araña lo haría:
lana de vidrio en su conciencia, el comisario
trajo al reo y se lo puso en medio del patio,
que hable. Reo y res, cuelgan del mismo gancho.
Carne, carne, carne.
Todavía su puño, que es
una lamparita a punto de quemarse,
está hundiéndose en la luz,
en el agua, en el balde, en la carne.
Esta es la paradoja radical de la que siempre hablamos. Esa pulsión por morderse la cola.
Suicidio egoísta, suicidio altruista,,,, suicidio radical.
Suicidio egoísta, suicidio altruista,,,, suicidio radical.
viernes, marzo 14, 2008
miércoles, marzo 12, 2008
Preferimos no hacerlo
Algunos escritores –entre ellos varios de los que firman esta carta– fueron invitados a participar en lecturas de poesía u otras actividades en la Casa del Escritor de la ciudad de Buenos Aires (en algunos casos ofreciendo un pago), casi en el mismo momento en que se conocía la noticia de que van a ser cerrados más de 500 talleres de los centros culturales de la ciudad y despedidos unos 250 docentes que trabajan en ellos. Ante ese concreto estado de cosas, nos parece que participar implicaría aceptar que se nos dé un lugar que se le está quitando a muchos otros. Mientras persistan estas condiciones –que, por supuesto, no se dan sólo en la cultura–, preferimos no hacerlo.
Rodolfo Alonso
César Bisso
Leopoldo Brizuela
Susana Cella
Javier Cófreces
Manuela Fingueret
Daniel Freidemberg
Carlos Juárez Aldazábal
Leonor Silvestri
Alberto Szpunberg
Juano Villafañe
etc.
Me llegó todo junto: una invitación de gente amiga a leer, una invitación de gente amiga y compañera a firmar el NO a leer, un ratito después. Primero respondí que sí a leer (ya que pagan), después al segundo, a quien me convocaba a hacer algo, le respondí esta huevada: "No sé si estoy de acuerdo, mas allá de la razón de que necesito un mango para vivir y que cuando me lo dijeron me agarró un entusiasmo materialista moderado, pero entusiasmo al fin. Yo no aceptaría "un cargo" en la administración macrista, porque pienso que eso es avalar positivamente las líneas de gestión. Pero leí "gratis" para Ibarra que (... ahí puse un par de cosas no exactamente de la cultura). ¿Qué hizo Ibarra por la cultura salvo dar empleo?" Hay algo de: está mal echar gente, empleados, contratados, pero cuánto mal está echar gente de la cultura. Quise decir: sin ser delarruista, ni ibarrista, ni telermiano, leí alguna vez, en ciclos perdidos (no vaya a ser que los poetas nos la creamos); y esos eran gobiernos que también hacían cosas horribles, pero No en la cultura, y eran horribles porque eran mas traidores de su base de sustentabilidad. Quiero decir: probablemente uno rechaza a Macri en bloque, y en los otros gobiernos, la presencia de "grietas" (+ compañeros y funcionarios amigos) hacían un híbrido tolerable. ¿Políticas culturales (hacia la poesía)? No creo que ningún gobierno haya tenido mejores que las que tuvo De la Rúa: casa muni de la poesía, y después lo que hizo Lopérfido para garparnos libros y repartirlos en bibliotecas nacionales (eso lo hizo desde Nación, y tuvo su capítulo cucurtiano, el "Castells de la poesía"). Después no hay mas. Después no hay nada mas que yo recuerde. ¿Alguien me ayuda? Pero en relación a esta situación concreta, que es una intersección entre dos cosas que detesto que se junten: la poesía y la política, pienso que no voy a ir a leer, ni voy a firmar una nota. Hay cosas que me parecen mas graves, y frente a esas cosas, trato de hacer algo, aunque pase inadvertido porque no soy una persona pública. Todavía estoy dominado por esta sensación: cuando veo las cosas que hace Macri, mas pienso y juzgo al progresismo. ¿Por qué Ibarra habla? No sé si a alguien le puede caer mal esto que digo, tal vez me lo estoy diciendo a mi mismo. La cultura no es un frente. El posible cierre de Casa Puerto, el intento de suspender subsidios a las Cooperadoras escolares (según el proyecto original de Marcos Peña y el ex soviet Narodowski), que no se construyan mas Centros Verdes, en fin, la ciudad en pañales.
Hola.
Algunos escritores –entre ellos varios de los que firman esta carta– fueron invitados a participar en lecturas de poesía u otras actividades en la Casa del Escritor de la ciudad de Buenos Aires (en algunos casos ofreciendo un pago), casi en el mismo momento en que se conocía la noticia de que van a ser cerrados más de 500 talleres de los centros culturales de la ciudad y despedidos unos 250 docentes que trabajan en ellos. Ante ese concreto estado de cosas, nos parece que participar implicaría aceptar que se nos dé un lugar que se le está quitando a muchos otros. Mientras persistan estas condiciones –que, por supuesto, no se dan sólo en la cultura–, preferimos no hacerlo.
Rodolfo Alonso
César Bisso
Leopoldo Brizuela
Susana Cella
Javier Cófreces
Manuela Fingueret
Daniel Freidemberg
Carlos Juárez Aldazábal
Leonor Silvestri
Alberto Szpunberg
Juano Villafañe
etc.
Me llegó todo junto: una invitación de gente amiga a leer, una invitación de gente amiga y compañera a firmar el NO a leer, un ratito después. Primero respondí que sí a leer (ya que pagan), después al segundo, a quien me convocaba a hacer algo, le respondí esta huevada: "No sé si estoy de acuerdo, mas allá de la razón de que necesito un mango para vivir y que cuando me lo dijeron me agarró un entusiasmo materialista moderado, pero entusiasmo al fin. Yo no aceptaría "un cargo" en la administración macrista, porque pienso que eso es avalar positivamente las líneas de gestión. Pero leí "gratis" para Ibarra que (... ahí puse un par de cosas no exactamente de la cultura). ¿Qué hizo Ibarra por la cultura salvo dar empleo?" Hay algo de: está mal echar gente, empleados, contratados, pero cuánto mal está echar gente de la cultura. Quise decir: sin ser delarruista, ni ibarrista, ni telermiano, leí alguna vez, en ciclos perdidos (no vaya a ser que los poetas nos la creamos); y esos eran gobiernos que también hacían cosas horribles, pero No en la cultura, y eran horribles porque eran mas traidores de su base de sustentabilidad. Quiero decir: probablemente uno rechaza a Macri en bloque, y en los otros gobiernos, la presencia de "grietas" (+ compañeros y funcionarios amigos) hacían un híbrido tolerable. ¿Políticas culturales (hacia la poesía)? No creo que ningún gobierno haya tenido mejores que las que tuvo De la Rúa: casa muni de la poesía, y después lo que hizo Lopérfido para garparnos libros y repartirlos en bibliotecas nacionales (eso lo hizo desde Nación, y tuvo su capítulo cucurtiano, el "Castells de la poesía"). Después no hay mas. Después no hay nada mas que yo recuerde. ¿Alguien me ayuda? Pero en relación a esta situación concreta, que es una intersección entre dos cosas que detesto que se junten: la poesía y la política, pienso que no voy a ir a leer, ni voy a firmar una nota. Hay cosas que me parecen mas graves, y frente a esas cosas, trato de hacer algo, aunque pase inadvertido porque no soy una persona pública. Todavía estoy dominado por esta sensación: cuando veo las cosas que hace Macri, mas pienso y juzgo al progresismo. ¿Por qué Ibarra habla? No sé si a alguien le puede caer mal esto que digo, tal vez me lo estoy diciendo a mi mismo. La cultura no es un frente. El posible cierre de Casa Puerto, el intento de suspender subsidios a las Cooperadoras escolares (según el proyecto original de Marcos Peña y el ex soviet Narodowski), que no se construyan mas Centros Verdes, en fin, la ciudad en pañales.
Hola.
martes, marzo 11, 2008
lunes, marzo 10, 2008
La guerra es el fantasma de estos días.

¿Qué hacía que un liberal argentino apoye, reivindique, la guerra de Malvinas? ¿La recuperación de cierto honor militar que legitime para una futura hipótesis golpista al brazo siempre armado, excepcionalmente político, de su clase? El partido militar es el tema. El fin del partido militar, linealmente, es el comienzo de la democracia, y la democracia es el principio de una crisis de representatividad que dura hasta hoy, aunque no siempre bajo las mismas formas ni intensidades. Gobernar no es hacer feliz al pueblo. Los partidos, que no eran carmelitas descalzas antes del orden democrático, se mantenían igual bastante afines a sus principios originarios, y tuvieron que ser, definitivamente, a partir de 1983, algo que sustituya al partido militar. Tuvieron que aprender una nueva tecnología de poder de manera irreversible. Es decir, atender a la necesidad de articular y adaptar a los ciclos mundiales una economía dependiente, todo, bajo el manto de la continuidad democrática.
La guerra trituró al problema histórico Malvinas, por empezar, deshistorizándolo, envolviéndolo en la bruma del alcohol y trasnoche militar. En fin, mas allá de la compleja trama diplomática posterior y del protocolo oficial de siempre, vivimos en un país cuya única guerra moderna implica que tengamos que decirle a esa vaga figura que recorre los pasillos de un tren vendiendo calcomanías, gracias. Gracias por perder. Gracias por perder la guerra. A esa derrota le deberíamos la democracia.
La otra guerra es la guerra interna, es la guerra en la que, a sus ex combatientes hoy, nunca les diríamos "gracias por perder". Es decir, a un ex detenido desaparecido que pasó temporadas en el circuito represivo "Atlético-Banco-Olimpo", a un ex combatiente de la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez, nadie le diría "gracias por perder". Así como, lentamente, se fue abandonando el "gracias por ganar" a los militares que ganaron, con la picana en la mano.
Y sin embargo, en la división de inocencias y responsabilidades, en esa proyección de colimbas que temblaban en las trincheras tarareando km 11 y oficiales que venían de los sótanos de la ESMA a los gritos, hay una proyección del NUNCA MÁS: el intento por juzgar abusos, violaciones a los DDHH, en los mismos términos de "genocidio" en que fueron juzgados en la guerra interna. Fuimos a la guerra con todo lo que teníamos encima, con todo lo que teníamos adentro. Con el guerrero Giachino que entró pateando una puerta como en un allanamiento y no encontró a un guerrillero durmiendo.
Guerra interior llama a la guerra sucia Verbitsky en su libro La posguerra sucia. Ahora afina en este tono: la guerra sucia que los militares le declararon a la sociedad civil. Las afinaciones de la cuerda de esa guerra, parecen marcar un solo bando armado. Ya dijimos que no a la "teoría de los dos demonios" el mismo día en que condenamos al nazismo, a la conquista de América y del Desierto, etc. Y sin embargo, la palabra guerra, siempre atada a la locura, vuelve y persiste. Un país es una guerra incesante, tenemos fe de eso. (A mi me parece bien llamar al proceso político iniciado en el golpe del '55, guerra.)
El orden democrático es un orden en el que los Ex Centros de Detención (que todavía subsisten como evidencia jurídica) serán señalizados como en una ciudad europea las huellas del horror que vivieron los civiles, y la guerra seguirá siendo reivindicada (y sus soldados) bajo el peso de la imagen brutal del contexto social y político en el que fue llevada a cabo. Y así, esas dos formas de guerra que hicieron parir esta modernidad, este orden, contienen a esas dos extrañas figuras sobre las que vamos a pensar toda nuestra vida: los ex detenidos, los ex combatientes, alrededor de las cuales damos sentido a un montón de preguntas, dudas, incertidumbres y certezas, por ejemplo, en este humilde blog nacional y popular.
El orden democrático es un orden en el que los Ex Centros de Detención (que todavía subsisten como evidencia jurídica) serán señalizados como en una ciudad europea las huellas del horror que vivieron los civiles, y la guerra seguirá siendo reivindicada (y sus soldados) bajo el peso de la imagen brutal del contexto social y político en el que fue llevada a cabo. Y así, esas dos formas de guerra que hicieron parir esta modernidad, este orden, contienen a esas dos extrañas figuras sobre las que vamos a pensar toda nuestra vida: los ex detenidos, los ex combatientes, alrededor de las cuales damos sentido a un montón de preguntas, dudas, incertidumbres y certezas, por ejemplo, en este humilde blog nacional y popular.
sábado, marzo 08, 2008
viernes, marzo 07, 2008
Plan Colombia Bolivariano
¿Cuál es el límite que en el conflicto de guerra interna en Colombia, Venezuela ha violentado? Hablo de un límite vaporoso, pero contundente; vaporoso porque no se trata de un hecho fáctico como el episodio de guerra vivido y la violación territorial de un país. Pero es un límite violado dentro del terreno impreciso de la política, cuyo campo y límites parecen difusos.
¿Qué significa la legitimación de las FARC? El criterio republicano puede ser un arma de la sabiduría popular de doble filo: no formalices por izquierda lo que está sujeto a una correlación de fuerzas provisoria, porque cuando lo formalizan por derecha te rompen el culo. Las fuerzas armadas que se apoyan por derecha son mas poderosas y fácilmente equipables -legítimamente equipables, legalmente también- que las fuerzas armadas revolucionarias apoyadas por izquierda, a través de turbios pasos fronterizos.
Meter la cola en lo que -por izquierda y derecha- debe resolver Colombia, precisa de algo tan sutil como imposible: dejar para la diplomacia agresiva de un imperio el horror de la instromisión, y fijar como barrera inquebrantable el límite de los derechos humanos, como terreno sagrado, pre-político.
Eso no quita que en el proceso de canje humanitario con fuertísimo protagonismo chavista, se pueda erosionar a un gobierno cipayo como el de Colombia. El problema es hacer las dos cosas a la vez: defender a los secuestrados de las FARC de la inhumana predisposición negociadora de Uribe e hinchar por las FARC...
Porque el reconocimiento humanitario de la víctima, nos guste o no, tiene bajo su manto una condena implícita a la situación, al secuestro, a un derecho elemental vulnerado, que en los hechos, lo es por las FARC. Uribe no secuestró a Ingrid, es el arma moral de la derecha. Lo que hagan después con la represión, los para-militares, etc., es una cuestión interna que requiera inteligencia, diplomacia, frialdad.
Pero el Plan Colombia (además de ser una fuente de dinero) es una forma institucional de fijar, con procedimientos claros e inequívocos, una terminal imperialista. Pero Chávez tiene su Plan Colombia, que es la asistencia externa, la diplomacia de las FARC (mas todas las especulaciones sumadas), operación mucho mas compleja, y con pocas garantías de legitimidad interna sobre todo.
La influencia diplomática imperial parece que tiene modos combinados: por un lado golpes que pueden fallar (el abril venezolano del 2002) y una fina forma de blindar apariencias republicanas que, salvo en este fatal acto de guerra dos kilómetros adentro de suelo ecuatoriano, hacía de Colombia una República prolija.
Está claro, lo mas grave, lo inadmisible, automáticamente inadmisible, es la violación de la soberanía ecuatoriana. No quiero abonar al lirismo lilista de la embajada, pero, pensemos un instante, una vez que las imágenes del horror ceden, en cuán mala es la diplomacia chavista.
Hay una lógica: reocupar el espacio de Fidel y Cuba que, quién lo dudó y lo duda, tenía vínculos extraordinarios con los 1,2,3 vietnams de América Latina. (Nuestros montos, nuestros perros, etc., hacían la colimba en La Habana.) El tema es que ese orden, lo era, en el mundo bipolar, en la guerra fría. De alguna manera eso hacía a un duro equilibrio del mundo. Pero Fidel siempre fue un nacionalista popular, mucho menos dogmático que el Che, a la hora de pensar los procesos locales de los países. Las particularidades.
Fidel no era trosco. No es trosco. Perdón. Y tenía la visión estadista que le permitía leer en la interna burguesa "de los países hermanos" e innovar apuestas firmes. Fidel movió la cola con Alfonsín, con Néstor, Con Cristina. Yo creo que también con Duhalde.
(En la noche de las conspiraciones se oyen de Chávez versiones descontroladas. Dije: en la noche complicada de las conspiraciones. Porque la política internacional tiende a ser mucho mas reducida a veces en sus matices que los análisis locales, tiende a estar mucho mas sujeta en los análisis de café a las teorías conspirativas, creo, para llenar ese hueco de ignorancias que, ningún argentino de bien, asegura tener.)
¿Qué significa la legitimación de las FARC? El criterio republicano puede ser un arma de la sabiduría popular de doble filo: no formalices por izquierda lo que está sujeto a una correlación de fuerzas provisoria, porque cuando lo formalizan por derecha te rompen el culo. Las fuerzas armadas que se apoyan por derecha son mas poderosas y fácilmente equipables -legítimamente equipables, legalmente también- que las fuerzas armadas revolucionarias apoyadas por izquierda, a través de turbios pasos fronterizos.
Meter la cola en lo que -por izquierda y derecha- debe resolver Colombia, precisa de algo tan sutil como imposible: dejar para la diplomacia agresiva de un imperio el horror de la instromisión, y fijar como barrera inquebrantable el límite de los derechos humanos, como terreno sagrado, pre-político.
Eso no quita que en el proceso de canje humanitario con fuertísimo protagonismo chavista, se pueda erosionar a un gobierno cipayo como el de Colombia. El problema es hacer las dos cosas a la vez: defender a los secuestrados de las FARC de la inhumana predisposición negociadora de Uribe e hinchar por las FARC...
Porque el reconocimiento humanitario de la víctima, nos guste o no, tiene bajo su manto una condena implícita a la situación, al secuestro, a un derecho elemental vulnerado, que en los hechos, lo es por las FARC. Uribe no secuestró a Ingrid, es el arma moral de la derecha. Lo que hagan después con la represión, los para-militares, etc., es una cuestión interna que requiera inteligencia, diplomacia, frialdad.
Pero el Plan Colombia (además de ser una fuente de dinero) es una forma institucional de fijar, con procedimientos claros e inequívocos, una terminal imperialista. Pero Chávez tiene su Plan Colombia, que es la asistencia externa, la diplomacia de las FARC (mas todas las especulaciones sumadas), operación mucho mas compleja, y con pocas garantías de legitimidad interna sobre todo.
La influencia diplomática imperial parece que tiene modos combinados: por un lado golpes que pueden fallar (el abril venezolano del 2002) y una fina forma de blindar apariencias republicanas que, salvo en este fatal acto de guerra dos kilómetros adentro de suelo ecuatoriano, hacía de Colombia una República prolija.
Está claro, lo mas grave, lo inadmisible, automáticamente inadmisible, es la violación de la soberanía ecuatoriana. No quiero abonar al lirismo lilista de la embajada, pero, pensemos un instante, una vez que las imágenes del horror ceden, en cuán mala es la diplomacia chavista.
Hay una lógica: reocupar el espacio de Fidel y Cuba que, quién lo dudó y lo duda, tenía vínculos extraordinarios con los 1,2,3 vietnams de América Latina. (Nuestros montos, nuestros perros, etc., hacían la colimba en La Habana.) El tema es que ese orden, lo era, en el mundo bipolar, en la guerra fría. De alguna manera eso hacía a un duro equilibrio del mundo. Pero Fidel siempre fue un nacionalista popular, mucho menos dogmático que el Che, a la hora de pensar los procesos locales de los países. Las particularidades.
Fidel no era trosco. No es trosco. Perdón. Y tenía la visión estadista que le permitía leer en la interna burguesa "de los países hermanos" e innovar apuestas firmes. Fidel movió la cola con Alfonsín, con Néstor, Con Cristina. Yo creo que también con Duhalde.
(En la noche de las conspiraciones se oyen de Chávez versiones descontroladas. Dije: en la noche complicada de las conspiraciones. Porque la política internacional tiende a ser mucho mas reducida a veces en sus matices que los análisis locales, tiende a estar mucho mas sujeta en los análisis de café a las teorías conspirativas, creo, para llenar ese hueco de ignorancias que, ningún argentino de bien, asegura tener.)
miércoles, marzo 05, 2008
Tijuana no sintetiza
Tijuana no sintetiza, Tijuana contradice. We are contrapunto. Lo que ocurre es que nos hemos vuelto adictos a ideas tranquilizantes acerca de la relación binacional. La hibridación es uno destos analgésicos. Incluso Lacan lo sabe: "Ninguna síntesis, nunca la hay, por lo demás... La Aufhebung 1 no es más que un bonito sueño de la filosofía."
Tijuana no se define por su integración, mas por su dialéctica magnética, en que las fuerzas de atracción tienen la misma importancia que sus fuerzas-de-resistencia.
Tijuana no se define por su integración, mas por su dialéctica magnética, en que las fuerzas de atracción tienen la misma importancia que sus fuerzas-de-resistencia.
martes, marzo 04, 2008
sábado, marzo 01, 2008
viernes, febrero 29, 2008
miércoles, febrero 27, 2008
Yo quiero ser llorando el hortelano...
Los radicales aman el comité, la interna, la parroquia, su revistita "El ateneo del 90", la foto de la revolución del parque, esos tipos, duros, con bigotes tipo Palacios mostrando sus rifles en un balcón. La foto, la foto radical. Me acuerdo que luego del acto de la ESMA, del año 2004, sucedió que ante el "perdón en nombre del Estado" de Kirchner, salió la Juventud Radical a marcar la cancha, en unos afiches memorables que apenas decían esto: "Somos el Juicio a las Juntas". De nuevo: una foto. Y es cierto, qué duda cabe, habrá que tragarse el sapo de los dos demonios, pero ellos encontraron la forma de hacer debutar a nuestra democracia con esa imagen potente e inédita en el mundo. La foto, la imagen implacable e inmóvil, no importa el después. Pero el problema viene después, el problema viene que a un discurso deshistorizado como el que permite el juicio a las Juntas, ellos mismos no saben dotar de una mínima conciencia de historicidad, oculta, que permita abandonarlo, porque claro, había que pararse en la pre-historia, en la pre-política, contar los años duros a un juez, y empezar esta larga secuencia jurídica que llega hasta hoy. Pero veamos, incluso en la ley de Obediencia Debida (que anidaba en la primera argumentación jurídica de los radicales, y que desempolvan porque ellos habían dejado correr mas agua que la "debida"), su explicación intenta ser tajante. De piedra, rigurosa. No hay historicidad, en el sentido, claro, de decir algo que permitiera entender el asunto como todo el mundo lo entendía: en el marco de una correlación de fuerzas. Ese maniqueísmo, ese pragmatismo peronista, está dado porque esos, los peronistas, no son hombres de foto. Son hombres de acción. Y el río de sangre peronista tiene en la legitimidad de la víctima, también, la de manipular la historia. Los radicales, su sueño oficial, ha sido siempre estar afuera de la historia, una gran águila que sobrevuela. La retórica balbinista, maravillosa, es un ejemplo mas, y vibrante. Pero como esta hipótesis se sostiene sobre todo en su discursividad, y estuvieron adentro, bien adentro de la historia, es que parte de su permanencia ha sido tan oscura. Hay que salvar a los radicales, hay que salvar el sueño radical. Porque estoy seguro de que se hizo carne. Y porque tiene parte de lo mejor de la política argentina.
En la era del partido único, todo es oficialismo: Binner al PS, Cobos a la UCR; Kirchner al PJ; ecuación totalmente increíble. Todos gobiernan. Una política de la pura ejecutividad. Un frente único.
En la era del partido único, todo es oficialismo: Binner al PS, Cobos a la UCR; Kirchner al PJ; ecuación totalmente increíble. Todos gobiernan. Una política de la pura ejecutividad. Un frente único.
martes, febrero 26, 2008
Una muralla/ con bencina y con metralla.

Esta foto, que no creo que sea trucada, es el éxtasis de algunos, ¿no? Ayer leía, no me acuerdo si en La Nación o en Perfil, un articulito medio gris, en el que hacía pasar desapercibida toda la operación: una comparación entre Pinochet y Fidel, afirmando que en Fidel se iba la última saga de las tiranías latinoamericanas. Así, al natural. En fin. Este ensayo del gran Hermano quizás vuelve mas precisas las cosas, y mas amables. Cuba pone fatal a algunos: La prioridad cubana es de orden interno y tiene su eje en la recuperación de la producción agrícola-azucarera. Hay una oscura armonía en las cosas humanas. ¡Hay una oscura armonía en las cosas humanas! ¡Hay una oscura armonía en las cosas humanas! ¿Hay una oscura armonía en las cosas humanas? La sangre derramada es la mamá del niño pueblo.
Es incomparable el ejemplo, pero, con ánimo de que se sienta horrorizada y cambie, me gustaría que por un instante se vea reflejada en el espejo de Moria Casán: también ella tiene una lengua filosa y creativa, como cuando dijo de sus colegas: “En Mar del Plata no hay estrellas de mar (por los premios), sino cornalitos”. Carrió no debe hipotecar su capital intelectual compitiendo con Aníbal Fernández (“Carrió no tiene los patitos alineados”) en el verbódromo de la vulgaridad, tanto de formas como de conceptos. Se lo pide alguien que siempre votó por ella y sus candidatos para puestos legislativos y anhela algún día poder hacerlo para cargos ejecutivos.
El conejo va a salir.
Careta.
El conejo va a salir.
Careta.
domingo, febrero 24, 2008
Todo cartonero es político
En su momento (y me hago cargo de que se trata de una imprecisa, vaporosa versión) supe de que se estaba negociando entre TBA y el gobierno nacional (Jaime) "algo", y que TBA apuntaba en el pliego de condiciones (¿para un plan de inversiones?) el cierre del Tren Blanco. Y que el gobierno nacional, a través de..., dio el sí. No es pro ni progre permitir que cualquiera puede vivir bajo un árbol, pero hasta que "los cartoneros" puedan despojarse de todas las versiones energúmenas que se montan sobre ellos, sobre lo que hacen, sobre la mafia, sobre los nuevos asentamientos, sobre el "trabajo infantil" (entre paréntesis llevar un niño a trabajar está sujeto a varias decisiones simultáneas: no tenés dónde o con quién dejarlo, sensibiliza al vecino sensible, previene a la actuación policial maldita que a un adulto con un niño es-mas-difícil-que-se-lo-lleve-preso, ayuda en el trabajo, porque el niño, sí, trabaja, y podríamos seguir por una amplia gama de colores), pero digo: no va a poder ser pensado con la serenidad estatal que requiere una política focalizada (sí, focalizada) que asuma una referencia concreta y desde la cual ordene si no se para la pelota, ¿de qué hablamos cuando hablamos de cartoneros? Lo mas idealista es imaginar una política socioambiental que los reconozca aliados en el reciclado y la recuperación, y que tienda al asociativismo y su participación en las ganancias, con saltos en la cadena productiva. Cadena que empieza en negro, sí, roñosa, que empieza en la bolsa de un vecino, en el container, pero que cuánto tarda en que un galponero X donde los sábados se le vende la blanquee y termine en una papelera hecha y derecha. Conozco, porque trabajé años en un programa ibarrista mas, la "problemática cartonera". Si es un trabajo o no, entra en un terreno de discusión que, en todo caso, tiene niveles. Una visión apurada y acusada de relativista dirá que sí. La existencia del circuito comercial dirá que sí. La visión ambientalista le dará un valor comunitario importante, en un mundo metropolitano donde instalar una planta de separación de residuos, ni hablar un relleno sanitario, despierta la furia cacerolera bajo el manto ecológico. La perspectiva represiva, asumida por el macrismo gobernante, pretende recuperar terreno perdido desde el boom del realismo mágico del 2001/2002 cuando el precio del papel/cartón pegó un estirón. Por ejemplo, a un último pliegue de licitación aprobado para las empresas de recolección en el que se les adjudica el circuito de recolección y el pago por "zona limpia" se intenta volver al pago por tonelada (o sea: las empresas pueden volver a decir lo mismo que Macri en el 2002, que los cartoneros "roban la basura", hasta ahora comparten "un mismo compromiso" y las empresas limpian el chiquero cartonero, total, les garpan por el circuito de limpieza, ahora si la cosa es volver a sumar volumen, esos morochos serán su enemigo). Es el capítulo cartonero de la guerra por el derecho a la ciudad que tendrá su capítulo habitacional, sanitario, etc. Pero no estoy seguro que la responsabilidad del nuevo gobierno municipal sea exclusiva, es decir, está servido en bandeja que el rechazo y la represión están a flor de piel, pero hay una cadena de responsabilidades que requiere que el toro por las astas sea tomado a nivel nacional. Las consecuencias del cierre del tren blanco eran previsibles, y se empezaron a incubar un año atrás. Aunque le tocó a Mauricio hacer de sheriff. Y algo mas: doy fe de que la ONABE jamás dio visto bueno a armar una sola cosa (una guardería de carros, de niños y niñas hijos de cartoneros, etc.), por ejemplo, en terrenos de la estación Constitución. Claro, son eslabones desmembrados (las empresas de recolección, la secretaría de Transporte, el gobierno de la ciudad, los municipios del conurbano, las empresas de tren, la ONABE, etc., etc.) que se patean el tema. ¿Había una vez una ciudad que los registraba (RUR), les daba guantes, pecheras, los vacunaba, estimulaba su asociatividad, etc.? Esa ciudad no existe mas. Eso duró lo que duran las convicciones en un hombre de la calidad de Aníbal Ibarra (que añito después "creó" el RECEP, averigüen, averigüen). Pero eso era algo mejor que esta mierda, que salpica a todos, a todos.
viernes, febrero 22, 2008
Pampa y la vía
COMUNICADO DE URGENCIA
REPUDIO Y CONVOCATORIA POR LA FEROZ REPRESION ILEGAL A CARTONEROS EN BELGRANO.
Antes de asumir, Gabriela Michetti se comprometió con las organizaciones cartoneras a que habría una política de dialogo y apoyo a los máximos recicladores de la Republica Argentina: los Recuperadores Urbanos…. Sin embargo, el Gobierno de Macri le paga a mujeres y niños pobres mientras sus funcionarios mienten a los cartoneros y le roban a los vecinos. Las imágenes son elocuentes: http://www.clarin.com/diario/2008/02/22/um/m-01613038.htm
Pese a todos los compromisos, escritos y verbales, por buscar formas pacificas y dialogadas de encausar la formalización de los cartoneros, el Gobierno de la Ciudad acaba de declarar la guerra a los trabajadores mediante un acto de salvajismo inaudito en la Ciudad de Buenos Aires mientras el Gobierno Nacional mira para otro lado y se muestra insensible a la terrible situación de los cartoneros.
TBA y el Subsecretario de Asuntos Ferroviarios de la Nación, Jorge Luna, que no tuvieron ningún reparo en dejar a más de 1200 familias varadas en la Ciudad, de un día para el otro. Tampoco tuvieron pudor en calificara a los dos jueces que les ordenaron dar continuidad al servicio de “locos” o “ignorantes” y demostrar que en la Argentina, los fuertes, no necesitan obedecer a la Justicia.
Por su parte, el Ministro de Medio Ambiente, Pablo Picardo, y su Secretario de Higiene Urbana, Grasso, ambos procesados por delitos de estafa, organizaron junto al comisario represor Massa (Jefe de Seguridad de TBA) un bochornoso operativo ilegal de apaleamiento público de cartoneros para regocijo de algunos vecinos nazis de Belgrano, luego de fracasar su intento por ofrecer plata a los delegados cartoneros para que traicionen a su gente (este es uno de los tantos actos de corrupción que obligaron a Pablo Furnieles, es Director de Reciclado Urbano, a renunciar para no quedar pegado con delincuentes comunes).
Llamaron ellos mismos a los medios para mostrar como “el espacio publico no se negocia”, caiga quien caiga, cueste lo que cueste, aun a costa de pegarle a mujeres y niños: el saldo, 5 cartoneros internados, 8 cartoneros detenido y el vecino Alejandro Tiscornia brutalmente golpeado mientras mostraba a los medios la orden trucha firmada por funcionarios de Medio Ambiente, en uno de los peores episodios de represión registrados en los últimos años.
ES MENTIRA QUE OFRECIERON ALTERNATIVAS, LOS CAMIONES SON POCOS, INEFICIENTES, Y EL GOBIERNO DICE DESCARADAMENTE QUE NO VA A PONER NI UNA SOLA RUTA MAS.
Todo ello, mientras las empresas de higiene urbana siguen cobrando por el servicio de Recolección Diferenciada que no prestan gracias a las generosas “comisiones” que le dan a los funcionarios (de ayer y de hoy) para que no denuncien el incumplimiento sabiendo que el trabajo de reciclar solo lo hacen cartoneros, y sin ninguna contraprestación.
Todo ello mientras el gobierno viola sistemáticamente leyes y medidas judiciales tendientes a la reducción del enterramiento y el aumento del reciclaje de Residuos.
Ante esto, el Movimiento de Trabajadores Excluidos y todas las cooperativas de cartoneros de la Ciudad hemos roto relaciones con el Gobierno de la Ciudad y junto a los cartoneros que viajaban en la ex linea Mitre del Tren Blanco, convocamos a todos los ciudadanos honestos y solidarios –cartoneros o no- a ponerle freno a la represión y la violencia y exigir un sistema de higiene urbana ecológico, eficaz y con inclusión de los cartoneros.
Hagamos oír nuestro repudio, no miremos para un costado, el Martes nos movilizamos a la Jefatura de Gobierno con una sola consigna: ¡somos todos cartoneros!
¡SI TOCAN A UNO, NOS TOCAN A TODOS!
MOVIMIENTO DE TRABAJADORES EXCLUIDOS (MTE)
CARTONEROS DEL TREN BLANCO – RAMAL TIGRE
COOPERATIVA DE TRABAJO “EL ALAMO”
COOPERATIVA DE TRABAJO “EL CEIBO”
COOPERATIVA DE TRABAJO “RECICLANDO SUENOS”
COOPERATIVA DE TRABAJO “DEL OESTE”
COOPERATIVA DE TRABAJO “EL AMANECER DE LOS CARTONEROS”
CARTONEROS DEL TREN BLANCO – RAMAL TIGRE
INDEPENDIENTES Y DESALOJADOS
No poder contar cómo es tu ciudad es no tener un proyecto colectivo.
REPUDIO Y CONVOCATORIA POR LA FEROZ REPRESION ILEGAL A CARTONEROS EN BELGRANO.
Antes de asumir, Gabriela Michetti se comprometió con las organizaciones cartoneras a que habría una política de dialogo y apoyo a los máximos recicladores de la Republica Argentina: los Recuperadores Urbanos…. Sin embargo, el Gobierno de Macri le paga a mujeres y niños pobres mientras sus funcionarios mienten a los cartoneros y le roban a los vecinos. Las imágenes son elocuentes: http://www.clarin.com/diario/2008/02/22/um/m-01613038.htm
Pese a todos los compromisos, escritos y verbales, por buscar formas pacificas y dialogadas de encausar la formalización de los cartoneros, el Gobierno de la Ciudad acaba de declarar la guerra a los trabajadores mediante un acto de salvajismo inaudito en la Ciudad de Buenos Aires mientras el Gobierno Nacional mira para otro lado y se muestra insensible a la terrible situación de los cartoneros.
TBA y el Subsecretario de Asuntos Ferroviarios de la Nación, Jorge Luna, que no tuvieron ningún reparo en dejar a más de 1200 familias varadas en la Ciudad, de un día para el otro. Tampoco tuvieron pudor en calificara a los dos jueces que les ordenaron dar continuidad al servicio de “locos” o “ignorantes” y demostrar que en la Argentina, los fuertes, no necesitan obedecer a la Justicia.
Por su parte, el Ministro de Medio Ambiente, Pablo Picardo, y su Secretario de Higiene Urbana, Grasso, ambos procesados por delitos de estafa, organizaron junto al comisario represor Massa (Jefe de Seguridad de TBA) un bochornoso operativo ilegal de apaleamiento público de cartoneros para regocijo de algunos vecinos nazis de Belgrano, luego de fracasar su intento por ofrecer plata a los delegados cartoneros para que traicionen a su gente (este es uno de los tantos actos de corrupción que obligaron a Pablo Furnieles, es Director de Reciclado Urbano, a renunciar para no quedar pegado con delincuentes comunes).
Llamaron ellos mismos a los medios para mostrar como “el espacio publico no se negocia”, caiga quien caiga, cueste lo que cueste, aun a costa de pegarle a mujeres y niños: el saldo, 5 cartoneros internados, 8 cartoneros detenido y el vecino Alejandro Tiscornia brutalmente golpeado mientras mostraba a los medios la orden trucha firmada por funcionarios de Medio Ambiente, en uno de los peores episodios de represión registrados en los últimos años.
ES MENTIRA QUE OFRECIERON ALTERNATIVAS, LOS CAMIONES SON POCOS, INEFICIENTES, Y EL GOBIERNO DICE DESCARADAMENTE QUE NO VA A PONER NI UNA SOLA RUTA MAS.
Todo ello, mientras las empresas de higiene urbana siguen cobrando por el servicio de Recolección Diferenciada que no prestan gracias a las generosas “comisiones” que le dan a los funcionarios (de ayer y de hoy) para que no denuncien el incumplimiento sabiendo que el trabajo de reciclar solo lo hacen cartoneros, y sin ninguna contraprestación.
Todo ello mientras el gobierno viola sistemáticamente leyes y medidas judiciales tendientes a la reducción del enterramiento y el aumento del reciclaje de Residuos.
Ante esto, el Movimiento de Trabajadores Excluidos y todas las cooperativas de cartoneros de la Ciudad hemos roto relaciones con el Gobierno de la Ciudad y junto a los cartoneros que viajaban en la ex linea Mitre del Tren Blanco, convocamos a todos los ciudadanos honestos y solidarios –cartoneros o no- a ponerle freno a la represión y la violencia y exigir un sistema de higiene urbana ecológico, eficaz y con inclusión de los cartoneros.
Hagamos oír nuestro repudio, no miremos para un costado, el Martes nos movilizamos a la Jefatura de Gobierno con una sola consigna: ¡somos todos cartoneros!
¡SI TOCAN A UNO, NOS TOCAN A TODOS!
MOVIMIENTO DE TRABAJADORES EXCLUIDOS (MTE)
CARTONEROS DEL TREN BLANCO – RAMAL TIGRE
COOPERATIVA DE TRABAJO “EL ALAMO”
COOPERATIVA DE TRABAJO “EL CEIBO”
COOPERATIVA DE TRABAJO “RECICLANDO SUENOS”
COOPERATIVA DE TRABAJO “DEL OESTE”
COOPERATIVA DE TRABAJO “EL AMANECER DE LOS CARTONEROS”
CARTONEROS DEL TREN BLANCO – RAMAL TIGRE
INDEPENDIENTES Y DESALOJADOS
No poder contar cómo es tu ciudad es no tener un proyecto colectivo.
Raúl me da esto: un líder comunista chino contemporáneo, preocupado por el desarrollo económico y con una visión muy férrea de la disciplina social. O sea, mas o menos el traslado natural que hace un militar a la política. Pero como Cuba no es China, y las posibilidades de ser una potencia están empíricamente vedadas, lo que queda es trasladar el eje hacia una economía gradualmente de mercado, cuya costura con la vanguardia bolivariana se deshace en ir hacia el carro que empuja Brasil, Lula, y que hará de la isla un lujoso museo de la Revolución. El disney de la industria de izquierda cultural. Veremos. El "cambio gradual" es una variable que, en mis conocimientos resulta vaporosa, pero en los hechos será la principal para articular la apariencia de la continuidad con la euforia de una "vuelta" de los gusanos.
jueves, febrero 21, 2008
miércoles, febrero 20, 2008
Tuve que votar contra el financiamiento como para volver a discutir el tema. Fue una decisión difícil para mí. Porque estaba contra mi idea, particularmente luego de visitar Irak y a las tropas que están allí. Uno querría darles una señal fuerte de apoyo.
Chávez no tolera la disidencia, es intolerante.
Chávez no tolera la disidencia, es intolerante.
lunes, febrero 18, 2008
Todo por dos partidos
Pese a la apatía de la gente...
Pese a la apatía de la gente hoy se vive, en la política, un momento idealista. Algo así como la autonomía de la política burguesa.
La Nación dice que hay 700 partidos políticos... Dato, así expuesto, impresionante. Pero no es "pese" a la apatía de la gente que los hay, sino al revés, "por" la apatía de la gente se vive ese "descontrol" orgánico.
Quiero decir: si a la gente (no importan acá las mil razones) no le importa la política, bueno, quienes sí, se organizan alrededor de ese vacío, o de esa oportunidad de saltar. Miles de pequeños frentes para la victoria electoral. Partidos para la victoria.
Cuento una anécdota. Me tomo el 150 en Congreso, hará por lo menos 3 años, y me siento junto a un joven mas joven que yo, que tenía en sus manos unos folletos de la UCR, muy bonitos, en los que se veía la entrañable cara del viejo Illia, y uno de esos folletos era directamente el de un programa de formación política. Lo empecé a mirar, lo miré a él, y antes de que piense de que se trataba de la mirada inquieta de un simple bufarrón, le pregunté qué era. Él me contó que desde hacía un tiempo militaba en el centenario partido, y que participaba de un seminario de formación política en el Comité Capital, en la calle Tucumán. Le pregunté si era por tradición familiar, me dijo que no. Que no tanto, que él era de Lugano, y que su familia era mas peronista. Un peronismo silvestre, digamos. Pero lo mejor, lo mejor, fue cuando me expuso su lógica. Me dijo que él se afilió, contrera incluso -lo dijo ahí- del deseo de su familia, porque pensó: "si el radicalismo es el partido que peor está, entonces, si yo me meto ahora, tengo mas posibilidades de subir para cuando el partido vuelva, o sea, voy ascendiendo para cuando vuelva al poder estar bien arriba..." Digamos: el tipo no era un idealista, aunque sí un pragmático confeso que hizo trizas mi "buena onda", y que estaba (lo estará hoy) aferrado a la ilusión bipartidista, y consideraba tan coyuntural la debacle radical que, cuando se reestableciera el equilibrio, él estaría ahí, estoico, dueño del orgullo de haber bancado la parada cuando nadie.
El bipartidismo es la bandera celeste que soñaron, bajo el olivo, Alfonsín, Chacho Álvarez, hoy Kirchner. La discusión podría ser inversa, en vez de preguntarse cómo revivir desde arriba las condiciones de existencia de dos partidos, reformularla en: ¿qué es lo que nos "condena" a vivir una democracia de partido único?, ¿qué es lo que hace que exista un partido político, mas allá de la comunión por la competencia electoral? Natanson decía: la misión radical, a mas de 20 años de democracia, se cumplió. Linealmente, la misión peronista, entonces, no alcanzada la "justicia social", aún está pendiente.
¿Habría hoy un sector o clase que debiera emerger, ocupar, la escena pública? Esa es la explicación mas didáctica del radicalismo y el peronismo. ¿Cuáles son las formas en las que la sociedad hoy permite ser representada? En el medio del caos metropolitano que domina al país, no como sueño, no con alegría, con la brutal consecuencia de muchas cosas, como futuro posible, una democracia de partido único sería la forma atragantada y poco sublime de vivir el orden democrático. O hasta que las razones porque exista "otro" sean mas profundas que el repentino idealismo que tiene a los eternos 100% lucha, como el Coti, en sus filas.
Pese a la apatía de la gente hoy se vive, en la política, un momento idealista. Algo así como la autonomía de la política burguesa.
La Nación dice que hay 700 partidos políticos... Dato, así expuesto, impresionante. Pero no es "pese" a la apatía de la gente que los hay, sino al revés, "por" la apatía de la gente se vive ese "descontrol" orgánico.
Quiero decir: si a la gente (no importan acá las mil razones) no le importa la política, bueno, quienes sí, se organizan alrededor de ese vacío, o de esa oportunidad de saltar. Miles de pequeños frentes para la victoria electoral. Partidos para la victoria.
Cuento una anécdota. Me tomo el 150 en Congreso, hará por lo menos 3 años, y me siento junto a un joven mas joven que yo, que tenía en sus manos unos folletos de la UCR, muy bonitos, en los que se veía la entrañable cara del viejo Illia, y uno de esos folletos era directamente el de un programa de formación política. Lo empecé a mirar, lo miré a él, y antes de que piense de que se trataba de la mirada inquieta de un simple bufarrón, le pregunté qué era. Él me contó que desde hacía un tiempo militaba en el centenario partido, y que participaba de un seminario de formación política en el Comité Capital, en la calle Tucumán. Le pregunté si era por tradición familiar, me dijo que no. Que no tanto, que él era de Lugano, y que su familia era mas peronista. Un peronismo silvestre, digamos. Pero lo mejor, lo mejor, fue cuando me expuso su lógica. Me dijo que él se afilió, contrera incluso -lo dijo ahí- del deseo de su familia, porque pensó: "si el radicalismo es el partido que peor está, entonces, si yo me meto ahora, tengo mas posibilidades de subir para cuando el partido vuelva, o sea, voy ascendiendo para cuando vuelva al poder estar bien arriba..." Digamos: el tipo no era un idealista, aunque sí un pragmático confeso que hizo trizas mi "buena onda", y que estaba (lo estará hoy) aferrado a la ilusión bipartidista, y consideraba tan coyuntural la debacle radical que, cuando se reestableciera el equilibrio, él estaría ahí, estoico, dueño del orgullo de haber bancado la parada cuando nadie.
El bipartidismo es la bandera celeste que soñaron, bajo el olivo, Alfonsín, Chacho Álvarez, hoy Kirchner. La discusión podría ser inversa, en vez de preguntarse cómo revivir desde arriba las condiciones de existencia de dos partidos, reformularla en: ¿qué es lo que nos "condena" a vivir una democracia de partido único?, ¿qué es lo que hace que exista un partido político, mas allá de la comunión por la competencia electoral? Natanson decía: la misión radical, a mas de 20 años de democracia, se cumplió. Linealmente, la misión peronista, entonces, no alcanzada la "justicia social", aún está pendiente.
¿Habría hoy un sector o clase que debiera emerger, ocupar, la escena pública? Esa es la explicación mas didáctica del radicalismo y el peronismo. ¿Cuáles son las formas en las que la sociedad hoy permite ser representada? En el medio del caos metropolitano que domina al país, no como sueño, no con alegría, con la brutal consecuencia de muchas cosas, como futuro posible, una democracia de partido único sería la forma atragantada y poco sublime de vivir el orden democrático. O hasta que las razones porque exista "otro" sean mas profundas que el repentino idealismo que tiene a los eternos 100% lucha, como el Coti, en sus filas.
domingo, febrero 17, 2008
miércoles, febrero 13, 2008
MAP
El kirchnerismo tiene quien le escriba. Involuntariamente -o hasta donde se- éste es el mejor poema sobre esta era dorada y recalentada, y es el que abre "El Maldonado". El gran poeta argentino Miguel Ángel Petrecca.
Colectivos tapados de polvo
desde Avellaneda, Burzaco, Banfield,
desde La plata, Temperley, Bosques,
vienen día y noche, van y vienen,
carros de cartoneros, combis, autos,
motos con encomiendas y cartas,
camiones como hormigas con su container,
y camiones de basura en la madrugada
hacia provincia a enterrar su carga,
vienen y van, patrullas, ambulancias,
carros atmosféricos y de bomberos,
todos con sus sirenas y sus luces,
colectivos repletos, tambaleantes,
hacia Paso del Rey, Moreno, Ezeiza,
Lomas de Zamora, Quilmes, Echeverría,
van a paso de hombre, de tortuga,
en los cuellos de botella detenidos,
en peajes, en piquetes, en barreras,
van con gente en el estribo trenes,
algunos ya sin las persianas metálicas
codiciadas por la industria de la refundición,
otros con las persianas cascoteadas
a su paso desde el borde de las villas,
van el Gran Capitán, el Tucumano
y el ramal a Córdoba recién reabierto,
el Belgrano, el Sarmiento, el Sanmartín,
y el Belgrano cargas, lentísimo,
todo un montón de hierro viejo,
van ómnibus de larga distancia
medio vacíos fuera de la temporada
hacia los balnearios vacíos y últimos,
hacia los pequeños oasis de las YPF,
van con sus choferes cansados que cabecean
en medio de la ruta soñando un accidente,
despertándose un segundo antes para evitarlo,
van con trabajadores golondrina,
con viajantes de comercio y turistas,
van con familias nómades y fugitivos,
por las rutas provinciales y nacionales,
polvorientos por caminos de ripio
que registran solo los mapas mentales,
van hacia las salinas y los yacimientos,
bordeando las vías muertas de tren,
entre medio de los campos de soja,
van con el sol calentando la carrocería
o una tenue luz de minero en la frente
de noche, por un túnel subfluvial,
van hacia las villas, hacia los villorrios,
hacia las ultimas poblaciones perdidas,
van hacia una ciudad recién fundada.
Colectivos tapados de polvo
desde Avellaneda, Burzaco, Banfield,
desde La plata, Temperley, Bosques,
vienen día y noche, van y vienen,
carros de cartoneros, combis, autos,
motos con encomiendas y cartas,
camiones como hormigas con su container,
y camiones de basura en la madrugada
hacia provincia a enterrar su carga,
vienen y van, patrullas, ambulancias,
carros atmosféricos y de bomberos,
todos con sus sirenas y sus luces,
colectivos repletos, tambaleantes,
hacia Paso del Rey, Moreno, Ezeiza,
Lomas de Zamora, Quilmes, Echeverría,
van a paso de hombre, de tortuga,
en los cuellos de botella detenidos,
en peajes, en piquetes, en barreras,
van con gente en el estribo trenes,
algunos ya sin las persianas metálicas
codiciadas por la industria de la refundición,
otros con las persianas cascoteadas
a su paso desde el borde de las villas,
van el Gran Capitán, el Tucumano
y el ramal a Córdoba recién reabierto,
el Belgrano, el Sarmiento, el Sanmartín,
y el Belgrano cargas, lentísimo,
todo un montón de hierro viejo,
van ómnibus de larga distancia
medio vacíos fuera de la temporada
hacia los balnearios vacíos y últimos,
hacia los pequeños oasis de las YPF,
van con sus choferes cansados que cabecean
en medio de la ruta soñando un accidente,
despertándose un segundo antes para evitarlo,
van con trabajadores golondrina,
con viajantes de comercio y turistas,
van con familias nómades y fugitivos,
por las rutas provinciales y nacionales,
polvorientos por caminos de ripio
que registran solo los mapas mentales,
van hacia las salinas y los yacimientos,
bordeando las vías muertas de tren,
entre medio de los campos de soja,
van con el sol calentando la carrocería
o una tenue luz de minero en la frente
de noche, por un túnel subfluvial,
van hacia las villas, hacia los villorrios,
hacia las ultimas poblaciones perdidas,
van hacia una ciudad recién fundada.
Teoría del valor
No es igual la cara del kiosquero cuando le comprás 18,50$ y le pagás con 100$ que cuando le llevás dos pico dulces y le das los 0,80 ctvs. justos. Ahí, hay una sonrisa.
No va a ser lo mismo en dos meses para Castells y Cía. la línea A Congreso-Plaza de Mayo que una que termina en Puerto Madero.
La moneda con la cara de Cristina todavía no se ve.
No va a ser lo mismo en dos meses para Castells y Cía. la línea A Congreso-Plaza de Mayo que una que termina en Puerto Madero.
La moneda con la cara de Cristina todavía no se ve.
lunes, febrero 11, 2008
Acerca de la leonera, el mono, el rugido, el gorila, y toda la fauna que vive en uno.
Creo que muchos comemos de esta fantasía: la de creer que la autoridad blindada de Kirchner asegura que la "vuelta al partido" tiene garantías no tanto hacia el "clima" democrático y funcionamiento interno, pero sí hacia el sentido ideológico del partido (que no es lo mismo, pero es igual). Kirchner asegura eso. Una ruptura definitiva con su capítulo neoliberal, como apunta mi amigo Cresto. Si la organización vence al tiempo, estamos fritos. Nunca está asegurado el futuro, y Menem (cuya ortodoxia era la mas tradicional desde la muerte del General: preservar al partido) tenía un liderazgo tan amable como el de Kirchner, aunque apunto que Menem tenía una especie de virus liberal mas sincero, dejaba hacer. La pregunta a si es bueno o malo que se normalice el partido, debería reformularse en este sentido para afinar la respuesta: ¿cuánto dura Kirchner? La posibilidad de entramar un nuevo partido, tipo Partido de la Victoria, Frente Transversal, creo que está respondida en los hechos. Y para no hacer leña del árbol caído, o para que el árbol caído no nos tape el bosque, creo que los intentos de Kirchner -nobles- se trabaron en un punto cuya consistencia aparente es: si los partidos son productos históricos mas complejos que una necesidad política postrera de una crisis que tenía en la política una de las formas de relatarla, mas no la principal, y si como dijo Natanson sobre los radicales, "está cumplida su misión histórica", no me resulta fácil imaginar cuál es la razón histórica para que exista un nuevo partido. ¿Cuánto tardamos en precisar esa razón en el radicalismo, en el peronismo? Nada. No obstante, en ese apelar a las estructuras desnudas que nos quedaron (que son en parte las que vienen en las sombras bancando la institucionalización) hay sí una necesidad histórica. Todos tenemos ese miedo a ser gorilas, porque alguna vez lo fuimos, ¿no? Yo creo que sí. Pero la "euforia pejotista" tampoco nos lima el miedo originario: no va a ser fácil. No. Si es el partido, entonces, se precisa de un liderazgo mucho mas fuerte del que ya tuvimos. Y ayer los diarios se encargaron de recargarlo. Pero hay un clima, una especie de reivindicación que incluye, incluso, el "pegale a la CTA", que no deja de ser una pequeña canallada con la propia historia... Quizás pienso todo esto, cuando sé que en mi barrio voy a tener que pedir pista en los compañeros del gremio de Andrés Rodríguez. Ni amor ni espanto, hay una tercera cosa, que es siempre inefable.
sábado, febrero 09, 2008
avompla

Qué cagada, pero lo mejor de Perfil sigue siendo Fontevecchia. Y, específicamente, sus entrevistas. A veces se nota que el trabajo de recopilación de datos sobre el entrevistado, de tan obsesivos, abruman, o tienen una búsqueda demasiado obvia de la "psicología" del entrevistado que, siempre que la psi se arrastra a la política, en fin, hay una especie de teoría de la neurosis del político que no lleva a nada. Los que hablan de la psicología y de la moral del poder y la política rumbean para el lado de su clausura, de la clausura de la política quiero decir. Pero bueno, eso. Éste contrapunto pasó desapercibido injustamente. Por ejemplo esta pequeña encomienda directa al grano: —Le pongo un ejemplo. En el otoño de 2001 usted escribió: “De no mediar contagios por crisis externas de magnitud, conflictos políticos internos severos o una decisión doméstica unilateral de reestructuración de deuda, la Argentina es muy difícil que vaya al default en el año 2002”. Como entre el hoy y la fecha del pronóstico median tantas situaciones, ¿qué sentido tiene pronosticar? Hay alguna mas: en un reportaje de la revista “Noticias” en abril de 2000, usted dijo: “Creo que la Argentina va a mantener muchos años el tipo de cambio fijo”. Y el periodista le pregunta: “¿Qué le recomienda a la gente”, a lo que respondió: “Que se endeude y que se arriesgue, yo personalmente lo estoy haciendo”. Al final, hay algo: un tipo como Broda devuelve la sensación cálida de que la vuelta a la lucha armada sólo valdría la pena en términos personales (matar hijos de puta porque sí):
Si hay alguna patrulla perdida por ahí,
a la que no le avisaron que la guerra terminó
(guarisover, guarisover, guarisover),
haciendo entrenamiento en Ezpeleta,
y a la que el kirchnerismo no captó...
miércoles, febrero 06, 2008
martes, febrero 05, 2008
Poner a Lavagna en el centro, además de hacerle un favor que lo saca de cuajo del ostracismo, es un lindo límite para aquellos que tienen poder territorial que es, para un eterno municipalista como Kirchner, el poder que hay que controlar; porque hay otros poderes, incluso de aparatos, que si no tienen raíz estatal, son siempre mas vaporosos, como la desgracia que vive Cobos, un hombre bueno desdichado en su propia estancia. Scioli y Macri son el problema dialéctico en la ecuación kirchnerista, y Carrió (la primera opositora) cómo lo podrá ser sin mas que una buena persona como Fabiana Ríos en el sur del sur, encima, con problemas presupuestarios como si gobernara Matanza, es decir, necesitada de mimos nacionales. Scioli, Macri, y agrego Binner, son los desvelos políticos del kirchnerismo que, en su segunda y naturalmente desgastada segunda versión, precisa del instrumento orgánico que atenace -por ejemplo- la evidente movida de cola que sufren involuntariamente Macri y Scioli cada vez que se ven. Poner a Lavagna, darle poder, es una buena manera de correr la cancha, amén de todo lo que trae Lavagna en su carro (o la bendición pública de Duhalde, reconfortante para el espíritu). Sí, ahora parece que el tema son los aparatos (PJ o UCR, la tapa de La Nación de hoy es formidable), pero creo que los aparatos son instrumentos tan maleables y comprables, cuando la espina que domina la política es el entramado estatal, territorial, en un país con buenos e intactos índices de crecimiento, que es lo que da valor a la pluma de un intendente.
Comunicado de prensa: Lavagna no es parte de este Proyecto Nacional
Si bien Roberto Lavagna fue el Ministro de Economía de Néstor Kirchner los primeros dos años de gestión, era mas que evidente que no se sentía cómodo con el rumbo que este le daba al gobierno. Sabido son sus planteos diferentes respecto de como había que negociar el canje de la deuda, en cuanto a si había o no que aumentar las tarifas de servicios públicos, o si los aumentos de salarios eran inflacionarios, etc. Es decir, si bien tuvo transitoriamente su lugar en el gobierno como parte del acuerdo de ese entonces con el senador Eduardo Duhalde, a ojos vista, era imposible de compatibilizar mucho tiempo el proyecto nacional en curso con intereses, como los que representan Lavagna y Duhalde, fuertemente contrapuestos con aquel. La historia terminó entonces como debía terminar: Lavagna fuera del gobierno, y opositor a Cristina en la presidenciales recientes; donde no se privó de expresar todo lo que realmente piensa. Entre otras cosas su frontal oposición a la relación con el gobierno de Hugo Chávez. Por lo tanto no es exactamente, en nuestra opinión, un avance que se llegue a un acuerdo con él como señalan los matutinos de hoy.
HUMBERTO TUMINI
MOVIMIENTO LIBRES DEL SUR
HUMBERTO TUMINI
MOVIMIENTO LIBRES DEL SUR
domingo, febrero 03, 2008
- El apego de Lavagna a una idea "ortodoxa", digamos que a una mística ortodoxa, alguien capaz de decir sin fantasmas a su alrededor cosas como que este era un gobierno de los que "Perón echó de la plaza", o evocar el abrazo de Balbín-Perón, homenajear a Frondizi, ponderar en Evita la vocación social que el peronismo ha perdido, tuvo su flor: una hermosa cala en la boca del tiempo. Volvió. De donde no se había ido o donde nunca se estuvo: es lo mismo. Y ya está el perdiodismo, por suerte, diciendo toda la verdad.
- En relación estricta al Partido Justicialista (al que estoy afiliado, mas allá de la bruma ignota que envolvió su carnet), podemos decir que es animado por la fe de que puede -mas o menos- recomponer el orden del kirchnerismo: hacer política con una referencia mas clara, y cuando el carro ande...
-¿Qué hará la pastoral de organizaciones sociales? Pérsico: llenarán fichas a lo pavote. Los del Frente Transversal: ¡mamita!, algunos esperarán a que Depetris les diga "lo que Néstor le dijo al oído en un avión"; otros, héroes de la clase obrera, seguirán haciendo equilibrio en una soga aún mas fina. Patria Libre del Sur: lo de siempre, apoyo crítico, mas crítico aún, imaginando ser una pata social de una posible liga mestiza que haga carne en las intendencias ganadas del conurbano (Barba, Martín, no sé).
- Lavagna permite conjugar la recomposición partidaria con cierto sabor a que puede desde el vamos sumar líneas internas. Lavagna como contención de un pejotismo duro, duhaldista, tipos a los que les ha costado mas la variante del pragmatismo hacia la izquierda, y que hicieron de su ortodoxia una especie de catecismo de los símbolos, cuando -si de peronismo peronista se trata- los desvíos del menemismo también contenían jugadas "simbólicas" audaces (el abrazo con Rojas), pero Menem preservaba el partido.
- UCR: ganará espacio una línea dura mas anti K aún, cuya lectura genial dirá "que es hora de volver a la banderas". Fuiste mío un verano.
- El peronismo cristiano vs. el peronismo apostólico y romano = K.
Porque sí.
- En relación estricta al Partido Justicialista (al que estoy afiliado, mas allá de la bruma ignota que envolvió su carnet), podemos decir que es animado por la fe de que puede -mas o menos- recomponer el orden del kirchnerismo: hacer política con una referencia mas clara, y cuando el carro ande...
-¿Qué hará la pastoral de organizaciones sociales? Pérsico: llenarán fichas a lo pavote. Los del Frente Transversal: ¡mamita!, algunos esperarán a que Depetris les diga "lo que Néstor le dijo al oído en un avión"; otros, héroes de la clase obrera, seguirán haciendo equilibrio en una soga aún mas fina. Patria Libre del Sur: lo de siempre, apoyo crítico, mas crítico aún, imaginando ser una pata social de una posible liga mestiza que haga carne en las intendencias ganadas del conurbano (Barba, Martín, no sé).
- Lavagna permite conjugar la recomposición partidaria con cierto sabor a que puede desde el vamos sumar líneas internas. Lavagna como contención de un pejotismo duro, duhaldista, tipos a los que les ha costado mas la variante del pragmatismo hacia la izquierda, y que hicieron de su ortodoxia una especie de catecismo de los símbolos, cuando -si de peronismo peronista se trata- los desvíos del menemismo también contenían jugadas "simbólicas" audaces (el abrazo con Rojas), pero Menem preservaba el partido.
- UCR: ganará espacio una línea dura mas anti K aún, cuya lectura genial dirá "que es hora de volver a la banderas". Fuiste mío un verano.
- El peronismo cristiano vs. el peronismo apostólico y romano = K.
Porque sí.
La peor obsesión de un narrador es la poesía.
Su incapacidad poética, digamos, es su obsesión.
O sea, el malentendido extremo de lo que entendió por poesía.
Todo discurso no liberal está a la izquierda del discurso liberal.
El problema mas grande de un narrador: no entender ni la poesía ni la política, o sea, su lengua.
Su incapacidad poética, digamos, es su obsesión.
O sea, el malentendido extremo de lo que entendió por poesía.
Todo discurso no liberal está a la izquierda del discurso liberal.
El problema mas grande de un narrador: no entender ni la poesía ni la política, o sea, su lengua.

Paco es una droga de exterminio.
Paco es la colonia con la que me bañaba antes de ir a los asaltos a cuidar los buzos.
Pero el mejor Paco en la casa de Horacio Fiebelkorn.
viernes, febrero 01, 2008
Un verdadero patriotismo

Y si Obama + Hillary = Condoleza.
Mi amigo Armada, mi amigo Rubio, me apuntan un déficit estructural: lecturas de la literatura norteamericana. (Hoy imagino la asunción de cualquiera de los dos acompañada por las baladas del neo-católico Dylan.)
Pero las demócratas son eras culturales en cuya oportunidad nos mecemos: si los demócratas reparten lo que los republicanos producen, si los demócratas relatan lo que los republicanos hacen, son buenos tiempos. Las palabras tendrán su oportunidad. Así las cosas.
Ay, la violencia invisible de los demócratas.
Diario

Quedamos el día emboscados por si vienen los trabajadores o el ejército; sin novedad. Miguel salió con Pablo y encontró el agua a unas dos horas del campamento por un camino transversal. Se le hizo la punción a Raúl, extrayéndole 50 c.c. de líquido purulento; se le hace tratamiento general antiinfeccioso; no puede, prácticamente, dar un paso. Extraigo mi primera muela en esta guerrilla; víctima propiciatoria: Camba; todo marchó bien. Comimos pan hecho en un pequeño hornito y, por la noche, un potaje bárbaro, que me puso al parir.
jueves, enero 31, 2008
"lo sé con la certeza de la fe que nace quitando del plumaje el cascarón antiguo"

Hay tres ejes fundamentales en el Diario: 1) el manual de liderazgo político (le dedica tiempo a pensar cómo está la moral de Inti, cómo ve flaquear a Camba, las reacciones de los pocos bolivianos sumados, la moral imbatible de los cubanos, etc.); 2) diario del cuerpo y la subjetividad, o alguna cosa por el estilo que, planteada así, no lleva a nada y dice mucho, pero me voy a tomar el trabajo de anotar lo que es su diario del asma; 3) la lectura política. Que me sugestionó: el Che habla de que firma solicitadas para Sartre, Russell, que se escribe con Fidel, habla de contactos acá y allá, que Masetti, que Gelman, que Jozami (sí, el mismo que defendió la FTV de la prescindencia de Ibarra), pero bueno, digamos que quiso jugar la Copa Libertadores de América en Bolivia, hallando ahí una soledad política que, en los últimos tres meses de diario, se vuelve evidente sobre todo en los balances mensuales, pero diría mas: sobre todo en que el punto 1 y sobre todo el 2 se vuelven casi el eje del texto, porque no sólo es el diario de su cuerpo, también lo es del Médico y un par mas, incluso algunos animales, una especie de descomposición orgánica de la revolución en detalles casi obsesivos (como todos los detalles), mas el réquiem breve por tres o cuatro muertes, que parecen golpear tanto como el asma el temple del guerrero. Se habrá dicho muchísimo, y escrito mas, al respecto, y la escuela de Cinismo del Sol Argentino imaginará que lo del Che tiene la misma importancia cultural que el consumo de LSD, con consecuencias dramáticas en cuyo caleidoscopio aún giramos. Hay textos en una edición vieja de la Casa de las Américas que hablan mas y mejor que cualquier cosa: Enrique Lihn, Francisco Urondo, Italo Calvino, pero sobre todo uno de Walsh pone la escena fuerte que se repite, el dilema de los años. La de la culpa de estar ahí, frente a una máquina de escribir, cuando aún humeante, el cuerpo del Che en Bolivia, refleja el lugar del cuerpo, de los cuerpos. Los que escriben la Historia -pienso, creemos hoy- son los que van con machete, sí, pero tumbando a los Mitos en gestación. Bota podrida en la selva del mundo. Ese "malestar", esa escena dramática (porque nadie imagina cómo salir o romper ese círculo de encierro del escritor y su máquina, cuando afuera sucede lo decisivo), eso que Gelman talla y salda con la acción repetitiva del giro en falso ("ni con miles de versos hará la revolución", y aún así, "se sienta a la mesa y escribe"). Y podríamos conjugar hoy, que esa vieja escena ("la ventana, la calle, la desnuda acción de los otros, etc.") es la forma compleja en que la época nos presenta a esos escritores rodeados y aislados, precipitados en sí mismos, por las acciones de unos otros, afuera... Una época en la que podríamos decir: nunca un escritor estuvo mas solo. El Che como dispositivo cultural que ha dejado encerrados aunque sea por horas a las mejores plumas del continente (Lezama, Lihn, Gelman), sacado lo peor de ellos, su peor literatura, su peor dilema moral. Por eso, hoy, leerlo. Y sin embargo, como si fuese recuperar el incienso adolescente, ¿quién no le escribió un poema al Che?
miércoles, enero 30, 2008
lunes, enero 28, 2008
Donde hay dolor, habrá canciones
Trabajé en la pizzería Kunst, haciendo delivery, por mas de tres años. Me enteré hace poco que desde hace varios ya no existe más. Quedaba sobre la calle República Árabe Siria, a dos cuadras de Las Heras, atendida por Wálter, el hijo del histórico (y finado) dueño. Wálter, tenía cierta predilección por mí, se copaba con charlas sobre política que podían durar hasta las 2 de la mañana. Yo hacía una especie de proletarización inorgánica, porque qué hacía: ensayaba defensas gremiales, defendía un par de compañeros (peruanos la mayoría) que venían el domingo mamados y sin dormir, en fin, hasta negociaba pequeñas condiciones, como la posibilidad de que a mas de diez cuadras nos manden en taxi, ja, porque no querían servicio con moto. Era como el trosco del grupo de compañeros con un guiño patronal dado por una suerte de respeto intelectual (supongo que ese es como el trauma de clase de todo trosco). Trabajé desde el año ’97 hasta el 2000. Me fui cuando entré al kiosco, de eso ya hablé.
Tenía una lista de famosos a los que crucé, o a los que directamente les llevé pizzas a su casa. Fito Páez, Cecilia Dopazo, Pinky, una hija de Amalita Fortabat…
De eso quiero hablar ahora. De una vez mas, como miles, en las que me tocó llevar una pizza grande de muzzarela y jamón que salía 9 pesos (¡que vuelva Carlos!) a una dirección en la avenida Libertador. Por lo menos tenía tres o cuatro pedidos llevados por noche a departamentos sobre Libertador. Llegué al edificio y, lo percibí ya a mitad de cuadra, era EL edificio de la zona. Era, donde vivía Zulema Yoma, el gordo Gostanián y alguien mas… Piso doce decía la dirección. El de seguridad, que no tenía mas de 28 años ni a palos, morocho, me hace pasar por atrás, donde también había un portero eléctrico cuya puerta daba al ascensor de servicio. Cuando lo saludo le pregunto, ¿me tocó algún famoso?, qué piso, me dice, el doce, le digo, ah, el almirante. Toqué timbre. Apareció su voz. Abrió. Subí. Juro que fue una de las veces que recé en mi vida. Y me dije: es imposible que él me abra, que él reciba al delivery. Tiene que hacerlo una empleada. Fueron doce pisos interminables. Llegué. El ruido seco del ascensor, se abrió la puerta automática. Prendí la luz, y toqué el timbre. Abrió él. Yo me agaché a sacar la pizza de la caja térmica donde la llevaba para que no se enfríe. Era él, parecía mas bajo, mas encogido de lo que imaginaba, le quedaban los anteojos grandes, y la voz, la voz, áspera, sí, ronca. Cuánto es, pibe. Nueve pesos. Seguía agachado. Demoré mas de lo que demoraba, miré fijo un punto, y esto: no supe qué pensar. Me paré y se la di en la mano. Se le apareció por detrás una nietita, rubia. Se le puso entre las piernas. Y me espiaba desde ahí. Yo estaba muy nervioso. Me dio la plata justa. La agarré. Y me dijo, esperá, tomá. Y me dio un peso veinte en monedas. Las agarré. No dije gracias. Proporcionalmente, era la cantidad de propina legítima. Bajé. No dolor, no dolor, no. Otra cosa que no había sentido, como una pérdida de eso que se funde en la adolescencia y que va durando, algo con la propia dignidad, una idea de sí mismo a la que tiene derecho todo el mundo, "la película de la mente", pero un momento, ése, en el que no estás a la altura de lo que "esperabas hacer si algunas vez te tocaba algo así". Años como un siome yendo a escraches. El mundo, es el mundo de los padres, ¿no? Y en una mayor o menor intemperie, eso protegía. El juego proletario, o lumpen, del trabajo, ya era serio. Cuando salí, el de seguridad me dijo: ¿y?. No lo puedo creer hermano, le dije. Y me dijo: ¿Y yo, que lo cuido…? El empleado de la empresa de seguridad ahí, en la mitad del año 1999, me palmeó la espalda, y tuvo conciencia, mas y mejor, del tiempo histórico. Cuando me fui juré no contarle a nadie. Pero lo hice, empezando por Wálter, que era el único que sabía de quién hablaba. Lo hice y siempre odié a los que me reprochaban “no haber hecho algo”. En las rampas para discapacitados que la gestión municipal delarruista dejó, había un sello pegado por un grupo de skins de la zona: libertad a Massera.
Tenía una lista de famosos a los que crucé, o a los que directamente les llevé pizzas a su casa. Fito Páez, Cecilia Dopazo, Pinky, una hija de Amalita Fortabat…
De eso quiero hablar ahora. De una vez mas, como miles, en las que me tocó llevar una pizza grande de muzzarela y jamón que salía 9 pesos (¡que vuelva Carlos!) a una dirección en la avenida Libertador. Por lo menos tenía tres o cuatro pedidos llevados por noche a departamentos sobre Libertador. Llegué al edificio y, lo percibí ya a mitad de cuadra, era EL edificio de la zona. Era, donde vivía Zulema Yoma, el gordo Gostanián y alguien mas… Piso doce decía la dirección. El de seguridad, que no tenía mas de 28 años ni a palos, morocho, me hace pasar por atrás, donde también había un portero eléctrico cuya puerta daba al ascensor de servicio. Cuando lo saludo le pregunto, ¿me tocó algún famoso?, qué piso, me dice, el doce, le digo, ah, el almirante. Toqué timbre. Apareció su voz. Abrió. Subí. Juro que fue una de las veces que recé en mi vida. Y me dije: es imposible que él me abra, que él reciba al delivery. Tiene que hacerlo una empleada. Fueron doce pisos interminables. Llegué. El ruido seco del ascensor, se abrió la puerta automática. Prendí la luz, y toqué el timbre. Abrió él. Yo me agaché a sacar la pizza de la caja térmica donde la llevaba para que no se enfríe. Era él, parecía mas bajo, mas encogido de lo que imaginaba, le quedaban los anteojos grandes, y la voz, la voz, áspera, sí, ronca. Cuánto es, pibe. Nueve pesos. Seguía agachado. Demoré mas de lo que demoraba, miré fijo un punto, y esto: no supe qué pensar. Me paré y se la di en la mano. Se le apareció por detrás una nietita, rubia. Se le puso entre las piernas. Y me espiaba desde ahí. Yo estaba muy nervioso. Me dio la plata justa. La agarré. Y me dijo, esperá, tomá. Y me dio un peso veinte en monedas. Las agarré. No dije gracias. Proporcionalmente, era la cantidad de propina legítima. Bajé. No dolor, no dolor, no. Otra cosa que no había sentido, como una pérdida de eso que se funde en la adolescencia y que va durando, algo con la propia dignidad, una idea de sí mismo a la que tiene derecho todo el mundo, "la película de la mente", pero un momento, ése, en el que no estás a la altura de lo que "esperabas hacer si algunas vez te tocaba algo así". Años como un siome yendo a escraches. El mundo, es el mundo de los padres, ¿no? Y en una mayor o menor intemperie, eso protegía. El juego proletario, o lumpen, del trabajo, ya era serio. Cuando salí, el de seguridad me dijo: ¿y?. No lo puedo creer hermano, le dije. Y me dijo: ¿Y yo, que lo cuido…? El empleado de la empresa de seguridad ahí, en la mitad del año 1999, me palmeó la espalda, y tuvo conciencia, mas y mejor, del tiempo histórico. Cuando me fui juré no contarle a nadie. Pero lo hice, empezando por Wálter, que era el único que sabía de quién hablaba. Lo hice y siempre odié a los que me reprochaban “no haber hecho algo”. En las rampas para discapacitados que la gestión municipal delarruista dejó, había un sello pegado por un grupo de skins de la zona: libertad a Massera.
domingo, enero 27, 2008
Tuvo que gobernar Cristina para que le veamos la verdadera estatura a Néstor...
Estamos como en el 95, cuando la Convertibilidad empezaba a mostrar sus límites, y la contra solo quería “higienizar” el modelo.
La comparación de la era Menem con la era K es imbatible, ofrece la comprensión sutil (útil) de que lo que queda de peronismo en ambas eras es una misma forma de ejercer el poder: el dichoso pragmatismo. Nuestros liberales suelen amar el pragmatismo -como oposición a la ideología- de los países modernos a la hora de buscar sus soluciones internas y de plantear sus políticas externas. Lo que llaman pragmatismo en los de afuera implica una clara ideología interna.
Pero bueno, el peronismo, entendido formalmente como "pejotismo", deviene en algo sencillito, pura instrumentalidad, y como si lo otro ("concertaciones", "transversalidades") fuesen las formas del relato, el contenido del relato, pero no el instrumento de las acciones que permiten el relato. El problema es que ése otro, esos otros, tienen sus estructuras propias, internas. Y en política nadie se siente menor, y todos tienen ese derecho humano a pensar lo mejor de sí mismos. Hay algo que normalizar. La institucionalización era la palabra del cambio en la continuidad. Pero lo mas difícil, y de verdad, es la pretención de que Cobos asuma la misma tarea en la UCR. Los radicales aman sus internas por una fe mas amplia que la mera pasión parroquial que da sentido a sus vidas, las aman porque es una fe en lo que significa democracia: instituciones robustas. En la clave poética de Eliaschev: la musculatura democrática se la dan las instituciones, sí, pero sobre todo, los partidos políticos. Solía hablar el Pepe de las internas, como de la interna partidaria del 2005, donde no habrían votado en Capital mas que 20 mil almas nobles, pero claro, cuánta gente en ese momento participaba del residuo asambleario, en la misma ciudad. Lo que Pepe detesta es la elitización política de que 40 autoconvocados en el espacio asambleario de Caseros y La Rioja valen mas que mil afiliados (aún magnetizados por Pascual) eligiendo entre Suárez Lastra y Artaza. Lo que llamamos vieja política, quizás sigue siendo, el activo político mas amplio, y mas mayoritario, y que garantiza cuadros, territorio y gestión, a los que por voluntad popular (que es la voz de Dios) deben gobernar.
Pero los radicales, desde el peronismo hasta hoy, siguen creyendo en muchas cosas pero sobre todo en aquellas que, por defectuosidad peronista congénita, les dejan libres. UCR es en la concepción republicana este trueque pragmático: alternancia sobre la base de un originario intercambio de bienes morales ( la república de un lado, la justicia social del otro), ecuación simbólicamente empatada que, en un país como este, siempre le dio la mitad mas uno a los morochos. El hilo invisible que ata(ría) los destinos de UCR y PJ al carro del FPV es un hilo cuya verdad está en los significados de su síntesis: la Victoria; que, esta vez, es juntos. Kirchner les permite a los dos partidos históricos aunar sus pragmatismos. Pero no va a ser fácil.
El orden democrático.
(gracias Manolo)
La comparación de la era Menem con la era K es imbatible, ofrece la comprensión sutil (útil) de que lo que queda de peronismo en ambas eras es una misma forma de ejercer el poder: el dichoso pragmatismo. Nuestros liberales suelen amar el pragmatismo -como oposición a la ideología- de los países modernos a la hora de buscar sus soluciones internas y de plantear sus políticas externas. Lo que llaman pragmatismo en los de afuera implica una clara ideología interna.
Pero bueno, el peronismo, entendido formalmente como "pejotismo", deviene en algo sencillito, pura instrumentalidad, y como si lo otro ("concertaciones", "transversalidades") fuesen las formas del relato, el contenido del relato, pero no el instrumento de las acciones que permiten el relato. El problema es que ése otro, esos otros, tienen sus estructuras propias, internas. Y en política nadie se siente menor, y todos tienen ese derecho humano a pensar lo mejor de sí mismos. Hay algo que normalizar. La institucionalización era la palabra del cambio en la continuidad. Pero lo mas difícil, y de verdad, es la pretención de que Cobos asuma la misma tarea en la UCR. Los radicales aman sus internas por una fe mas amplia que la mera pasión parroquial que da sentido a sus vidas, las aman porque es una fe en lo que significa democracia: instituciones robustas. En la clave poética de Eliaschev: la musculatura democrática se la dan las instituciones, sí, pero sobre todo, los partidos políticos. Solía hablar el Pepe de las internas, como de la interna partidaria del 2005, donde no habrían votado en Capital mas que 20 mil almas nobles, pero claro, cuánta gente en ese momento participaba del residuo asambleario, en la misma ciudad. Lo que Pepe detesta es la elitización política de que 40 autoconvocados en el espacio asambleario de Caseros y La Rioja valen mas que mil afiliados (aún magnetizados por Pascual) eligiendo entre Suárez Lastra y Artaza. Lo que llamamos vieja política, quizás sigue siendo, el activo político mas amplio, y mas mayoritario, y que garantiza cuadros, territorio y gestión, a los que por voluntad popular (que es la voz de Dios) deben gobernar.
Pero los radicales, desde el peronismo hasta hoy, siguen creyendo en muchas cosas pero sobre todo en aquellas que, por defectuosidad peronista congénita, les dejan libres. UCR es en la concepción republicana este trueque pragmático: alternancia sobre la base de un originario intercambio de bienes morales ( la república de un lado, la justicia social del otro), ecuación simbólicamente empatada que, en un país como este, siempre le dio la mitad mas uno a los morochos. El hilo invisible que ata(ría) los destinos de UCR y PJ al carro del FPV es un hilo cuya verdad está en los significados de su síntesis: la Victoria; que, esta vez, es juntos. Kirchner les permite a los dos partidos históricos aunar sus pragmatismos. Pero no va a ser fácil.
El orden democrático.
(gracias Manolo)
sábado, enero 26, 2008
Angola

Pregunta: ¿hay alguna canción de Silvio Rodríguez que referencie la misión cubana en Angola?
Estoy leyendo por primera vez el Diario del Che en Bolivia. La discusión con "Monje", el descarriado del Partido de Bolivia, que rompe con el partido pero si le maneja la tropa, te mete adentro del libro como por un tubo. Diario sobre la lectura del Diario del Che en Bolivia. Monje le dice: mientras la guerra se haga en mi país quiero ser el jefe militar. Esquirlas del Relato, tá bien, pero qué jugosas. A este verano se le acabaron los temas (aunque el arranque del huracán Mauricio parecía que) y se puso al día en materia de crímenes, pero de una manera tan desconcertante que, lo juro, creo que en breve se empiezan a confundir los acusados con los crímenes. Perpetua a Gaby Álvarez, aunque, menos mal que los dos muertos son argentinos, si caían dos uruguayos, mamita!
jueves, enero 24, 2008
El 12 de febrero de 2002, sumido en la confusión provocada por el torbellino social y político que derrocó a dos presidentes constitucionales, publiqué una nota en el diario BAE que titulé: Hacia la dictadura de Juan Manuel de Duhalde. El artículo abundaba en analogías fáciles pero falaces, como “la Mazorca de La Matanza”, en referencia a los piqueteros.
Un lustro más tarde y mucho estudio y reflexión de por medio, he llegado a la dolorosa conclusión de que la mía fue una canallada. Quizás el yerro moral estuviera atenuado por el desconcierto frente al pavoroso colapso del país que habíamos intentado construir durante la década anterior, un fracaso incomprensible para quienes, como yo, apoyamos el proyecto sin ser economistas. Pero fue una injusticia patética. Eduardo Duhalde salvó a la Argentina de la violenta anarquía que se cernía sobre ella. Luego, rápidamente, pasó la posta, con lo que renunció al poder quizá para siempre. Al revés que Perón desde su exilio, optó por el bien de su patria. Y los “gorilas” no lo supimos ver…
Toda otra interpretación de los móviles del ex presidente es injusta e insidiosa. Toda especulación que subordine su acotada grandeza a un interés egoísta peca de una pequeñez que contrasta con la moralidad esencial de aquel renunciamiento. Más allá de su pasado y también de su futuro, ésa fue su mejor hora.
Sé que el cinismo, generalizado entre nosotros, que es la otra cara de nuestra corrupción impedirá que muchos lectores acepten lo que acaban de leer. Por el contrario, a algunos les producirá hilaridad y atribuirán mis palabras a algún móvil mezquino. Qué más da…
(gracias Federico)
Un lustro más tarde y mucho estudio y reflexión de por medio, he llegado a la dolorosa conclusión de que la mía fue una canallada. Quizás el yerro moral estuviera atenuado por el desconcierto frente al pavoroso colapso del país que habíamos intentado construir durante la década anterior, un fracaso incomprensible para quienes, como yo, apoyamos el proyecto sin ser economistas. Pero fue una injusticia patética. Eduardo Duhalde salvó a la Argentina de la violenta anarquía que se cernía sobre ella. Luego, rápidamente, pasó la posta, con lo que renunció al poder quizá para siempre. Al revés que Perón desde su exilio, optó por el bien de su patria. Y los “gorilas” no lo supimos ver…
Toda otra interpretación de los móviles del ex presidente es injusta e insidiosa. Toda especulación que subordine su acotada grandeza a un interés egoísta peca de una pequeñez que contrasta con la moralidad esencial de aquel renunciamiento. Más allá de su pasado y también de su futuro, ésa fue su mejor hora.
Sé que el cinismo, generalizado entre nosotros, que es la otra cara de nuestra corrupción impedirá que muchos lectores acepten lo que acaban de leer. Por el contrario, a algunos les producirá hilaridad y atribuirán mis palabras a algún móvil mezquino. Qué más da…
(gracias Federico)
miércoles, enero 23, 2008
martes, enero 22, 2008
lunes, enero 21, 2008
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