sábado, septiembre 12, 2009

Kaput Capusotto

por Pablo E. Chacón

para Alberto Ure


Pasadas las diez de la noche de los lunes, después de disfrutar las amenas indignaciones de Jazmín Morales Solá, es el turno de ese otro humorista o mejor, de ese bufón, tan amigo de los amigos que ya es un amigo, Sergio Lapegue, pero de un par de semanas a esta parte, retornó, con modestia y al canal público, Diego Capusotto, decidido a ofrecer solamente ocho programas. ¿Quién podría negarse a unos videos de Cream, Blind Faith, The Band, Jefferson Airplane, Jimi Hendrix? El problema no son los videos: es Capusotto.


Capusotto aburre, sus personajes aburren: el borracho, el nazi, el chacarero, el rockero idiota, el señor amable y maltratado, bueno: aburren, al segundo corte ya sabés que viene en el tercero y cómo sigue la próxima semana. Arnaldo Pérez Manija, en la radio, está mejor, porque dura cinco minutos y uno lo escucha por youtube a cualquier hora. Pero justamente, los noticieros de la mañana, los radiales y los televisivos, son menos previsibles que la parodia de Capusotto o las tapas malditas de Barcelona. Hay muertos de verdad, tullidos de verdad, periodistas idiotas de verdad, puteadas de verdad. Esto es una copia exagerada y aumentada de esa idiotez milenarista pero en joda. Y si nos ponemos serios: la idiotez milenarista de Capusotto exagera tanto el costurón de la idiotez milenarista que uno prefiere al idiota que imposta la voz contra el abuso de autoridad de la ley de medios K o el derrape de la AFIP en Clarín: tanta idiotez es imposible, ese allanamiento de los cajones de los muchachos de Magnetto… ¿qué buscaban?, ¿las manos de Fermín?, ¿la certificación de casamiento de Ernestina?, ¿un papel de merca? Por favor, el país de Bombita Rodríguez sí que es un sueño de restauración conservadora, una joda lamentable sobre personajes que eran joda sin necesidad de un Capusotto que subrayara la idiotez demagógica del militante tout court. Bombita Rodríguez nunca habla de la muerte porque la muerte compromete, porque este país está sembrado de muertos y no todos los muertos eran idiotas como los ejemplares que Capusotto imita con sencillez barrial mientras acepta el Martín Fierro con los jeans y el pulover viejo que usa para tomar café en el bar de los gallegos a la vuelta de casa, en Barracas. Bombita Rodríguez es la servidumbre idiota que para salvar el pellejo, terminó colaborando con Lopecito y con el Almirante Cero, pensando cómo asaltar las Malvinas, calculando unos tres o cuatro mil muertos y después a los cuarteles de vuelta, total arreglamos con Bulgheroni y con Diego Ibañez o nos rajamos a Camboya. Pero llegó Alfonsín y metió en cana a los que pudo, porque tampoco sería conveniente (el conveniente se lo copié a Van der Kooy), olvidar que los radicales de Tróccoli negociaban la transición y para sorpresa de muchos, ganaron las elecciones y se desató la primavera que nos devolvió al humor cruel que pedía Artaud, ese que guarda al huevo de la serpiente, el de Lenny Bruce, Juana Molina, el del enorme Alejandro Urdapilleta, y si quieren populismo, pues pidamos populismo, yo quiero populismo, po-pu-lis-mo y no esta pauta chirle, semialfabetizada, correcta, alineada como Diego Gvirtz y su pólvora mojada. Populismo de verdad, a los gritos: ¡Tangalanga, Corona! ¡Vuelvan! Están perdonados. Esos tipos te dicen que un jefe de gabinete tiene que ser alguien como Aníbal Fernández o Corach. Capusotto no se decide entre Laclau o Lévi-Strauss.


Fogwill dijo hace unos días que no quiere hablar de drogas, que está en contra de la despenalización de la droga, y uno que un poco lo conoce, sabe que está hablando en serio aunque uno no esté de acuerdo (yo no estoy de acuerdo) pero es cierto que la aventura de la cabeza ahora es una industria de la aventura de la cabeza, con leyes, reglas y psicólogas para descontrolados. La gracia de Capusotto, a algunos les interesa diez minutos. Capusotto no tiene la culpa de que la de-mo-cra-cia, ¡basta con la democracia! no haya cambiado antes la ley de medios, tampoco que Duhalde haya pesificado la deuda en dólares del clarinete. Capusotto no es legislador, no es un político, es un cómico, hace chistes. Pero el aburrimiento no se legisla. El suicidio tampoco. Eso sí que es gracioso.

viernes, septiembre 11, 2009

Lucas agarra un bate y rompe también su propio cuarto. Por todos lados brotes de incomodidad brutal. Pablo Chacón escribe en estos días un manifiesto anticapusottiano. Hay sintonías, y eso deja dormir mejor. ¿Quién dijo que esto no era también desierto?
Me gusta especialmente la musiquita de los 2 minutos y los ojos del chico de corbata que mira a los de su clase cacerolear. Ya quisiéramos todos una cortina de agua que nos separe. Leí la mejor novela: Los Suicidas. Un mes estuve. Y una sola frase en mi mente: la vida es tenaz. 11/9.

jueves, septiembre 10, 2009

Con el diario del lunes


De fútbol se lo que sabe cualquiera pero el 11/03/09 escribí esto en un post lleno de escepticismo y frente a lo que creímos que nos llevaba a esto, pero ahórrense el post, lean la cita abajo. La ausencia de Román es futbolísticamente injustificada. Entro a un bar y me encuentro a estos pibes a los gritos... Nico B. con cara de por-qué-me-los-sigo-bancando tira: "jugar bien es hacer lo que hizo kaka en un momento: la recibe en el segundo tiempo en mitad de cancha por la derecha y en lugar de acelerar, la para lentamente, mira para el medio y con el brazo izquierdo acomoda al equipo como director de orquesta..." Pipo Rossi, otro enfermo, devuelve: "Reconozco que fui un maradoniano de primera hora, reconozco que me enceguecí con la imagen de Diego haciéndonos levantar otra copa (imagen que hasta hoy tengo). En su momento pensaba que “El Diego” era la mejor opción, que sabía un montón de fútbol y que generaba el respeto que estos pendejos insolentes de la generación del winning no tenían por nadie (todos sabemos porque se fue el Coco). Compre todo. (...) . Soy sincero, fui ingenuo. (...) Tampoco es legitimo que me corran con que falta Riquelme. Riquelme le hacía mal a la selección. Lo odiaban. Y nosotros tenemos que morir con Messi muchachos." Bueh, también te mandan acá, y es un placer siempre leer a Jotapé V. Yo sí creo que el error fue ese micro-golpe de estado contra Román. Y lo dije:

Pero el combo de esta semana de mierda lo completa la “renuncia” de Riquelme. La que nos pone entre dos amores. Pero quizás al oficialismo en el que nos hemos fanatizado en estos años (en los que, obvio, nos hicimos mas viejos) nos hace extrañar la intemperie de las oposiciones. Yo en esta banco a Riquelme. Maradona debe producir una escena de estas características: mientras los millones de argentinos miran un partido, el señor Grondona, rodeado de asesores, y en línea directa con Bilardo, observa en un plasma los movimientos de Maradona. El país mira el partido, y ese gran político llamado Grondona mira a Maradona. Hemos soltado a la fiera. Yo hubiese aconsejado algo que es imposible: un partido cada veinte días. Amistosos, no sé, pero el pulso mediático impreso en la selección, la “maurovialización”, puede destruir aquello que, a pesar de todo, aún vemos con buenos ojos. Y por otro lado, nadie como Diego para conducir a esta banda, a esta generación, a Messi, hasta su ocaso, nadie como él para llevarlos de la mano por el túnel hasta la durísima realidad del lugar competitivo que tiene hoy la Argentina. La estructura entre Riquelme y Messi no parecía soportar mucho equilibrio. Y los tipos que son capaces de renunciar me gustan. Lo admito. Soy mas chachista que el Papa. Ahora bien… dudo de un equipo sin él. Lo juro. No se siente mi ánimo futbolero contenido en Messi. Es genial, sí, pero Riquelme es pausa.

martes, septiembre 08, 2009

- Hay alguien mas solo que Lo Vuolo: alguien con buena fe, buena leche y tiempo que tiene ganas “de apoyar al gobierno”.

- No, no hay espacio, nadie te da una pala o un ladrillo para esta “jornada solidaria”. Ser kirchnerista, a secas, es ser un microemprendedor. La política a la altura de una economía social: club del trueque.

- El kirchnerismo y su núcleo duro que magnetiza el capital de una historia preexistente, y que cuadra en su dialéctica ineludible y, a la larga, excluyente.

- Los bloggers no son los emos de la política, ni tres tristes tigres, sino un caso testigo de una periferia inquieta que sobrevuela estas dos dimensiones: la historia que se construye a pesar de todo y de todos, y la dinámica cerrada de un proyecto de poder que se conecta con ella en una frecuencia llena de distorsiones.

- La política es para los que creen que ya no hay nada que preguntarse. O algo así. La tierra para quien la trabaja.

- ¿Todos los tipos menores de XX años tienen la obligación de pensarse mas allá de?

- Sí. Tres veces sí. El ortiva de la tierra que lloras.

- Lo que llamamos peronismo, lo que seguimos llamando peronismo, aún los muchachos kirchneristas, es algo que no se explica si no se entiende el partido de poder, que construye orden y representación, hijo de la derrota electoral de 1983. Hijo de esa sangre en el ojo, no hijo de la sangre derramada.

- Yo sólo le pido a San Jauretche que venga la nueva leche. (La buena leche es lengua muerta.)

- Kirchnerismo como esa lluvia frente a la que dice el paisano: es una bendición. No es acumulación. Esa debilidad hará difícil la defensa.

- El protagonismo vendrá después, cuando haya que defender lo que quede. Lo mucho o poco que quede. Toda esa justicia que quede. El pos-kirchnerismo dirá quién es kirchnerista.

Amateurs y voluntarios

Pero lo que hay que tener muy en claro, es que este ámbito es para los amateurs y voluntarios.

A los famosos les cuesta mucho imponerse porque hay un símil de aproximación física, que permite a cualquiera que pase a que emita su opinión.

Anónimo, o sea cualquiera, es un insoportable omnipresente y ubicuo; que disfruta aprovecharse de nuestra vanidad, para descargar sus propias frustraciones.

Porque a pesar de que existan jerarquías evidentes, e intentos de oligarquizacion; la Virtualidad es una Plaza Pública, un Bazar donde algunos ponemos nuestro tenderete, para que los que pasean se acerquen voluntariamente.

lunes, septiembre 07, 2009

Habría que hacer una autopsia en un par de años sobre las editoriales de Jorge Fontevecchia durante el conflicto de esta nueva ley (¿de nuevo mal en el senado?). Este texto lo voy a guardar en favoritos por un tiempo. El conflicto de la 125 precipitó la ley de medios y agotó el capital político del gobierno: las dos cosas a la vez. ¿Hubiera habido ley de medios sin derrota de la 125? Para mi nada sin esa derrota explica este brío de radicalidad. El kirchnerismo dejará sólo las marcas de todo su itinerario posterior a su noche no positiva. Mala época para ser de Flacso, mala época para querer crecer en soledad, mala para empezar de nuevo, de cero, de a poco... Mala para militancia zen, para la democracia es gris, y todo eso, etc. Yo pido cosas breves y sensatas: que vuelva Román, Saviola por derecha, Messi por izquierda y un 9 clásico. Clásico. Alto. Que salte en un centro. Ya el nombramiento de Basile tenía ese plus extrafutbolístico, ¿no?, esa especie de vuelta mitológica para cerrar el círculo abierto en el '94 y hecho concha por el doping. Pero el nombramiento maradoniano, desde el alma, haciendo el golpecito a la altura del corazón con el que los participantes de Gran Hermano se despedían del resto cuando los rajaban... ¡y que detesto! Odio ese triple golpe en el cuore con la derecha que después te señala. Lo-odio... A ver: somos maradonianos. Pero después de la zalipa moderada, de ver que Verón la rompió, pensé lo de todo el mundo resentido: no quiero ver mas goles de argentinos en el mundo. Y Maradona puede hablar antes de un partido, motivar, cagar a pedos a los pibes de oro, sacarles el celular para que la corten con los mensajitos, hablarles del "ojo de tigre", de "hacerlo por las nenas", todo lo que quieras... pero falta sintaxis y estrategia. Todo eso que sí Maradona puede dar, mas allá de la nueva olita de rumor: uhhh, el Diego está igual que siempre, ¡re sacado!. Al mundial llegamos, y las esperanzas se renovarán, billetera mata galán... y teicé. Pero la vuelta de Román nos otorgaría, creemos, la velocidad natural. Y Verón: lo queremos, sí, lo convocamos, sí, pero no sé si les pasa, a mi me da siempre la sensación de que está obligado a la calidad, a tocar de primera... El riesgo de Verón es su exceso de calidad, el billar. Algo parecido a lo que transmitía Redondo. Nuestros héroes, pero tienen en el fondo una inestabilidad casi natural: no siempre se puede ser perfecto. Feliz cumple Gonzo (martes).

viernes, septiembre 04, 2009

Las cosas que llevaban

por Pablo E. Chacón

¿Cuántos de los que apoyan el nuevo articulado de la Ley de Medios que ingresó hace unos días al recinto parlamentario leyeron los veintiún puntos que se discutirán en el Congreso? Probablemente muchos o todos. Es más: hay quienes todavía estudian a fondo la cuestión, como para defenderla de las impugnaciones que ya están en marcha. Digamos que en muy contadas ocasiones la oposición toma los libros, compara leyes y carga las armas como lo hace estos días. Hay proyectos paralelos y se recuerda que hubo otros que no llegaron a buen puerto. Y sobran legisladores que están preparando discursos donde denunciarán la dictadura kirchnerista que atenta contra la libertad de mercado que tantos dividendos trae a tan pocos. Si hasta importantes dirigentes del agro, orgullosos de sus grandes grupos mediáticos, como la burguesía paulista lo está de los suyos, ponen el grito en el cielo. Cierto: se olvidan que los brasileños invierten en Brasil, y que sus fortunas, la de nuestros prohombres, están depositadas en bancos del exterior o en paraísos fiscales. Es un tema de sensibilidad y negocios. Y también de distracciones y preguntas. Acaso la gente informada también haya leído, en una semana pasada pródiga en novedades, que el máximo tribunal del país también aprobó la fusión de Multicanal y Cablevisión. Este cronista leyó la noticia al pasar pero quien se lo recordó es el señor Roberto García, columnista de un tabloide de variedades dominicales. Nobleza obliga, García es una voz singular en ese ecléctico ejército de opositores y oficialistas culposos o no.

¿Distracción o desinterés?

Distracción es una manera de nombrar al juguete que estaba en disputa (la fusión citada), que acaso los fastos por la entrada al parlamento nacional del nuevo articulado de la ley de servicios audiovisuales, oscureció casi por completo. Es que de aprobarse la nueva normativa, el Grupo Clarín, golpeado en la columna vertebral de su movimiento por la negociación entre la AFA y el Estado, recibiría otro cross a la mandíbula. El negocio con los cables y repetidoras del interior del país podría derrumbarse, las licitaciones se caerían, las regulaciones pondrían topes al control de formatos y marketing, etcétera.

Desinterés, porque la flamante legislación es estructuralmente incompatible con el control de ambas terminales (esa decisión unánime del colegiado sumará rispidez futura, por lo menos entre el Poder Judicial y los otros dos poderes en el caso de que se apruebe la nueva ley, escribe García). Fíltrense todas las especulaciones al respecto, pero si se atiende a otras versiones, la intransigencia del gobierno es directamente proporcional al daño y a las operaciones que ese grupo promueve, al menos desde el voto no positivo de Julio Cleto Cobos, que con el tiempo reveló que los clarinetes festejaron la decisión del mendocino entre otras cosas, por la salud institucional de la República, faltaba más, y también, quien dice uno, dice dos, por los intereses del conglomerado en el negocio del agro. Desde entonces, intereses agromediáticos.

La estrepitosa gaffe (la guarangada) del habitualmente parco Carlos Reutemann, quizá lo hunda en el pozo de los impresentables y lo ponga en el lugar del advenedizo. Su familia criaba lechones pero el muchacho corría autos. Siempre terminaba segundo o a cien metros de la bandera triunfal, cierto; y hoy repite: según la vulgata, la primera vez es tragedia, la segunda, farsa; o en otras palabras: su parquedad no era sino falta de ideas y previsión, que enseña un sociólogo de fuste, en política es todo: ¿nunca imaginó Reutemann que las señoras Latorre y Alarcón podían migrar hacia tierras más fértiles? El destemplado clamor con que voceó el retorno de Duhalde habla por sí solo.

Y la pregunta obligada, quizá por la ausencia de entusiasmo que generó el sigiloso fallo de la Corte Suprema de Justicia. Pregunta que se puede extender a las conjeturas que los gacetilleros del agro empiezan a hacer sobre el fútbol y los negocios paralelos, apuestas y prodes truchos.

Si el negocio es tan bueno (y podría serlo para las dos partes, en el supuesto de que esas conjeturas tengan algún valor), ¿por qué el gobierno de los K no envió al Parlamento el proyecto de una nueva ley de medios, antes de la votación por la 125?; y ¿por qué ese multimedios tan avezado confió todas sus fichas a su influencia sobre el sentido común de los telespectadores en lugar de buscar un candidato presentable? Con prescindencia de la relación de fuerzas legislativas y del nombre que elija el oficialismo en el 2011, difícil que Clarín ignore que Macri, Cobos o De Narváez sólo pueden interpretar un personaje durante los quince minutos obligatorios ordenados por Andy Warhol.

El resto es literatura.

miércoles, septiembre 02, 2009

Tuca




...
Anoche Longobardi durante todo el programa se preguntó si hay libertad de prensa. La pregunta menos patética es si va a haber libertad de prensa una vez que se apruebe el proyecto oficial. La paradoja es que todos decían, libremente, que no hay libertad de prensa. Conviene evitar las visiones simplistas, no dramatizar las cosas ni emblocar a santos y réprobos, y medir las consecuencias esperables para lo que realmente importa, la libertad de prensa. La libertad de prensa es lo que realmente importa. Sí. Alfredo Serra dijo que la libertad de prensa es la libertad de empresa. Que la condición para que haya libertad de prensa es la libertad de empresa. Quiso desarmar, según él, una zoncera de la Unesco. De paso Serra dijo: igual, esta ley el próximo Congreso la tira abajo. El problema, según Serra, es el Estado: Perón era horrible, los militares eran horribles. Para muchos el proyecto democrático tenía un solo sentido: desarmar al Estado. La simbiosis entre democracia y mercado no permite siquiera discutir las condiciones del mercado, porque eso lleva al terreno de las regulaciones. Por supuesto que nada es tan así, pero los reflejos de muchos actúan así. Preferí el espíritu del debate en TN a la misma hora. Debatían Rossi, Pinedo, Lozano y Katz. Y lo hacían con tanta amabilidad que ya no se parecía a un debate. Si es que el paradigma de un debate sigue siendo la zalipa de Caputo a Saadi, allá lejos. No me molesta la amabilidad por cierto. En Lozano era atendible no sólo la argumentación sino la incomodidad y su capacidad por hallar matices que lo diferencien claramente con el proyecto oficial. Alrededor de lo público y del "ojo al piojo" trazó sus coordenadas: ojo con inflar otro monstruo, dijo, y ojo con confundir gobierno con Estado, y Estado con lo Público. Rossi en algún momento se preguntó de dónde es que salió el gobierno, de qué fuente extraña. Y yo creo que la intensidad contrarreloj de estos meses de gobierno es el ejercicio de sus propias paradojas: el gobierno no quiso saber qué son exactamente unas elecciones legislativas, las transformó en ballotage, perdió, y ahora les vuelve a dar la entidad que siempre tuvieron. Los otros no saben exactamente qué ganaron ("ganamos nosotros, ahora nos toca a nosotros"). En cuanto a Lozano, corre aún mas por izquierda un diagnóstico del gobierno: su visión voluntarista de una sociedad que abraza la palabra participación. A una ley (¡pueblos originarios, organizaciones sociales, comunidad!) la metáfora del raiting: mayoría silenciosa. El Estado no es horrible. El presente es horrible.

martes, septiembre 01, 2009

La frase de un opositor apócrifo: Porque en el fondo es eso Argentina: una inmensa tribu donde 40 millones de tipos levantan la mano cada tantos años para darle el poder total a un cacique.

lunes, agosto 31, 2009

Aliverti confirma esta huevada: el progresismo como policía política. En tierra huarpe se habla menos de la Barrick que en San Telmo. (La cifra de empleos directos o indirectos de la minería te deja helado.) Lo cierto es que es una provincia que tiene las pelotas llenas de pisar uvas. Le dije a un subsecretario local: consulta popular!! Me parece que la provincia se merece un debate, pero todos los actores (todos) están hasta las manos. Acá sí que no hay "libre pensadores", y lo digo sin ninguna gracia. El marketing de Gioja: un tipo sin custodia, maneja su propio auto, para un domingo al mediodía en el bar Freud, charla un rato de política con la barra (consultores, escribanos, jueces, etc.) y raja "porque me mata la bruja". Su lema "sin minería sobran XX miles de tipos en San Juan" tiene la misma carga extorsiva que el idealismo ambientalista que imagina una tierra virgen. Un taxista dijo la mejor frase: "che, ¿y Pino no dice nada del Riachuelo?". La seguimos...

viernes, agosto 28, 2009


¡Qué días, mamita! Ni siquiera el gobierno confiaba tanto en la palabra continuidad cuando la noche del 28J hizo creer con sus gestos que la suerte estaba echada. No suelo hacer esto pero recomiendo especialmente el suplemento Ni a Palos de este domingo (de Miradas al Sur). Nutritivo para saber qué se discute cuando se discute sobre políticas universales, y voy a ser cursi: yo aprendí algo en estos días. Y ese es un sentimiento, incluso, mas general, donde podría imprimir mi ánimo: hay que seguir aprendiendo. La nota en cuestión incluye una entrevista a nuestra querida MEC (“la fuerza de la voluntad política de una comunidad”). Hay que sacar leyes al kirchnerismo, hay que ordeñar aún mas la situación, dice mi parte melancólica... Parto por unos días a la tierra de los Huarpes. Cuidemos la casa. No seamos injustos, y no olvidemos a nadie. En la reverberación del fin de este día quiero decir algunas cosas de la jornada televisiva, algunas preguntas: ¿sería posible tener acá un político de derecha a la altura de Uribe?, ¿no cansa un poco el "tonito" de Correa?, ¿no está un poco en la línea de la pedagogía pedante de...?, ¿se imaginan la cumbre de UNASUR con Fidel?, ¿y si Lula gobierna Argentina?, ¿qué opina por ejemplo Macri de UNASUR?, ¿qué podría decir sin leer durante 20 minutos frente a los presidentes del continente? Y sí, todos caemos en el racismo escolar de Carrió: ¡la política debe pertenecer a los que usan no menos de 200 palabras! Pero no, eso no es lo importante. Hoy no pude evitar pensar en los presidentes que se irán. El camino radical del continente parece mas firme. Y mi melancolía recorría la cara de Bachelet, Lula y el mismo Tabaré. Una foto inolvidable. Y a eso vuelve todo: todo lo que no se pueda grabar en la roca ahora... eso dice MEC: es la hora de la ley. De las leyes. Pero es un tiempo difícil. Siento que esta es una ciudad, y quizás un país, donde "todo el mundo" vive bajo una sola bandera, y esa bandera blanca dice: "no me rompan mas las bolas". No mas prólogos, Cristina, que hablen los hechos un poco mas por sí mismos. La sociedad en su noche de crimen y castigo, en su 28J, quiso alejar un poco mas la política de su vida. O los mas pobres dijeron que sigue estando tan lejos como siempre. Y ahora todo se vuelve tan intenso, de una intensidad sin épica. Hay que dejar que no "vuelva" la política, que la política es eso que está ahí, y que vamos a transformar el presente con hechos y palabras de este mundo. Hoy leí esta frase de Alberdi que me llevo como talismán a la cordillera: "Un partido estaba un siglo atrás, el otro un siglo adelante, ninguno estaba en su siglo."

Variaciones en rojo

por Pablo E. Chacón

Felipe Solá se mantuvo incólume los diez años que duró el gobierno de Carlos Saúl Menem al frente de la Secretaría de Ganadería, Agricultura y Pesca con una receta, según sus dichos, al parecer infalible: hacerse el boludo. Tanto que repitió: vicegobernador, gobernador de la provincia de Buenos Aires, diputado nacional durante la transición que comandó el ex senador Duhalde y las administraciones de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández. Pero hombre de campo al fin, se opuso a la sanción de las retenciones móviles (que encaramaron a otro vizcachero) y se pasó a la oposición, no sin antes asegurarse que renunciando a su banca podía renovarla bajo el sello Unión-Pro: un boludo bárbaro.

Es probable que Solá haya leído a Maquiavelo (aunque sea en sus versiones zen o revista para hombre de negocios), pero es menos probable que Mauricio Macri o Francisco de Narváez fatiguen esas páginas; la reaparecida Gabriela Michetti, algún capítulo conocerá, como seguramente su colega, María Eugenia Estenssoro, hija del inolvidable Pepe, que sin dudas conocía al autor de El Príncipe.

La conferencia de prensa que Solá, Macri, De Narváez y Michetti improvisaron una vez que tuvieron la seguridad de que el proyecto de la Ley de Servicios Audiovisuales entró al Parlamento, es una muestra de oportunismo poco consistente, que desmerece la práctica de hacer el boludo, estratégica para sobrevivir a los cimbronazos políticos, práctica que supuestamente el señor Solá honró todos estos años. Porque la puesta en escena no sirve para nada (para nada más que otra repetición): trinar porque en el edificio de la calle Tacuarí más de uno tiembla, no es justamente una señal de independencia sino el manotazo del ahogado que antes de ser masticado por las pirañas alcanza a decir que legalidad no equivale a legitimidad. Con todo respeto, en el Congreso se han dicho muchas boludeces, pero pocas tan grandes como ésa.

El argumento es una desinencia del resultado electoral del pasado 28 de junio, cuando el oficialismo perdió las legislativas; también es una lectura errada (interesada es la palabra precisa), porque ese resultado, que se sepa, no inhibe al Ejecutivo de la posibilidad de enviar leyes al Congreso para su aprobación o desaprobación, con independencia de la relación de fuerzas antes y después del 10 de diciembre, cuando se renueven las bancas. Entretanto, el gobierno hace lo que cree conveniente y la legalidad de sus actos está garantizada por la Constitución Nacional.

La coartada de la legitimidad o falta de representación, debería avergonzar a sus ideólogos, afectados por una escandalosa ausencia de ideas que empieza a apreciarse en los automatismos y respuestas de De Narváez -un muñeco a cuerda de Duhalde- o en la gestión de Macri en la Ciudad Autónoma, y quizá hasta en la proverbial viveza de Solá, que si no se apura, se quedará antes que tarde sin cuerda; porque pedirle ayuda a Eduardo Amadeo, como se sabe, trae yeta; y Lavagna, también se sabe, está para cosas más grandes, no se sabe cuánto más grandes pero en su imaginación, seguro más grandes.

Y si atendemos a las impugnaciones más pedestres, entonces habrá que decir que sí, que esta vez (y desde hace un par de semanas largas), los muchachos del combo de la derecha sin botas perdieron la iniciativa, y apurados por izquierda, en una semana tres veces, Boudou con el FMI, la Corte Suprema de Justicia con la despenalización de las drogas para uso personal y la presidente y Gabriel Mariotto con la ley que reemplazará a la normativa de la última dictadura cívico-militar, que terminará con los monopolios de la información y sus prerrogativas de nuevo rico, aplastaron los brotes tímidos de la disidencia. Si ahora que la relación de fuerzas permite una maniobra legal en todos sus términos, en tiempo y forma, ¿para qué esperar a diciembre, cuando las presiones de los multimedios y las comparaciones fraguadas con la supuesta dictadura de Hugo Chávez extorsionarán a todo el rango del sentido común.

Eso sí que sería cosa de boludos, con todo respeto.

martes, agosto 25, 2009

porque me toca...

(Macri tiene el récord de "volver sobre sus pasos" de toda la política argentina. ¿Adiós Fino Palacios?)

En este tiempo de plumajes blancos

por Pablo E. Chacón

Y hoy fue el día D. Así pareció deducirse de las palabras de Carlos S. Fayt el lunes, en declaraciones a movileros apostados a la salida de Tribunales: repitió que la ley para despenalizar el uso personal de drogas no es un artificio para legalizar nada sino un instrumento imprescindible para combatir la industria del narco en sus eslabones más importantes, garantizando las libertades individuales selladas en la Constitución Nacional. Fayt recordó que siendo miembro del máximo estamento de la justicia, años atrás se opuso a una medida similar, pero que el tiempo y el nuevo escenario político y social, hicieron que considerara su posición, no sólo sobre la legitimidad de los actos personales que no afecten a propios o a terceros sino sobre las circunstancias contemporáneas, dominadas por un mercado negro de sustancias abominables que perjudican, casi sin excepciones, a los sectores más vulnerables de la sociedad, especialmente jóvenes que a falta de un horizonte laboral y existencial, se entregan casi mansamente a la autodestrucción y muchas veces, la delincuencia. El juez, que en un principio presentó resistencias a aprobar el nuevo articulado, no dejó oportunidad para que le preguntaran lo que él aclaró: que el consumo de drogas o cualquier otra clase de adicción es un problema que compete antes que a la justicia, a la salud pública, acaso dando a entender que la popularidad de productos como el paco (pasta base de cocaína adulterada) o el vino en cartón, de venta legal, se cobra sus víctimas primero entre los que no tienen nada y recién después entre los demás. Festejar una medida que la justicia entendía podía resolverse por la vía de la represión al consumidor, sería ridículo. Fayt comprometió, en esta suerte de cruzada pedagógico-sanitaria, a las dirigencias empresarias, políticas, mediáticas y policiales pero evitó nombrar a las religiosas, que se oponen a la modificación legal (tanto como los sectores más atrabiliarios de la prensa vernácula y las llamadas madres del paco), porque para qué hablar a quienes prefieren no escuchar o machacar con el argumento de la teoría del tránsito: que una droga lleva a otra más peligrosa y después al cementerio, o bien que la despenalización es la puerta que abre la legalización, como si los argentinos fueran un hato de viciosos que se lanzarán en manada a las farmacias o a las bocas de expendio para conseguir su dosis diaria sin cargo. Pues bien: nada más errado. La ley tiene por objeto no sólo -como se dijo- resguardar la privacidad de los actos individuales, sino combatir al paco y a sus distribuidores, ya que todavía se está a tiempo de cortar esa cadena, que es de industria nacional; y después, cargar contra la caballería que tiene cómplices en los ambientes menos pensados, y no se piense sólo en la policía porque el negocio de la pobreza prospera también bajo mantos piadosos y confesionales sin provocar escándalo alguno, para no abundar sobre segmentos del aparato médico-asistencial que han convertido al dolor de vivir en una entidad nosológica susceptible de ser tratada en clínicas especializadas, con métodos especializados y fármacos regulados a precios millonarios, sin otra garantía que una reincidencia nula que cuanto mucho puede durar seis u ocho meses, a menos que el estresado de turno tenga a bien encontrar alguna pasión más fuerte que la muerte a crédito que asegura, esto sin necesidad de garantía, la compulsión que sea o fuere, desde la cocaína a la ludopatía, la anorexia, la bulimia o la pedofilia, a la que los purpurados suelen ser tan sensibles. Por supuesto, se descuentan las quejas y los escandaletes y las barbaridades y las acusaciones de libertinaje destinadas a un gobierno que no duda, perdidas las mayorías parlamentarias el pasado 28 de junio, en aprobar medidas legislativas que atentan contra el bien común y la salud de nuestros hijos, ignorando que el articulado está bajo la lupa de los supremos hace más de un año y medio, pero que era imposible plantear (y menos, aprobar) a causa de las presiones, algunas desde fuera del país, pero que siendo honesto, como siempre lo fue esta Corte, ya no podía esperar una sanción: la prensa amarilla retrata en programas y artículos de dudosa financiación, la miseria de personas que tienen tantos derechos y garantías como el que más, pero que no son rentables a la hora de articular una política de inclusión social que no sea un parche evangelizador o una cura de mercachifles con batas, estetoscopios y camisas de fuerza. Acaso llegó la hora de hacer justicia en este campo, antes que se siembren las primeras amapolas de la primavera.

Borges en Encuentro

Borges traducido al energúmeno: el barroco es una forma de vanidad. Y sí, pasamos la noche con Borges. La entrevista es o del año 1980 o de 1979, pero se notan las últimas sombras de una década. Y tiene un momento memorable, quizás el mejor, cuando Borges amaga hablar sobre la pobreza y tira una ráfaga cuyo enunciado principal podría ser este: nadie quiere pertenecer a la clase media, que es para mí la mejor, la única clase. Y sí, a los kirchneristas se los (nos) acusará de uno de los racismos mas imperdonables: el de discriminar a la clase media, esa clase transversal, pura expansión y movilidad. Llevar la "culpa" demasiado lejos, esa culpa que engendra lo peor: una moral que, como toda moral, es doble moral. Ese anticlasismo condenó al proyecto a su enajenación. Mientras tanto alguien tendría que responder por qué Yoko Ono, María Kodama e Isabel Perón podrían ser una sola mujer, la misma mujer, las 3 caras de una misma cobra, las 3 que llegaron "después", un golpe de estado entre sábanas. Se representan así: las conchudas. Mujeres orientales, impopulares, cautivadoras de los héroes de nuestra clase, con un magnetismo incomprensible, el "arte invisible" de su genialidad: son el hecho maldito de la clase media. Dominaron los monstruos que podrían resumir la iconografía de nuestro nicho: Perón construyó la clase media, Borges la reivindicó. Y en nuestra terapia respondimos siempre del mismo modo a la pregunta universal: "¿con qué beatle se identifica?". Pero hoy, cuando ya dijimos lo de siempre (instant karma), diría: con Yoko, doctor, con Yoko. Yoko es el quinto beatle. 

lunes, agosto 24, 2009

No deben confiarse los puestos de conducción —termina expresando—, en quienes se agotan en la polémica internacional y se convierten en meros propagandistas de revoluciones lejanas.

(Vía Diego)