miércoles, agosto 27, 2008

Sr. Macaluse: -Señor presidente: me piden que diga dónde voy de vacaciones, pero si lo hago, van a pensar que es una chicana, porque se trata de Mar de Cobo. (Risas.)
Estamos trabajando tarde sobre un moribundo que hay que reanimar. El Congreso debió haberse hecho cargo antes de este problema, porque no era la primera vez que los trabajadores de Aerolíneas manifestaban de todas las maneras posibles las dificultades y los delitos que se cometían en esa empresa.
Estamos trabando tarde, y por eso el problema es muy complejo. No hay muchas alternativas: debemos privilegiar tres objetivos. El primero es que la empresa siga operando y preste un servicio a los usuarios. El segundo, que los trabajadores conserven su fuente de trabajo, su salario, su antigüedad y su escalafón. El tercero, que el Estado nacional no pague aquella deuda que no contrajo.
Estos son los objetivos que deberíamos proponernos. Estamos trabajando desde hace varios días –nos habría gustado tener algunos más‑ para acordar de qué forma podríamos resolver este problema. Para ello creemos que es necesario discutir tres aspectos.
Uno está vinculado con los negociados, a fin de que no haya impunidad. Otro se refiere al papel del Congreso, a fin de tener soluciones. Luego están los condicionantes que tienen el Congreso, el Estado nacional y todos los ciudadanos, en virtud de algunos acuerdos que se han firmado con anterioridad.
Si tomamos los negociados, no podemos dejar de analizar el papel que cupo a esta compañía. El objetivo principal de esta empresa –no sólo de ella sino también del Estado español‑ ha sido convertirse en la puerta de ingreso del turismo a la Argentina de todos lo que viajen desde Europa o América del Norte. Ha intentado eliminar a un competidor y quedarse con las rutas.
Cumplida una parte de esos objetivos, e imposibilitados de conseguir el otro, se dedicaron a depredar y completar el trabajo de vaciamiento que había iniciado Iberia.
Por lo tanto, el papel del Estado español en la depredación del patrimonio de Aerolíneas Argentinas es ineludible y casi inescindible, porque fue ese Estado el que decidió que Marsans se hiciera cargo de Aerolíneas Argentinas a pesar de que uno de sus principales accionistas era Mata, que en España había sido condenado por alzamiento de bienes, figura que aquí se conoce como fraude. Como no es casual que hayan elegido a esa empresa, deberemos tenerlo en cuenta cuando el Estado español efectúe algún tipo de reclamo.
Concretado el vaciamiento, los directivos de la empresa concurrieron a este Parlamento esgrimiendo tres hechos como los causantes de los problemas de Aerolíneas Argentinas: el 11 de septiembre, el aumento del precio del petróleo y el accionar de los gremios. Es decir que para la empresa que se dedicó a vaciar el patrimonio de Aerolíneas Argentinas los responsables son Ben Laden y los trabajadores. Nosotros no podemos tomar ese comentario ni siquiera como un chiste de mal gusto. (Aplausos.)
Entonces, para que no haya impunidad, durante el debate en particular vamos a proponer que el Estado nacional se presente en los estrados judiciales para demandar a la empresa Marsans por todo lo que ha ocurrido. (Aplausos.)
Si hablamos de negociados no podemos dejar de mencionar el papel que le cupo a Ricardo Jaime. Como en los últimos años ha conducido en forma férrea el sistema de transporte de nuestro país, resulta imposible pensar que no haya contado con instrumentos ni con poder político para seguir de cerca la evolución de la empresa.
Si revisamos el sistema de transportes nos encontraremos con que el transporte de pasajeros y de carga, tanto ferroviario como automotor y aéreo, están fuertemente subsidiados, pero ninguno está integrado y no brindan un buen servicio a los usuarios argentinos.
Por lo tanto, resulta inentendible que siga en funciones un funcionario que fue demandado en una causa penal por el fiscal de investigaciones administrativas, acusándolo de administración fraudulenta en la causa de Ferrocarriles. Hablamos de un funcionario que en nombre del Estado nacional suscribió un acta clandestina con la empresa Marsans, que finalmente se cayó por imposibilidades técnicas, económicas y políticas, pero no por falta de voluntad. Luego suscribió el acta que hoy estamos considerando y que desde ya no vamos a aprobar. Es decir que se trata de un funcionario que suscribió dos actas que carecen de vigencia.
La fortaleza política de ese funcionario se encuentra cuestionada. Este es uno de los efectos no queridos del presente debate, pero no tengo dudas de que se trata de uno de los puntos más saludables, porque en nuestra opinión este funcionario no sólo debe renunciar sino que también tiene que pasar por los tribunales a fin de explicar lo que hizo y dejó de hacer en la función pública para controlar los transportes argentinos.
También debemos tener en cuenta cuál es el papel del Congreso. Mucho se ha hablado sobre el nuevo rol que debe desempeñar el Parlamento. En realidad, más que un nuevo rol lo que tiene que hacer el Poder Legislativo es recuperar las funciones que la Constitución Nacional le asigna, que poco a poco se fueron dejando de lado. Esto lo debilitó institucionalmente y enervó las posibilidades de implementar controles cruzados en el Estado.
El Poder Ejecutivo envió un proyecto que ha sido considerado por este Congreso. Durante estos años una y mil veces se ha demandado al oficialismo que rompa la disciplina férrea para que el Parlamento deje de ser una escribanía. Pues bien, el oficialismo ha contemplado el proyecto del Poder Ejecutivo y le ha introducido modificaciones, cosa que nosotros debemos reconocer. Si el oficialismo hizo lo que nosotros veníamos demandando y rompe esa disciplina férrea, nobleza obliga, uno no puede menos que acompañarlo.
Por eso no sólo hay que discutir el papel del oficialismo sino también el de la oposición. Como bien se dijo acá, la oposición debe controlar. Ustedes nos conocen, nosotros somos duros controlando, pero a la vez tenemos que ayudar a buscar soluciones a problemas que son altamente complejos y que en algunos casos se pueden resolver fácilmente en la mesa de arena, pero en el campo de batalla los tanques se empantanan. Es muy fácil resolverlos en la verborragia teórica pero muy difícil en la realidad. Y en este Congreso tenemos que resolver un problema muy complejo porque en este tema de Aerolíneas venimos de desaguisado en desaguisado.
En una empresa estratégica tenemos la responsabilidad de actuar en términos de política de Estado y juntar toda la fuerza que tenga el Estado nacional para poder discutir y negociar con otro Estado y otra empresa en las mejores condiciones. Actuar en términos de política de Estado implica buscar consensos, cuestión que nosotros hemos demandado. El oficialismo ha dado un paso y nosotros creemos que tenemos la obligación de dar otro.
Por su parte, actuar en términos de consenso significa ceder. Tal vez nosotros no hubiéramos resuelto esta situación como lo plantea en estos momentos el oficialismo. Pensábamos que había que prolongar de otra forma la transición y sentarnos a discutir de otra manera.
Sin embargo, entendemos que se han introducido modificaciones sustanciales que permiten que ésta sea una transición con fuerte control del Congreso y que sea éste, con la asesoría de la Auditoría General de la Nación, el que termine fijando el precio final de la empresa.
Para esto es necesario agregar en el dictamen dos aspectos que entendemos vitales: en primer lugar, que conste claramente que el precio con el cual va a ser tasada la empresa se considerará a julio de este año, con la empresa casi quebrada y no con el flujo futuro de caja, una vez que el Estado coloca dinero, salva la empresa, la hace funcionar como corresponde, con lo que obviamente va a valer mucho más. En segundo lugar, se debe establecer con absoluta claridad que el Estado no se va a convertir en socio bobo poniendo el dinero para salvar la empresa, invirtiendo y haciéndose cargo del pasivo para después volver a privatizarla a fin de que empresas privadas hagan usufructo de esa inversión del Estado. Tiene que constar claramente que sea cual fuese la resolución a la que se llegue en esta transición, el Estado nacional va a quedarse como mínimo con la mitad más uno de las acciones, el control de la empresa y el poder de veto. Esta es la condición sine qua non que nuestro bloque tiene para votar favorablemente en general aclarando que presentaremos observaciones durante la discusión en particular.
¿Qué puede suceder ahora que el Congreso es el que toma en sus manos esta negociación y plantea que no va a aceptar la forma de valuación que constaba en el acta, que no va a votar el acta y que quiere ver un estudio desagregado de esa deuda antes de votar si valida o no y perfecciona la compra de las acciones? Puede suceder que la empresa acepte, con lo cual estaremos en muchos mejores términos que el acta, o bien que no acepte, con lo cual caería el acta, que era uno de los objetivos que tenía tanto el oficialismo como la oposición. Entonces, negociaremos en otras condiciones, sin dejar de contemplar la posibilidad de la expropiación. Los compañeros del socialismo presentaron un buen proyecto, que se puede tener en cuenta como un plan B en caso de que la empresa no acepte. Si esto ocurre, algunos dirán que van a acudir a los tribunales internacionales. Probablemente van a ir al CIADI. Esto lo podían hacer aún cuando nosotros no aprobáramos lo que vamos a aprobar ahora, y lo pueden hacer porque hay dos leyes: una de las cuales hay que denunciar, que es el tratado de protección de inversiones, no sólo con España sino con otros cincuenta y tres países, que se nos vendieron en los 90 como la salvación del Estado para que vengan inversiones extranjeras. Mientras Brasil tiene dos tratados firmados, nosotros tenemos cincuenta y cuatro.
Ahora bien, yo pregunto adónde fueron a parar las inversiones internacionales: ¿a Brasil o a la Argentina? Eso demuestra que los tratados de protección de inversiones son innecesarios y que no tenían como objetivo traer las inversiones extranjeras sino generar una telaraña jurídica, ya que cada uno de esos acuerdos deben ser leídos como parte de un complejo rompecabezas, porque integran un todo e imposibilitan que el Estado nacional tenga una política soberana y se pueda sacar el cepo que se le puso en los 90.
Esos tratados deben ser denunciados en tiempo y forma. Hace más de dos años he presentado proyectos de ley para que esos tratados se denuncien porque actúan como una cadena no sólo sobre este gobierno sino para cualquier gobierno que intente soberanamente tomar decisiones en nuestro país con inversiones que se han hecho desde el exterior.
La otra ley que hay que declarar nula es la ley de ingreso de la Argentina al CIADI porque no tuvo el voto de los dos tercios que establece la Constitución de 1994 para este tipo de tratados internacionales. Mientras no hagamos eso seguiremos teniendo los mismos problemas, imposibilidades de resolver cuestiones económicas como ésta o más graves y continuaremos sometidos. Por eso éste es un tema vital y central, junto con la deuda externa, para sentarnos a resolver en esta nueva etapa del Congreso.
Sabemos que lo que estamos diciendo entraña riesgos. Sabemos que es un riesgo votar favorablemente este proyecto de ley habiendo funcionarios de las características de Jaime, pero creemos que si vamos a generar una política de Estado y si estamos demandando la intervención del Congreso todos tenemos que poner un poco de nosotros para que más que tratar de levantar votos de la ciudadanía por los costos políticos que tenga que pagar quien gobierna, cada uno de nosotros contribuya para que se puedan solucionar problemas no sólo de los trabajadores, algunos de los cuales están presentes, sino del conjunto de los ciudadanos y que eso no sea oneroso para el país. (Aplausos.)

domingo, agosto 24, 2008


Ciudad

Aúlla la grasa de la leche en el palo húmedo
que la revuelve en una olla no entregada a la fundición,
esas ollas o campanas no entregadas cantan mas fuerte,
cantan porque tienen una cruza de palo en su sombra,
del tronco arrancados los pelos
de una cabeza que hizo palomita sobre él
en la batalla de Curupaytí, donde alguien
quiso contar los árboles muertos. Los hombres para qué.
Era como una langosta que saltaba de tronco a tronco
caído, escribía en la tierra el nombre de cada árbol,
son los verdaderos caídos, sobre los que crecerán ciudades…

jueves, agosto 21, 2008

Me enrosco para adentro, transformándome en una especie de kung-fu de la política, y repitiéndome y repitiendo la frase, que todavía me retumbaba en los oídos, me digo a mí mismo…

Tierra y libertad

En la mitad para siembra en la superficie de 40Has.se sembró maíz, trigo, girasol y soja. Mi patrimonio está declarado desde hace 20 años no sólo en mis declaraciones de impuestos sino también en la página web de Poder Ciudadano.

1
Así no. ¿Cuál es el sentido? El que dice: andá a contarle la fortuna a la familia K, te calla. Hay algo que está como al lado de esta "acusación", que corre en ese sentido, digamos, y creo que debería saldarse: los políticos deben ganar muy bien. No está mal ganar plata. Y... en el colmo de los efectos del conflicto agrario: no está mal poseer un campo, sembrarlo, y sembrar -sobre todo- soja. Los rumores del tipo: ¿te enteraste de que X siembra soja?, es el tipo de discurso ideológico en el que anida la derrota cultural reciente. El problema intrínseco del kirchnerismo con los ganadores. No los ganadores de una disputa, a esos te enseñan desde chico, en la escuela y en el barrio, que hay que odiarlos. Los ganadores involuntarios del propio modelo. Porque hasta antes del 11 de marzo, la síntesis oficial era esta: hacemos todo para que ganen, con el esfuerzo de todos sostenemos el tipo de cambio competitivo, y al precio de ser la variable de ajuste -vía retenciones- de ese círculo ("con la plata que les sacamos sostenemos el tipo de cambio con el que ganan"). La identificación con el vencido es el problema del kirchnerismo. La idea de que los ganadores sociales pertenecen al mundo capitalista, a la década del '90, al neoliberalismo, es casi como no entender los mecanismo de cohesión popular del capitalismo. A ver: toy chamuyando pero tengo entre dientes un pálpito... A este gobierno le falta mostrarse un poco, un poquito, identificado con los sectores sociales ganadores. ¿Arriba de una cosechadora de última teconología con la bandera argentina? Ahora es tarde, y sería patético. ¿Pero se entiende un poco por dónde digo que debería ir la cosa? (Que somos perdedores, y que vamos a estar siempre mas del lado de los indios que de la 7ma. de caballería, ya se sabe.) El mensaje social de posar junto a "alguien que llegó" va directo al estímulo, al emprendimiento.

2
Hay una anécdota que conozco en estos términos y me encanta (aunque alguien podrá corregirla). Y que tiene como protagonistas a dos hombres que admiro (junto a millones): Perón y Atahualpa Yupanqui. La cosa es que después de persecutas y exilios del músico, Perón-presidente en un festival lo encuentra a Don Ata. Lo cruza -supongo- en el pasillo de los camarines. Y sabiendo Perón que el autor del Payador perseguido se sentía perseguido no exactamente por la metafísica, se acerca y, para saludarlo, le despacha esta: "pero negro, con esa cara, cómo no vas a ser peronista". Todos los sentidos posibles que encierra para mi el círculo de ese encuentro, y de esa frase, es todo lo que quisiera decir de acá hasta que me muera.

jueves, agosto 14, 2008

Había un lugar donde podría haberse planteado todo eso: el partido..., pero lo que debió haber sido el campo de desarrollo ideológico...

Evidentemente para que cada época viva su edad dorada precisa de un soporte social que provea su fe ciega. Y esa fe ciega no siempre es lo mismo. Es el aporte de "lo mejor de cada uno". Como una pareja, como una amistad, como la vida. Y esa edad dorada no dura, obvio, lo mismo que la época. Quizás la brutal simplificación sobre la década del '90 nos esquiva la posibilidad de ver que se expresan en ella los núcleos que hoy, o que hasta ayer, se desplegaron para esta edad dorada, es decir, lo que estaba en potencia. Miremos, por ejemplo, el supuesto (no va a faltar quien lo desmienta) salto tecnológico que inicia el campo en esa década. Bueno, en los años venideros es que llegó el fruto. La cosecha no es sólo económica y productiva, también es política, porque median entre las dos decisiones o momentos del sector dos proyectos políticos que se presentan antagónicos. Me gustó -sin cinismo- pensar que ésta década ha sido "una década del '90 bien hecha", o, por lo menos, mejor que aquella. Pensar lo contrario sería iluso, es decir, vivimos un momento en que la confrontación cultural que el oficialismo imprime se trata de una acumulación, pero una acumulación que permite profundizar, sí, y además, o sobre todo, reponer al Estado, cuya contracción padecen los mas humildes. Nada indica que hoy se incuba un costo social profundo, en el empecinamiento (menos fanático que el del 1 a 1, por cierto) de este 3 a 1. Y que aquella tuvo un costo social, bueno, mas allá de la evidencia empírica, está en el imaginario, en las imágenes de su propia salida, en el parto de la historia asistido por Duhalde. La salida traumática fue positiva, si golpeó el corazón salarial tuvo como efecto ampliar la base de asalariados. El país está mejor, hay mas gente que trabaja, aunque no haya mejorado del todo, o todo lo que se merece, la "calidad" del empleo. Y un síntoma relativo de esta mejoría es la rearticulación de un relato político ambicioso. Si lo mejor de una época se basa en las invisibles fibras de continuidad compaginadas con la narrativa fundacional es, hoy, quizás, porque los años '90 no fueron solamente, exclusivamente, un ahogo social alrededor de las adaptaciones a la globalización. Nunca se termina de entrar al mundo, ¿no? Cada tanto hay que volver a hacerlo, y eso tiene su costo carnicero. Muchas veces el mismo López Murphy (una figura medular en el aparato estilístico de tinta-limón, una "influencia", digamos) hacía (hace) dos cosas contradictorias: habla de una memoria "hemipléjica" (repone la biblia), y a la vez se pregunta acerca de a qué tradición política "pertenecen" esencialmente los derechos humanos, dice: si no es a la liberal. La didáctica murphyana es demoledora e impracticable, supone una historia movida por fuerzas invisibles, irreales, abstractas, de "ideas". La historia está en el musgo de las cosas. Es esa vegetación, esa transpiración que no parece desprenderse exactamente de la materialidad de las cosas, sino en el coágulo que conjuga con ellas el clima, el viento, el hábitat, el mar y las campanas. Por eso el peronismo no es solamente una máquina sobria de la representación social, sino su exceso equilibrado, el plus para que todo parezca llegar para quedarse, para que lo que le sigue a la edad dorada esté en su reverso orgánico. Digo: si Massa, si Scioli, es la forma del futuro, bueno, se trata de compensaciones, readaptaciones al oriente Pro que tributan a los años dorados de un kirchnerismo al que hoy esa amplia sonrisa de dientes blanquísimos empujaría hacia el mar. El kirchnerismo mira las nuevas olas (¿y si esta vez hay pase de mandos sin dolor?, ojalá). ¿Qué va quedando en el medio? ¿Qué cosas empiezan a resultar solidificadas? Mi abuela vive en Villa Tesei. Pondera la gestión del Remediar que llenó de pastillitas la "salita" de la esquina, una "salita" que atiende mas horas (la gente "paga" atenciones personalizadas, un médico de cabecera). Las valoraciones de lo público se han metamorfoseado. Pino Solanas cree en la Argentina latente: es decir, en la extracción del petróleo argentino, en volver a instalar YPF, Yacimientos (Yrigoyen) Petrolíferos (Perón) Fiscales (Frondizi), porque de los fósiles de esos dinosaurios, del incendio de esos bosques, del incendio de Ezeiza y su carbonización, ¿no?, nace el combustible del mañana. Yo guardo en casa una plaquita de OSN de la calle. ¿Kirchnerismo es museo participativo de la nación? Todos revolvemos y nos llevamos cositas a casa. Pero lo que está latente es la vieja lucha de amor al prójimo y de igualdad. No sabría cómo decirlo mejor.



Argentina es nuestro hogar (que vuelvan los que se fueron)

¿Ha visto usted Palermo?

martes, agosto 12, 2008

EL PO SALUDA LA VICTORIA DE EVO MORALES EN EL REFERENDUM REVOCATORIO

Saludamos la victoria de Evo Morales en el referéndum revocatorio de este domingo, así como la derrota de los prefectos derechistas en las ciudades de La Paz y Cochabamba. La derrota de la oligarquía es un claro mandato contra cualquier compromiso con los terratenientes y los "barones" del gas. El pronunciamiento político de los explotados boliviano plantea, por el contrario, la tarea pendiente de la transformación social del país bajo la dirección de la clase obrera.

recuerden

lunes, agosto 11, 2008

JF vs HG

Leerlo entero para llegar a este momento, a esa pregunta... ¿Por qué un hombre de su edad utiliza un lenguaje tan barroco: “conspiradores de tabernáculo”, “impenitentes del golpismo”, “comunicadores viscosos” que “se refocilan”, “sibilinos escribas”, “trémulo Kairos”? (Digo: si alguna de estas "piecitas" las arrancás de cuajo y las ponés en el blog de Cabildo, ¿entran?) Aunque esta "cita" también paga: Un blogero escribió que “José Pablo Feinmann es a Horacio González lo que el insípido flato es al rimbombante sorete. Miguel Ángel me dice que González le encontró la vuelta. Comparto parcialmente, aunque los dos llegan al último round y el que gana, gana por puntos. Claro, comparado al knock out técnico que se llevó a José Pablo a la casa...



yapa

sábado, agosto 09, 2008

El presente histórico


Así como la eficacia del poema Cadáveres dependía en gran medida de la repetición del verso ("Hay cadáveres"), quizás nuestro pensamiento contemporáneo (su calidad, su profundidad) dependa de poder volver constantemente sobre la dictadura, que es volver a pensar en las formas de gestación del orden del presente. En ese sentido presento este ensayo de mi amigo Estanislao quien, como Horacio Fiebelkorn o Gustavo López (también amigos), llevan un estigma generacional fuerte, el de quienes fueron demasiado chicos en los años duros, pero no tanto como para estar ajenos a sus convocatorias, y que desde la experiencia de aquella extrema "juvenilia" han elaborado un pensamiento imprescindible. ¿Cómo enseñar la dictadura? es la pregunta. Y de las respuestas posibles, cuyo adelanto lúcido entrega Estanislao, quizás podamos desprender algo crítico sobre las formas en que se lleva a cabo el relato estatal (oficial) de aquellos años hoy.


Sobre la enseñanza de la última dictadura militar en la escuela
por Estanislao Antelo (pedagogo)

En un cuento del escritor alemán Bernhard Schlink (Circuncisión) se toca el meollo de la enseñanza de las experiencias totalitarias. Una visita de escolares a un campo de concentración (Oranienburg) suscita en Andi, uno de los miembros de una pareja que sufre a causa de ciertas diferencias, la siguiente impresión: En el campo había también un grupo de escolares, unos treinta niños y niñas de doce años: gritaban, se reían y cuchicheaban tonterías. Estaban más interesados por sus compañeros que por lo que el profesor les enseñaba y les explicaba. Lo que veían sólo les servía para fanfarronear, tomarse el pelo los unos a los otros o hacer bromas. Jugaban a guardias y prisioneros, y gemían en las celdas como si los estuvieran torturando o se murieran de sed. El profesor hacía todo lo que podía, y escuchándolo se veía claramente que había preparado a fondo la visita al campo con los niños. Pero todos sus esfuerzos eran en vano.
¿Qué tenemos?

Un profesor preparado que se esfuerza en vano. Unos chicos que piensan en otra cosa. No atienden, no se interesan, se ríen, y dicen tonterías. Nada de esto es una novedad para los educadores. La vanidad de ciertos esfuerzos forma parte del patrimonio profesoral. Sin embargo, la constatación del fracaso en la producción de determinados efectos en nuestros alumnos (que excede ampliamente la temática de la enseñanza del golpe militar y que es mucho más frecuente de lo que habitualmente estamos dispuestos a reconocer) puede ayudarnos a pensar.

¿Qué herramientas utilizamos para enfrentar la indiferencia?

Unos verbos: recordar, reflexionar, no olvidar, concientizar, transmitir. ¿Qué más? Un Nunca más. Estos verbos y deseos ponen en acción el vocabulario con el que algunos piensan la cuestión de la transmisión de este tipo de experiencias en nuestro país. Probablemente muchos de nosotros seamos usuarios activos de ese tipo de vocabulario. Probablemente muchos otros hablen otra lengua. Probablemente exista entre unos y otros una disputa alrededor de la cuestión.

Pero quisiera compartir algunas dificultades alrededor de estos verbos. Una dificultad que llamaría: el problema del imperativo crítico o la ineficacia pedagógica de la obligación de ser crítico, conocer la historia reciente y defender los derechos humanos.

En primer lugar, es posible identificar en este vocabulario una relación causal entre el ejercicio sistemático de la memoria, el reparto de información, la transmisión generacional, y la producción de un tipo de ciudadano ideal: no totalitario, democrático, participativo, etc. El fracaso evidente de esta relación causal nos enfrenta a la ineficacia de pretender, mediante una orden, intencionalmente, que nuestros alumnos sean lo que nosotros deseamos que sean, y a la ineficacia de confiar en la persuasión como camino directo a la conciencia crítica, el compromiso y cuestiones del tipo.

En segundo lugar, la voluntad de hacer tomar un poco de esa conciencia crítica, presupone un ciudadano que no sabe, no es conciente o no tiene conciencia de, desinformado, desinteresado, deficitario. Esta presuposición se acompaña con la creencia y confianza en una elite ya educada y concientizada correctamente que sabe realmente lo que sucedió, y que por lo tanto tiene la llave de acceso al pasado.

Quizás los educadores ganemos en eficacia si conseguimos focalizar el esfuerzo, no en la producción de un ciudadano ideal (demócrata, informado, crítico, concientizado opuesto al desinteresado, falto de conciencia, colgado) sino en poner a disposición formas diversas e inéditas de lidiar con el pasado reciente.

Dos productos han sido puestos a rodar, también recientemente, en la cultura. Uno, publicado en 1995: Historias de la argentina deseada de Tomás Abraham. El otro, publicado diez años después, Política y/o violencia. Una aproximación a la guerrilla de los años 70, de Pilar Calveiro. Allí, más que hombres ideales o aspiraciones desmesuradas de buenas conciencias, producto de formas críticas de educación, lo que uno encuentra es la descripción de prácticas cotidianas rara vez estudiadas en su determinación.

El valor que tiene el secuestro de un banco en un subterráneo o las risas cómplices y consentidas que proliferan en las reuniones en la que se recuerda los excesos de “la colimba” (la versión del “baile” –que no era otra cosa que una forma de tortura- que Calveiro proporciona, merecería ser puesta a disposición de los jóvenes estudiantes escolarizados), si bien es cierto que no son un camino directo al compromiso, muestran la ambigüedad de los vocabularios que creemos para siempre correctos, y más aún, muestran cómo ciertos comportamientos y complicidades aberrantes, continúan trabajando día a día.

Quiero decir que quizás podamos sortear la trampa del imperativo crítico si nos aferramos al único imperativo realmente existente en el trabajo pedagógico: enseñar. Al fin y al cabo enseñar es un verbo. Ese verbo supone un trabajo y una tarea. Esa tarea consiste en poner metódicamente cosas a disposición. Versiones de las cosas y de los hombres. Es necesario insistir con lo siguiente: no somos amos de los efectos de lo que enseñamos.

El recuerdo, la conciencia y la información acerca de lo sucedido, el valor de la democracia y otros estados deseados vendrán, tal vez, por añadidura. Y nosotros, como corresponde, habremos intervenido en la disputa.

viernes, agosto 08, 2008


Oigo cantar a América

Oigo cantar a América, oigo la variedad de sus cantos.
El de los mecánicos, cada uno cantando como debe ser, festivo y potente;
el del carpintero, cantando mientras mide la tabla o la viga;
el del albañil, cantando cuando se prepara para el trabajo o cuando sale del trabajo;
el del lanchero, cantando lo que corresponde a él y a su lancha

y el del estibador que canta en la cubierta del barco;
el del zapatero, cantando cuando se sienta en su banco,
y el del sombrerero, que canta de pie.
Y el canto del leñador, y el del niño labriego
en su ruta por la mañana, durante el receso del mediodía al caer el sol;
el exquisito canto de la madre, o el de la joven esposa mientras trabaja,
o el de la muchacha que cose o lava.
Cada quien canta lo que corresponde a él o a ella y a su nadie más.
Durante el día, lo que pertenece al día -en la noche,
en la fiesta de jóvenes camaradas, robusta, amistosamente
cantan con las bocas abiertas sus potentes canciones melodiosas.


(Walt Whitman)

Hablar de política

Es algo serio. Hay ahora en la micro-escena el perfume del desodorante de ambiente con olor a un-fin-de-los-tiempos, la política es un museo participativo de la memoria o la subversión, hay un desdén sobre la pirotecnia y el ludo de los que creen… La política como una distorsión en la expresión de los verdaderos intereses materiales. “La Carta”, que no puede decodificarn este presente, ahora, aparece como un museo de la lengua. (Yo a la Carta, especialmente, la enviaría a repensar los años 90. A repensar lo que pensaron en esos años sobre democracia, mayorías, instituciones.) Siempre el progresismo entrañó sus dosis de “racismo” (ya sé, ya sé, es un "exceso" de la lengua, pero digo racismo como síntesis bruta de la creencia en una primacía, ¿no?), y ahora su catecismo con los Derechos Humanos (la Argentina hace lo que ningún país del mundo), ¿es la actualización del viejo catecismo montonero? Y sí, mami, es la continuidad de la guerra por estos medios. Montoneros: generación ilustrada del entrismo. La política, de eso quiero hablar, es un lugar de excesos, es un lugar para quedar mal. Es un lugar de exceso ¿de la fe? Digamos que hay un esoterismo metido adentro de toda política, incluso, en aquella que se luce por modernizarse, esa que en su mambo iguala modernidad y futuro como antípoda del pasado, esa a la que el hijo Alejandro ama, en sus cursos interesantísimos de country. Acá hablan de futuro, es ridículo y nadie lo dice, futuro como negación del pasado. ¿Qué es el Pro? Un proyecto peronista, hermano. Y todas las usinas que están craneando las formas futuras de representación, lo son. ¿Se entiende? Pero lo risueño, la risita flota sobre la fiesta de la lengua y el disparate retórico al que –dicen- asistimos en estos días. Es el sueño del museo de ciencias naturales: los dinosaurios revivieron. Porque en el fondo, toda política oficial debería ser un “festín” para la cultura. De alguna manera, ¿no?, como en los años 90. Ése es un reclamo sobre un derecho vulnerado, también. Veamos. Pero todos se equivocan. Releo los días recientes. El trato con “ternura” que tiene Capusotto sobre los significantes políticos “viejos” es lo que le hace escribir a González su plegaria a ese divino candor, “candorosos fantoches que llaman a la indulgencia y a la conmiseración reflexiva”, y lo contrapone a De Ángeli, a quien en notas anteriores le toma tan en serio su “humor”, su veta payasesca, que lo iguala con Capusotto para denigrarlo. ¿No se entiende que Don Alfredo cumple: no tiene conciencia histórica de la lengua, simplemente es real, defiende intereses? Ésa, y no otra, también es operación de vaciamiento histórico, De Ángeli = Capusotto. De Ángeli hace política y Capusotto no. ¿Ves? Todo es circular. Cada quien escupe para arriba. Vivir en la posteridad de la historia, ¿no? A veces se me vuelve insoportable pensar que, por ejemplo, Isabel Perón está viva. ¿En qué mundo vive Chabela? Sí, en el mismo que nosotros. On line. O la imagen estropieti de Bussi. El museo de la historia es una sala de juicio oral. ¿Iba a ser la Coordinadora la orga de eso? No, tuvo que ser la Orga. En eso está, ¿estaba?, la influencia del peronismo kirchnerista. Pero los efectos sociales de la lectura jurídica de los años duros son una negación tremenda de su continuidad. Alguna vez dijimos: la automática articulación entre la justicia como reparación a las víctimas, cuando se reconoce a un ser humano violado en lo humano, en lo universal que tiene, con la reivindicación de su causa política, particular, concreta e histórica, está... mal. Esa linealidad es lo que no sutura. Es el flujo que produce a Pando, en alguna medida. Alfonsín no importa si inventó, le dio soporte, o ingenió la “teoría de los dos demonios”. Importa que esa “teoría”, ese relato, no sólo sintonizaba mejor con la estructura del momento, sino que perfilaba de manera sólida desde dónde el Estado hacía pie, tomaba las riendas, distribuía la justicia. Y quizás aún es así. Hay un elemento hasta pragmático en esa teoría. Y además los radicales lo podían decir porque ellos estaban, están, “afuera de la historia”. Los peronistas no hablan de demonios, hablan de los que mataron a Rucci, de los que echó Perón de la plaza, en tal caso. Pero, ¿ves?, todos tenemos el monstruo adentro. El sacerdocio de la poesía, el de muchos, fue velar por el significado. No era el juego del significante, era el juego del significado.

jueves, agosto 07, 2008

América para los americanos

Arco Iris.

¿Hilo invisible?

Una buena edición de la imagen de la juventud cruceña de Bolivia golpeando a un hombre que, por portación de "campera azul", se sospecha de militante del MAS, junto a los jóvenes chaqueños ricos en 4x4 divirtiéndose azotando a algún laburante que anda en bicicleta y la amenaza enfurecida de Pando a un secretario de Estado después de que condenan a quien, entre otras cosas, presidió la Sociedad Rural de Corrientes hasta 2003 (claro que se lo juzga penalmente por otras cosas), podría decir algo sobre ciertos sentimientos que circulan por esta parte del continente, sobre todo en jóvenes de las clases ricas... No quiero ser lineal, aún insistiendo que las tres imágenes en algo se rozan. En fin.

lunes, agosto 04, 2008

Fuerza centrípeta y centrífuga.

Los ganadores potenciales son siempre quienes tienen visión de largo plazo, y soportan estoicamente, incluso, pequeñas derrotas tácticas. Los ganadores de largo plazo no cosechan la intensidad de la efímera euforia, y sí, desde algún lugar, incuban su rasgo esencial: van a garantizar el orden. No es preciso saber qué campo ocupan. En el PJ están esos. En el PJ mas pro K, y en el que hizo un giro díscolo, en esos dos que se llamarían “peronismo sensato”. El corredor andino de Das Neves, Jaque, Gioja (fieles, algunos mas que otros, pero fieles a la hora del voto parlamentario) y los hombres mas duros (Busti, Reutemann, De la Sota, Schiaretti) forman esta constelación, no hay que ser muy pillo. Pero ellos son los ganadores del conflicto, los ganadores políticos, los que a un lado y otro le dieron viabilidad institucional. Del último post de María destaco el espíritu de: todo bien, pero la superación del kirchnerismo (hipótesis de asado hasta la madrugada) vendrá del mismo lugar en el que actúa el dispositivo de su soporte, en mayor o menor medida. Del peronismo. Y el peronismo es el PJ, y no hay una valoración positiva en lo que digo, ni una jactancia realista. Así lo dejó claro Kirchner cuando fue su normalización, en los remotos meses en que acordó eso con Lavagna, hace ya un siglo. Y dijimos acá que esa jugada, además de tener todos los condimentos “maquiavélicos” destacados por medio mundo, no hacía más que comprometer la capacidad de liderazgo de Kirchner. La ecuación es: ok, pejota, pero tenés que ser un líder de acá a veinte años. (Kirchner, para el neo-progresismo pragmático al que accedimos, es el líder político mas importante, pero que no-nos-deje-solos en el bosque justicialista.) Creo que hoy hay en el oficialismo dos bloques, cuya cadencia rítmica es acoplada y articulada, pero que son dos. Uno, es el pejotismo (ex duhaldismo, ex menemismo, mañana ex kirchnerismo) que acompaña fielmente, con responsabilidad institucional, que cree que sólo la organización vence al tiempo, y que se moderniza porque nació para eso: para reinventar en cada tiempo y lugar la representación política suficiente. Dos, un núcleo duro, de paladar negro kirchnerista, ultra, Rudy, con poder, que tiende a achicarse, a concentrarse en sí mismo. Mi hipótesis es la de un gobierno cada vez menos kirchnerista, gradualmente, y cada vez mas peronista. El peronismo debe estar mirando, no sin recelo, la orgánica que su normalización dejó, porque, claro, se trataba y se trata de "correlaciones de fuerzas". El peronismo es lo que bulle políticamente después del conflicto, no la intemperie que rodea a esa ciudad. Vuelvo al post de María: tenía en el fondo el réquiem para el sueño republicano, una vez mas. Y esta no es una celebración ideológicamente anti-republicana, por el contrario, es el pensamiento práctico que no identifica a la república en los republicanos. Aunque hoy haya una figura política que –como el conejito de la galera- el fin del conflicto reveló. Cobos. ¿Qué hará Cobos? Si hubiese renunciado, y se hubiese embriagado en el triunfalismo efímero, se negaba la carta política única y poderosa con que cuenta su futuro: esa renuncia. No renunciar le permite además colar permanentemente el perfil contrastante que –sobre todo- a Cristina lastima: el de la responsabilidad institucional. Con toda el aura radical que eso tiene, y que a la sociedad, a lo mejor, le da nostalgia. Cobos es un político molesto porque dice la verdad insoportable que cada tanto alguien en política dice -cuando dice: yo quiero concertación y pluralidad, o sea, gente-que-piensa-distinto. Repone una relación entre las palabras y sus significados inmediatos que en política molesta. Es mas, es una anti-política. El kirchnerismo agonizó en esta batalla por intentar mostrar, aunque sea un poco, la punta de un sujeto popular, cuya expresión juzgó derrotada. Pero entendamos algo: vivimos en la posguerra, convivimos aún con los juicios y castigos, mi tesis romántica es que la Argentina requiere de mas años para subir de nuevo sus colimbas al tren de la guerra social. Estos años de prosperidad económica no permitieron esa acumulación tampoco. No alcanzó. La película cierra con la escena de “dos locos en el poder, dueños de un relato de las cosas, llenos de ideología”, que Carrió intentó, en uno de sus deslices éticos mas perversos, igualar con La Caída. Se perdió, y se perdieron dos cosas: se perdió la “batalla cultural”, y después (y gracias a dios, hoy, para no profundizar aún mas la otra derrota) se perdió la batalla política. No falló la calidad intelectual de los emisores del mensaje, la “falta de cuadros”, la comunicación, no, o no creo, o sí: pero todo eso merece capítulos aparte. La “profundización institucional del cambio”, slogan de campaña, o idea fuerza, parecía percibir (y bien) que la sociedad a partir de la mejora social y económica que tuvo, precisaba de instrumentos y adaptaciones institucionales que iban a darle vigor y estabilidad, digamos, a la recomposición del país operada por el gobierno k. Pero una sociedad cuando mejora se vuelve mas compleja, es decir, supera de alguna manera las apariencias binarias, que la Argentina siempre tuvo a mano. Y la contradicción provino del mismo gobierno que: o dijo una cosa en la campaña y después la coyuntura lo obligó al combate, o dijo algo que todos entendimos mal. Porque hasta los rasgos y las características de la presidenta permitían pensar que estaba mejor dotada para una “microfísica” del kirchnerismo, y no para la intemperie del campo de batalla. Y ya a Néstor le había tocado la hora del machete. Y no estoy hablando de si el gobierno dijo o no dijo algo sobre retenciones, estoy hablando quizás del aspecto general. Pero muchos piensan, mientras otros hacen. Estoy seguro de que muchísimas decisiones no se tomaron una vez, se tomaron y se toman en el tiempo, en el mismo proceso de los hechos, y se erró (quién soy para decirlo) de buena fe.

Oración militante:

que la lucha por la distribución del ingreso tenga
en sus próximos capítulos,
una propuesta y un instrumento
mas concreto y accesible,
mas directo a la víscera sensible.


Frontera para Gerónimo.

jueves, julio 31, 2008

Indio dejá el mezcal


A veces pienso que el conurbano tiene su metafísica. Es un lastre de ese dilema “moderno” llamado “frontera bonaerense” que atravesó el núcleo duro del siglo 19 argentino. Y sigue funcionando con la metáfora de la frontera, aunque separe una ciudad capital con el interior agrario de la provincia más rica de la Argentina. Aunque separe, digamos, dos órdenes perfectos, o que ahora parecen perfectos (¡sonaron al unísono como campanas!). Una ciudad ordenada es la mejor amiga de un campo sembrado. Pero el conurbano, ese espacio intermedio, cuyo crecimiento descomunal, aparentemente, se basó en las expectativas industriales del país, permanece así, gigante, y de cara a la ciudad y al puerto, contaminando las aguas y la piel del jangadero que nada entre las riquezas que se van, y se van. Acabo de leer un libro genial: Indios y cristianos, de la historiadora Silvia Ratto. Ésa parece ser la obsesión histórica de la autora: las relaciones, los acuerdos, las políticas de negociación constantes en la frontera bonaerense, con los Cafulcurá, Catriel, y demás caciques (cómo decirlo) de grupos del sincretismo indígena, muy diferentes a la imagen comunista y primitiva que Bayer o Galeano (para nombrar dos tipos que dañaron el pensamiento de generaciones) fijaron. Ni el indigenismo, ni una mirada “del progreso”: continuidades. Para el caso, la política de atención personalizada, directa, efectiva, que institucionaliza Rosas (el Negocio Pacífico de Indios), es, cómo no, un embrión de políticas sociales que aún funcionan. Sí, aunque parezca un exceso: las políticas sociales son políticas de fronteras. Y aunque hoy lo hagan bajo el manto de un lenguaje técnico, siguen siendo páramos de negociación personalizada llenos de mesas, asados, acuerdos, madrugadas, inciensos y pipas de la paz, regalos, palabras de honor, golpes y micro-traiciones. Cuando uno piensa en fronteras, no piensa en grandes extensiones. Son espacios pensados como límites. Y sin embargo, esas fronteras, parecen serlo todo hoy, a la hora de pensar la problemática social. Por densidad poblacional, por sus carencias estructurales, el conurbano es el dilema nacional. Y no se trata de la frontera que nos separa de algo desconocido, extraño o extranjero, de la frontera que nos separa del desierto. No. Se trata de la frontera bonaerense que, a un lado y otro, separando paisajes urbanos y agrarios, es sólo una frontera consigo misma. La frontera como estancia, con sus cordones industriales que envuelven a esta ciudad. (Siempre me gustaron mas Los Fronterizos que Los Chalchaleros.) Conozco por dentro el jardín de margaritas de Alicia, lleno de trabajadoras sociales empeñadas en la música de su peña mental: chamamecito maceta. Y claro, bueno, también de fronteras civilizatorias estamos hablando, pero esas prácticas que vienen del rosismo profundo conforman la preexistencia de una modernidad, muchas veces subestimada, de un estado. Quiero aclarar que me tocó trabajar con comunidades indígenas, “Pueblos Originarios”. Hace poco, la hija de un cacique huarpe (sic), en San Juan, me habló del hallazgo de una familia de la zona que habla la lengua, que la “hablan entre ellos”. El huarpe, claro. La lengua, mas allá de su función de integración social, es lo que permite a los ojos de una institución “milenaria” como el INAI poder demarcar el límite en el que se fija o no la existencia de una comunidad originaria, como si dijera: son indios sólo los que viven en tolderías. Y esa conciencia crítica conservadora funciona con el mismo peso y dramatismo de la de los curas tercermundistas: la relatividad cultural de la pobreza. No son pobres, son cristianos en contacto mas directo con la divinidad, sin el bisturí del aborto y el progreso. Muy bien, el estado es una máquina de hits: todo lo que es indio es lo que quedó afuera, todo lo que quedó afuera es indio. Como la chacarera de Peteco, la de “los indios de ahora”. En fin. De manera que la pregunta o la certeza que tiene medio mundo en San Juan, y mas precisamente, en el departamento de General Sarmiento, en Media Agua, es que los huarpes no existen mas. No importa, es una digresión sobre gente que amo, pero resulta que en un lugar remoto, cerca de lo que fueron las viejas lagunas de Guanacache, hay familias que siguen hablando en huarpe. Como un pelotón de japoneses en islas del Pacífico que continúan la guerra, como las tribus amazónicas que le apuntan con el arco al helicóptero y que desconocen la existencia del blanco, así, de pronto, se presenta una realidad, que es otra realidad. De allí a un pensamiento final: las reservas. Respetar su hábitat, negando la inevitable pregunta sobre la “integración”, digamos, permite pensar en un espacio sagrado, cuya función social es la de que en esa naturaleza se expresen las representaciones religiosas. Algo así como “la plaza de la protesta” con que Raúl Portal imaginaba pacificar el país en el año 2000. Si para un huarpe la presencia de un zorro en el monte avisa si hay buena cosecha, el Estado debería permitir que en determinado espacio crezca el monte, camine el zorro, se exprese la espiritualidad. Esto puede parecer risueño. Y no lo es. Claro que dicho en un blog, y expresado en una imagen así, da para cualquier cosa. Pero ahora que se acabó el conflicto, derrapó el ala dura, y todas son sonrisas, podemos volver a una duda: ¿qué tipo de debate de la modernidad nos promete el clima cultural del bicentenario? Yo digo: discutir la frontera, el conurbano, y la familia solitaria que habla huarpe en el cráter de las lagunas evaporadas de Guanacache.

La espada y la cruz crucificaron a ese zorro, y después le sacaron la piel (¡Kloosterboer!) y la usaron para el tapadito de la vieja mogólica que reza el rosario en la marcha del niño por nacer

(Un final para la tribuna.)

Continuará…

miércoles, julio 30, 2008

Nuestra compañera Verito encontró a su hermana. (Golpe bajo, como dice el Comandante Roque Dalton: uno cae en la cuenta que no respira solo,/ que hay hermanos dormidos.)

CONFERENCIA DE PRENSA

Abuelas de Plaza de Mayo convoca a una Conferencia de Prensa a fin de dar a conocer el encuentro y restitución de la identidad de dos hijos de desaparecidos. Se trata de la hija de María Teresa Trotta y Roberto Castelli, ambos desaparecidos en dos operativos diferentes, el 28 defebrero de 1977, y el hijo de María Lourdes Martínez Aranda y Francisco Goya, secuestrados entre abril y julio de 1980.

Los esperamos hoy, miércoles 30 de julio a las 16, en nuestra sede de Virrey Cevallos 592 PB 1.
Agradecemos la difusión.

Buenos Aires, miércoles 30 de julio de 2008


COMUNICADO DE PRENSA

Ref. Otros dos hijos de desaparecidos recuperaron su identidad

Las Abuelas de Plaza de Mayo queremos comunicar que felizmente, gracias a la lucha sostenida durante estos más de 30 años, otros dos hijos de desaparecidos han recuperado su identidad. Se trata de la hija de María Teresa Trotta y Roberto Castelli, ambos desaparecidos en distintos operativos, el 28 de febrero de 1977; y el hijo de María Lourdes Martínez Aranda y Francisco Goya, secuestrados entre abril y julio de 1980.

La hija de María Teresa Trotta y Roberto Castelli, quién nació en el cautiverio de su madre a fines de abril, principios de mayo de 1977, recuperó su identidad el pasado viernes 25 de julio, luego de que le comunicaran que incluía en la familia Trotta-Castelli en un 99,99%. El hijo de Lourdes Martínez Aranda y Francisco Goya, desapareció junto a sus padres, y supo que era hijo de desaparecidos el pasado martes 29 de julio, cuando fue informado de su inclusión en un 99,99% en la familia Goya-Martínez Aranda, por el juez Federal Ariel Lijo.

El caso Trotta -Castelli

María Teresa Trotta nació el 14 de julio de 1950 en la provincia de Buenos Aires. Sus amigos la llamaban "Tere", "Teresita" o "La Petisa". Roberto nació en la ciudad de Buenos Aires el 28 de diciembre de 1946 y sus amistades lo llamaban "Beto" o "Cabezón". En 1974 nació su primera hija, Verónica. Ambos militaban en la columna oeste de la organización Montoneros. Sus compañeros de militancia los llamaban a ella "Ana" y a él "Daniel". Fueron secuestrados el 28 de febrero de 1977, Roberto en Merlo y María Teresa, embarazada de seis meses y medio, se presume que cerca de San Antonio de Padua.

La pareja fue vista por sobrevivientes en el Campo Clandestino de Detención "Sheraton" y en "El Vesubio". Según testimonios obtenidos, la joven fue llevada al sector de Epidemiología del Hospital Militar de Campo de Mayo donde dio a luz. Desde ese momento se perdió el rastro de la niña, y sus familiares junto a las Abuelas comenzaron la búsqueda.

Abuelas de Plaza de Mayo y las familias Trotta y Castelli tenían presentada la denuncia ante la justicia por la desaparición del bebé desde 1983. Su hermana Verónica integra la agrupación H.I.J.O.S y junto a otros compañeros fundó la Comisión Hermanos del organismo desde donde realizan la búsqueda de sus hermanos desaparecidos por el terrorismo de Estado.

Después de años de lucha, el viernes pasado, Verónica supo que su hermana es otro caso de adopción a través del Movimiento Familiar Cristiano que, aparentemente, durante la última dictadura entregaba niños en adopción sin investigar el paradero de su familia. De este modo, recién luego de 25 años los familiares supieron del paradero de la niña y la joven puede conocer su verdadero origen biológico.

El caso Goya- Martínez Aranda

María Lourdes Martínez Aranda nació el 1º de marzo de 1952 en México. Su familia la llamaba "Lupita". Francisco Goya el 6 de mayo de 1949 en la ciudad de Resistencia, provincia de Chaco. Sus amigos lo llamaban "El Loco" o "El Gordo". Junto a su primera esposa tuvo dos hijos, Juan Manuel en 1972 y Emilio en 1974. Militó en el Movimiento Nacionalista Tacuara, en la Juventud Peronista y en la organización Montoneros. Sus compañeros de militancia lo conocían como "El Loco", "El Gordo", "Cro", "Oli, "Alcides" o "El Chelo".

Durante su exilio en México, Francisco conoció a Lourdes quien militaba en el Partido Comunista mexicano. En marzo de 1979 la pareja se fue a España y el 31 de julio del mismo año nació su hijo, Jorge Guillermo.

Lourdes y Francisco volvieron al país en el marco de la Contraofensiva. Los tres fueron secuestrados entre abril y julio de 1980 en la provincia de Mendoza. Se sospecha, que permanecieron detenidos en el Centro Clandestino de Detención "Cuevas" en Mendoza. Sus familiares y Abuelas de Plaza de Mayo siguieron desde entonces el caso.

La investigación llevada a cabo por Abuelas tomó fuerza luego de una denuncia de un arrepentido. Con este dato se pudo ubicar al joven, quien el pasado lunes supo que es hijo de Lourdes y Francisco.

Su hermano Emilio, al igual que Verónica, integra la agrupación HIJOS de Chaco y ha sido un activo investigador en la búsqueda de su hermano.

Buenos Aires, miércoles 30 de julio de 2008.

sábado, julio 26, 2008

alza, limpia, construye, fortifica / preserva, mira, protege, alimenta



No soy nada

Ayer mismo cuando vi al cerrajero,
no sé si alguna vez sentiste esa envidia, la envidia,
frente a alguien que posee un oficio. Es como alguien
que. Alguien que.
Un oficio que se aprende con las manos y las deja llagadas,
no un oficio delicado.

Bueno, eso, un día
de febrero frente al cerrajero
sentí como quien siente
un hueco, un hueco palpable,
una respiración hacia fuera,
la fuga del aire como cuando los globos se vacían y vuelan
para caer,
frente a la evidencia de mis manos: no tengo un oficio.

Un oficio de cerrajero, por ejemplo.
Porque ese día necesitaba una llave,
para darle a alguien que quiero que entre a mi casa.


Un oficio como quien dice: carpintero, carrero, cerrajero, plomero…
(Boxeador amateur ponete de pie frente a un gallo:
“conciencia etérea de una riña”. Dios te pide un oficio
y la piña que transforma la materia en confesión
también es un susurro de voz: cura es un oficio…)
Un vecino mío toca el piano mientras escribo estos versos.
No, pianista no es un oficio, cualquiera al que le paguen las clases,
además, nadie es pianista por necesidad.
Los oficios tienen que ver con la necesidad.

Un oficio de cerrajero de la precisión.
La única máquina es el ojo.
La pequeña reserva industrial se activa, se pone los anteojos, mira, es preciso.

Pero no quiero la llave sino su oficio. La mano.
El polvo dorado que queda brillando en mi interior al mirar la escena:
el relámpago de la electricidad con el relámpago de la ignorancia
forman un hilo de arena en el aire mientras usted opera sobre la configuración
que abrirá mi puerta, una vez mas.

Todo oficio en busca de la llave dorada de un oficio.

Cerrajero:
soldado,
a sórdidos oficios resignado
,

¿Con qué se hace el vidrio? Con arena-

¿Con qué se hace el plástico? Con petróleo-

Usted sabe de qué música es dueño…

¡Campana de vidrio que si se toca estalla, así el conocimiento inútil sobre las cosas, una atención vibrante sobre la que caemos, arena, arena, arena, cae sobre una leve cadencia de aceite!

¡Cristal que si se toca estalla!

¡Las cosas delicadas se atormentan! ¡Las cosas deliran! ¡El mismísimo plomo!

En un oscuro taller la materia prima. La materia hermana.


Cerrajero: una llave que cuando se cierre la puerta desaparezca.
Cerrajero: un oficio que se olvide al instante de ser aprendido.
Cerrajero: arroje las llaves al mar.


Cada llave perdida se tragó a sí misma, viajó por entrañas
de cobre
y mineral
. Viajó
de una ciudad imaginaria
a una real
donde las puertas están
cerradas.
La puerta está cerrada. Es domingo. Yo dejé las llaves adentro.

jueves, julio 24, 2008

Hace un día que no escucho ni leo otra cosa que Massa.

Pregunta: ¿alguien vio a Sergio Massa y a Daniel Scioli en un mismo lugar, en una misma habitación, en un mismo acto? Para mi son la misma persona.

Se viene esa: "un optimista del gol", mucha sonrisa, todo para adelante, para el futuro, el novio ideal para la nena, el que aman las abuelas... Claro, el kirchnerismo ya tuvo suficiente con eso de "lengua de guerra en tiempos de paz". Y está bien que así sea, en serio, en serio.


Es la era Obama...
¿Un árbol hace ruido si cae y no hay nadie para oírlo?

miércoles, julio 23, 2008

Por razones que iremos dando en el transcurso de estos días, en este blog, creemos que su salida es una pésima noticia.

martes, julio 22, 2008

Intentar recuperar las cosas, la economía, a los pobres, al Estado y a la palabra.

Por Federico Vázquez

La antipolítica

1 Cobos es el 2001

Volvimos a un momento dónde el sentido común, la opinión publicada, lo que piensa la gente, o como se prefiera, se distancia de lo que pesamos otros. Existió en estos años una primavera en ese sentido, que a veces era exagerada (¿existe en verdad el país de los DDHH? ¿Algún sector social pelearía como chacarero con retenciones si de un día para el otro se terminan los juicios a represores? mmm…) pero que a grandes rasgos era verdad. El kirchnerismo gobernó con esa acumulación de bronca contra el neoliberalismo, que se traducía en aprobaciones sociales, explícitas o tácitas, a las políticas pro estado, regulacionistas, a un discurso poco market friendly, que impulsaba también una revisión crítica del pasado reciente. Todo eso es un estado de ánimo frágil, que de un tiempo a esta parte se volvió aún más endeble.

Pero el 2001 también implicó una censura contra los representantes políticos, contra los partidos, contras las instituciones. La participación ciudadana activa, en las calles, fue revalidada no como una instancia más entre otras muchas formas de participación sino como la única verdaderamente genuina.

La elevación de J.C. Cobos (Jesucristo, Judas según se lea) al altar de la república, la democracia, el consenso y el bien común, esconde en verdad un desarrollo más (¿el último quizá?) del proceso anti político que vivimos desde la dictadura, pero que recién en 2001 estalló por primera vez en serio. Antipolítico, porque privilegia la no representación: a nadie parece molestarle lo que piensan los que votaron a Cobos respecto de su actitud. La virtud está en que votó como le vino en gana, como lo aconsejó en soledad su conciencia, sin reparar en ningún otro resorte de legitimidad política que un aparente humor social contrario a las retenciones. Sólo en un momento histórico dónde la política es emparentada con lo bajo y corrupto, con lo ajeno y externo, puede aparecer una actitud personalista, con evidente rédito individual, como una acción de grandeza, de convicción. Es que en la antipolítica, las únicas convicciones válidas son las individuales.

2 Plazas

Por el contrario, el gobierno propone una épica difícil para la antipolítica: las convicciones que no se dejan en las puertas de la Rosada o el Congreso, remiten a ideas y principios no personales, sino generacionales, abstractos, eminentemente políticos, ideológicos.

Y, en segundo lugar, esas convicciones remiten a una representación fragmentada: el pueblo, los que menos tienen, el campo popular, etc. Ante eso la antipolítica responde impugnando esas formas de representación parcial, ideológica, clasista: pasa de validar una representación total (la sociedad, la gente) o bien a impugnar toda representación que exceda al individuo (los autoconvocados, las cacerolas espontáneas)todo lo que quede afuera de eso, todo lo que sea visto como "político" es cuestionable, moralmente reprochable.

Se argumenta como dato favorable del conflicto el regreso de la política, de la participación ciudadana y, si se tiene relativa buena leche, eso vale tanto para los movilizados a favor del gobierno como en contra. Sin embargo las respectivas plazas no podrían ser más distintas, antagónicas no sólo en sus componentes de clase, sino también en sus formas, en sus modos, en su representatividad.

Rosario y Palermo muestran el empuje y la vitalidad de lo aparentemente nuevo, que en verdad está dado por tener una sintonía grande con el momento antipolítico. Las gentes movilizadas no se sienten interpeladas a ningún compromiso con sus convocantes, están ahí por la suya, les resbala si el que conduce es la Sociedad Rural, la FAA, si está Castells, Carrió, Barrionuevo. Basta con una muy laxa idea de ser una plaza contra el gobierno, un lugar blanco dónde volcar broncas y defraudaciones. Diciembre de 2001 recortado, focalizado en su aspecto más negativo. Este es el motivo profundo de que pueda sobrevivir la figura de Buzzi, su discurso, en medio de semejante reclamo oligárquico. Puede, porque el chacarero rentista no lo escucha.
La plaza del gobierno es por el contrario una plaza a la antigua: organizaciones, representaciones múltiples y complementarias que explica la presencia de cada individuo (el intendente, el gobernador y la presidenta, la seccional, el sindicato y la CGT, cada uno construyendo su pirámide política). Los asistentes son entonces, representados y representantes. No son libres, su asistencia no remite a un acto privado, individual, mediático, descomprometido. Al revés: para que esa persona llegue finalmente allí, una serie más o menos larga de representaciones políticas tuvieron que aparecer con relativo éxito en sus territorios. Esto es válido tanto para el pobre con plan de Curto como el progre con Página/ 12 bajo el brazo que en la semana reenvía las Cartas Abiertas. Van en nombre de otros, por otros, con la ayuda de otros.

El problema es que para no salir siempre derrotado de un escenario así, dónde los otros tienen la ventaja del "momento histórico" se tiene que al menos organizar a los propios en serio.

El campo, la derecha, los sectores medios gorilas, etc., no necesitan eso. Son dueños de ese sentido común posmoderno que atraviesa casi todo y por lo tanto les alcanza con unos minutos de convocatoria mediática.

3 Así y todo

El intento del gobierno, entonces, más allá de la resolución fracasada (al fin y al cabo ningún gobierno cae por una medida que no sale bien) es desde el 2003 reinstalar la política, la validez de la representación. Néstor lo hizo como hombre: hacer, hacer, dar palo, negociar, comprar y vender y que el saldo sea siempre positivo. Parte de una premisa de acción, que fue acompañada por un irrepetible momento histórico – político que se lo exigió y permitió al mismo tiempo. Cristina lo hace, por el contrario, como mujer: quiere convencer, quiere recuperar la palabra, dice para que la escuchen. El problema está en que la gente no escucha más… el tic más rápido y trillado de la antipolítica es justamente ese: a los políticos no los escucho, digan lo que digan. Y la palabra de Cristina es una palabra compleja, no sólo porque usa un léxico que su mayoría social desconoce completamente, sino porque ubica al discurso en un lugar movilizante, productor de efecto. Y, hoy por hoy eso no existe en la realidad. Los discursos como racionalizadores, como ordenadores de un relato político, como constructores de una identidad no existen más. Se fueron con las chanzas de Menem, que fue el primero que entendió que lo que se decía no era relevante, que daba lo mismo. Los artesanos de la palabra -Perón, Fidel, Alfonsín por citar ejemplos dispares- son ya personajes históricos.

Así y todo, al gobierno no le queda más que intentarlo. Intentar recuperar las cosas, la economía, a los pobres, al Estado y a la palabra. Tal vez esto último vuelva cuando se cumplan las primeras de la lista.

La buena noticia es que volvió la movilización -la nuestra, la de ellos, la política y la antipolítica- y cuando las cosas se mueven, nunca se sabe dónde se termina.

lunes, julio 21, 2008

siempre será igual, nunca cambiará

Ahora que llegó la pax romana...


¿CQC vs. Capusotto?


Don Torcuato: Ustedes han depurado al peronismo, y el resultado es que han perdido importantes sectores de ese movimiento, que ya no es hegemónico. Formaron una Concertación con sectores minoritarios pero de espíritu autonómico, y ahora ellos hacen lo que piensan que deben hacer, no lo que el partido mayoritario prefiere. ¿Quieren una opinión? Cobos le ha hecho un gran servicio al Gobierno (y a todos nosotros).

sábado, julio 19, 2008

La concha de tu madre

Invernada

La mañana te baña en su luz próxima,
un dar a luz de yegua en el agua,

la luz de la mañana es un baño
de hojas y agua pura en los árboles,
cuando volviste de la guerra
hallaste el cuerpo de tu madre

al fondo de una gran bolsa de arroz.

El arroz es luz, pero la leche es cobre.
Estás haciendo el elemento de tu moneda.

viernes, julio 18, 2008

ser conciente de la sociedad en la que nada ese extraño animal llamado kirchnerismo

Cristina, Cobos y vos


Hay que empezar de nuevo.
Yo me acuerdo de una vez en que me había calentado no me acuerdo por qué mierda, era pibe y mi viejo me llevó a caminar. Me gustaba eso de que cada vez que había que hablar de algo nos íbamos a caminar, le daba solemnidad al asunto, y sacaba a la situación del contexto doméstico. Pero esa vez mi viejo me dijo: ¿vos qué hacés si estás perdiendo 6 a 0? ¿Mandás el partido a la mierda? No. Parás la pelota. Hablás, tranquilizás el equipo.
Esa es una idea perdedora, pero que encierra dignidad. Perder bien te lleva al Óscar, como en Rocky uno.
Ya hay una poética de Cobos: la de un hombre simple y común capaz de poner un límite. Ninguna sociedad es insensible al "dilema-Cobos", al aspecto moral de Cobos, al temblor de un hombre en esas circunstancias, atravesado por el peso dramáticamente "institucional" de su responsabilidad. Y mas de uno que dice "tener huevos" no hubiera querido estar en los zapatos del mendocino. Estaban claras sus dudas, y él las expuso pacientemente, como quien deshoja la margarita. Y no lo digo con la impresión de algo que fue doloroso, y que no puede opacar la traición visceral (Pichetto se la bancó, y ese fue el señor de mi noche). ¿Viste que antes de la vacuna te acaricia el algodón? Suave, suave, hay un suspenso... llega la aguja. ¿El kirchnerismo es una forma brutal en el medio de una sociedad que no sabe hacer política? No. Sí es brutal. Y sí la sociedad rechaza, sigue rechazando, las mediaciones políticas. Eso implica una inversión mental sobre los modos de hacerla que no está hecha, digamos, una mirada menos apasionada sobre las "posibilidades" que el decembrismo dejó: la sociedad y todas sus energías "destituyentes", relativas a un campo mediático tan preciso como vaporoso e inasible. El kirchnerismo es entrega.

Cobos tiene "modos" kirchneristas: a veces, entre el corazón y la república, se elige el corazón. Hay que volver a empezar desde algún lado. Yo estoy seguro de que no habría mejor gobierno que éste. Y la sociedad está mejor preparada para el dilema-Cobos, que para lo que rodea a Cristina, de quien sigue dependiendo, y de verdad, la esperanza popular. Se perdió, hay que volver a empezar.

martes, julio 15, 2008

Mañana



Hay plazas, patas y fuentes para todos los gustos.

Y hay una plaza de la indiferencia, también colmada. Pero como decían los milicos: "también iremos por ellos", bueno, aunque ya lejos de esa pesadilla, cada uno y cada una irá tomando posición. De conflictos se hace un país.

Me duermo escuchando canciones de paz de la vieja época. No es que me guste Manu Chao, me gusta especialmente esa canción. Y ese saludo a la raza de la frontera, bueno, quizás metafísico. (Lo vi marchar en Mar del Plata en esa única pinza a Bush, allá, en los albores kirchneristas... y recuerdo que iba golpeando un bombo, solo, un poco aislado, rodeado de un grupo de globalifóbicos -u oligofrénicos, depende-, y coincidía, ay, con el boom deportivo de los inmigrantes de Francia: quemar miles de autos. Estabas lejos de Francia cuando la mano se puso negra, Manu.)

Serenata para la tierra de uno.


(Insisto Beatriz: hay que aprender a tocar la guitarra en el fogón de la colimba, y aprender a tocar esas zambas que le llenan los ojos de lágrimas al oficial.)



domingo, julio 13, 2008

Luis

Yo creo que estamos en un momento de una fuerte puja entre las instituciones de la democracia y las corporaciones. En realidad, el país hace doscientos años que tiene este debate. Lo que pasa es que hace mucho tiempo, yo entiendo que del 55 a la fecha, no hay un gobierno que desde las instituciones de la democracia plantee una pulseada tan fuerte a las corporaciones. Sobre todo a la corporación del campo, que ha sido en la Argentina, tradicionalmente, una corporación ligada al poder. Tal es así que se sienten los dueños de la Argentina. Había un viejo apotegma que daba vueltas por ahí que decía que en la Argentina "el que tenía la tierra tenía el poder". Así que de esto se trata. Creo que con mucha convicción hemos pasado este punto de la agenda. Y creo que no va a estar exento de escaramuzas posteriores. Me parece que hay dos temas de la agenda kirchnerista que son centrales. Uno es la nueva ley de radiodifusión. El otro es la reforma a la carta orgánica del Banco Central. Y este último está atado a que esa carta orgánica pueda modificarse, a los efectos de profundizar la distribución de la renta nacional de nuestro país.

¿Fue una guerra?


Debatir tiene a veces un beneficio subalterno: confirma las ideas. Pero ese sesgo arrogante es casi la contracara del clima pluralista de quienes fanatizan con el debate, el diálogo y el crisol de verdades relativas con que pretenden componer un mundo cuyas guerras reales no se televisan mas. Una punta de lo que se debatió acá, me llevó a pensar en algo amargo pero sincero: ¿fue una guerra? Y me refiero a la posibilidad de pensar como guerra al proceso que podríamos enmarcar a partir del golpe de estado de 1955. Una posibilidad extremista, y que extrema “lecturas”, podría hacer pensar que toda política, y toda historia, de un país subdesarrollado, es una guerra. Bueno, eso es demasiado, es una incursión en el mar nadando mariposa. Pero es la fe que anima mi espíritu. Pero yendo a lo planteado: si es inexorable la preexistencia de cierta igualdad en la correlación de fuerzas, si de fuerzas “regulares” hablamos, bueno, en ese caso, descarto lo dicho. El carácter subdesarrollado, en tal caso, implica una inmadurez institucional que hizo de las instituciones, por ejemplo la militar, una esponja del conflicto (la guerra de azules y colorados, para el caso). El concepto entonces, adquiere un valor inestable, ya que no estamos hablando en términos bélicos, no es una guerra clásica. No es una guerra de militares contra civiles tampoco. Y es un proceso que se introduce al interior de las instituciones (el aparato militar, el clero, el aparato jurídico, la educación, los partidos políticos, etc.), lo que no permitirá tampoco visibilizar al "conflicto de clase" con la pureza apolínea con la que sueñan nuestros nativos de la isla de Trosco.
Veamos entonces… ¿fue una guerra?

viernes, julio 11, 2008

Bajo bandera, en artepolítica


Que el hijo de un Alsogaray, y un reverendo Espósito, hijo de nadie, hijo del Pueblo, convivan en un campamento en la cordillera un año, compartan el frío, bajo bandera. A ver si se dejan de romper las pelotas con los mensajitos de texto, los mails, los viernes a la noche, etc., por un rato. Le tienen un poco de miedo al mismo monstruo y aprenden un oficio. El fin de la colimba es el fin de muchas cosas que la muerte de Carrasco condensa. Es el último fin de un modelo de nación. Puede ser. También, con menos fanatismo y un poco de estupidez, podría decirse que estadísticamente la muerte de conscriptos es mas bien excepcional, y que su fin pareciera ser el corolario de una percepción tenebrosa: todo lo militar es “exceso”, entonces, mas vale prohibir y dejar correr en paralelo (por la colectora desértica del profesionalismo), y nunca cruzar, la vida civil de la militar. Estas terminales de igualación social, como la colimba, controladas por autoridades civiles que mutilen el baile y sadismo de los oficiales resentidos, restablecidas, son semillas transgénicas sobre una tierra que podíamos creer arrasada.

Redistribuiremos...

Elvis está vivo

Volveremos a fundar; edificaremos junto a los deltas; redistribuiremos...

viernes, julio 04, 2008

La mañana

A la mañana no se duerme
en los laureles, a la mañana
se duerme sobre una gran hoja
de té verde…

te decía en el sueño, pero
te lo dije ya despierto,
era un resto de oración que el sueño
dejó en la boca, y mientras te lo dije
creí decirte –en realidad- que hoy iba
por fin a enviarte una carta,
una carta que llegue a la mañana,
mientras dormimos, porque anoche
dijiste que hace años no recibías una carta.
Y en otro momento, esa nostalgia
me hubiera, nos hubiera, creado un malestar,
la imagen del arte contra el progreso,
el capitalismo sofoca
con nuevos modos de producción
a viejos modos… Así se podría enlazar
esa melancolía, la de la lírica,
contra la modernidad inevitable,
y también deseada: el mundo no duerme
en los laureles. El sueño conduce a la vida.
Tu caja de diversos tés: manzanilla, hierbas, verde, tilo, jazmín,
también en su sueño estalla,
caos original y vegetal: una gran hoja flota en el agua,
(nuestro almohadón de plumas
confirma ideas parecidas).

La mañana: un blando caos con la droga melancólica de la naturaleza.




(siempre a G. M.)

jueves, julio 03, 2008

Informe de las Cooperativas Cartoneras en la Conferencia de Prensa

Informe de las Cooperativas Cartoneras en la Conferencia de Prensa, quienes trabajamos con la ley Basura Cero, Pliego de licitación y la Resolución 50 y 808 del GCABA, que se realizó el 01.07.08

Las cooperativas y organizaciones cartoneras abajo firmantes fuimos recibidas la semana pasada por el Ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires, Ing Juan Pablo Piccardo, junto a su Jefe de Gabinete, Dr. Fabián Rodríguez Simón y el asesor Lic Pablo Fornieles.

Las autoridades del Ministerio nos explicaron la filosofía del nuevo proyecto de pliego de recolección de basura y limpieza que están próximos a enviar a la Legislatura, explicándonos también que era su propósito dar un vuelco histórico a la relación del Gobierno de la Ciudad con los Recicladores Urbanos puesto que iban a reglamentar a la brevedad la ley 992 y además iban a implementar un programa de Gestión Integral de Reciclado que, además de ordenar la actividad en beneficio de los vecinos y de la limpieza de la Ciudad, iba a otorgar a los recicladores (tanto en cooperativas como independientes) una serie de beneficios largamente pospuestos por las anteriores administraciones. Nos explicaron también que la política del Ministerio hacia los Recicladores iba a ser de inclusión y de cooperación y que los Recicladores ibamos a ser los principales operadores del proyecto de Gestión Integral de Reciclado. Que el cambio que prometían comprendía la separación total entre húmedo (basura) y seco (reciclable) y que en tal sentido era que mientras el húmedo iba a ser depositado en conteiners el seco sería separado domiciliariamente y en el caso de grandes generadores, clasificado domiciliariamente, y que las compañías que recolectaran el húmedo de los conteiners o de la calle serían diferentes de aquellas que hicieran la recolección diferenciada puerta a puerta del seco, ya separado y/o clasificado, teniendo siempre prioridad los recuperadores independientes o en cooperativas a fin de garantizar el trabajo de todos. También dijeron que para implementar este programa se iba a crear una Subsecretaría de Gestión Integral de Reciclado de la que dependerían tanto los recicladores urbanos, como las políticas y campañas de separación domiciliaria y recolección diferenciada.

Todas estas explicaciones nos parecieron razonables al igual que la actitud de los funcionarios al exponerlas, pero lamentablemente en los largos meses que lleva la gestión del Ing Macri a cargo del gobierno de la Ciudad no hemos visto cambio ni mejora alguna para la actividad de nuestros compañeros.

Los programas mejor intencionados y las teorías más maravillosas no nos demuestran nada, son sólo palabras, más o menos similares a las que, en su momento, dijeron otras autoridades del mismo Ministerio.

La única verdad es que desde que el Ing Piccardo asumió el Ministerio de Ambiente y Espacio Público no hemos visto que se hiciera hasta ahora ningún movimiento para desarticular la mafia enquistada en la Dirección General de Limpieza, que opera desde hace muchos años y a la que los funcionarios macristas de la Subsecretaría de Higiene Urbana se adaptaron con sorprendente rapidez. Esta mafia, que además de ramificaciones en las empresas de recolección, cuenta con la complicidad activa de funcionarios de planta de la Dirección General de Limpieza y también con funcionarios designados por la administración macrista, es la que, diariamente y en directo perjuicio a los compañeros y compañeras cartoneros, desvía hacia negocios particulares el material reciclable producido por los grandes generadores, material reciclable que de acuerdo a la ley 992, a la ley 1854 y a las Resoluciones 50 y 808 pertenecen a los compañeros y compañeras y debería ser recolectados por los Recuperadores Urbanos independientes o enviada directamente a los distintos Centros Verdes. En lugar de esto, y pese a las muchas denuncias que en tal sentido hemos hecho en estos meses ante la Subsecretaría de Higiene Urbana, la mayoría de lo que es enviado a los Centros Verdes es basura, a veces mezclada con un poco de material reciclable.

Si el Gobierno macrista quiere que demos crédito a sus promesas y a sus explicaciones sobre las bondades del nuevo proyecto de pliego, lo primero que tiene que hacer es descabezar ésta mafia –todos conocen perfectamente los nombres de los responsables– y recuperar para los compañeros y compañeras de los Centros Verdes el material reciclable que producen los grandes generadores, tal como establecen las Resoluciones 50 y 808.

Cualquier otra cosa es más de lo mismo, palabrería vana y promesas incumplidas y las organizaciones abajo firmamentos no vamos a permitir que se sigan avasallando nuestros derechos ni los del resto de los compañeros, ni esperar más tiempo por el respeto y la dignidad que se nos debe.

Las cinco cooperativa y los cartoneros independientes de la Ciudad de Buenos Aires sufrimos todos los días la negligencia y corrupción de los funcionarios que están de la DGLIM en convivencia con algunos empresarios, la propuesta alternativa es que el MTE esta dispuesto a trabajar junto a las cooperativas para realizar la recolección diferenciadas de las resoluciones 808 y 50 poniendo la logística a nuestra disposición.

Como también señalamos que las 550 toneladas diarias que recuperan los cartoneros independientes es mucho más que lo que recuperan las empresas que trabajan para el gobierno y estamos en condiciones de demostrar que con honestidad, trabajo, ayuda mutua y a un costo mucho menor se obtienen mejores resultados de los que están ofreciendo estos “funcionarios” a nuestra sociedad.


Cooperativa El Ceibo - Cooperativa Del Oeste - Cooperativa Reciclando Sueños - El Amanecer de los Cartoneros - Cooperativa El Álamo - MTE – Movimiento Trabajados Excluidos

miércoles, julio 02, 2008

Bajaban enmalonados y disfónicos de colectivos y camiones, rodeados de rostros que eran un solo rostro atrabiliario o convulso. El vale para alguna vitualla extra por haberse movilizado a medianoche, les asomaba por los bolsillos, veteranos de plusvalías. Los gritos se les hacían babaza entre las comisuras, y corrían por las calles golpeando a tamberos y tractoristas, cosechadores y sembradoras, señoras con críos y jóvenes trabajadores, todos los cuales –como se sabe- son la oligarquía vacuna.


(Le hizo ¡crack! el hueso al final...)

Lea y difunda


FILMOTECA - Temas de Cine
Un programa de Fernando Martín Peña y Fabio Manes

SEMANA DE ANTICOMUNISMO (del 7 al 11 de Julio)

Lunes a viernes 0:30 hs.

Tiemblen zurdos y bolches... Porque FILMOTECA sale a cazar rojillos y le dedica una semana al CINE ANTICOMUNISTA, subgénero que alcanzó su apogeo durante la Guerra Fría pero que ya daba muestras de maniqueísmo y paranoia desde el comienzo mismo de la Revolución Bolchevique. Con directores talentosos pero con tendencia a la delación como Elia Kazan, con íconos del patriotismo americano como John Wayne y con otros artistas, menos conocidos, menos talentosos, pero igualmente dispuestos a combatir la amenaza roja y denunciar comunistas hasta detrás de las paredes...

FILMOTECA, un programa occidental y cristiano en defensa del mundo libre...

Se exhibirán completos:

El lunes: Horas Peligrosas (1919) de Fred Niblo
El martes: Me Casé con un Comunista (1949) de Robert Stevenson, con Robert Ryan
El miércoles: Yo Fui un Comunista para el FBI (1919) de Gordon Douglas
El jueves: Intriga en Honolulu (1952) de Edward Ludwig, con John Wayne
El viernes: El Circo Fantasma (1919) de Elia Kazan, con Frederic March, Gloria Grahame y Adolphe Menjou

Filmoteca es una producción del Área Cine de Canal 7 a cargo de Alejandro Fernández Mouján y Pablo Reyero.

domingo, junio 29, 2008

Película de amores suaves

Lo mas importante, luego de meses de matices, del caleidoscopio del humo agrario sobre la ciudad, y de que como le dijo Ténembaum a Don Alfredo (gracias por hacernos aprender tanto del campo), ahora, en la reverberación del fin del domingo, con los diarios leídos, la canción de la tarde en la voz del Indio, las cosas claras, hombre de un cierto orden, la correspondencia recibida/ enviada, la nota de la semana encaminada, el amor a pura miel y talón, noticias lindas desde Paraguay, y chusmear el pasado reciente, ésa década, en fin, limón sobre el cerebro para una acidez espiritual, recorrer las fragancias del pre-kirchnerismo, justo cuando se cuece su posteridad, ay, y frente a ese augurio repentino, que dibuja en la mente un futuro, digo, lo único que esperamos, fumando la pipa de la paz con restos del radar, pienso, lo único importante, a esta altura, hoy, para lo que queda de esto, es que el gobierno salga fortalecido. Lo demás, por poco tiempo, no importa nada.

viernes, junio 27, 2008

Fe



Mirá la piedra de donde fuiste cortado.
Mirá la caverna de la fosa de donde fuiste arrancado.
El desierto como paraíso,
y la soledad como huerto.

Bailando en las brasas,
bailando en las brasas,

pero pisando el agua,
apoyando la planta entera
para grabar su orden líquido
en la raíz.
...

Fuga y misterio

mundo perverso

miércoles, junio 25, 2008

¿Y si empezó la democracia?

Sería exagerado o cínico preguntarse eso, luego de más 25 años de sobrellevarla, aprenderla, nutrirla, vaciarla también. No hay dudas de que los argentinos, cuando empezamos a caminar el horizonte democrático, lo hicimos como fruto de las consecuencias represivas, de la guerra que, mas allá de su legitimidad popular, fue precipitada por ese "héroe del whisky", y por el fracaso económico. Y empezamos a tener certeza de que era necesaria una conmoción interna, en cada uno de nosotros, de que empezaba a hacerse realidad un lenguaje que, por derecha e izquierda, fue denigrado. Una pedagogía democrática se precisaba para transformar a esa formalidad en una rutina, en una inercia institucional donde la excepción pluralista, la no violencia, la comprensión de un marco sólido para dirimir y resolver los conflictos sociales, fuese lo natural. La democracia nace como armisticio en la conciencia de millones de argentinos que, muchos, habían protagonizado en la década anterior y desde mucho antes, páginas memorables de lucha social con saldo trágico. El año 83 tiene su epifanía, qué duda cabe, pero carga con el contraste de un estado enajenado, de una deuda económica y social (¿irreversible?). La política en democracia nace como víctima de la economía, y no sólo de la economía "material", también nace de la economía de recursos sociales agotados. ¿Y el Estado? ¿Y la sociedad? Cuánta transformación social se le puede reclamar a un país sin conmover sus precarios cimientos institucionales- era la pregunta íntima de las conciencias cívicas en su aurora. Ese fantasma arrastró a un trágico posibilismo a los gobiernos radicales y peronistas, con mayores o menores dosis de cinismo.

Y hoy, este conflicto de 100 días, esta combinatoria de lucha política y disputa de la renta, es saludable. Lo es a pesar del peligroso umbral de hartazgo masivo al que se acerca. La Argentina cruje, tiene enfrentamientos, plazas, carpas, discursos, de todos lados se tildan de democráticos, de anti-democráticos. Es curioso, y confirma mi provisoria hipótesis, todos con mayor o menor énfasis explicitan que también lo que se discute es la democracia, no la "calidad institucional" (muletilla abstracta), y que se lo hace ya no frente a la amenaza militar o financiera de perderla si, sino en el interior de la sociedad. ¿Y si no le tenemos miedo al conflicto? ¿Y si entendemos que la autoridad democrática es una forma de ordenar la cadencia de estos intereses (muchos de raíz contradictoria, casi irresoluble, y a pesar de eso…)? No es una realidad didáctica en donde las piezas encastran unas con otras la escena pública argentina. Quizás ya no se espera del poder ese equilibrio de poner "algodón entre cristales". Porque… ¿y si está bien que algunos cristales estallen? ¿Y si no hay muerte, carapintadas, golpe financiero, atentados, mano de obra desocupada, mesianismo, como consecuencia del ensanchamiento de los límites de lo posible? ¿Y si la democracia es al capitalismo su soporte y su nervio distributivo también?

Después de 100 días, podríamos mirar que en el Congreso, mas que un remanso, hay una introducción institucional de un conflicto. ¿Y para qué sirve un conflicto? ¿Y para qué sirve una democracia? La saludable decisión, mas allá de todo, de enviar al congreso y abrir el debate, debe tener en esas carpas, y en todas las pequeñas carpas de discusión (esquinas, bares, taxis, colas de bancos, etc.) el soporte vital, la carga de sentido. Esta vez la democracia sirve, empieza a servir para devolverle el conflicto a la sociedad, no para mutilarlo. Y si una sociedad rodea el congreso lo fortalece. Si las plazas públicas, sus convocatorias, se definen como escenarios de disputa política, se fortalece la democracia.

Los argentinos tienen que mirar a la democracia como un punto de partida, ya no como un punto de llegada.