viernes, agosto 22, 2008

¿Masacre?

Admito que el uso de la palabra "masacre" para referirse a Cromañón me resulta revulsivo. En la Argentina esa palabra lleva supuestos muy duros. Aún las posibles mediaciones políticas e institucionales que pueden pesar en la responsabilidad de estas casi 200 muertes, no alcanzarían ese umbral "de acción directa", de sistematicidad o de alevosía. A las palabras, a sus significados, hay que cuidarlos y pelearlos.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Concuerdo con vos. No puede equipararse con la AMIA, por ejemplo. Hablar de masacre como si hubiera una intención de matar de antemano no me cierra.
El tema central es más complejo: por qué la fiesta debe ser a costa de la vida de muchos y los otros lo avalan y festejan?

Anónimo dijo...

Coincido.

Además, de lo dicho, los pibes no pueden ser equiparados a los de Trelew, por ejemplo.. unos iban a bailar y otros a luchar por la patria perono-socialista

Anónimo dijo...

El último anónimo soy yo...
Perro que ladra

balvanera dijo...

Más que "revulsivo", el uso de la palabra "masacre" para referirse a lo de Cromañón es repulsivo. Porque muestra descaradamente hasta qué punto algunos sectores políticos no tienen prurito alguno en echar mano al recurso que sea con tal de sacar algún beneficio (en este caso, tirar abajo al precario gobierno de Ibarra). Peor y más obsceno en este caso porque coincidieron, inmundos, el macrismo, el PO, el MST y el PC. Deberíamos saber que el mal uso de las palabras, el uso mal intencionado, tramposo, mezquino, calculador, las anula, las castra, como pasó con "escrache". Hubo irresponsabilidad criminal, hubo y hay una larga historia de desatención del Estado y de poner el interés de infames sujetos privados tipo Chabán o de funcionarios corruptos por encima del bien de las personas, sobre todo las más desprotegidas y humildes, pero eso no es una masacre. Así no se entienden bien las cosas. Así el único que gana es Macri.

www.portaldelperiodista.blogspot.com dijo...

Congratulaciones, muy bueno. JUan Pablo Peralta
www.portaldelperiodista.blogspot.com

Ezequiel Meler dijo...

Hay una especie de confusión de lo privado y de lo público, como la que se ve cada vez que pretenden enfrentar a las Madres del Dolor, por ejemplo -que lo han evitado- con Madres y Abuelas, o cuando se agarran de la comisión de delitos contra la propiedad y los individuos (la mentada "inseguridad") para cuestionar la política de derechos humanos del gobierno. El planteo es choto: Kirchner -y últimamente se la agarran mucho con Juan y Victoria también-, dicen los críticos, se ocupa de los delitos de lesa humanidad y de las violaciones a los derechos humanos de "ayer", pero se olvida de los de "hoy". Esa distinción es inaceptable: Jorge Julio López, por ejemplo, ¿es hoy o es ayer?
Si la justicia no tiene consistencia en el tiempo, la tendrá la impunidad en su lugar.

Anónimo dijo...

Martín, quería saludarte. Pero hay demasiada interferencia. Te saludo igual!! Y mañana será otro día.