miércoles, abril 26, 2006

El poeta beat


Su obra quería ser leída, finalmente, como profecía de la muerte si no fuese que su obra supera por lejos la media de esa generación en la que fue recurrentemente antologado; o sea, su obra tiene un sólo carácter profético: asegurarse una lectura que supera ciertas condiciones asfixiantes de la época. Es más importante su poesía que su desaparición.


VIENTRE PROFETA SIN TIEMPO

Yo no soy de ningún siglo.
Vivo ausente del tiempo. Soy mi siglo como soy mi
sexo y mi delirio.
Soy el siglo liberado de toda fecha y penumbra.
Pero cuando muera, el profeta que hay en mí se
alzará como un niño sin moral y sin patria. Un niño loco con
lengua de alaridos. Entonces amanecerá en el millón de
Galaxias.
Madres del futuro; cuidado; cuando muera puedo
volver.
Entonces, ay, vientre que me aguardas, dulcísima
catedral de tinieblas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

quien es?

pedro dijo...

ginsberg? mm

paniagua dijo...

Bustos

william blake dijo...

Bustos era un auténtico visionario. Sus antenas trascendían las señales de la época. Decís una gran verdad al afirmar que su poesìa fue màs importante que su desaparición