Bochada la inocencia, bochada la respuesta visceral, bochado en los modales, bochado menos en lo que significa cuidarte. Ya pasó lo peor. La muerte es la anti-literatura, es de lo que no se puede hablar. Hoy junté cardos en mi paraíso sanjuanino, uno a uno, pensando en vos. Pensando en que no se pueden ultimar los detalles de una boda, de una irrupción, de la calma salvaje con que se espera, por ejemplo, tu llamado. ¿Y si me animo? Me animo.
3 comentarios:
Caramba...para tanto...
epa, resultaste ser una putita sentimental. te hacía mucho mas malo.
¿Putita sentimental? Las putas no son sentimentales, al contrario.
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