domingo, octubre 04, 2009

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Leyendo los comentarios de este post, me pregunto: ¿qué significa no conocer el peronismo? ¿Qué significa esto de viejos versus conversos? Yo creí que la fe de los conversos es la adhesión a otras cosas... Me viene a la mente el número de la UNIDOS llamado justamente así. Yo creo que el problema mas general entre clase media y peronismo tiene muchas etapas. La etapa de los años '70 (que no explica demasiado algunas cosas del presente, pero esta sí) tiene que ver con que hubo una parte de una generación hija de hogares gorilas que ingresaron al peronismo del modo menos decoroso, quizás bajo el extraño mérito de la ruptura familiar, y durante esa década gloriosa del '60, de un país que empezaba a "estar en el mundo". Y esto está ya dicho en 200 millones de lados, un Perón maoístaguevaristacastrista. Yo creo que los Derechos Humanos son los que vuelven definitivamente transitables estos "símbolos" peronistas para mucha gente que no sólo escribe cuentos, sino que revisa la historia argentina. Hay algo de revisionismo, que por suerte escapa a la imaginación de cualquier escritor que, por otro lado, no tiene la responsabilidad de hacerlo. Kirchner, sin mas, es la presidencia que recupera una historia potabilizada del peronismo, porque es su jefe y porque en el ejercicio brutal de esa jefatura toma decisiones simbólicas -algunas- sin retorno. ¿En qué sentido? En el sentido de haber reconstruido una conciencia histórica del peronismo, una cierta línea de tiempo mas firme, mas clara y lineal, progresiva, que va recogiendo los muertos (aunque a Rucci no sepa dónde ponerlo) sobre la base de reubicar al "enemigo histórico" del peronismo. Lo que Duhalde llamó "el corredor de sangre". Kirchner trata de extirpar lo mas que se pueda la lógica de un peronismo dominado por su interna, por su tensión izquierda/derecha. Kirchner condenando a la triple A permite esta suerte de estética recortada, ese ensueño de los cuadros de Santoro, absolutamente oníricos para mí: el peronismo enfrenta a los de afuera, ¿cuál es el conflicto del peronismo en Santoro? Ninguno, tá todo en su lugar: los buenos, los malos, los infiltrados. Pero a mi me enseñaron que ¡el peronismo es una máquina de tirar gente por la ventana! No quiero decir que Kirchner hace bien el cuento de la patria, quiero decir que hay algo forzado, algo de billiken montonero, de historia a lo Pigna, progresismo y peronismo en su corazón. ¿Dónde está el peronismo? Y... yo diría que el peronismo está en el poder, en el sentido mas rancio y concreto, desde hace mucho tiempo, y que eso ni siquiera el kirchnerismo lo ha alterado. Distribuye, negocia, produce y regula las relaciones de poder argentinas. Y esa es una idea excluyente, difícil de asociar con las formas del peronismo cultural, que todavía dota a los "símbolos" de insurgencia, como Coscia cantando la marcha, una vez, y otra vez, y otra vez. Recomiendo muchísimo el filme de Alejandro Fernández Mouján (Pulqui, un instante en la patria de la felicidad): es un filme muy sutil sobre el fracaso de esa alianza de clases. Al menos esta es mi humilde lectura. Todo se concentra en el sonido melancólico de la marchita tocada despacio en el piano por el hijo del pintor mientras cruzan el puente Uriburu los cartoneros... Pero el filme sigue la trama de dos hombres (un antiguo obrero calificado y un pintor notable, DS) que quieren hacer volar de nuevo al viejo Pulqui. Un instante de belleza en la patria de la infelicidad. Si no decimos nada sobre el futuro, no tenemos nada para decir.

16 comentarios:

manolo dijo...

Soy un orgulloso NyC (Nacido y Criado) de los setenta, o sea de mis 13 a mis 23.
Época de Predicación y Misión; por lo tanto “viejos versus conversos” es una abominación; es pensar como una secta antiperonista donde te hacen pesar el nacimiento o la antigüedad.
Es un orgullo que un Compañero incorporado por uno, aunque se encuentre en la otra vereda, acceda a lugares expectables.
¿Te acordas de las declaraciones de Barrionuevo cuando asumió Sergio Massa?
“Graciela y yo se lo sacamos a la UPAU, igual que Bidu”
Si Perón rechazo el peronometro, y solo exigió asumir las 20 verdades y respetar los cuerpos orgánicos, lo demás es chicana.
¿Alguien conoce a quienes el niegan el peronismo a Alperovich o Rojkés? ;-P
Las peleas son por motivos mas sustanciosos que llamarse Arturo (Frondizi) y Ricardo (Balbín), aunque se comparta el apellido Colombi.
Un abrazo peronista

Quintín dijo...

Todo bien, especialmente lo de la película. Pero si "no tenemos nada para decir sobre el futuro", ¿cuál es la razón para ser kirchnerista? Porque esa es claramente un arma cargada de futuro.

Por supuesto, podés no contestar y mandarme a hablar con mis amigos, etc.

Fede Vazquez dijo...

"si no decimos nada..." buena frase martín. Una forma de ver la utilidad de un debate, de la producción teórica, de escribir sobre algo, es eso, sus posibilidades de futuro. Cuando eso no está, comienzan a revolverse cuestiones menores, impúdicas, los cerebros siguen trabajando para encontrar nuevas argumentaciones sagaces que tienen el defecto fundamental de no tener ninguna intención de trasformar nada.
Con cierta lectura del peronismo...creo que estamos en la puerta de eso. La imposibilidad de desentrañar la coyuntura actual, opaca la comprensión del pasado, inevitablemente.
Queda por ver si efectivamente, esa super tensión que kirchner le puso al peronismo (a mi modo de ver, se la recargó cuando el gobierno se pejotizó, porque obligó a tragar el billiken montonero a todo el peronismo, que en su mayoría no proviene de esa tradición, claramente) no termina por balcanizarlo definitivamente.

rai dijo...

Desde esa misma clave: la escena de Pulqui en que unas viejas paquetas visitan el taller de Miguel. En la misma imagen se las ve a ellas y a las paredes con humedad del taller en las cuales hay pegadas fotos de minas en bolas, los beatles y Perón (con Isabelita, no con Eva). Para mí esa escena tiene la incomodidad tan especial e interesante del peronismo.
Abrazo.

graciela b. dijo...

También soy NyC en los 70. A pesar de eso pero también, justamente, por eso pienso que un movimiento que no se cruza (a veces con golpes en el alma) con otros no sirve para nada. Y esa historia requiere palabras fuertes (las que horrorizan a tantos)y acciones que tienen un sentido distinto del que le asignamos alguna vez o pudimos imaginar, siquiera, en el pasado. ¿Qué es el peronismo? Lo que ví desarrollarse en una crudelísima discusión, con palabras que me dolieron y me subyugaron, en el blog de Quintín, hace un tiempo. Palabras casi insoportables. Ser peronista no es fácil de llevar.

Sol dijo...

pffff... y ser troskista sí, se lleva fácil. y ser radical se lleva fácil. y ser progesista se lleva fácil, no?

la militancia no se lleva fácil con la vida: un militante pierde trabajos, parejas, materias, amigxs, tiempo muchas veces, hobbies, posibilidades, becas, y prestigio ante los demás. y eso no cambió sustancialmente con el kirchnerismo, lo cual no es culpa del kirchnerismo. lo que sí va a ser culpa del kirchnerismo va a ser la banda de desahuciados y derrotados a los que les hicieron y les hacen creer que esta es la última batalla del campo popular contra la oligarquía/los grupos económicos/el poderrrrrr/la derecha golpista, no porque no exista la confrontación, sino por los símbolos con los que esta se revistió para hacerles tragar un montón de sapos y romper, en muchos casos, los espacios políticos en donde empezaron.

saldada la deuda y con Las Juntas en cana, las cosas hay que dejar de hacerlas por los desaparecidos y empezar a hacerlas por los que todavía no aparecieron, no por dar vuelta la página y acá no pasó nada, sino por lo terriblemente frustrante que puede ser no imaginarse nada. y eso el kirchnerismo no lo pudo aportar hasta ahora, y la lógica que primó para "la juventud" (ahí y en todos lados) fue la de la obediencia zarpada y la aclamación "a los referentes".

Fede Vazquez dijo...

Sol, hay algo un poco raro en el planteo que, en líneas generales, podemos firmar, incluso desde el kirchnerismo sui generis que profesamos por acá: nadie cree que éstas sean "últimas batallas". Mal o bien, venimos pensando y haciendo cosas antes del kirchnerismo (muuucho antes) y seguiremos después. Esa frase que ponés (que remite a esa lejana molestia engelsiana de "última determinación")encierra una encrucijada que me gustaría que aclares: acordamos que ninguna de las batallas de esta coyuntura es "final", que siempre vendrán otras, o peor, las mismas. Y? Eso implica que la actitud correcta es ponerse al costado del camino hasta que, ahora si, aparezca la batalla definitiva? Tenemos que mantener nuestra "pureza militante" para causas mejor explicadas, mejor conducidas por "referentes" que no nos hagan tragar tantos sapos? Un sinnúmero de ejemplos en la historia nos servirían para ilustrar posiciones como la tuya: cuando la derrota asoma en el horizonte -y, al margen, yo tengo dudas de que ya estemos en eso- muchos advierten que en verdad la lucha no era tal, el enfretamiento era un verso, los buenos eran malos, etc. Es mucho más sencillo que asumir que no se pudo, que perdiste.
Mal que te pese, estos años fueron -son aún- una respuesta por izquierda al aluvión neoliberal de los últimos 30 años. La cosa es como construirle continuidad, no como desenmascarar su supuesta falacia.
abrazo

graciela b. dijo...

Ser progresista, a secas, siempre, es facilísimo.

Quintín dijo...

Lo que es difícil es estar contra la corriente, en este caso contra el kirchnerismo. Como era difícil en los 70 estar contra las organizaciones armadas. Tal vez cada uno crea lo mismo de su propia posición, pero siempre es bueno tener a quién contarle las penas. Ahora, de qué se disfrazaba alguien en el 73 para decir en un ambiente militante: "esto no lleva a ninguna parte". Como dijo alguien por acá, así no se conseguian chicas entonces. Y parece que no se consiguen ahora. También es cierto que la derrota fue espantosa y también por eso hay quien quiere creer que no fue tal y que hoy puede ser recuperada desde lo que se parece demasiado a una caricatura de aquello. De todos modos, la Argentina no deja de ser una tragedia.

Y ahora, si me permiten, después de haber sido insultado en todos los tonos, me voy a retirar de este ambable foro. Pero antes tengo algo para decir: el poema de Rubio que publican acá arriba es espantoso.

Atentos saludos y hasta siempre

Sol dijo...

no, fede, asumir que esta no es la batalla definitiva implica asumir que no hay más batallas definitivas sino un transcurrir constante en el que la política compite con una bocha de agentes más para otorgar certezas y es más, la política se enaltece y se diferencia de todos los demás ámbitos en eso, en que puede cambiar lo "cierto".

ahora, si el horizonte es "cierto" y el punto de llagada es ese y está ahi, y hay batalla final, entonces no importa cómo llegás a ese horizonte ni cómo librás esa batalla, y sobre todo, nadie aporta nada nuevo a ese transcurso. eso (ENTRE MIL COSAS MÁS EN LAS QUE ACORDAMOS Y POR ESO NO ME VOY A EXTENDER) también explica los 70.

y yo no hablé en ningún momento de "pureza militante". lo que digo es que obviamente las juventudes no están preparadas ni en número ni en espacios ganados para disputar prácticamente nada. todas estas falencias son obra del neoliberalismo y esas serían "condiciones materiales", digamos, que las llevan a obedecer.

ahora, si vos como dirigencia profundizás eso y además le sumás que lo que hacen (lo que vos les pedís que hagan), lo hacen por los desaparecidos, que no se gana porque la derecha no te deja ganar, y que los que quieren profundizar los cambios son tu oposición, pasás a promover la obediencia. sin que todo eso pase, es absolutamente increible desde cualquier punto de vista que todos los pibes que vivieron el menemismo estén adentro del partido justicialista sin capacidad de disputarlo ni de intervenir en las decisiones. es como que privilegian la necesidad de mantenerse insertos ahí antes que la necesidad que los arroja a la política, que es la de cambiar el estado de las cosas.

cómo se construye otra lógica y se politiza masivamente a la juventud, no sé. alguna punta puede ser promover cierta autonomía, no dar instrucciones sino dar un espacio para construir e ir probando, abrir lugares en los que se decidan cosas (en los cargos, en los armados, en las listas, en la estructura estatal), discutir las estrategias más... en fin, cuidarla más.

un abrazo.

graciela, estás equivocada.

Sol dijo...
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Sol dijo...
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Sol dijo...

obviamente lo que dije de las parejas no tiene nada que ver con lo que dice Quintín de cómo conseguir chicas.

pablo dijo...

¿Están seguros que ya está todo perdido? Supongamos que el kirchnerismo perdiera en el 2011, ¿eso implicaría perder todo lo ganado en un montón de terrenos estos años?
Díganme quién puede ganar esa elección sin que eso no sea un retroceso. Binner, pero Binner no creo que sea candidato. El resto, para seguirlo a Quintín, es nada, y con nada, con la nada ontológica nunca conseguís chicas.

Fede Vazquez dijo...

y si, es un poco como decís. Está claro que el fuerte del kirchnerismo no fue precisamente la construcción política, ni menos la de un sujeto político activo, autónomo, etc. En ese sentido se pensó siempre más como una "administración" que como un movimiento político.
Ahora, no cabría preguntarse, después de 8 años del 2001 y 6 de k, cuánta reserva hay en el tanque de la sociedad civil? Porque no hubo una presión al estilo FRENAPO, con urnas en las calles pidiendo la asignación universal? O por cualquier otro tema, por el petróleo, por la mina, por lo que se te ocurra? También es culpa del gobierno? Te reconozco que el gobierno podría haber convocado cualquiera de estas cosas, pero no vale reivindicar la "autonomía" cuando en la práctica no la ejercés ni para las cosas que no necesitan permiso.
Entonces, aceptamos las enooormes limitaciones de construcción política de este gobierno, pero para otear el horizonte de acá en más, hagamos un poco de introspección, empecemos a contar soldados en serio.
Todos "lo que no se hizo" -que es mucho y que seguro podríamos hacer la lista juntos sin problema- no es exactamente "lo que no hizo el gobierno" es también lo que la sociedad no pidió, por lo que la sociedad no luchó.
en cuanto a juventud y política, es un tema enorme. Creo que las fallas que anotás vos tienen más que ver con que ya no existe una politización masiva, justamente. entonces, somos jóvenes-nichos y la lógica de construcción, de inserción en las esferas de poder no se hace desde un clima de "entra la juventud" si no mas de "hay unos pibes acá, a ver, un lugarcito".

Enrique Martín dijo...

A Pablo. El candidato será Binner, sin duda (ver post de Mono Gatica en www.artepolitica.com.ar hace más de un año,"Derecha. El candidato es Binner"). Clarín y el establishment no tendrán más remedio, a falta de neuronas en Macri, Cobos, Carrió, Das Neves, etc. y escaso movimiento del amperímetro en Duhalde. La pata progre de la derecha volverá al poder como mal menor. Y es posible que no nos vaya tan mal por un tiempo. Hasta que la película concluya una vez más, y el peronismo deba hacerse cargo. Seguramente, para esa fecha los K estarán presos, bien guardados para evitar un nuevo viraje nac & pop. Se habrán perdidos unos...30 años. Y Ernestina ya no estará en el padrón. Felipe y Marcela ya habrán aprendido el oficio.