domingo, abril 05, 2009

Aparta de mi este cáliz

¿No hay algo canalla en una nota así? El cura dice: "... tienen más hijos porque pueden recibir mejor subsidio que si no los tienen, cuando la apuesta debería ser a la educación." Yo le preguntaría al cura de qué tipo de educación habla. La iglesia tiene un discurso fuerte sobre la pobreza, siempre lo tuvo. Y cualquiera que ha conocido curas de todo pelaje, a veces, podría encontrar que hay un resto en el discurso que da cuenta de una Iglesia, una presencia, "eterna" en la larga marcha de los pobres del mundo, y, a la vez, como un sobresalto en sus palabras, como si todo el tiempo hubiese una producción de pobreza, pero espontánea, que los tiene alertas, indignados, ¡ajenos!

Esta madrugada encontré en la Televisión Española un debate en el programa 59 segundos alrededor del saldo de la dictadura franquista. Dos cosas: 1) qué país de la reconcha de tu madre patria tenemos cuando uno escucha los términos en los que la transición fue negociada allá, en el 1er mundo (hablaban de robos de identidades de niños, de desaparecidos, de presos políticos, de torturas, etc.); 2) el único tipo al que pusieron a hablar del otro lado, o sea, del lado aparentemente franquista, era un cura que pretendía montar la escena del debate sobre una guerra que terminó hace 70 años, y de un perdón genérico del que se sentía virtual portador, etc., pero cuando la mesa reclamaba cosas que habían ocurrido 30 y pico años atrás, ni mú... O sea: el cura hacía un salto sobre 40 años de dictadura que tuvieron su soporte clerical. Uno de la mesa sugirió que la Iglesia española le debía un perdón a las miles de familias víctimas del franquismo YA ganador, y el cura - "preparado"- les leyó un texto de 1991 en el que la Iglesia "otorgaba un perdón divino a todos". El cura terminó contra las cuerdas, y a pesar de vagos intentos por recordar a las otras víctimas (en la mesa fueron tajantes: a sus familias se las compensó hasta con empleo público), terminó reconociendo de manera personal que está de acuerdo con las exhumaciones en las fosas comunes. Bajito, uno le insinuó: "no tendría que aclararlo, padre".

El colmo del balance semanal es el repaso en Clarín de dos momentos claves de la vida de Alfonsín: su negociación con los carapintadas (de la que no hay mayores precisiones) y la entrevista Alfonsín-Santucho, cuya razón gandhiana era solicitarle al jefe del ERP que abandone las armas, así, como si nada. Según la crónica, la entrevista se hizo una semana antes de que desaparezca (el episodio de Villa Martelli). No encontré la nota para linkearla, pero me sorprenden varias cosas: 1) no se da cuenta de ningún modo de las condiciones de un encuentro así (o sea, uno de los tipos mas buscados del país a los que Alfonsín accede por arte de magia); 2) la "razón" pacifista de la reunión (mas allá de todo, ¿cuáles eran las condiciones de un desarme guerrillero?); 3) lo que es obvio: ninguna mención a cuáles eran los posibles "juegos" políticos de quien lideraba a la izquierda radical; 4) se dice el objetivo alfonsinista de la reunión, ¿y el objetivo del otro? La foto de los almuerzos de Alfonsín (que circularon estos días), con su amigo Albano, mas que caer en el molde colaboracionista, moldes con los que les gusta pensar a muchos, creo, refleja no sólo las zonas grises de una época, sino el nivel de articulación política de un hombre que iba a ser el heredero del proceso. No el heredero en los términos de continuidad voluntaria, el continuador de un proyecto, sino la herencia inteligente, conciente y a la vez afortunada, de quien cosechó e hizo política de un modo y con herramientas muchos mas sutiles que la llana "persuasión" campera con que nos pretenden vender el buzón de quien acaba de morir.

La muerte de Alfonsín tuvo un poquito de esto: desató las ganas tremendas de hablar de otra cosa, en un país que viene hace ya mas de un año dominado por la agenda agraria, tan importante como excluyente. Y, para males, entre el rechazo a la 125 y hoy se desarrolló la mejor agenda de gobierno posible que... pasó desapercibida. La discusión sobre la ley de Servicios Audiovisuales, el debate, pareció una táctica para hacer retroceder al mayor soporte "gremial" de los sojeros, pero terminó siendo una realidad estratégica. Y sí, es así, abramos la cancha.

(Niños del mundo,
si cae España
digo, es un decir
si cae...)

9 comentarios:

Cresto dijo...

Viste? Se que no es el eje de tu post, pero a mi me dió la misma sensación canallesca la nota de clarín. No porque uno haga algo así como una idealización del "pobre", como si fuera algo así como el buen salvaje (tendencia muy común en progresismo bienpensante).

Sino porque me da la sensación que esa "cuadruplicación" que hablan, es menos una estrategia conciente (digo, menos una planificación familiar orientada a la captación de ese subsidio) que una tendencia demográfica "impersonal" por decirlo así... Habría que ver.

Peter Paulin dijo...

mala leche es poco, esto es mala leche dirigida

Rosarito dijo...

de resentida Ernestina que no pudo tener ni uno.

El Gordo Joe dijo...

http://www.clarin.com/suplementos/especiales/2009/04/05/m-01891498.htm

Colo dijo...

Leí la nota de Clarín sobre el encuentro Alfonsín-Santucho y es de un nivel de estupidez infernal, desde el contenido y especialmente desde el tono muy del que se usa en estos días de revisionismo light y pasteurizado. No sólo mienten sobre el presente sino que cambian la Historia.

Fijate en el Tomo II de La Voluntad, pag. 572. ahí Anguita describe bien ese encuentro, y la proposición fue al revés, fue el PRT-ERP el que proponía una Asamblea Constituyente que fuera arreglada con todos los partidos y llevada al gobierno de Isabel porque el PRT-ERP tenía información precisa sobre cuándo iba a ser el golpe de Estado.
Si había acuerdo, el ERP suspendía las acciones. El encargado de llevar la propuesta fue el área política de superficie del PRT-ERP, Manuel Gaggero. Incluso primero se reunieron con Agustín Tosco -que ya estaba en la clandestinidad porque era perseguido por la Triple A- para que acompañara a Gaggero a ver a Alfonsín y llevara la propuesta para hacer notar que diferentes líderes sindicalistas y políticos estaban de acuerdo.
Primero se reunieron con Oscar Alende, y la negociación por parte de Tosco sobre el acuerdo tenía como punto importante que las fuerzas revolucionarias "no fueran el pato de la boda". Alende estuvo de acuerdo en todo, en la tregua, en reunirse con Santucho y en la Asamblea Constituyente.
Siguió el encuentro con el Partido Comunista y el Partido Revolucionario Cristiano, en ambos casos fueron Gaggero y Tosco. Luego de eso deciden que Tosco vaya solo a hablar con Alfonsín para hacer la propuesta porque suponían que Alfonsín podía caerle mal que fuera con un miembro del PRT sin embargo Alfonsín no puso objeciones en reunirse con Santucho.
El texto relata que en esos dias la curia se dedicó a dar sermones reinvindicando el baño de sangre que hacía el ejército lo que suscito un escándalo en diputados.
Arreglado el encuentro con Alfonsín, Gaggero y Merbilhaá van a buscar a los radicales para llevarlos al lugar del encuentro y según cita Anguita esto es lo que se habló mientras iban a esa reunión:
"Mirá, el aparato radical lo controlará Balbín, pero acordate que en Misiones los de Renovación y Cambio hicieron una excelente elección. Yo creo que el próximo candidato radical es Alfonsín... además, para él la propuesta de tregua es buena: el tipo se presenta como prenda de paz, como factor de unión; bah, como un nuevo Perón, que es lo que gustaría ser a todos estos..."

Se encontraron en una esquina de Flores, a Merbilhaá lo presentaron con su nombre de guerra y nunca supo Alfonsín que ese era Merbilhaá de apellido materno Cortelezzi, de pura cepa radical.
Subieron al auto los dos con Alfonsín, Borrás y Mario Amaya. legaron adonde los esperaba Santucho y Urteaga, todos relacionados entre sí por familiares radicales.
Santucho les dio información sobre el golpe lo que impresionó a los radicales, el Robi Santucho les dijo que la fecha era mediados de marzo luego de que volviera de franco la oficialidad. Lo sabían porque se los había dicho Rafael Perrota, director de El Cronista cuando les contó que en un coctel al mujer de Videla estaba indignada con Isabel que había hablado vestida de capa y sombrero militar. La mujer de Videla dijo "que eso se iba a acabar" y reveló en la tertulia la fecha. Por eso la propuesta del PRT ERP era tregua de acciones y unión del campo popular contra el golpe a través de una Asamblea Constituyente.

Gaggero fue unos días después a ver a Alfonsín para ver qué respuesta tenía, Alfonsín estaba impresionado por el anaálisis y los datos que manejaba Santucho y que estaba de acuerdo con la tregua y que si era así podían intentar coincidencias básicas para salir de la situación. Gaggero también quiso saber qué opinaba Blabín, se reunió con Troccoli que ante la propuesta le dijo al mejor estilo Bush "me parece una locura, Gaggero. el radicalismo no tiene nada que conversar con un grupo violento que pone bombas y mata policías, por favor... Además, le digo, es ridículo. usted se cree que este gobierno débil y manejado como está va a conversar con una fracción guerrillera?"

guille dijo...

$3,50 pesos por dia para cada hijo ,que supervivencia dificil.

Que hijo de puta.

Anónimo dijo...

¿Quién que hijo de puta? ¿Martín o Clarín?

Peter Paulin dijo...

otro anónimo

Edukator dijo...

La muerte del Ginrgo Tosco fue el 5 de Noviembre del 75, y ya desde antes estaba enfermo y clandestino.
O sea estamos hablando de acontecimientos de ¡Cu{anto tiempo antes?
Para el asesinato de Santucho ya estaba la dictadura.
Una vez iniciada la dictadura no creo que Alfonsin hubiese accedido a hablar con Santucho