jueves, abril 02, 2009

Kirchnerismo, alfonsinismo posible de la República encontrada


(Hoy pensé todo el día en Bernardo Grinspun. El último político en la economía.)

Como dice el criador, Alfonsín fue un presidente de rienda corta. Hay que soportar la visión pasteurizada del recorte de hoy. Se podría agregar el video en el que improvisa frente a Reagan para completar la escena que creemos necesaria en su recuerdo. Alfonsinismo: sandinismo liberal. ¿Cómo era estar a la izquierda de la sociedad en 1983 y cómo lo es desde el 2003 para acá? En política exterior, en política económica, o en Derechos Humanos, podría pensarse que el alfonsinismo estuvo a la derecha del kirchnerismo, en un contexto mundial que también estuvo a la derecha del contexto del kirchnerismo. No había ni socialdemocracia latinoamericana, ni vanguardia bolivariana. Había, sí, restos de guerrilla urbana y rural, con las lamparitas de luz casi quemadas, pero con poder de fuego, y restos gruesos de paraestatalismo con dinero fresco de la administración Reagan, desparramado en focos intensos del continente... y un mundo bipolar. Alfonsín viajó a Cuba en 1987, y de esa relación de la que el viaje es producto, sacó provecho político para, según dicen, según cuentan, tener influencia sobre los restos izquierdistas del Cono Sur, para influir frente a la posibilidad de construir una salida democrática. Caso Chile. Acá, siempre fuimos fieles a la idea de que el kirchnerismo recogía y adaptaba los puntos suspensivos del alfonsinismo, con la prepotencia de trabajo peronista y una vocación de poder menos señorial. La imagen combativa de Alfonsín en la sociedad rural, en el post de abajo, sirve para desarmar un poco lo que envuelve su entierro: una lluvia de ceniza de no se sabe dónde, que supone un Alfonsín de ética gandhiana, el hombre que al final de su vida le besa el anillo a un cura. Hay un debate pendiente que tiró Graciela Fernández Meijide amparada en el mismo lugar de legitimidad que, por ejemplo, Hebe de Bonafini, en relación a qué significó defender los Derechos Humanos, en el mismo momento en que se estaban violando, cuando eso no acarreaba un inmediato rédito político y sin ser familiar directo de ninguna víctima. No estoy agregando nada a los términos de Graciela. Ese dedo en la llaga es un disparo certero sobre uno de los focos en los que las políticas alfonsinistas centraron sus mayores ilusiones y decepciones. Yo, hoy, digo que toda revisión crítica e inteligente que se haga del alfonsinismo, que se las merece, y sin ser radical, se debe hacer bajo un imperativo político: no discutir ni mencionar las llamadas "leyes del perdón". Aún hoy podríamos hablar de los "límites operativos" del proceso jurídico, que no pueden construir una justicia total. Si Alfonsín fue el padre de la democracia, no fue su dueño. Y la madurez que se alcanzó para la continuidad de los juicios sobre la represión estatal tiene una inscripción indeleble en la decisión concreta de abrir el tema (de lo que el peronismo no estaba convencido): eso fue Alfonsín, un presidente que no quiso dejar de hablar ni de tocar nada, amén del "error" de haber migrado toda-conflictividad-social a la dialéctica de la democracia y el autoritarismo, con toda la forzosa síntesis que ello implica. El disyuntor, como dijo Mario Wainfeld. La prosa boba de Cobos no puede tapar el bosque. Lo que hay que pensar hoy, lo que hay que decir, es que no se puede volver al alfonsinismo. Es un capítulo cerrado. Lo peor de los homenajes es lo de creer que no fue su "obra" una obra incompleta, que no supo completar. Porque entonces la democracia alfonsinista significa volver para atrás, retroceder sobre muchas de las cosas que se profundizaron ya. Esa es la discusión, no "lo eterno" de su legado, sino su continuidad. También palpó los límites de lo que significó democratizar. ¿Quién y en qué dirección se retoma? Y, a la vez, ¿qué cosas de la política hoy deberían reintroducirse del magma alfonsinista? La sensación de estos días es que hay "algo" del alfonsinismo que la política ha perdido. Que todos han perdido. Bueno, hasta acá llegamos.

Che... ¿qué pasó en la última reunión de la mesa de enlace con Giorgi?

15 comentarios:

Federico dijo...

el de fernandez meijide, por calidad, por complejidad y por evocar a ese alfonsín swl que hablás, no el gandhiano sino el otro, resultó conmovedor desde la misma presentación: yo soy graciela fernandez meijide, y puedo hablarles del alfonsín que conocí. Su discurso contrastó de manera evidente con el oscurantismo burocrático de nosiglia y moreau, lamentables, ya ni siquiera decepcionan.

Hal dijo...

Meijide y Cafiero brindaron los mejores discursos. Artemio y Martín escribieron, por lejos, lo mejor que pudo leerse estos días.
Paradójicamente, o no, los mejores homenajes no estuvieron ni en la boca ni en la pluma de radicales.
A propósito, qué hacemos con esto: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=632334

Anónimo dijo...

Che, que dejen de pelotudear los que protestan por los DDHH, qué mas quieren? Se hizo lo que se pudo che. Y ahora se hizo mas. Punto.

Anónimo dijo...

Qué tristeza me dio escuchar al vice de alfonso en el programa de Nelson Castro, expresando lo peor de los prejuicios clasemediaros contra el peronismo. Igual el que avisa no traiciona, se definió en su propio discurso como un antiperonista histórico. Date cuenta Víctor, estuviste con el único político radical que entendió cabalmente lo que significa el peronismo para la sociedad argentina. Pero difícil explicarle a un simio de que se tratan las tradiciones culturales.

Emiliano.

Edukator dijo...

Perón venía de un contexto de guerra fría: Habalba en "comunismo" (tomo palabras de él) y hacía en "reformismo" (la sociedad quería en definitiva reformismo aunque la retórica revolucionaria la sedujese)
Alfonsin hablaba en "reformismo" para hacer en "liberalismo" o en "conservadurismo"
AL respecto hice mi aporte

el coti dijo...

si, edukator, muy groso...¿que mas?

Pía dijo...

Emiliano, ¡qué suerte que el jueves dieron "El resplandor", de Kubrick,a la misma hora que el programa de Nelson Castro y volví a verla sin hacer zapping...!

Federico dijo...

pobre tía, no sean injustos que sufrió "censura". Supongo que hoy habrán visto la tapa del gran diario argentino. ¿Esas cosas nos salvarán del "flagelo" tóxico, o es propaganda encubierta?

Edukator dijo...

Estinado Coti:
Me parece que la utilidad que puede tener la blogósfera en estas cosas es debatir y exponer los distintos puntos de vista, cada blog en sí mismo es un pedo en el aire.
Si te molesta que diga en otro lado expresé mi opinión lo lamento

Pedro Paulin dijo...

coti querido,

la blogósfera es un instrumento para debatir y discutir civilizada y democráticamente, ya que es un espacio horizontal y sin censuras. Aprendé las lecciones que te da gratis Edukator.

saludos

pp

Coti reload dijo...

gracias chicos pp y edukator: su tarea evangelizadora acerca de los blogs me conmueve y me enriquece.
un abrazo

no alfojen che

Edukator dijo...

Coti:
El debate que promueve este post es otro, así que ya dije lo que pensaba, y no pienso seguirla.
En cuanto a la materia en debate: Alfonsin no era el "héroe conciliador", pero tampoco el "héroe de lucha contra las corporaciones

Peter Paulin dijo...

y sobre la tapa del gran diario argentino de ayer, nol está en sintonía con lo que posteó martín hoy?

qué pensás, coti?

Politico Aficionado dijo...

Recomiendo la excelente nota "Epitafios" de L Bruschtein en Pag.12 del Sábado 4/4.
Es curioso, pero como señala Hal las mejores semblanzas de RA se deben a no radicales.

Peter Paulin dijo...

hay un libro de un mexicano que tiene ese título, es muy bueno tambien

pp