martes, marzo 31, 2009

La noticia tardará en volverse tolerable...

Una precisión como la de Walsh podría hacer falta ahora mientras otro “viejo” de la historia pasa a nuestra extraña inmortalidad. ¿Es creíble el desconsuelo de mucha gente alrededor de Alfonsín? No tanto. O sí. Recordemos esta pieza genial. Alfonsín tuvo un dudoso mérito para los demócratas de hoy: abrió todas las ventanas, todas las que fueran posibles. Invirtió su "buena voluntad" presidencial en un paisaje de acumulaciones sociales, y migró de lo posible a un posibilismo conservador. Quiso dar cauce a todos los temas: su crisol de razas incluye el juicio a las juntas, la CONADEP, la ley de divorcio, el congreso pedagógico, el conflicto del Beagle, las cajas PAN, la ley de Punto Final, la ley de Obediencia Debida, la fracasada ley Mucci, los saqueos y la híper inflación, la capital en Viedma, el austral, el plan Primavera, etc. Pecó de muchos “excesos democráticos” condenables para la prosa contemporánea. Y también, a la larga, condujo una experiencia sin sujeto. Quiso forzar al país a entrar en la dialéctica democracia – autoritarismo, y el país hacía agua por los cuatro costados de esa dialéctica. Había que entrar a la democracia. Y la democracia era una casa. Así como la economía, era economía de guerra. En esa convocatoria "encubierta", aquella noche de abril de 1985, precisamente, cuando llamó a la plaza para una cosa y por debajo asomó el lobo, también dijo algo, un pequeño apartado, que tuve la suerte de ver en un archivo recientemente: habló de la tortura, de la tortura a secas, en una plaza llena, y con esa base de chicos con chomba morada, estudiantes de Derecho, comités de Caballito, etc., frente a toda esa nueva decencia civil que cortó "lo que la espada no pudo", habló de tortura, de que se "había terminado de cuajo con la tortura", decía, porque ahora se iba a igualar la condición del torturador con la del homicida. Detrás suyo estaba De la Rúa, mudo, frío, sin aplaudir. De la Rúa era la presencia sombría y centenaria, parroquial y estanciera, de un partido que no estaba a la altura de su hombre, y de un hombre que no estaba a la altura de su retórica, y una retórica desorbitada de un país real. Y todo eso fue necesario. Usó esa plaza para hablar de la economía de guerra, es cierto, pero esas dos igualdades perturbaron la escena; la de la economía con la guerra, y la del torturador con el homicida. Alfonsín fue un blanqueo y una forma jurídica de volver a nombrar las cosas, y con la fe hermética en que esa lengua, mezclada a la saliva caudillesca, iba a sintetizar las aspiraciones sociales con las institucionales. ¿Se siguió torturando en la Argentina? Se hizo, se hace y se hará siempre. ¿Y la economía? Se "desangró", como pronosticó, y para lo que no tuvo remedio, ni muchos menos. La autopsia que viene, deberá repasar la letra chica también del pacto de Olivos. Todas esas negociaciones y pactos, por los que fue histórico, por los que fue condenado. Ni la historia ni el pueblo lo absolverán, porque quizás la historia es un juicio sin sentencia, permanente, y el pueblo, el pueblo, quizás no existe mas.

(La historia de mi familia tiene un cruce singular y puntual con quien acaba de morir. Alcanza para una tenue objetividad. Ayudó a proteger algunas vidas que amo. Humildemente es un dolor su pérdida. Se vienen días de alfonsinismo asfixiante, y ya uno imagina las operaciones miserables alrededor del "demócrata". Y la "ola" democratizadora servirá para contrastar la "tiranía K". Nosotros preferimos pensar en la obsesión de este tiempo: cerrar muchas de las ventanas abiertas, o sea, pagar las deudas internas. El juego en que andamos.)

24 comentarios:

NANO dijo...

Mis respetos para Alfonsin. Coincido con tus post anteriores donde planteas que hay un hilo parental entre Kirchner y Alfonsin.
Y, tal vez compartas mi indignacion ante tanto compañero que festeja la muerte de Alfonsin o que se molesta por la presencia del viejo radical en el ADN kirchnerista. Y digo indignacion porque cuando a alguien se le ocurre mencionar los Osinde, los Lopez Rega o los De Vido, Ishi o Saadi; nuestros compañeros se rien, murmuran gorila, bobo, trosco, liberal, pelotudo etc. y meditan internamente acerca de las contradicciones principales y las contradicciones secundarias. Pero increiblemente cuando alguien habla de Alfonsin, nosotros, los "cumpas" nos volvemos gorilas, bobos, troscos, liberales, pelotudos, etc. Y nunca pero nunca meditamos acerca de la contradiccion principal de la etapa de Alfonsin.
Asi que tal vez seria bueno que la muerte de este viejo caudillo nos haga perdonarle algunas cosas dolorosas para nosotros en nombre de la contradiccion principal; despues de todo a nuestro "Viejo", al General, todos sabemos que le perdonamos algunas mas pesadas.
Yo no se si Alfonsin tenia posiblidades concretas de hacer mas de lo que hizo, sin embargo creo que hizo mas de lo que podia. Apenas.

ventarrón dijo...

Sospechaba que iba a postear casi de inmediato y entré a chequearlo. Muy buen post.
Saludos,

ventarrón dijo...

Otra cosa, recuerdo un post sobre la famosa foto con Menem en la quinta de Olivos. No pude encontrarla, ¿tenés a mano la fecha en que lo posteaste?
Gracias,

Anónimo dijo...

Valoro a Alfonsin. Sin pasión. Solo lo valoro. Recuerdo como mi vieja lloraba de emocion, diciendo que por fin habia un presidente que nos defendìa. Recuerdo cuando lo puteaba y lo acusaba de traidor. tambien cuando se fue a desafiliar. Siempre me entusiasmo esas imagenes de miles fundiendo la politica y la fiesta popular. En el 83 hubo algo de eso.
Cuatro horas despues ya me encuentro agobiado por la cadena nacional de los medios nuevamente desde Sante Fe y Callao. La capacidad de la TV para configurar y amplificar el sentir de los sectores medios. Republica, republica, republica en todos lados. Instituciones, institucionalidad .... Seguro mañana, los taxistas van a exaltar a Alfonsin, disminuir a Cristina, hablar que en el 88 habia menos pozos, y que se vivia mejor. Todo con la voz del negro oro de fondo.
Como no hubo cacerolas en defensa del "campo" en ciudad oculta, creo que en estos momentos debe haber poca consternación tambien. Sincerandonos ...probablemente tampoco haya mucho movimiento para defender otras cuestiones.

Hal dijo...

El mejor homenaje (en vida) al Viejo fue aquella silbatina oligarca en La Rural. Es bueno recordar el hecho, ahora que la derecha quiere domesticar y adueñarse de su figura.

Anónimo dijo...

Martín, yo trabajo en un hostel por Congreso como recepcionista nocturno (estoy escribiendo desde ahí ahora)

Caminando al trabajo desde Plaza Miserere, Me compre un helado en B Mitre y Azcuénaga y el heladero, un pendejo, me dice ¿!es verdad que se murio Alfonsín?!
Le digo que ni idea, pero que estaba muy enfermo, y me responde que escuchó por la radio que murió a las 8 y media. Después suspira "se nos fue el tata", me sorprendió mucho.
Todos los viejos en la calle hablaban de la muerte de Alfonsín, el pizzero de Uguis estaba lloroso, y la dueña del hotel llamó al recepcionista que trabaja a la tarde sólo para decirle que murió Alfonsín!

Creo que los lamentos sí son creíbles porque por lo menos en la Capital Federal la muerte de Alfonsín puso a la gente muy rara y melancólica.

Saludos,

El Lurker

PD: Mi vieja me llamó por celular, y me dijo que como trabajaba cerca del congresa iba a poder ir al velatorio.

pd2: La palabra tata es guaraní, italiana?

Ezequiel Meler dijo...

Me pasa algo similar a lo que expresa la nota.
De hecho, acabo de expresarlo,

http://ezequielmeler.wordpress.com/2009/04/01/epitafios-raul-alfonsin-1927-2009/

...pero leyendo estas líneas, se me ocurre que dejé mucho sin decir.

Un abrazo,
Ezequiel

PD: Che, de onda, para los que sufrimos de la vista, ¿no le podés subir el tamaño a la letra?

Cresto dijo...

Si, Martín. A mi lo del lamento de la gente no me parece demasiado creíble. Escuhchando Continental los llamados de los oyentes, son del tipico republicanismo abstracto tipo Coalición Cívia. Cosa que creo Alfonsín no era. No era un "republicano" al estilo liberal... Por eso creo que el "lamento" de la gente va más para el lado de la operación.

Creo que la opereta "alfonsinista" es tan burda, tan asfixiante, que (al menos a mí) me hace imposible hacer un "juicio" un poco más objetivo.

Igual creo que no sería bueno a esa operación oponerle una operación "antialfonsinista".

Charlie Boyle dijo...

Te agradezco Martín el post, lo hago mío y no lo escribo.
Solo podría, para hablar de esos tiempos, señalar que la contrafigura de Alfonsín fe Hermino.
Con Herminio la cosa hubiese sido distinta

horacio dijo...

El lamento de la gente será menos creíble si el filtro para acceder a ese estado de ánimo es la construcción mediática. Ahí, todo se vuelve menos creíble. Pero la constatación directa -y es el ejemplo de Lurker- dice otra cosa: la gente se puso rara, melancólica. Y mayor es la melancolía y la sensación de pérdida, cuanto más años se tenga. Para los que tienen menos de 30, simplemente murió Alfonsín, a cuya figura accedieron a través de los libros y archivos de época. Para los más viejos, murió el primer presidente elegido por el voto en la post-dictadura. Y algo de nosotros muere con él.
Seguramente habrá -hay- operaciones para oponer a Alfonsín al gobierno actual, como si el viejo caudillo radical no hubiese denostado en su momento a Clarin, al que acusó de "oposición acérrima" y cosas así. Como si no hubiese sido la Sociedad Rural la que lo chifló. Me pasa lo que a Mario Arteca según dice en su último post: nunca lo quise a Alfonsín, pero fue un alivio la democracia.

Federico dijo...

extraña calma y ninguna chicana, y también diferencias: para hablar de otro, ¿siempre es necesaria la muerte?

Anónimo dijo...

Es mucho, es demasiado. Como casi siempre la muerte engrandece a las personas, pero lo que está pasando con Alfonsín es de un patetismo delirante. No soy antialfonsinista, y mucho menos partidario de él. Pero hago memoria y me acuerdo de las decepciones que nos dejó y me pregunto ¿Se acuerdan del "tercer movimiento histórico"? Porque este hombre tuvo la oportunidad de pasar a la historia como el líder indiscutido de ese mentado movimiento ¿y? ¿Recuerdan las leyes de obediencia debida y del punto final? En la época de nuestro prohombre empezaron a rebelarse los jubilados, reclamaron, algunos llegaron al suicidio infructuosamente tratando de lograr una existencia digna, que yo sepa el señor hizo oídos sordos a estos reclamos, inaugurando una política que perfeccionaría Menem en su momento. El crecimiento sideral de la deuda externa. El plan austral. El plan "primavera". Los pollos de Mazzorin. Los saqueos. La hiperinflación. Y como si todo esto fuera poco... el pacto de Olivos, y por el mismo precio fue el artífice de la Alianza. Este señor fue arte y parte del modo de hacer política que tanto se repudia popularmente. El cinismo, la hipocresía, la mentira, la corrupción. En fin, es cierto también que fue parte de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, tanto como que aún en el 83', en los primeros meses de su gobierno existían con vida algunos de los desaparecidos, recuerdo casos en los que llamaron a sus parientes telefónicamente, luego no se supo más nada. No nos vamos a poner a festejar la muerte de una persona, pero tampoco el boludeo, paremos un poco.

C. Morel

Anónimo dijo...

Che, se pueden dejar de romper las bolas con su paranoia. Se murió Alfonsín. Hay mucha gente que está triste. No sean hijos de puta.
El mero hecho de que ante la muerte de un tipo como Alfonsín salgan con discursos berretas, hablando de "operaciones" o de "filtro mediático" muestra que el odio y la mierda que tienen adentro no tiene límites. ¡Hay vida afuera de la pelotudez de la coyuntura política actual! ¡Enterensé!

Por supuesto no me refiero a Martín, sino a algunos comentaristas.

Pía dijo...

Muy buen post, Martín, para un momento tan melancólico, en el que me acuerdo de tantas cosas, después de tantos años...carajo...

Federico dijo...

c. morel, por qué no das nombre de esis supuestos desaparecidos de los que después ni se supo nada?

la argentina parecía hoy un país alfonsinista, cuando antes de auer mucha gente seguía puteándolo, eso no hace pensar en el exitismo y el culto a los muertos?

pasó con borges y con cortázar se vendían los libros con los tipos muertos: pero lo que estás diciendo es más grave y todavía podría servir, creo

Anónimo dijo...

comparto lo que alguno dijo sobre los "menores de 30" a mi me pasa eso mismo, no lo quiero a alfonsin tampoco lo odie (alguna vez, equivocadamente, lo hice), lo respeto, me parece que es importante rescatar el valor politico de la figura de alfonsin con el tiempo, cierta coherencia historica de viejo politico..no se, me acerco a él desde su caudillismo tipico radical, uno de los últimos líderes que conmovio a la sociedad o a parte de ella con politica pura, eso rescato de él, una figura politica que siempre hizo politica y que su discurso y sus armados siempre estuvieron del lado de la politica,en estos tiempos en los cuales la trayectoria no interesa, la militancia esta devaluadisima y sin sentido,c on tipos como de narvaez o señoras que hacen de la antipolitica - antiestado una bandera como carrio, alfonsin fue otra cosa. Siempre me jodio intimamente que el peronismo haya perdido aquella elección en el 83 (recuerdo palabras de mis viejos comentando como lloraron totalmente desconcertados por no poder creer que el peronismo despues de tanta lucha habia perdido su primera elección..), con el tiempo me di cuenta que al margen de las cosas uqe pudo haber hecho o las cosas que hizo mal (a ver...es como con kirchner, cuando gobernas creyendo en y haciendo politica pura las cosas son mas muchisimo mas complejas)leyó de manera increíble el clima de época en la argentina del 83, por eso gano, por eso tuvo muchos votos peronistas, la sociedad no estaba preparada o recuperada del peronismo como para darle su voto y él supo oler esto y lo transmitio con sus discursos y hasta minimas propuestas programaticas.
La gente uqe hoy desfilo por el congreso lo hizo de manera genuina, desde la militancia radical añeja (que es mucha) que sale del retiro y del ostracismo para recordar a su último líder,pasando por simpatizantes o ex radicales, hasta la gente que no tiene nada que ver con la politica pero que entiende el valor simbolico, el sentido común democratico construido desde el discurso y la figura de alfonsin...las operaciones mediaticas son otra cosa, una mierda, pero ni tienen que ver con la gente que se moviliza por alfonsin, para mi la cantidad de gente en el día de hoy es un triunfo de la politica en esta epoca pos moderna, además que otro politico de cualquier bandera juntaria tanta adhesion y tristeza como alfonsin hoy por hoy?? ni cafiero ni duahlde ni ninguno..

no me pone triste, no me sale, si me siento raro quizas como mucha otra gente
siempre a mis adentros pienso en que bueno seria contar con dos partidos politicos grandes tipicos y de pie como el peronismo y el radicalismo compitiendo por el poder y no con este actual sistema politico de mierda totalmente atomizado e inorganico de figuras mediaticas, el radicalismo si tiene algo de bueno o al menos lo tuvo es su organicidad y funcionamiento como partido republicano con sus constantes internas
l.

Anónimo dijo...

Para la pregunta de un comentarista, "tata" (padre, papá) es una palabra quechua, muy usada en el NOA (hoy no tanto como hace una generación o dos, al menos en Tucumán)

Excelente post Martin, así como la calidad de los comentarios que dan en la tecla del entendimiento de lo popular que tuvo Alfonsín para leer la realidad de su momento historico.

Ignacio

diego dijo...

Bueno, hay gente conmovida con una figura política, esto no es una buena noticia para la antipolítica.

El blog sigue siendo buenísimo.

Saludos

Anónimo dijo...

Nada que ver con el post:
El Lurker...
Que apodo mas inquietante para ser empleado en un hostel.
Salu2

Ariel dijo...

llegué tarde a la muerte de Alfonsín por merecidas, desconectadas y felices vacaciones. Por suerte. Me evité demasiado hueco palabrerio. Como el del Feinmann de Radio 10 hablando sobre lo conciliador de la política alfonsinista. Entonces reprimí mis ímpetus homicidas recordando con gratitud a ese Alfonsín subido al púlpito de la Catedral, dándole fustazos al obispado.

Anónimo dijo...

Federico, disculpame la tardanza, pero pasa que no todos los días me conecto a internet. En fin, con el tema de los "supuestos" desaparecidos, como decís vos, que durante los primeros meses del gobierno de Alfonsín seguían con vida, te puedo remitir al archivo de "Nueva Presencia", semanario en el que salieron publicadas notas en las que se hacía mención al hecho de que personas desaparecidas durante la dictadura, aún en esos tiempos se comunicaban telefónicamente con sus familiares, esto fue durante los primeros seis meses del gobierno radical. ¿Cómo conseguir este archivo? desconozco. Supongo que si alguien posee este archivo esa persona debería ser Herman Schiller, el director de este semanario en su momento.

C. Morel

paniagua dijo...

¿Y cuál es el punto sobre los "supuestos desaparecidos"? Para el caso, remitirse a las declaraciones de Víctor Bazterra, en relación a en qué momento aún vivió bajo libertad vigilada. La posibilidad de desaparecidos con vida en los primeros días de 1984, nos habla mas de las condiciones en que la democracia fue recuperada que otra cosa.

Peter Paulin dijo...

exacto, paniagua, pero eso es lo que no dijo ese muñeco tan "informado": que esta democracia no fue una concesión, pero tampoco se ganó. Hay que considerar la obviedad del fracaso en Falkland Islands, con todo respeto

Anónimo dijo...

Bueno, celebro que se entendiera que la referencia a los desaparecidos que aún existían en la primera época del gobierno de Alfonsín, ponía de relieve los condicionantes de aquella democracia. Y es cierto también lo que dice Peter Paulin, en cuanto a la incidencia del tema de las Malvinas en la crisis de la dictadura. En cuanto a lo de "muñeco tan informado", lo único que puedo decir es que gracias a dios en el 83' trabajaba en Nueva Presencia y fue eso lo que me permitió conocer estos casos de desaparecidos comunicándose con sus familiares. O sea que no fue una "información" en el sentido que le atribuye Peter, sino más bien parte del trabajo diario que se hacía en la redacción del mencionado semanario. Por caso, recibir a las Madres, que en esa época no eran tan recibidas como se pueden imaginar ahora. Y gracias a la amplitud y la valentía de Schiller publicar aquello que sirviera a los intereses de ellas. Por otro lado el hecho de asumir la presidencia con ese tipo de condicionantes, y después desde el púlpito decirle a la gente que "con la democracia se educa, se come.... etc., etc.", me parece, por lo menos, irresponsable. El tema en realidad es poner en el lugar justo y dimensionar en la medida real en la que actuaron estos personajes, históricamente, digo. Tanto Alfonsín, como otros que pasaron a la historia como el "paradigma de la democracia", por caso, Illia. Que si mal no recuerdo asumió de mano de los militares la presidencia de una también llamada democracia, y que con el transcurrir de los años muchos definen como ejemplar, con el peronismo proscripto. La pregunta es ¿qué valores éticos sustentan este tipo de personajes? y ¿qué los mueve a aceptar el gobierno en estas condiciones? ¿La teoría del mal menor? ¿La ambición de poder? En fin, se puede decir en defensa de estas dos personas que pasarán a la historia con la duda de si se enriquecieron o no en su paso por el poder. Cosa que no se puede decir de la gran mayoría. Y esto no deja de remitirme a "Sobre heroes y tumbas¨, cuando uno de los personajes hace referencia a los militares y dice que un militar que no es hijo de puta, es como un submarino que no puede hundirse.

C. Morel