viernes, marzo 06, 2009

Como el viento voy a ver...

A mi no me cierra el argumento de los que dicen que no porque puede fallar, porque puede matar "inocentes". Porque esa parece una objeción técnica de la pena de muerte. Lo que sí pasa, me decía un amigo abogado, es que discutir la pena de muerte es discutir un elemento constitutivo de la justicia. Spinetta (y este es mi año spinettiano) es un hombre políticamente controvertido, no diría "incorrecto", aunque tampoco le caben las de la corrección pura y dura. Hace poco releí una entrevista hecha en una Crisis del '88, en el auge de las obediencias debidas... y su pensamiento era tan corto, tan elemental, tan narcisista. Y leí entrevistas anteriores, durante el retorno democrático, y la verdad es que su realismo a la hora de calificar a las "víctimas" del terrorismo estatal contrastaba fuerte con el cancionero de la época. Decía algo así: tampoco me vengan con que eran nenes de pecho, inocentes... Siempre me pareció que conjugaba una ideología libertaria (la peor versión del adolescente eterno rockero), ciertos aires liberales, un pesimismo tonto, y cierta sintonía fina con el híperrealismo argentino de las clases medias, pero con un gran ingenio para que todo eso parezca un gran pensamiento, y, en parte, lo era, lo es. Había una vez un mundo en el que teníamos las armas en la mano (¡y éramos libres!). Pero un día vino el hombre y me la pidió. Ese hombre se llamó Estado. Cuando uno lee que un par de chorros en casas de ancianos pelaron unos cables, mojaron la cama... y "empezaron" para saber dónde estaba la plata, para que los viejitos canten, uno es capaz de pensar que es mejor el monopolio del uso de la tortura legítima (el blues del terror azul), porque es mas fácil de controlar, de reprimir, de fiscalizar, de observar, de producir, etc. La pena de muerte es un debate de la democracia, incluso, mas allá del debate específico, jurídico, que lo envuelve. Hay que decir que no, con argumentos fuertes, idealistas. El Estado es un tipo ingrato. Sueña sueños mejores que la gente a veces. Y, además, no es el hijo bobo de todo pensamiento masivo. La objeción técnica acerca de la eficacia de la pena de muerte es superficial. Es para responder de apuro, a un notero vampiro que nos agarra en la boca del subte. ¿Alguien tiene un argumento mejor para decir no?

32 comentarios:

Anónimo dijo...

Discusión bizantina. La pena de muerte existe de hecho.

Ulschmidt dijo...

Es una discusión falsa, que nunca se discute de verdad. La inventó Menem que pedía pena de muerte ante cada crimen que produjese conmoción pública. Así trasladaba la culpa de la inseguridad a otra parte que no fuera él (los jueces, los legisladores, etc...) es perder el tiempo. Si hablasen de más presupuesto para la seguridad o la justicia, de aumentar penas, de achicar tecnicismos para excarcelaciones tempranas, de construir más cárceles o algo como eso estarían hablando de lo posible. Hablan de la pena de muerte por no hablar de nada.

Anónimo dijo...

¿No leiste el ensayo de fabian casas llamado La reaccieon? Es genial y fue muy criticado por atacar a Spinetta. De hecho, creo que Spinetta lo atacó a Casas en La Mano por ese ensayo que se emparenta a lo que vos decís.

Anónimo dijo...

Ese ensayo no es nada genial, está bien escrito pero sus ideas están traídas de los pelos, y tiene el mismo problema de Spinetta: reitera lugares comunes del "sentido común" presentados como genialidades.

Gerardo Fernández dijo...

Se me hace que discutir "Pena de muerte Si o No" es discutir de alguna u otra manera sobre las consecuencias, algo así como ponerse a pelear entre familiares si al pariente muerto lo enterramos acá o allá cuando en rigor es que todos estamos destruidos porque se murió. Debería haber discusiones previas a esta. Y si no somos capaces de encontrarlas y darlas quizá estemos en el horno.
Saludos

df dijo...

El tema no es la pena de muerte. El tema es la idea de la pena de muerte, esa ilusión que aparece recurrente para que en ella se recueste todo lo más fascista de los sectores d ela población que tienen horror a que el uso de la cabeza y el corazón los ponga en un conflicto del que no puedan salir. El cartelito "pena de muerte", el gritito "hay que matarlos" aparece como gran aspirina, como alivio, catalizador. Todos nos convertimos en texanos. Texas, el estado yanqui donde más se practica el deporte de ejecutar y la gente a la madrugada rodea las cárceles con gaseosas y banderitas esperando el momento en que parpadeen las luces y vuelven a sus casas sintiéndose un poco más íntegros. Lo peor de la pena de muerte es el emberretamiento mortal que produce en las almas de sus partidarios.

escriba dijo...

¿Pena de muerte? ¿Qué cosa de lo qeu hay funciona bien, pero bien eh? ¿ El Congreso, el Gobierno, La Justicia, el Sistema Penitenciario, la política sobre las drogas, la educación?
Cuando ande bien todo eso y si nada de eso hace mejorar el tema delito, funciona me avisan. No sea cosa que pongan en marcha algo que también anda mal.
Son ilusiones, como dice acá un comentarista.
Me parece.
Saludos

Hal dijo...

La objeción técnica es una gran objeción porque se presenta insalvable para los partidarios de la pena. No hay manera de garantizar la infalibilidad judicial.
Hay otra objeción, muy efectiva, que se soporta en la estadística: la muerte, como pena, no sólo no disuade de cometer delitos sino que vuelve más violento al delincuente ante la posibilidad de ser capturado.
Las otras objeciones, las que nos gustan, las que estás pidiendo, orillan el esencialismo. No es que todas lo sean, claro, pero obligan a larguísima introducción e, inexorablemente, colisionan con varios tópicos del sentido común establecido. Por supuesto que hay que dar esa pelea pero es de muy largo aliento y en muchos campos.

Hal dijo...

Acá va una de Dostoyevski: "Matar a quien ha cometido un asesinato es un castigo incomparablemente peor que el asesinato mismo. El asesinato a consecuencia de una sentencia es infinitamente peor que el asesinato cometido por un bandido. Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el último momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que a un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanzas todavía, o sale corriendo, o pide que se apiaden de él. Pero en este otro caso, por el contrario, esa última esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia está ahí, y la horrible tortura está en que sabes con certeza que no te escaparás, y no hay en este mundo tortura más grande que esa. Lleve a un soldado a una batalla, póngale delante de un cañón y dispare, él seguirá teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volverá loco o romperá a llorar. ¿Quién dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la razón? ¿A qué viene tamaña afrenta, cruel, obscena, innecesaria e inútil? Quizá exista un hombre a quien se le ha leido una sentencia de muerte, se le ha dado tiempo para meditar esa tortura y se le ha dicho de pronto: ¡Hala, vete, se te perdona! Quizá un hombre como ése pueda hablar de ello. De una tortura y de un horror como ése habló Cristo. ¡No, no se debe tratar a un hombre de ese modo!"

LeoAbsurdo dijo...

Yo tengo un argumento sólido: en EEUU no sirvió para disminuir el crimen, sino más bien todo lo contrario. Te va?

Anónimo dijo...

Desde mi punto de vista la pena de muerte es más bien propia de las sociedades pequeñas y arcaicas, donde todo comportamiento individual que atenta contra las normas colectivas de cmportamiento debe ser fuertemente castigada para garantizar la cohesión social. En este marco la idea de la indidividualidad esta más bien poco desarrollada y por tanto castigar con la muerte a una personano no solamente constituye una pena frecuente, sino que además porta otro significado.
Asimismo hoy en día creo que más de 90 naciones la permiten, pero la mayoria en su composición interna responden a las caracteristicas sociales que menciono al principio.

tonga dijo...

Spinetta toca la guitarra como la puta madre, el mejor disco que grabó es "Sólo el amor puede sostener" que por suerte está en inglés. Más allá de eso, es un careta de Palermo, el prototipo del "progre" gorila. Piazzolla era un genio, mejor no escuchar nunca sus opiniones políticas, y Borges, en fin... dejalo a Spinetta que toque la guitarrita que en la corte suprema está Zaffaroni.
dejemonos de joder...

Anónimo dijo...

Las objeciones de forma (los errores o la efectividad) son insalvables. Y son las unicas que comprenderia alguien dispuesto a matar para castigar.
La legislación y las acciones caracterizadas como delictivas han fluctuado tanto que ya no podemos decir ingenuamente que tenemos leyes y jurados justos. la carcel es horrible pero no irreversible por completo como la muerte.

Argumentado acá:

"La Pena De Muerte

María Elena Walsh

Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos.
Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente a la del Estado.
Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco.
Fui descuartizado por rebelarme contra la autoridad colonial.
Fui condenado a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos. Mi señor era el brazo de la Justicia.
Fui quemado vivo por sostener teorías heréticas, merced a un contubernio católico-protestante.
Fui enviada a la guillotina porque mis Camaradas revolucionarios consideraron aberrante que propusiera incluir los Derechos de la Mujer entre los Derechos del Hombre.
Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios.
Me fusilaron encinta, junto con mi amante sacerdote, a causa de una interna de federales.
Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente.
Fui enviado a la silla eléctrica a los veinte años de mi edad, sin tiempo de arrepentirme o convertirme en un hombre de bien, como suele decirse de los embriones en el claustro materno.
Me arrearon a la cámara de gas por pertenecer a un pueblo distinto al de los verdugos.
Me condenaron de facto por imprimir libelos subversivos, arrojándome semivivo a una fosa común.
A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales supieron con certeza qué delito merecía la pena capital. Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable. Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar. Cada vez que se alude a este escarmiento la Humanidad retrocede en cuatro patas."

(aunque termine onda: "raja, turrito raja")

Santix

paniagua dijo...

Nadie piensa en ese último hilo de la conciencia del victimario/víctima que cita Hal ("la sentencia está ahí, y la horrible tortura está en que sabes con certeza que no te escaparás, y no hay en este mundo tortura más grande que esa"). Lo que yo decía es que anular la cuestión por el riesgo de fallar sobre un inocente, es un razonamiento que se escalona sobre una primera aceptación, es un "sí pero no". Y, a la vez, plantea un punto ciego, una de esas zonas en que algo como el "contrato" muestra sus costuras. Qué se yo.

paniagua dijo...

Por otro lado no existe el mismo fanatismo religioso frente a los "niños por nacer" que frente a los hombres por morir. Y es lógico.

Hal dijo...

Justamente, como nadie o casi nadie piensa en ese último hilo de conciencia del victimario/víctima, hay que anular la cuestión por el riesgo a fallar y por los efectos colaterales (delincuentes dispuestos a todo con tal de no ser detenidos) que la estadística evidencia. Después, sí, metámonos con las cuestiones de fondo.

Dos de Camus:
"La pena capital es la forma más premeditada de asesinato, con la que ningún acto criminal se puede comparar, por muy calculado que éste sea. Para que existiera un equivalente, la pena de muerte debería castigar a un criminal que hubiera avisado a su víctima de la fecha en la que le provocaría una muerte horrible y que, desde ese momento, la hubiera mantenido confinada durante meses a su merced. Un monstruo así no se encuentra en la vida real"
"Si el crimen pertenece a la naturaleza humana, la ley no pretende imitar o reproducir tal naturaleza. Está hecha para corregirla"

Anónimo dijo...

Comparto lo que decis Martìn, discutir pena de muerte si - pena de muerte no, es un si lavado.
Es interesante abrir la discusión ya que es un tema recurrente de la "gente". Y no solo de las clases medias - medias altas de capital federal o san isidro, el otro día veia en el inefable crónica, una violación de una nenita en villa fiorito, y el padre (salido pobre, de la ultima napa infernal de la pobreza) pedia por scioli, pedia por la justicia, pedia pena de muerte al notero-militante y a las camaras de tv. Es un viento leve pero que erosiona de a poquito que esta empezando a soplar desde algunos lugares, el otro día, una gran interprete de la clase media popular (la otra, la de la clase media mas puramente gorila, es mirtha) susana gimenez, se desgarraba las vestiduras ingenuamente ante noteros diciendo "el que roba tiene que pagar y el que mata...el que mata tiene que morir" (haciendo alusión al asesinato de el flaco que le decoraba la casa) y eso no es joda, esta mina es escuchada, es querida y respetada por millones de argentinas/os y que diga algo como lo que dijo, pesa, resiente, minas como esta o tinelli generan a veces estados de animo en la gente q los sigue y -inteligencia, instinto- devuelven la pelota tambien, son grandes captadores del sentido comun inmediato - mediatico de la gente, por lo gral cuando dicen boludeces, son boludeces respaldadas, "legitimidas", ecos producto de millones de espectadores, por eso no es joda que aparezcan este tipo de discursos en la "calle", en los noteros, en la tele, en el almacen..creo por suerte que es muy dificil que este tipo de reclamos oscuros se materializen (la sociedad argentina no es ni fascista ni revolucionaria ni progresista, es global, es instantanea culturalmente mediatica, apolitizada), vivimos en un país en donde es posible tener como agenda durante semanas los derechos humanos, los 70 etc, asi como la pena de muerte o la baja de la imputabilidad de un mes a otro. La discusion debe centrarse en la efectividad de la pena de muerte, en la promesa que eso viene a cumplir en parte pero sobre todas las cosas la discusion tiene que tener como eje el caracter etico que tiene la vida y la muerte en las sociedad modernas occidentales (es lo que somos) y la posibilidad del estado en quitar una vida, esa es la verdad de la milanesa, la vida es un valor, un derecho universal inalienable, la vida es una frontera inexpugnable y no me vengan con que igualmente "los pobres se mueren de habmre, la policia mata gente.." o "los ladrones matan gente, torturan y nadie hace nada" por que aún la pobreza que genera muerte (distintos tipos de caminos llevan a la misma), que es pobreza permitida por el estado democratico si se quiere romper las pelotas, no es una decisión, un decreto, una firma , una sentencia de muerte...son hechos politicos, historicos que derivan (si así de liquida es la cosa viste?) en muertes por chicos q fuman paco y matan viejas o policias que estan reventadisimos y matan pibes y y y.... pero ESO no es lo mismo que un Estado estableciendo una pena de muerte para un delito x, por horrendo que este así sea, yo quiero seguir creyendo en la vida, quiero seguir creyendo (ingenua, idealista y romanticamente) e n que las carceles algun dia seran mas humanas, quiero seguir creyendo que el estado garantizara la comida y la seguridad para su pueblo y no quiero ver el dia en que en nuestro pais se mate a un violador, a un ladron que torturo y fusilo a su victima o a un cana que cometio el peor acto de gatillo facil, prefiero la justicia, prefiero la republica burguesa..ahí si que no banco ciertos paises teocraticos en donde la pena de muerte, el flagelo a los cuerpos de las mujeres etc, es permitido, ahí soy totalmente 14 de julio, por mas repugnancia que eso me pueda causar en otros aspectos politicos, la vida, el valor etico-universal de la misma no se discute para nadie, ni para videla, ni para el chofer borracho que mate por estupidez e impericia a una familia entera.
L.

Federico dijo...

tonga, de puta madre!!

Anónimo dijo...

Coincido con muchos comentarios acerca de la instalaciòn de un "debate" acerca de la validez o no de la pena de muerte: no se està discutiendo nada referente a la inseguridad.
Sin educación, salud, salarios dignos ( canas incluìdos), polìtica sobre consumo y/o prevenciòn de drogas, laburo, laburo y mas laburo, deportes, arte, espacios verdes para los pibes, inclusiòn o sea,y tantas perogrulladas mas pero que tienen que ver con la dignidad y la felicidad del hombre -mujer de estas tierras,es muy difícil que el chancho deje de matar dado vuelta, reventado,por el paco y otras yerbas.
En esta suciedad fascista ( no me gusta el tèrmino pero vale para este tema)consumista sin valores ni proyectos se multiplica el salvese quien pueda y todo vale hasta matar por una birra....
Què estamos discutiendo, sì ya se aquello que los medios quieren, y el Gobierno', y el Estado?, bien gracias le ofrecen 50 pesos a los maestros de la provincia....
Entonces a reventar gente que acà no hay manera de zafar al menos no como maestro, o laburante en negro o peòn de campo o ....a chorear que Anìbal dice que un porrito està bien o Dangelis toma un banco o Susana o CAcho Castaña pidiendo fierros y el gobierno y el partido gobernante y el Estado ?
Bien gracias, esperando ganar en CATAMARCA , la madre de todas las batallas con SAadi BArrionuevo... y despuès nos quejamos que los medios nos manejan la agenda.
PD OJO CON LOMAS DEL MIRADOR Y LA MOVILIZACION DE AYER ES PRIMER CORDON DEL CONURBANO BONAERENSE, OJO NESTOR...

Guillermo

Federico dijo...

tonga, de puta madre!!

Edukator dijo...

Spiinetta:
Me encanta buena parte de su obra, pero no es lo que se dice un pensador.
Ni que hablar de Susana Giménez.
El granm triunfador en estas operaciones mediáticas es Mauro Viale, el que consiguió rebajar la opinión a la mínima expresión y juntar a Umberto Eco con la Momia.
Que opine Susana sobre temas que desconoce es lo mismo que mi vecina, nada mas que rica y famosa.

Anónimo dijo...

Martín. Que gran artículo que escribiste en P12.

Edukator dijo...

Para estimular el debate aporté mi granito de arena en http://edukadores.blogspot.com

Marcos H dijo...

Yo no estoy a favor, pero no existe a mi entender ningún problema con la pena de muerte (más allá del técnico que descartas, que para mi en realidad no es técnico tampoco).
Simple, reformamos la constitución, denunciamos los pactos internacionales y reformamos los códigos penales y listo.
Y cuando veamos que no sirve, porque no disuade, porque el delincuente no filtra sus acciones mediante riesgos y beneficios, veamos que hacemos, porque forma de castigo más perversa abogamos.
Ah y me olvidaba, pero en este caso debemos hacernos cargo de esas muertes, asumir el rol como una sociedad que cree en la venganza.
Esta es la idea que subyace a los pedidos de la pena de muerte, porque saben que no funciona, sólo quieren ver la sangre. Sólo ojo por ojo. Si lo aceptamos ok, no problem.
Saludos

Edukator dijo...

A Spinetta nunca le interesò la polìtica.
En un primer momento, como en el Colegio San Román participaba de los retiros espirituales del Padre Jorge Adur (luego capellán de los montoneros), integró el grupo JAEN (un grupo protomontonero de Galimberti y Grosso).
A los que sí les interesaba era a Emilio del Guercio, y a Rodolfo García, los Almendras que luego formaron parte de Aquelarre.
Lo de él es el clase indivdualismo clase mediero pero con talento artístico.
Ha sido un tipo consecuente en la defensa de postulados estéticos, pero no le pidan peras al olmo

Federico dijo...

edukator, a vos nunca te interesó la música. y no parece necesario andar repitiendo párrafos del libro de caballero sobre galimberti

Edukator dijo...

Estás equivocado, si algo me intresa es la música.
En mi blog hay varias demostraciones de ello.
No es mi profesión, pero mne dedico a la música en forma amateur.
Aparte hay cosas que viví y no leí en ningún libro, y otras que no pero conozco gente que si las vivió.
SPinetta nunca tuvo un compromiso social, si tuvo una concuente actitud en defensa de su música.
No hay que buscar en artistas lo que falta en otro lado

Federico dijo...

Edukator (o no existe el acceso), vos no tenés blog, querido. Y que no hay que andar buscando cosas que faltan en otro lado ya lo dijo freid hace más de cien años.

Federico dijo...

freud no freid, disculpas

Edukator dijo...

¿Adonde no existe? Está linkeado en este blog y el acceso es http://edukadores.blogspot.com
A Freud lo está interpretando muy mal

Federico dijo...

freid dije, no freud

Emilio dijo...

Leí recién el post y los comments. Como más allá de la imbecilidad que da vueltas, no creo que sea menor como discusión y comparto el espíritu de decir que no de Martín, me anoto en la conversación.

La pena de muerte, tal como se la esgrime generalmente (una pena relacionada con ciertas formas del asesinato) tiene como planteo "somos una sociedad / quien mató no puede (con nosotros) vivir". Lo que da como efecto el "nosotros matamos" que, licuado y vuelto abstracto al colocarlo como práctica del Estado, sin embargo no deja de producir una paradoja bastante infame: no todo quien mata no puede vivir. Y un tipo de "nosotros" particular y notable, del que cabría preguntar quién quiere ser parte.

Por otro lado, es curioso que la pena de muerte se proponga como medida retributoria para casos en los que no hay retribución posible (asesinatos, violaciones), o sea, donde no se puede subsanar el daño a la víctima. En este sentido es que la pena de muerte es una des-medida, absolutamente ineficaz: incapaz de retribuir nada en su justa proporción e incapaz de producir una modificación en el comportamiento del penado (anular la posibilidad de conductas no es modificar conductas, precisamente). En este sentido es que es falaz hablar de la pena de muerte como una "pena" (en realidad, la pena de muerte está fuera del sistema penal y, si se afina la cosa, en realidad en contra del mismo) y más vale hacerse cargo de su carácter ejecutorio, si se la quiere discutir realmente como propuesta. (El argumento que suele quedar colgado es el trillado "para que no lo vuelva a hacer": lo cual marca el disparate de una acción sostenida no sobre los hechos efectivamente producidos sino sobre posibilidades futuras: en este sentido tampoco hay ni castigo ni resarcimiento, sino sólo voluntad de liquidación lisa y llana, encubierta con una capa barata de "prevencionismo").

Saludos,
E.