domingo, diciembre 07, 2008

"así es la loba que me cuida cuando empiezo a despegar..." (distorsiones sobre lo mismo de siempre)


Hay dos películas. Una, La noche de los lápices, la otra, La amiga. En ambas aparece el rock. (Nuestro rock, el de verdad, el género final de un modelo de nación: el que está cantado por la última generación urbana que aprendió a cantar cantando folcklore.) En una, la primera, la conocemos bien, es cuando “los chicos cantan”. Cantan y vuelven sobre esa canción sugestiva, Rasguña las piedras, que en el imaginario tiene varias leyendas. La que oí decía que Charly García se la escribió a un amigo al que enterraron vivo. La otra escena memorable, en La amiga, es el momento en el que la madre de plaza de mayo recuerda a su hijo desaparecido que canta en la playa “Muchacha, ojos de papel”. En ambas escenas, quizás, la canción remite al origen: el fogón. Canciones de fogón. Fuego hecho por nuestras propias manos, canciones hechas en nuestra propia lengua (primer dilema existencial rockero: el castellano). ¿Dónde se aprende a hacer fuego? En la colimba. ¿Dónde se aprende la lengua nacional? En el folcklore. ¿Dónde se aprende a cantar? En la escuela. (...)
Monseñor Gracelli hojea las letras que conformarán La Biblia de Vox Dei. Y se tranquiliza. En un par de líneas explican a dios. Lo que a mi me llevaría tres horas, dice. El rock como origen divino: es espontáneo, no se sabe de dónde sale.
O sí. El rock sale de la guerra. No es exactamente música contra la guerra, porque no estaba *declarada*, pero sí, es la intuición de la guerra como continuidad de la escuela. (…)
El rock, ese hermanito menor del militante, cuaja mas y mejor con la guerra de Malvinas… ¿por qué? Porque es donde se vuelve evidente que a la guerra te mandan, te empujan, te llevan, y las canciones se hacen cargo de reconstruir tu voluntad raquítica, temblando bajo dos fuegos: el del enemigo, el tuyo propio. El rock es la canción del extranjero (si ellos son la patria). Hombre de ningún lugar. La guerra de guerrillas, otro objeto de la nación militar a los ojos del rock, no podía cristalizar esa voluntad de arriba hacia abajo en que lo bélico se encarna como fundición de la voluntad estatal: el militante aparece como un frenético al que la colimba volvió loco, y que vuelve al cuartel… ¡a tomarlo!
Acompañé a mamá a la estación cuando M. se iba a tomar el tren, subía al monte, a la compañía de monte. El rock piró para Monte Hermoso, se fue al sur. Hacia donde fuga la voz aflautada de Nito Mestre como un remolino de hojas flotantes de un día sin tiempo en que se brinda un recital gratuito. (…)
Alguien que elige tocar la flauta es alguien que elige la paz. La flauta atrae una savia insalvable de dulzura bajo la que yacen organismos vivos en franca descomposición: lombrices atraídas bajo las hojas de los bosques de Ezeiza… Nito y su flauta no atraen víboras, sí pequeñas lombrices para el abono de una tierra abandonada y que será reocupada por la tracción de una política cultural radical: ¡los recitales gratuitos! Volverán los jóvenes eternos de las guerras eternas (¡con nieves eternas!) a escuchar canciones eternas... y cuando cierren sus ojos ante el fragor material de la flauta, en ella misma, en su madera primaria, arderá el último fogón playero… Hay que cantar cuando se va a la guerra, cuando se vuelve de la guerra. ¿Y qué se canta cuando no hay guerras? Las canciones existen porque existen las guerras. Del fin del “una que sepamos todos” es de lo que queremos hablar desde que abrimos este blog de mierda.

9 comentarios:

ateniense dijo...

"una que sepamos todos"..ese rock que se deja ver como resistencia.

Ese rock, el que está menos mediatizado.

Ese rock que hace que cantemos al unísono cuando no podemos hablar ni pensar de la misma manera en el diario vivir.

(Y me estoy acordando de "Canción de Alicia"....)

Un beso enorme,
como siempre, fantástico.

Anónimo dijo...

Es contra el rock esto...

cristian de flores dijo...

"sos mejor que los demás,
todo el día pensando, pensando,
vos soñás con un barrio mejor
y te quedaste mirando la nada.
Amigo piedra, necesito
que me ayudes con mi auto otra vez
para viajar a un mundo
nuevo"

martín querido, si esta noche estás libre andá a escuchar a la banda que canta esto que te cité, se llama él mató a un policía motorizado, son de la plata, hoy tocan en villa crespo en un lugar llamado marquee. están por la guerra.

Rubio dijo...

Gran Banda,

Anónimo dijo...

MAZORCA MAZORCA LOS BOLCHES A LA HORCA

charly.gr dijo...

gran banda elmató!

Damian dijo...
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Anónimo dijo...

LADRI!!!!!!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

anónimo: vos segui nomas, segui bardeando, ya te va a llegar tu hora, traviata 2008 te van a llamar
l.