lunes, junio 01, 2009

Orden y progresismo

El voto centro-izquierda…

...

Si es útil votar a quien “acompañe lo bueno que el gobierno hace” (llámese ley de medios, etc.), ¿no cabe preguntarse acerca de las razones por las cuales esa izquierda social no peronista no es capaz de acumular fuerzas reales? ¿No cabe preguntarse acerca de la dependencia de la izquierda de las acciones del gobierno? No, parece que no. ¿No es necesario en este contexto brindar el apoyo decidido a un gobierno al que, como dice Recalde en relación a la política laboral, se le pueden recriminar “velocidades y profundidades”, pero no direcciones? No hablo mal del progresismo, cuya marca cultural tan amplia nos incluye a todos. Todos los que leemos Página, o “apoyamos los DDHH”, o escribimos blogs, somos progres, nos guste o no. El progresismo es una línea de tiempo, es la repetición bíblica de que los males se iniciaron “un 24 de marzo”. Después, claro, está la opción de un progresismo orgánico, partidario, puro, desprendido de los grandes partidos, que es una decisión política desafortunada, cuyo pecado central es la ausencia de raíces populares, como dice Torcuato Di Tella. El progresismo no tiene representación de sí mismo, es un virus sobre los demás.

...

El voto universal debería ser una decisión gremial. ¿Cómo está tu bolsillo, tu convenio, tu editorial, tu unión civil, tu patrimonio...? ¿Cómo quedó en estos seis años?

...

Quiero decir: si tenés “algunas coincidencias” con el gobierno, en las tan precarias condiciones de la política como les gusta a muchos pensar, ¿sería al nivel de una responsabilidad cívica votar por el kirchnerismo? Bien, estamos desesperados, y ansiosos: es posible que el kirchnerismo gane. Este progresismo real está basado en la tozudez del comando, que no ha abandonado banderas ni estandartes.



Desconurbanicémonos, desatormentémonos, pensemos por un instante en algo mas que las formas duras y la atracción realista de la novela periférica para pensar en el razonamiento central del pensamiento progresista: la izquierda social y su poder de veto, su argumento hegemónico, ¡gobierna Obama! El kirchnerismo, que pone en el centro a las periferias, el kirchnerismo, que es un proyecto progresista, que corre los márgenes hacia el centro con un oleaje incesante, es un proyecto blanco y centralista: rosismo bueno. Restauración progresista.



Son días de kirchnerismo serial. La televisión es la continuidad de la guerra (¡Gran Cuñado!), las condiciones de la guerra (¡26 TV!). Las causas de la guerra.



Después del kirchnerismo, ¿qué es un hombre de Estado? (El “problema Carrió” es que no es una mujer de Estado. Su cinismo bajo humoradas impiadosas, sus denuncias, empujan un diagnóstico (“nos gobiernan mafias, la matriz patrimonialista”, etc.) frente al que uno se pregunta, ¿adónde quiere llevar las cosas?, ¿qué quiere que haga la sociedad con el peronismo legal?, ¿no está volviendo la sociedad del precipicio del “que se vayan todos” como para asomarse a un nuevo abismo?)



País sin kirchnerismo/ nuevo abismo.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Te anoto algo para el final por que rima con abismo:
Digas lo que digas, Martín, nadie va a hacerme dejar de pensar que "No todo es lo mismo" y agrego fuera de rima que uds deben estar locos tratando de cerrar el camino para que al final confluyamos en este kirchnerismo que no es más que peronismo reciclado.

Hermanos Dios (Mayor) dijo...

Que un pino no te tape el bosque, ¿no?

Comandante Cansado dijo...

Extraordinario. Y qué bien escribís, che.

Ulschmidt dijo...

La sociedad está girando a la derecha y convergirá a un período que unirá al peronismo y a fuerzas como el Pro. Es un ciclo igual que el menemismo. No diga que ya no se dio cuenta. Kirchner se ocupa de Kircher y buscará ser el elector/impugnador del sucesor, según sean las negociaciones y arreglos post 28. Eso es todo.

Emiliano dijo...

no sea pesimista, schmidt: puede ganar la CC

Saigón dijo...

Rima perfecta del chamuyo peronista que da asco.

Gerardo Fernández dijo...

¡Kirchnerismo serial! muy bueno...
Maestro, ya sabe vocé lo que significa su pluma para mí, ya se lo espeté en vivo y en directo aquella noche que el Selección López estuvo más rico que nunca.
Se lo repito ahora mientras escucho a Angelito con D'agostino.
Un abrazo

paniagua dijo...

Exacto Mariano, un abrazo.

Gerardo: pasé a dejar saludos.

Gracias Comandante.

Uls: ¿qué ciclo es igual que el menemismo? ¿el agotamiento kirchnerista? No lo entendí. Pero, además, amigo, demasiada seguridad, cuando la realidad es taaaan vaporosa. Saludos.

Ulschmidt dijo...

Demasiada seguridad si, que la realidad es muy vaporosa tiene toda la razón.

tomas dijo...

No sé muy bien a que se refieren...

Esperemos que este menemismo con derechos humanos mute en un reutemannismo con derechos humanos...

Esa es la gran aspiración?

Y sino?

Scioli??

1,2,3... muchos menemismos.

Está bien. Mejor así.

sol dijo...

"la izquierda social no peronista no es capaz de acumular fuerzas reales", es un prejuicio nuevo, creo que arrancó con la destitución de ibarra. es algo que está como de moda decir, pero que nunca nadie lo explica. lo del pino y el bosque, ponele. ahí hay una fuerza con capacidad y voluntad de captar el voto progresista de la capital. que sale a la calle contra la ucep, contra el cierre de puerto pibes, y que, una vez que tiene la chance de empezar a discutir con macri y con carrió, discute con macri y con carrió. pensar que para acumular hace falta poner el sellito, es algo antiguo y torpe, y además en este contexto es una estrategia irresponsable,porque tiene el costo altísimo de que siga subiendo el pro. ya fue, esta vez el que dispersa es el kirchnerismo.

paniagua dijo...

La frase "que sale a la calle" es tan relativa como una moda, si la calle va a ser copada como el 27/05, mamita querida. Había mas cuetes que personas. Pero el problema está ahí: ¿por qué ni siquiera la opción de centro izquierda tracciona a la CTA globalmente? ¿Por qué no hubo un acto fuerte de compromiso con Sur de parte de la CTA? El kirchnerismo no dispera, porque el kirchnerismo es el problema. Pino, etc., sólo acumulan el desencanto urbano por izquierda que el kirchnerismo genera. Ese es su límite, su techo. Su visita a TVR, su neotibieza, sus charlas con Mariano, parecen actuar bajo su idea de que para él también el problema es el kirchnerismo. Claro que lo que va a hacer es "discutir con Macri", después de un año de pergaminos tras difundir esa película pedorra en la que se resume su programa: reestatizar los trenes.

hourny boy dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Anónimo dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Andrés Calavera dijo...

no te olvidés de sannatella

Hal dijo...

"¿No es necesario en este contexto brindar el apoyo decidido a un gobierno al que, como dice Recalde en relación a la política laboral, se le pueden recriminar “velocidades y profundidades”, pero no direcciones?"
El problema con el post está en esa pregunta. No es cierto que al gobierno no se le puedan/deban recriminar direcciones. Ahí están los números: varios años de "crecimiento récord" para terminar, en muchos sentidos, como en el 2001. Obvio que, en otros aspectos, la cosa cambió. Pero algo anda mal si, después del quinquenio chino, hay tanta gente para el culo como en el inicio de la crisis.
Que Pino o Sabbatella no sean la respuesta tampoco implica, linealmente, que el kirchnerismo lo sea. En todo caso, eso hablaría del estado de orfandad en el que el progresismo se encuentra.

Clandestina dijo...

Un proyecto q está en plena evolución, con resultados efectivos y comprobables desde la realidad personal y colectiva, merece todo el apoyo. Entre crecimiento e inclusión, por un lado, y estancamiento y delirios apocalípticos por el otro, no dudo un segundo. Entre un Estado fuerte y el libre mercado con piloto automático, tampoco dudo un instante. Aún por sobre disidencias y críticas q tuve y tengo respecto de algunas políticas implementadas.
Y sí, creo q recabe “preguntarse acerca de las razones por las cuales la izquierda social no peronista no es capaz de acumular fuerzas reales”. Si consiguieran debatir, acordar objetivos comunes y generar un proyecto político q de contenido y sentido a una izquierda nacional y popular; tal vez lograrían acercarse más a la gente en lugar de decepcionarla o alejarla.