martes, junio 02, 2009

Orden y progresismo (2)

Recomendación del filme “El lobo”, parábola del orden democrático.

Lobo es un infiltrado de ETA. Lobo tiene problemas económicos y es tentado para hacer la tarea sucia. Lobo comienza como simpatizante de una “causa justa”. Pero Lobo tiene un problema antiguo como la humanidad: no llega a fin de mes. Y el camino a la traición tiene el condimento moral y subjetivo con que se cuecen todas las traiciones: Lobo cuestiona los “medios” de ETA para llevar adelante su guerra. Que es, o era, la misma guerra de Lobo. Lobo comparte los "fines etarras". Lobo tiene un plan: subir por las ramas hasta lo mas alto del árbol. Lobo llega hasta la cúpula etarra. El filme muestra que Lobo no es el único traidor, pero sí el único infiltrado. Lobo es un agente sofisticado de una situación cableada por los cuatro costados: Lobo es el ojo de un Lobo mayor llamado Estado Español. Lobo está adentro de una bomba de tiempo. Hay muchas formas de traicionar. Lobo es un filme básico: es un filme sobre la transición democrática. Sobre la bisagra por la que el aparato policial y político español entra en el orden democrático, para producir el orden en democracia. Una guerra sucia y necesaria en una España que recibía inmigrantes políticos y que era transfigurada hacia el paradigma mundial bajo la protección medieval de un Gran Rey, como es el rey español. Lobo plantea dos cosas: que Lobo tiene un plan político que reivindica su traición… ¡porque él es un vasco! Lobo, casi al final, dice algo que lo exime: que él puede arrastrar la discusión interna, ocupar la jefatura, llevar a ETA a la política, sólo son necesarias algunas acciones, herirle un brazo, volverlo “creíble”. Lobo llega a Francia y lobo redime a ETA de las armas de fuego, eso pide. Lobo pide garantías. La respuesta es implacable, tan implacable como previsible, para que el filme “cierre”: los restos franquistas necesitan de ETA. ETA da sentido. Lobo en la boca del lobo entiende el juego: no es represión para un conflicto que nunca cesará de brindar carne de cañón. Lo que Lobo ofrece (ir hasta el final y reconvertir ETA en un movimiento político que abandone el terror) es una "salida política", cuando el terrorismo sofisticado de ETA era la salida política del franquismo. El filme, entonces, narra la traición del Estado al Lobo, cuyo mensaje circular encierra la lección del Estado cuando se entrega a la democracia: no confíes en mi, no confíes en el Estado. Ese fue el mensaje distorsionado de la democracia cuando se ganó la tercera guerra mundial: democracia no es Estado. El filme es un gran filme sobre la guerra moderna, y confirma lo que se necesita para conducir: se necesita militarizar la política, la lengua. Lobo es un filme sobre la necesidad interna de la conducción para conducir: hacer la guerra. Sólo a través de la guerra se conduce como Dios manda. La fe humanista de Fogwill dicha mil veces ("si hubiese habido tiempo para discutir todo lo que había que dicutir... se salvaban las vidas") es la bisagra moral de la democracia: la democracia es el tiempo, es la ocupación del tiempo. El filme repone la traición, deposita la “conciencia hecha concha” de Lobo sobre el Estado Español que le ha pedido un favor: no exactamente destruir a ETA, sino que los ayude a saber qué es exactamente ETA. Poder es saber y saber es poder, como dicen que dijo Fu-có. Ese es el Lobo del filme: un corderito con agallas… Cuando Lobo palpa la encerrona ya es tarde. La traición es el gran tema porque la traición es el gran tema de la política y de la vida. Como este viejo y glorioso post para destronar aquello que, como dijo el gran presidente Duhalde, se reserva un día de la lealtad, entre sus 364 días de la traición.


G

10 comentarios:

Anónimo dijo...

gran pelicula, es cierto
muy orga tambien, no?
l.

Orga dijo...

Muy anti orga.

Monikucha dijo...

La película es buena pero el protagonista, el actor español Noriega está para el crimen

Anónimo dijo...

me encanta, hay tipos/as que estan dedicados en este blog a opinar de manera totalmente opuesta a distintas afirmaciones
aún cuando uno escribe una gilada, casi intimista,con la razón de nuestro lado, ya aparece el "anti"
es divertido
l

Andrés Calavera dijo...

excelente post, martín: en casa descorcharon cuando los etarras hicieron volar como un pájaro roto al hijo de puta de carrero blanco. ¿sabía, sabía alguien cómo Franco negociaba, dos años después, en suresnes, la buenaventura futura para Felipe el Andaluz, bendecido por el "gran" Willi Brandt, el asesino nunca confeso de la Baader-Meinhoff?

Anónimo dijo...

muy buen post, derrapas con el tema que linkeaste. El tema esta bueno, lastima que lo canta ese pescado frio.

Martín dijo...

Lo más bizarro de la película es que en una fiesta de la Orga suene 20th century boy, de T. Rex. ¿Etarras glam?

Edukator dijo...

No ls vi. La voy a ver. Me parece interesante que se plantee la temática sin simplismos

Anónimo dijo...

Una narración desangelada, donde un albañil se convierte, de la mano de un simpático comisario franquista, en un 007 a la vasca. Un intento, de corte escolar, de reflejar el surgimiento de la ETA en los años 70 y la historia personal de un infiltrado. "Un film para que los espectadores pasen un buen rato de cine entretenido" (Melchor Miralles, productor dixit). Los sentimientos, las pasiones, un análisis serio del trasfondo político y social, esperan para otra oportunidad. "Irrintzi bat entzun da"

july delpy dijo...

nihil obstat