martes, junio 23, 2009

Este es uno de mis blogs favoritos... y lo escribe alguien que no vota a Heller. Heller confirma la vocación transversal del kirchnerismo. La ciudad líquida que se nos va de las manos podría ser articulada bajo un latiguillo con el que -por lo general- se acaban las discusiones (sobre todo en ámbitos domésticos): no hay poronga que te venga bien. Y sí, esta ciudad, la de la invención delarruista, la del experimento post-menemista (¿se acuerdan? Menemismo: cuando como nunca antes el peronismo fue tan amplio) hizo lo que "hacen" los grandes artistas: en algún momento queman o arrojan por la ventana su gran obra. De la Rúa expresó el karma de nuestra cultura política: la de un mundo no peronista que paga el precio de las cosas que no incubó ¡como si fueran propias! De la Rúa es hijo de su propia necedad: quería ajustar la modernidad argentina a la fantasía de una filiación azul. ¿Capitalismo sin saqueo? Los herederos del menemismo se abrazaron a una bomba. Ahora es al revés: abrazarán una Gran Obra de Gobierno. Quiero decir: ¡qué bueno sería heredar al kirchnerismo siendo alguien "nuevo en la política"! ¡Vos! ¿Hay algo mas viejo que Pino, Macri o De Narváez? ¿Hay algo mas nuevo que Pino, Macri o De Narváez? Kirchner. O sea, alguien que nunca, nunca, nunca se sabe lo que va a hacer.

3 comentarios:

marcos dijo...

no se puede creer las razones que dan para votar a Kirchner. ¿Relanzó el socialismo pedagogo? ¿de que mierda hablan?

El Lector dijo...

nihil obstat

Anónimo dijo...

marquitos, sonás a marquitos peña y su carita de idiotita útil: estirpe que no nace y no muere