miércoles, abril 30, 2008

Poesía Lilista vs. La Real

Teoría de la verdad (1)

¿Qué diferencia hay entre Mandela y Kirchner?,
la respuesta sería justamente esa: el ánimo.
No puede haber olvido sino verdad y justicia.
Lo que no puede haber es sed de venganza.


La magnanimidad y generosidad de la víctima para "juzgar" al victimario (2)

Elisa Carrió cree en el Modelo Sudafricano de Reconciliación Nacional,
que no castiga a aquellos que cometieron crímenes
de lesa humanidad y los confiesan ante un tribunal,

(o sea: Juicios por la Verdad en la época
del Programa Menemista de
Reconciliación Nacional
que exceptuaba de la "impunidad"
a aquello que el aparato católico
no puede procesar
bajo ninguna metáfora bíblica:
la sustitución de identidad).


El modelo sudafricano: la Justicia,
ese "perdón" ante la confesión (3)
El modelo sudafricano/
el guiño del Vaticano.


Relanzarnos a la carrera del capitalismo mundial
lavando la sangre en el río dulce (4)

"Justicia, no venganza"
...

lunes, abril 28, 2008

El Niño Stanton


PRESENTACION DEL Nº 5 (abril 2008)
REVISTA DE POESIA Y ARTE EL NIÑO STANTON

Martes 29 de abril - de 18:45 a 21:00 hs.
Microcine del Centro Cultural Recoleta
Junín 1930 – 1er piso

Leen poemas:
MIGUEL ANGEL PETRECCA
VALERIA MEILLER
MARTIN ARMADA
LAURA WITTNER

Proyección de video
MAX GÓMEZ CANLE

Cierre musical en vivo
EL PONY INFINITO
(presentando su EP incluido en la revista)

sábado, abril 26, 2008

Karma polizia

¿Se acuerdan de Patria o Muerte? Horacio me recordaba la bondades de ese disco lo otros días, disco agotadísimo. Bueno, se trata ahora de este antojo, de Palo. Un disco genial. La versión de "Sueño con serpientes" es grandiosa. También... se trata del mejor tema del poeta estalino: una versión lírica de la revolución permanente. La mato y aparece una mayor. Una muestra de la joya (que hasta vuelve soportable al siome babasónico).

jueves, abril 24, 2008

Pueblo, del sufrimiento nació el orden.

Los CIC, los centros comunitarios, las organizaciones sociales que a sus emprendimientos los han convertido también en centros de prácticas, las fundaciones, todos tienen, están llenos, de trabajadores sociales. Los pobres tienen esos psicólogos: chicas con morral y un mp3 con Silvio y Aute en vivo que, al abrir la puerta de la oficina del área social, sonríen, y en su sonrisa parecieran invocar el gélido y tradicional "disparo de belleza incesante" de 2000 años: hola, sos pobre, te amo. ¿Por qué no hay psicólogos? ¿Los pobres no tienen representaciones simbólicas, ni inconciente? No sólo de plan vive el hombre. Sé que es una bravuconada cara: mi mujer me va a retar. Pero la amo porque no ama la pobreza, y es conciente de la insuficiencia del instrumento... Y sin embargo, racimos de Alicias recorren el terreno con el manual de intervención y distancia óptima, con mirra e incienso, sosteniendo, quizás también, una de las mejores políticas distributivas, las políticas de pensiones. (Antes se entregaban "altas por bajas": alguien se tenía que morir. Nadie se tiene que morir, ahora.) Pero alguien quisiera que haga una lectura crítica sobre las políticas sociales, su planificación, su administración, su ejecución. No estoy dotado para hacerlo. Sin embargo tengo una percepción. La reconstrucción del "sujeto de derechos" muchas veces encubre, así lo sentí, una sobredemanda de ciudadanía. ¿Cómo lo explico? El barrio X es un plan de viviendas. Los habitantes del barrio no han obtenido aún la titularidad de las casas. Sólo tienen un boleto de compra-venta. La ciudad tiene repartidas por zona la recolección de basura. Pero el barrio está ubicado en la única zona no provatizada en su servicio. La hace el Ente... El barrio sólo tiene en sus laterales grandes containers que permanentemente se desbordan, que irregularmente son vaciados. A cuyos costados la basura que los excedió ha ido conformando un microbasural, una alfombra de basura "natural". Como decían en San Juan: la bolsa de nylon es nuestra flor silvestre. El plan discutido pasa por las capacitaciones en salud ambiental, reciclado, separación en origen, y una jornada voluntaria de limpieza. Las trabajadoras del área social van el sábado a la jornada, un poco cansadas después de la Peña del Colorado. A la jornada no va nadie del barrio. ¡Hay que conformar promotores medioambientales, formador de formadores! (Nadie le explicó a Doña Coca que vive en Esteban de Luca y Brasil, o en Agüero y Córdoba, sobre los riesgos de la acumulación de basura orgánica. Ella tiene al árbol, la empresa, las 8 de la noche, de aliados.) El abandono y la intemperie (que tiene al Estado entre sus sujetos) tuvo su contracara y su inversión en el "fortalecimiento de redes" (sobre la conciencia del pobre) para que se cuide de lo que el Estado no cumple, de lo que el Estado deja expuesto en sus vidas. Políticas que sólo fortalecen, en el reparto del recurso, a los "punteros", referentes, juntas vecinales que "puntualmente" son denostados porque, dicen, cautivan el voto, la esperanza, la vida y la libertad. Igualemos para arriba decía Radio 10 (ese formador de camisas negras, según el fascículo JPF). Las políticas sociales sirven para reconstruir ciudadanía. En el centro del ovillo hay una monja. En la punta del hilo una trabajadora social. El capitalismo es la esperanza de los pobres.

jueves, abril 17, 2008

Cortina de humo

Quien echó sobre los pastizales el primer fósforo, cuando la llama iluminó su cara y empezaba el "incendio controlado", no sabía cuánto de esas casi 70 mil hectáreas quemadas, con su consecuencia de humo y niebla sobre la ciudad, tendrían de paradójico. Estamos viviendo las semanas de tregua, de paz armada, y de tenso diálogo en el que, de uno y otro lado, las sospechas más que disiparse parecen confirmarse. Los rostros duros, crispados, las sonrisas de ocasión, protocolares, las suspicacias en las declaraciones de prensa, también caminan en esa dirección. ¡El humo que envuelve a la ciudad viene del campo! Lógico. Y afectó, antes que nada, a las ciudades de Victoria y Zárate, pero sus garras se ensañaron también sobre la curtida Buenos Aires. ¿Hay un denso augurio? Lo cierto, es que todo es leído como mensaje, en una Argentina conspirativa. A la guerra con el campo, le siguió el capítulo de la guerra con el monopolio de medios, el grupo Clarín (es decir, la guerra con los "narradores objetivos" del conflicto). A algunos les gustaría oír, en boca de un virtual servicio Meteorológico "tomado", un pronóstico como los que el INDEC arroja cada vez que anuncia la inflación, en esa carrera que lleva emprendida hacia su propia destrucción. ¿Imaginan al Servicio Meteorológico anunciando que la visibilidad es normal, que ronda los 10 kilómetros, mientras los autos se estrellan uno detrás de otro? La política como "construcción de una realidad no real", muletilla teórica que hace de Moreno un blanco tan fácil, ahora se vuelve sobre los medios: ¿el periodismo sí dice "la verdad", y es la primera versión de la historia? ¿El periodismo cuenta o construye la realidad? ¿Lo que vemos en la tele es lo que está pasando? ¿Cuánta libertad de expresión existe cuando hay un solo dueño de tantos medios para expresarse en esa libertad? Alrededor de esos pavos dilemas giramos hoy con cierta justicia. Pues sí, hay niebla. Sí, hay inflación, hay oposición, hay lucha de clases. Se está disputando la distribución del ingreso. Sí, se está discutiendo bajo el manto negro de la libertad de prensa un nuevo esquema de medios basado –ojalá- en una nueva ley de radiodifusión. El reparto de la torta, Doña Rosa, es lo que respira detrás del caleidoscopio de una realidad que tiene "a los medios y sus grupos" como un protagonista más. Y nada inocente.
Casi no hay semana en que no circule alguna declaración que los escritores y/o intelectuales nos apresuramos a firmar y ahí andan por la web o como solicitada en algún diario sin otra consecuencia: cumplimos con nuestras conciencias, conseguimos hacer ver nuestros nombres y todos contentos.

miércoles, abril 16, 2008

Verde que te quiero verde


¿Qué son los Centros Verdes?

Según lo que todavía puede leerse en la página web oficial del gobierno de la ciudad, los "Centros Verdes" son infraestructuras que permiten tareas de selección, enfardado y acopio de materiales reciclables para posterior venta a la industria. Son infraestructuras que permiten tareas de selección, enfardado y acopio de materiales reciclables para posterior venta a la industria. Cada empresa prestataria del Servicio Público de Higiene Urbana debe construir en su zona de influencia al menos un Centro Verde. Éstos se suman a la Planta de Clasificación de Materiales Reciclables de la Ciudad. Los Centros Verdes operan desde una lógica completamente distinta a como lo hacen las instancias de intermediación en el circuito del reciclaje actual. La ausencia de un interés exclusivamente maximizador de las ganancias permitirá elevar los precios y mejorar aspectos materiales de la vida de los recuperadores. Además el lugar servirá de espacio de encuentro e intercambio frente a una actividad que se desenvuelve en forma altamente fragmentada. Su funcionamiento favorece el ordenamiento de la actividad de la recuperación y la disminución de los puntos de concentración de recuperadores y los conflictos que dicha concentración genera. Los Centro Verdes logran un impacto positivo en las condiciones de vida y trabajo de los recuperadores, así como favorecerán la higiene y el cuidado ambiental de la Ciudad.

Claro como el agua. Quienes llevarán a cabo la gestión de esas unidades productivas son cooperativas de cartoneros especialmente elegidas. Y lo harán desde una lógica completamente distinta a como lo hacen las instancias de intermediación en el circuito del reciclaje actual. O sea: no van a ser nuevos galpones que bajan al mínimo el precio de la materia prima. Como dijo alguna vez Rafael Bielsa: la Argentina está sobre-pensada y sub-ejecutada. Lo que antes sonaba como un solo de violín en los jardines de Palermo, hoy es un coágulo de la vieja experiencia progresista que hizo metástasis en el estado.

Lo verde de los centros verdes. Veamos cómo funciona uno:

Uno de los pocos habilitados, está en la zona sur de esta ciudad, y es co-gestionado por la cooperativa "Reciclando Sueños" y la cooperativa “Del Oeste”. Valentín Herrera es el presidente de“Reciclando Sueños”, y lleva años trajinando no sólo en su condición de cartonero, sino como referente cooperativista auténtico. Es raro en el sistema argentino de representaciones sociales: Valentín es lo que dice que es. Supo habitar la villa 31, desde chico, y formó parte de esa brumosa experiencia de migración interna compulsiva que –a sangre y fuego- fue impuesta por el emblemático Cacciatore, en los años de plomo.

Valentín cuando habla del Centro Verde (que fue inaugurado en su despedida por Télerman) dice que “funciona a pulmón, porque entran 9 camiones de otra empresa (que no corresponde por zona), y que trae casi de gauchada 1500 kilos de basura (una tonelada y media) de las 20 toneladas semanales que por convenio nos corresponden.” De hecho, la empresa que lo provee excepcionalmente lo deberá interrumpir ya que es la empresa que por convenio tendrá que proveer a un próximo centro verde, construido muy cerca, y gestionado por la cooperativa “El Álamo”.

La empresa a la que le corresponde proveer al centro verde, es Nítida, y es la empresa responsable de la recolección en la zona 5, que comprende a Flores, Caballito, y demás barrios del oeste. Nítida alega que no cumple “el compromiso” en función de la deuda que el gobierno de la ciudad mantiene con la empresa. Incluso el convenio va mas lejos, también exige que la empresa debe proveer de una “cinta transportadora” y una “balanza para camiones” a la cooperativa. Por ahora, el centro verde, cuenta con un auto-elevador, una pala mecánica, una balanza, 3 zorras hidráulicas, en sus 1500 Km. cuadrados. Todo eso, para una simple separación de la basura de origen que llega de gauchada. ¿Qué es de la lógica completamente distinta a como lo hacen las instancias de intermediación en el circuito del reciclaje actual en la realidad? La única verdad es que a pesar de la buena fe y de la predisposición de estas cooperativas que tienen como emblema la solidaridad, se vieron obligados a convertir al centro en un simple nuevo depósito o galpón; que le compra cartón y papel a los cartoneros de la zona al mismo precio que cualquiera. Un lobo mas en el bosque de la explotación.

martes, abril 15, 2008

Medición y comunicación

(Por Emanuel Damoni)

Medición y comunicación

Luego de darse a conocer el índice de inflación del mes de marzo elaborado por el INDEC volvió la polémica que había quedado relegada por el lockout de las corporaciones del agro.

A esta altura el fracaso de sus mediciones resultan funcionales al descrédito no sólo de Moreno o de la política de control de precios del gobierno, también, y aún más importante, al descrédito de lo público.

Cuando en los años 90 el tsunami privatizador estaba en su punto más alto, una de las primeras operaciones de ese proceso consistía en mellar la legitimidad de los ámbitos públicos. Así, por ejemplo, al sistema educativo estatal se lo fue vaciando de recursos económicos destinados a infraestructura y salarios, de modo de ir arando el terreno para crear el mercado privado de la educación que vendría a resolver todos los problemas. Este mismo mecanismo se aplicó o agudizó en el sistema previsional, en la salud o en las empresas estatales de servicios, construyendo el sentido de que lo estatal no era bueno, ni confiable ni eficiente. Y ese resultado fue masivo socialmente porque se basaba en hechos de la realidad.

Todas las instituciones públicas están sujetas a relegitimarse constantemente a partir de sus gestiones. El Indec realiza, o debería realizar, una tarea de suma precisión; sus resultados, entonces, quedan expuestos de forma muy clara así como la evaluación social de su desempeño.

Las mediciones son un campo con especificidades. La canasta básica es una categoría compleja, a construirse, que no puede estar elaborada con los mismos elementos durante mucho tiempo. En una sociedad compleja, donde los consumos son bien distintos, se debe establecer un recorte que debe sí o sí ser muy bien explicado.

La medición actual de inflación esta deslegitimada porque cuando la población consume encuentra diferencias muy importantes entre los precios que divulga el organismo y los que paga de su bolsillo.

Pero no se puede hacer demagogia con esto: ningún índice en el mundo va a satisfacer al conjunto. Éste es heterogéneo, en sus hábitos, necesidades y posibilidades de consumo. Lo que sí debe satisfacer a las mayorías es una política integral que controle las variaciones de los precios.

Ahora, como es algo que requiere mucha sofisticación en su proceso de elaboración, también requiere mucha sutileza al momento de ser comunicado, incluso más que al momento de ser elaborado.

La elaboración de un nuevo índice implica, en el tiempo, tener una política para contener los precios de los nuevos bienes a medir. Sólo así se podrá cerrar el circuito que legitime socialmente a la nueva medición.

Esas son decisiones de política económica que implican otras instancias, por ejemplo: qué hacer con los monopolios u oligopolios productores de determinados bienes (el caso más paradigmático puede ser el del aluminio, que, producido por una sola empresa, es utilizado por una enorme cantidad de productos de la canasta básica.). O qué política darse para aumentar la producción y por ende la oferta de determinados bienes para bajar su precio en el mercado interno y para aprovechar la extraordinariamente favorable coyuntura económica internacional para un país como el nuestro.

Más allá de los bonos de deuda pública que se ajustan por inflación, que implican una enorme cantidad de fondos, hay consecuencias políticas peligrosas en la obstinación de mantener un Indec bobo. Este gobierno, el que terminó en diciembre y el actual, han hecho mucho por desarticular la trampa neoliberal heredada de aquellos años. Es un error, que además están capitalizando los nostálgicos de los años 90 a través de sus consultoras, mantener al Indec en esta situación. La demora en el anuncio del nuevo índice de inflación, y su consecuente política de control de precios, prolonga una situación que no favorece al gobierno centralmente ante su propia base social, los más postergados.

Jotapé

—¿Le parece que el argentino es más machista que el chileno?
—Yo qué sé. No conozco tanto a los chilenos.
—Podría ponderar que Chile fue el último país del mundo en eliminar la prohibición del divorcio, recién hace tres años.
—Chile es absolutamente
conservador.

Una de dos: o no conocés tanto a los chilenos o estás dotado de un conocimiento que te permite decir que Chile es absolutamente conservador. Feinmann (además de llorar en público el lugar que en los 80 no le dieron) también parece durante el reportaje un poco desconcertado por los "datos duros" que arroja Fontevecchia y que relativizan sus argumentos, él prefiere llevar el reportaje al "debate ideológico", mas puro, mas abstracto, que no lo aparte de lo que él quiere decir, cuya densidad se resume en frases como: El peronismo no solamente es no ideológico, es terriblemente pragmático, es un aparato constituido, en general, por personajes de tipo mafioso, o cuasi mafioso (ríe), para usar una frase de Cristina. Pero es un aparato para nuclear poder: uno se mete en ese aparato y va subiendo y nucleando poder, porque va acumulando gente por el dinero. Cuando más dinero tenés, más gente tenés. Ese aparato está compuesto por lo que, sin ningún temor, calificaría como gente excesivamente pragmática, o gente no muy ligada a la bondad, o escorpiones.

Bien. Y después, apurado, apunta que su ideal es el "primer peronismo sin autoritarismo". Observemos otros ideales posibles en la lógica feinmanniana:

- Cuba, sin partido único.
- Venezuela, sin Chávez.
- Un gran movimiento radical, sin los radicales
- etc.

Ojo: no quiero decir que "el autoritarismo" sea la condición de posibilidad del peronismo. Lo que él llama autoritarismo, está atado a un juicio esteticista, igual que los que comete, con la típica imprudencia narrativa del peronismo, cuando juzga a la clase media como oligarca, en potencia. Y esa dialéctica pobre: Radio 10 - tachero - facho. Dios. Aunque uno intuye en Fontevecchia que el reportaje le gusta porque piensa: Feinmann, en el fondo, tiene algo de liberal. ¿Un inconciente liberal? Tal vez. ¿Un liberal de izquierda? Tal vez. O un liberal cristiano. Lo mismo. Pero, ¿qué sería peronismo sin autoritarismo? O, en tal caso, en la constante indagación por el divorcio genético entre el peronismo y la clase media, parece que el autoritarismo, en parte, es la ausencia de una política de seducción hacia esa clase por parte del peronismo. Démosle crédito un minuto a esto. Pero, entonces, el peronismo, lo que plantean, es que ejerce el autoritarismo sobre su propia clase de sustentación, la obrera/trabajadora, en la que el "atajo" intervencionista parece haberle ahorrado sangre y tiempo (lucha) y queda una clase domesticada a la que (hoy) a través del clientelismo se sujeta y mantiene en las condiciones estructurales (o sea: no permiten que ascienda), porque si asciende entra a la clase media y se vuelve, de pronto, reacia (al peronismo). No cumpliendo con una cosa que decía mi abuela: no serruches la rama que te sostiene. Y lo que se le plantea a Kirchner es que no incorpore ni encarne a ese poder "corleónico" (un término tan infeliz que repite constantemente como si estuviésemos frente a un hallazgo semántico que, para eso, leemos a Asís). Todo lo cual, para resolver en una superación lo viejo, que incluye millones de votos, cientos de gremios con miles de afiliados, millones de personas que votaron y votan a miles de intendentes, residuos de estructuras partidarias que, por mirar la esmerilada estructura bonaerense, nos impedimos ver algunas formas bastante intactas en el resto del país (como Córdoba, Mendoza, San Juan, Chubut, etc.), etc, Feinmann tiene que entender que el esfuerzo intelectual que "alguien" le pide no es exigirle a Cristina o Néstor que ajusten sus acciones a las buenas ideas que le permiten conciliar el sueño, sino, por el contrario, hundirse en la ciénaga de fuerzas reales y adivinar ahí cuáles son los dilemas toscos y torpes de esta historia brutal. El oro está en el barro.

lunes, abril 14, 2008

El progreso llega al barrio de las ranas (y al barrio de los locos)

Entre Caseros y Amancio Alcorta hay cientos de galpones reconvertidos, por lo que observo, en estacionamientos de micros y camiones, aunque conservan la fachada industrial como un fileteado nostálgico de lo que fuimos. Esta idea, que lleva años aunque no precisamente con destino en Patricios, ahora sí parece ser viable. Es una buena noticia, que la asocio a otra cuya materia es diferente pero que permite ajustar una lectura política que empieza a hacerse carne en mi. Me refiero a la desmanicomialización planteada la semana pasada por el ministro de Salud porteño. El Gobierno de la Ciudad presentó un plan que aspira a desmanicomializar “el tratamiento de la locura”. Para eso está prevista una inversión de $ 169 millones para construir un Centro de Evaluación y Derivación, mas la conformación de lo que se llaman casas de medio camino. El olfato conspirativo (que siempre huele, aunque se vuelva adicto a lo que huele, como los perros de la DEA) centra sus sospechas en el negocio inmobiliario que respira detrás del cierre de los hospitales Borda y Moyano. Pero el “Programa de Reforma del Modelo de Atención de Salud Mental” que pretende "erradicar instituciones de internación por largos períodos, conforme la similitud que tienen con una cárcel" según lo que la OPS apunta como ideal (“traslado de la atención en salud mental desde el hospital psiquiátrico a los hospitales generales; la supresión o reducción al mínimo de la internación, reemplazada por la atención ambulatoria y, eventualmente, la residencia en casas comunitarias; para los que ya están internados, revisión de cada 'privación de la libertad' por comisiones independientes”) es una cuenta pendiente mas (como el polo tecnológico) de la agenda progresista que le amplía el perfil, en su realización, al compañero Mauricio. Está visto: hay una sospecha en que esta “fresca iniciativa” reformista, acorde a una visión progresista del mundo, debe tener su “doble intención”. Por ahora, la iniciativa es buena, tendría garantizados los fondos de inversión, y se centra en aquello que la política puede ejercer por su mandato “divino”: actuar inteligentemente sobre aquello que para la sociedad normal es insoportable e impensable, como la locura.

domingo, abril 13, 2008

Metáfora o qué

del crecimiento económico: Sí, una rubia en San Telmo y la otra en Barrio Norte, caminando, tomando fotos y leyendo sus guías en patas. Tan campantes. Toy con una percepción gráfica sobre el "modelo": construir una frontera, claro, entre el adentro y el afuera, cuya gendarmería implacable es un 3 a 1... Y no mucho mas. Después, desparramar focos de guerrilla urbana a controlar aspectos de esa inercia, como el cabo Moreno. El kirchnerismo, entonces, ¿como la forma heterodoxa de alcanzar lo ortodoxo? Y sin embargo, en algo tan gelatinoso como las "intenciones", que en política... en fin, hallamos lo mejor: la predisposición por ir ampliando márgenes. Como si al amarillento espejo asiático de nuestras realidades (tipo de cambio alto, salarios bajos) lo hubiésemos hecho estallar en millones de granos de arroz para no mirarnos mas. O un espejo de aceite de soja en el que vemos a nuestra realidad temblar. En círculos íntimos, funcionarios de primer nivel reconocen que poco o nada se hizo en estos años con relación a grupos o sectores privilegiados y concentrados. Por ponerlo en una metáfora cara al ideario oficial, postulan que nadie puede ponerse melindroso puesto a elegir el bondi que lo saca del infierno. Y profetizan que se acerca la hora de recomponer el cuadro, con pinceladas más finas.


Si este es el debate/ yo soy extranjero.

viernes, abril 11, 2008

Vamos ganando.

Che llegan las adhesiones de la radio comunitaria de Villa Quillinzo, del periódico "De mano en mano", de la coordinadora de medios barriales de Ezpeleta...



(Paniagua, un pequeño y mediano kirchnerista.)

miércoles, abril 09, 2008

10 falacias

Inspirado

Entre abril y mayo, reposo acá.

artistas:

Fabiana Barreda, Fernando Brizuela
Daniel Callori, Silvina D'Alessandro
Daniela Fiorentino, Juan Giribaldi, Mono/ Diego Grinbaum
Camilo Guinot, Pablo La Padula, María Lightowler
Lucas Marín, Matías Mendez, Magdalena Mujica
Nat Oliva, Gilda Picabea, Alejandro Taliano

texto:

Martín Rodríguez

(cierra el 11 de mayo)

mapa líquido - espacio de arte / Las Casas 4100, Boedo
jueves a sábados de 18 a 24hs / domingos de 12 a 18hs


http:// www.mapaliquido.com.ar
Tel: (+54 11) 4923 9746

martes, abril 08, 2008

Charla-debate:
"Un debate más allá de las retenciones. Problemas y desafíos de la política económica".

Panelistas:

Axel Kicillof, Economista del CENDA.

Mario Wainfeld, Periodista.

Jueves 10 de abril a las 19.30 horas en el Salón Auditorio del SADOP: Tte. Gral. Juan D. Perón 2625, Capital Federal.

Organiza: GEN

30 años


Pan y comunicación

El pan no es la mano que da
dios.
Para eso da la carne, y el pan es la representación.
La luz no es para el pan en la mesa.
Pan negro, pan blanco.
Llega por mensaje de texto
el fragmento de una receta para hacer arroz.
No alcanza para hacerlo.
Estalla una comunicación.
Puño en la mesa, luz en los ojos y vino.
El arroz viene en el río.
Hay una niña con un plato en el río como si fuera oro,
eligiendo el amarillo. Arroz, arroz, arroz

gallo oro,
por una zorra hidráulica,
envuelto también viene

el puño de monzón.

(Hay una edad en que ya se nota: vas a tener que tener hijos, se te acerca el "partido despedida", te preocupa la inflación, no corrés mas bondis, pedís del kirchnerismo su versión conservadora. Y empezás a mirar, un poquito, para atrás. Se me vino el 30 encima.)

domingo, abril 06, 2008

Paraguay


Rey algodón en el Chaco (huérfano)

Cuando decía “Chagas”, “mamá tiene Chagas”, lo decía
como aturdido, como esperando una respuesta
de la ciencia dura y de la cuenca dura (de la leche
que abrazaba como un manantial
de sangre blanqueada en la raza),
tomaba leche amarga, pero entraba de noche a un cuarto
y pedía la teta de una madre. Casi era un susurro
¿Y qué podían hacer si no negártela?
Tengo hermanos, le dijo uno.
Somos muchos, le dijo.
Y así.
Se repetía la escena en interminables ruegos, hasta
que te colgaron una campana sin que lo sepas, en la espalda.
Para oírte llegar, y trancar la puerta.

sábado, abril 05, 2008

La continuidad también tiene sus rupturas

Rupturas y continuidades

La mayoría popular que eligió a Cristina Fernández sabía que estaba votando una continuidad política, administrativa y económica. Los días siguientes a la elección, y al crudo de sus resultados, participamos públicamente de la disección analítica del voto, en términos estructurales, fundada alrededor de un cierto escándalo: los votos vinieron del conurbano, del interior, pero no de las ciudades. Y muchos se disponían a narrar la hermenéutica del voto a través de lo que parecía una imagen inapelable: son esas ciudades (las grandes ciudades) las que no quieren al modelo K. Pero la rebelión, ay, vino del campo. Aunque hallando en la ciudad su eco, migrando hacia ellas también, su capacidad nerviosa.

Parecemos vivir días de rupturas. Cualquiera que sigue el pulso de la política argentina, podía observar que estaban en estado de latencia. ¿En qué quedó aquella consigna de la presidenta sobre la sinergia entre el campo y la industria cuando su campaña hacía pie en un pacto social? Su pacto social, ya que estamos, mas que hacer pie en las alianzas de Capital y Trabajo, lo hacía operando sobre posibles reconciliaciones, y la presidenta decía que la industria y el campo, el modelo industrialista y el modelo agrario y ganadero, a expensas de un momento internacional excepcional, debían superarse a través de una síntesis, de una “sinergia”.

Pero en los discursos de estos días, advertimos una muletilla: a las razones urgentes por las que el corte de ruta rural debía ser levantado (evitar el desabastecimiento que amenaza sobre todo a los mas humildes) se agrega el desabastecimiento de insumos a las fábricas e industrias. El campo interrumpe el circuito productivo industrial. Es decir, aquí se repone la realidad binaria del campo y la industria. Introduciendo una dimensión mas a la clásica apelación que parece encolumnar, no masivamente, mas sí ideológicamente en estratos intensos y nerviosos, a quienes detestan la política de Derechos Humanos, los juicios y castigos. Al gobierno lo enfrenta la vieja Nación: la que aman los militares y los grandes terratenientes. Y algo de eso hay.

Campo vs. Industria

¿Pero qué sería del kirchnerismo sin esa restauración discursiva de la sociedad binaria? Por más buena voluntad y carestía discursiva electoral la realidad es que el kirchnerismo en la confrontación mide su apuesta de equilibrio. No hay política sin enemigos, dice su biblia. Incluso algo más, la memoria popular podría decir: cuando el país tuvo esas dicotomías fue cuando vivimos mejor. Pero reducir la sociedad de hoy en una realidad que no existe mas, parece un acto de cobardía o pereza intelectual. Sin embargo, ¿a ese mundo de oposiciones es al paraíso perdido que el arca kirchnerista nos quiere devolver?

La sensación es que el kirchnerismo es el sostenimiento de un esquema económico ganador (el campo, pensémoslo en bloque una vez mas, ¿no es uno de los beneficiarios privilegiados?) pero el corazoncito político K detesta a los ganadores. Es una gran política que hace ganar a quienes odia, y no "gratuitamente". Sigue siendo una forma de arbitrar en favor del modelo de un orden democrático que actúa como en los Derechos Humanos: la hegemonía cultural de los vencidos. El ganador moral es el derrotado, pero el derrotado histórico, o sea, el obrero, el empresario nacional, el militante desaparecido, sus familiares a quienes se adeuda justicia. Así de simple: su narración es simbiótica a la del campo popular (que mas que popular, parece un campo de significaciones).

Vayamos por partes: ¿qué está en juego?

Cristina y Kirchner tienen una comunicación directa mejor: mas fina por gruesa, digamos (gruesa porque ordena brutalmente las cosas, para salud del orden alguna vez perdido). Pero en una pelea tan puntual, con tantos matices, como ésta, el liderazgo de Cristina adquiere una relevancia por la necesidad de sutileza narrativa. Las retenciones, además de recaudar para el estado, reducen los precios internos de los alimentos, gasto por excelencia de los sectores más postergados. Las retenciones reducen el ingreso de los propietarios de tierras (éstos no necesariamente viven en su mayoría en el interior, a raíz de la mecanización del campo la mayor parte de los propietarios hoy viven en ciudades). La pregunta es: ¿cómo se distribuye el ingreso? Los productores de soja pagan retenciones en compensación a una política de tipo de cambio que los favorece enormemente y por la que ellos no hicieron nada. Veamos, si se reemplazaran las retenciones por un impuesto a las ganancias más alto, no habría reducción de precios internos de los alimentos. También al poder cada productor vender cualquier cantidad que quisiera en el mercado internacional a precios internacionales querría venderlos en el mercado interno al mismo precio. Queridos liberales argentinos: Uribe le cobra retenciones al café. ¿Qué tipo de cambio tuvieron Japón y Corea durante su industrialización? Cristina quiere defender el consumo y no dejar que todo lo que se produzca se exporte. Ni mas. Ni menos.

Clase media vs. Clase obrera

El kirchnerismo, originalmente, es un producto de la clase media. El kirchnerismo es clase media, aunque sea una de sus partes. El problema, la dificultad, es que la clase media, como categoría, imanta tantos sentidos que, entonces, por amplitud, es una categoría insuficiente. No entremos en análisis estructurales de los que no salimos vivos. Pero el kirchnerismo, primero, quiso ser de la clase media, levantando en los derechos humanos, en la renovación de la corte, y en un pequeño programa de reformas políticas, el humor de un sector de esa clase. (Y la sintonía de Página 12 al relato oficial puede ser vista como una de las formas contractuales de esta alianza). Lo que pasa es que el pedazo kirchnerista de la clase media no se reconoce en la clase media. No diría nunca como sí un pequeño, mediano o grande productor a la vera de la ruta, nada en contra de los “negros villeros”.

Del discurso oficial hay un rastro pegajoso, certero, que apunta la discusión: distribuir el ingreso (frase que se va ahuecando tanto, como la apelación a los pequeños y medianos x) significa pensar en distribuir qué, los ingresos de quiénes. Porque distribuir para algunos es distribuir los ingresos del Estado (sin decir nada de la estructura impositiva). La distribución es el Estado en el Mercado.

De los resultados concretos del conflicto es cuestión de esperar que el tiempo los vaya cantando. Pero ya hay un resultado secundario y político: la aparición “a los cien días” de la forma, el contorno y la sustancia de la conducción de Cristina (aún permanecía eclipsada por la estela de Néstor) que parece mas profunda a la hora de bajar la retórica K hacia ciénagas sociales donde los “enemigos” no son tan claros, tan cristalinos o, directamente, tan enemigos. Las cacerolas, el grito de (la avenida Figueroa) Alcorta, no puede abstraernos de la realidad de que las lecturas ideológicas son, a veces, arbitrarias. Pero tampoco se puede obliterar el ordenamiento clasista que el conflicto contiene. Quizás en la Argentina subsisten clases sociales.

Una campana de palo

El documento denominado Los trabajadores y el “paro agrario”, emitido por la CGT, con la firma de su secretario general, Hugo Moyano, indica que tampoco hubo paros y protestas de la Sociedad Rural y el resto de los organizaciones rurales cuando Menem y Cavallo saquearon la Argentina (…) Pero protestaban, reclamando mano dura junto a esos mismos medios de prensa, cuando los trabajadores resistían o los excluidos, negros villeros al fin (como se escuchó ayer de los “piquetes paquetes”) cortaban rutas, pidiendo para comer o pidiendo trabajo. Pero, atento a una mirada integral del problema, sutilmente, manifiesta que el aire quijotesco que se le da a “las protestas” no dice que un poco más de 900 oligarcas detentan 35 millones de hectáreas, mientras que 137.000 productores cultivan sólo 2.000.000 de hectáreas.

Es decir, aquí hay una mirada precisa sobre el error político mas profundo cometido desde el oficialismo, y que las entidades mas reaccionarias juzgaron como la variable mas funcional al éxito del conflicto: compactar el campo, reducir su problema a una actualizada realidad binaria entre unitarios y federales, cuando el número que estos días estalla en la cara de todos frente a las “compensaciones para pequeños productores”, implica caer sobre el 80% productor del 20% de producido, de soja hablamos. ¿La Federación Agraria ha intentado separarse, al menos discursivamente, de la Sociedad Rural? Sí. ¿Y la Sociedad Rural de ellos? No. La Sociedad Rural, viejo habitante del salón nacional, olfatea de qué lado hay legitimidad.

Ahora que se calman las aguas, puede pensarse que el repliegue al binarismo, fue una apuesta con cálculos sobre correlaciones de fuerza. Los agoreros de cierta pos-modernidad, los amantes de las imágenes líquidas del presente y de lo real, tienen que entender que de uno y otro lado, la Argentina, es un país que no quiere dejar de ser lo que alguna vez fue. Aunque eso nos depare un futuro inquietante, incierto, lleno de tensiones.

(Publicado por el arte -de copiar y pegarse a uno mismo- en este semanario donde arrimo algo a la olla.)

Ah, me encantó esto: Parece que se quiebra, pero no. Parece que va a decir 5 por 1 no va a quedar ninguno, pero no. Parece que va decir “compañeros”, pero no. Lo que decíamos antes, es el permanente vaivén del kirchnerismo: llegamos hasta donde se preanuncia el clivaje, y nos quedamos ahí.
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Las paredes se agujerean sólo con un pelotazo.

miércoles, abril 02, 2008

El fin de una era

1

No se puede ser hegemónico si eso supone que el 80% te quiere. Cosa que, en los votos, nunca ocurrió.

Dos subproductos valiosos de esto: la revalorización política de Cristina y de Martín Lousteau.


2

2 de abril en clave reconstrucción democrática: soldado, gracias por perder. Acá, desde acá, desde este torpedo, en el que creemos que recordar es un acción política del presente, aspiramos nacionalmente a que ningún patetismo continúe actuando y acentuando el déficit de historicidad que envuelve al problema Malvinas, que es una causa nacional. Su malditismo radica en el contexto social y político en el que su capítulo guerrero se desarrolló, atrapando la raíz en una operación política nacional y popularmente necesaria: tumbar al brazo militar, al partido militar, cosa que ocurrió (siendo capaz de borrar cualquier mínimo rastro en su honor, bajo el cual pueda ser recuperado). Pero si se hace la historia de Malvinas, se recorre su itinerario en la historia argentina, la guerra podrá estar envuelta en formas políticas horrorosas, pero incapaces de ocultar la justicia de su causa.
Estreno canal Encuentro – miércoles 2 de abril a las 22:00 hs.
EFEMÉRIDES – 2 DE ABRIL

El día miércoles 2 de abril, conmemorando el “Día del Veterano y los Caídos en la guerra de Malvinas“, el canal ENCUENTRO del Ministerio de Educación de la Nación estrena EFEMÉRIDES 2 DE ABRIL a las 22 hs., dirigido por Sebastián Mignogna.

Grabado en Cabo Vírgenes (provincia de Santa Cruz), con alumnos de la Escuela Rural N 31 “Gendarme Argentino“ y en el puerto de Río Gallegos.

Este programa cuenta con la participación especial de los periodistas Federico Lorenzy Fabián Bosoer, el historiador Rodolfo Terragno y los conmovedores relatos de ex combatientes de la guerra, que viajan a Malvinas y cuentan su experiencia a través de una cámara que los acompaña.

Este año comienza esta segunda etapa del ciclo EFEMÉRIDES, realizado por la productora EL PERRO EN LA LUNA para el Canal Encuentro, del Ministerio de Educación de la Nación.

Se emitirá el miércoles 2 de abril en los siguientes horarios:
6:00 / 10:00 /14:00 / 18:00 / 22:00.