lunes, febrero 18, 2008

Todo por dos partidos

Pese a la apatía de la gente...

Pese a la apatía de la gente hoy se vive, en la política, un momento idealista. Algo así como la autonomía de la política burguesa.

La Nación dice que hay 700 partidos políticos... Dato, así expuesto, impresionante. Pero no es "pese" a la apatía de la gente que los hay, sino al revés, "por" la apatía de la gente se vive ese "descontrol" orgánico.

Quiero decir: si a la gente (no importan acá las mil razones) no le importa la política, bueno, quienes sí, se organizan alrededor de ese vacío, o de esa oportunidad de saltar. Miles de pequeños frentes para la victoria electoral. Partidos para la victoria.

Cuento una anécdota. Me tomo el 150 en Congreso, hará por lo menos 3 años, y me siento junto a un joven mas joven que yo, que tenía en sus manos unos folletos de la UCR, muy bonitos, en los que se veía la entrañable cara del viejo Illia, y uno de esos folletos era directamente el de un programa de formación política. Lo empecé a mirar, lo miré a él, y antes de que piense de que se trataba de la mirada inquieta de un simple bufarrón, le pregunté qué era. Él me contó que desde hacía un tiempo militaba en el centenario partido, y que participaba de un seminario de formación política en el Comité Capital, en la calle Tucumán. Le pregunté si era por tradición familiar, me dijo que no. Que no tanto, que él era de Lugano, y que su familia era mas peronista. Un peronismo silvestre, digamos. Pero lo mejor, lo mejor, fue cuando me expuso su lógica. Me dijo que él se afilió, contrera incluso -lo dijo ahí- del deseo de su familia, porque pensó: "si el radicalismo es el partido que peor está, entonces, si yo me meto ahora, tengo mas posibilidades de subir para cuando el partido vuelva, o sea, voy ascendiendo para cuando vuelva al poder estar bien arriba..." Digamos: el tipo no era un idealista, aunque sí un pragmático confeso que hizo trizas mi "buena onda", y que estaba (lo estará hoy) aferrado a la ilusión bipartidista, y consideraba tan coyuntural la debacle radical que, cuando se reestableciera el equilibrio, él estaría ahí, estoico, dueño del orgullo de haber bancado la parada cuando nadie.

El bipartidismo es la bandera celeste que soñaron, bajo el olivo, Alfonsín, Chacho Álvarez, hoy Kirchner. La discusión podría ser inversa, en vez de preguntarse cómo revivir desde arriba las condiciones de existencia de dos partidos, reformularla en: ¿qué es lo que nos "condena" a vivir una democracia de partido único?, ¿qué es lo que hace que exista un partido político, mas allá de la comunión por la competencia electoral? Natanson decía: la misión radical, a mas de 20 años de democracia, se cumplió. Linealmente, la misión peronista, entonces, no alcanzada la "justicia social", aún está pendiente.

¿Habría hoy un sector o clase que debiera emerger, ocupar, la escena pública? Esa es la explicación mas didáctica del radicalismo y el peronismo. ¿Cuáles son las formas en las que la sociedad hoy permite ser representada? En el medio del caos metropolitano que domina al país, no como sueño, no con alegría, con la brutal consecuencia de muchas cosas, como futuro posible, una democracia de partido único sería la forma atragantada y poco sublime de vivir el orden democrático. O hasta que las razones porque exista "otro" sean mas profundas que el repentino idealismo que tiene a los eternos 100% lucha, como el Coti, en sus filas.

6 comentarios:

cristian de flores dijo...

la política como carrera (el caso del pibe que viajaba al lado tuyo en el colectivo) no debe ser nada nuevo. lo que sí parece nuevo es que surja de la clase trabajadora y en un contexto, como vos decís, silvestre (una familia de cl.trabaj. sin militancia).
antes estaba el servicio militar cumpliendo esa función. comento acá porque me acordé de una anécdota. hice la colimba en el 92, y un compañero, que creo que vivía en celina (pero no era juan diego incardona, era de abajo posta), me planteó el mismo argumento. él trataba de ganarse el afecto de todos los milicos, jugando incluso de alcahuete cuando era necesario, porque sentía que en cinco o diez más la institución militar recuperaría poder y bueno, ahí quería encontrarse el muchacho, ya no soldado de la patria, con suerte suboficial.

escriba dijo...

Es bueno el post. Se quejan de lo que hay pero ¿están pidiendo otra cosa? ¿qué? La clase media solo quiere trepar y de ahí, solo de ahí al menos, no saldrá nada.
Saludos

Lucas Carrasco dijo...

Pasa tambien cuando se clama por las fortaleza de los partidos.
saludos.

Anónimo dijo...

les dejo un blog que me parecio agil y nada pegajoso
http://mundo-perverso.blogspot.com/

Mariano T. dijo...

Estoy con vos, es un quilombo.
Con un solo partido, el "marianista auténtico", alcanza.

Anónimo dijo...

Esto tal vez suene medio ridículo, pero luego de leer hoy acerca del deseo de los socialistas de que Binner comande el partido, algo que probablemente suceda, causando además un acercamiento a Kirchner y alejamiento definitivo de Carrió.

Creo que la Unión Cívica Radical es la única oposición posible al peronismo. Tal vez bajo la forma de una alianza entre la CC y la UCR, la CC aportaría el lider carismático (Carrio) y la UCR aparato y cuadros.

El único obstaculo es el radicalismo bonaerense de Alfonsín, Coti, Moreau, pero hoy en día son más bien un lastre y no sacan un tercio de los votos de Stolbizer.

Siento que cambió todo y no cambió nada.

Creo que en las proximas elecciones el peronismo va a pasar el 50% de los votos por primera Vez desde el regreso de la democracia en el 83.