martes, febrero 06, 2007

Mediodía en un remate de hacienda

Lo que suponen (Abal Medina hijo, por ej., y demás pichones albertianos) es que el apego automático de Filmus a la figura presidencial supera el error fatal de Bielsa, quien permanentemente habría tensionado su dependencia orgánica con el Presidente, cosa que creyó que le valdría un plus de votos progresistas que, parcialmente, si no premiaban la independencia plena, sí el intento por una relativa.

Bielsa, creen, intentaba seducir desde su borde "libre-pensador" (que lo tiene) con posiciones mucho mas "republicanas" o -lisa y llanamente- a la derecha de la media presidencial (de hecho bregaba finamente por el ingreso al ALCA). Pero eso que ven como error de Bielsa, quizás, fue el intento errado de una lectura certera que distinguía en el gusto porteño un deseo de no ser taaan kirchneristas, amén de ser, los porteños, quienes mas y mejor se beneficiarían de las regalías de este modelo. Pero recuerden que era la ciudad la que le daba alguna paliza a Menem, en la alborada del paraíso convertible. Qué puto y puta es el porteño, cómo escupe la mano que.

Telerman parece haber resuelto eso. De hecho, es claro, "forma parte del proyecto" sin sobreactuaciones, es más, llevando hacia donde Rafael quería llevar el discurso y no pudo, que es, el sitio autónomo y despojado por el cual la ciudad se comprende a sí misma. Una ciudad que en lo social se siente invadida: cartoneros, vendedores ambulantes, piqueteros, etc., son las formas de nombrar aquello que ocupa su espacio público, y no le pertenece. Pertenece a ese sarro, a esa bruma, que se llama conurbano, y que la sitia.

En el discurso y en el imaginario porteño, lo social tiene una nota melancólica y testimonial, que intenta subsanar las desigualdades evidentes y desnudas entre el Sur y el Norte.

En síntesis: Filmus cuenta con el capital de que su figura se liga automáticamente a Kirchner, según los ibarristas-albertianos, cuando es esa, justamente, la estela evidente que debería parcialmente diluir. Telerman, viene ya, con la estela diluida.

El odio con Alberto como capital político.

6 comentarios:

cucurto dijo...

agregale travestis.
pero no es sólo (ni toda) Buenos Aires la beneficiada, hay un montón de núcleos urbanos ligados a la soja, empezando por Rosario, donde hay desarrollo geométrico estos años, muchos más que en BA en proporción

abz

SL dijo...

ja, fue cucurto ese

Maria Esperanza dijo...

Martín: en un todo de acuerdo con un análisis. Dudo mucho que Filmus levante cabeza, aún con elecciones en el mismo día. Nada le gusta más a los porteños que desairar a quien busca seducirlos, cual la chica histérica del grupo.

paniagua dijo...

Es Cucurto, procesado por Santiago. Sí, María, el porteño es indescifrable superficialmente, como decía el cabezón, pero claro en el fondo: sigue siendo la clase de gente que odia al país.

Anónimo dijo...

gordo sos cualquiera, merecés un cuetazo en la pierna.

porque sí dijo...

anónimo: vos sos de los que tira desde el auto, no?