sábado, octubre 18, 2008

Bustos.

(Ensayo genial de Arteca.)
“Si se sabe dónde está el desequilibrio de la sociedad, hay que hacer todo lo que se pueda para agregar peso en el platillo más liviano. Aunque ese peso sea un mal, manejándolo con esa intención puede ser que no manche. Pero es necesario haber concebido el equilibrio y estar siempre dispuesto a cambiar de lado como la justicia, ‘esa fugitiva del campo de los vencedores’.”


(Simone Weil)


olor a sangre

viernes, octubre 17, 2008

Tu rara silueta de flaco rocín...

Creo que está bien que Kirchner sea candidato en la provincia de Buenos Aires. Creo que Kirchner desde el principio funda su "territorialidad" en el conurbano, y eso está bien, porque si hay una región, una frontera, es ésa. "Un general no baja nunca al campo de operaciones tácticas." Pero el conurbano es el "campo estratégico electoral" donde viven millones de argentinos que "alguna vez llegaron" y ya no se quieren ir, ni se pueden ir de ahí. Pero bueno, quería aclarar a los que leen este pequeño blog, que la decisión (aún hipotética) de que Kirchner vaya a territorio bonaerense me parece justa. Justa con la propia historia de su gobierno. Justa con las columnas vertebrales de su gobierno. Justa con la táctica electoral frente a los riesgos provinciales. Kirchner ya hace años que no es un patagónico. Kirchner pertenece al conurbano. Con todo lo brutal y con todo lo sutil que eso significa.

miércoles, octubre 15, 2008

lunes, octubre 13, 2008

Todos los tacheros son fachos.

Estuve unos días en Santiago de Chile, y cuatro viajes en taxi me alcanzaron para comprobar superficialmente esa medición feinmanniana: todos eran pinochetistas. ¿Pero saben qué? Si a la *tesis* de José Pablo Feinmann se le da crédito (tesis: todos los tacheros son fachos, porque los tacheros escuchan radio 10 todo el día hasta el punto de ser simples hablados por ella), y si esa tesis alcanza a muchos países de nuestro continente pobre (un compañero de viaje mexicano me confirmó compartir la condición fascista de los taxistas aztecas), quizás, nadie se tomó el tiempo para analizar –por ejemplo- las condiciones de producción del tachero. Y el tachero, me parece, es dependiente (sea peón o dueño), en su rentabilidad, de las condiciones del orden público (de las calles).

Esa podría ser otra punta: ¿cuáles son las leyes que ordenan el tránsito? Porque si hay "un lugar del orden", ese lugar es la calle, el tránsito. Y ahí tenemos el reciente lío por lo que Macri impulsó, alrededor de las sendas exclusivas, cuyo éxito hay que esperar; o el fracaso de una medida (justa) en el cobro de peajes, tal como lo reconoció el señor Rodríguez Larreta.

¿Y cuáles son las costumbres y/o tradiciones sobre el “espacio público”? La Argentina decembrista, el sujeto ciudadano cacerolero (que brota a diestra y siniestra), tiene –diría Eliaschev- un “desprecio congénito” por el espacio público, estimulado por la “vista gorda” oficialista, agregaría Pepe. Diría: cortes de calle, ocupaciones, que dicotomizan el “derecho a la circulación” con cualquier otro derecho violado por el Estado o una patronal. Esta idea de: desplazo el lugar de la "toma" de la fábrica, oficina pública, o lo que sea, a la calle, al lugar de "todos", que es donde duele mas. Esta "gimnasia lesiva" no guardaría relación con la épica de las luchas del pasado, donde se tomaban fábricas, astilleros, ministerios (COSA QUE AÚN OCURRE). Pero bueno, no es contra Eliaschev, ahora, sino contra JPF.

Cualquier reclamo represivo hacia el desorden urbano intencional (porque hay tibios intentos "represivos" hacia el desorden que produce el mercado, por ejemplo, con taaaaantos autos) es políticamente incorrecto. Entonces uno podría decir: el tachero que escucha radio todo el día mientras enfrenta el tráfico, el corte de los “chicos del Pelle” o de los “chicos del Cole” o de los médicos del Garrahan o de los artesanos de Florida o los papás de un asentamiento que no recibe ningún servicio, etc., es decir, un tipo al que ya le da lo mismo cualquier protesta que le hace difícil -si es peón- "juntar el día", al que todas las protestas le parecen iguales, que frente a esa sociedad convulsionada tiene un Estado culposo a la hora de hacer medir las formas visibles y represivas de su orden (mas no las invisibles), se vuelve facho. O sea, se hace eco de un reclamo silencioso de orden que, para algunos, se corporizó en el triunfo macrista.

Pero, pero, pero… en Chile no. ¿No qué? En Chile no hay pulsiones piqueteras por doquier. Igual podríamos seguir por la variable radio (aduciendo con esto que todos los tacheros tienen radio, pero, ante la evidencia obvia de que no es así, o de que hay los que escuchan Amadeus o su propia música, o no tienen radio, diría quizás JPF: existen los bares de tacheros donde los que no tienen radio escuchan hablar a los que sí). La radio, de todos los medios, es el que “mas vivo” tiene. Bueno, también están los canales de noticias. Lo que pasa es que en las radios está la voz. La radio es la voz. La radio tiene, esencialmente, una voz que habla, que lee noticias, que entrevista, que comenta. Lo que hace que la tesis feinmanniana sobre fascismo tachero tenga en la radio su raíz es que se ha decretado (para dejar de pensar) lo que significa Radio 10: es la culminación del proceso fascista radial, es “la voz de la gente” en la radio, la “voz de la gente” que tomó la radio, que produce la radio. Eso nos dicen que pensemos de esa radio. ¿Eso pensamos de esa radio? No. Y estamos hablando de una radio oficialista. De una radio que mantiene, digamos, un claro posicionamiento anti chavista, junto a un kirchnerismo sólido, a excepción del programa de Longobardi. Pero Longobardi… ¿es facho? Si lo tomamos bajo la fórmula de María (es facho el que siempre corta contra el mas débil), sí; pero si lo tomamos desde un punto de vista mas amplio a mi me quedan dudas. Lo cierto es que Longobardi no tiene la retórica que endulza los oídos del tacho/facho feinmanniano. No.

Pero entonces, llevando esto al extremo, podemos concluir que si todo buen tachero escucha radio, y todo buen tachero trabaja (NATURALMENTE) en el circuito centro-periferia, y sufre desde hace años las convulsiones sociales que en las calles se expresan para –entre otras cosas- hacer de este país uno mas justo, entonces, hay una “experiencia de clase” en la condición fascista del taxista, es decir, su fascismo es clasista. O, para decirlo de otro modo, ¿podría un tachero no ser facho? Pero esta pregunta es una conclusión extrema de esa lógica, no lo que a JPF le interesa pensar.

Y lo que no puede pensar, es el uso de una palabra que identificó durante años y de la que nadie en el mundo occidental y cristiano se hace cargo. ¿Existe algún político argentino capaz de decir soy fascista? Existen comunistas, peronistas, liberales, radicales, socialistas, pero, ¿por qué nadie dice que es fascista con tanto fascista suelto?, ¿no sería un boom? ¿Hay prácticas fascistas pero no hay seres fascistas? Que Macri es fascista, que la Iglesia es fascista, nos podríamos responder. Pero no, intuirá un tal JPF, el facho, el verdadero facho, no sabe que es facho. Es un mal salvaje que vive creyendo que sus ideas son naturales, sentido común, etc.

¿Conclusión? Odiamos mas a los que son capaces de decir los tacheros son fachos, que a los tacheros fachos. Porque que los hay, los hay.

Pero esta tesis no solo es una vizcachada para sumar porotos oficiales de alguien como JPF que se dedica a explicar tan didácticamente la teoría de la relatividad al cabo de que lo que se entiende ya no es la teoría, sino que se trata de un impresión con aroma “racista” (aunque seguir usando esta palabra y en este contexto sea desafortunado), de manera que lo que entiendo de la dialéctica del tacho/facho es que encubre una percepción cuya confesión deriva en “excomunión” para quien, como JPF, aspira a escribir en diarios y hablar en programas de la TV pública: el problema es que la gente común habla (¿hay algo mas extremadamente común que un tachero?- dirían), y cuando habla, a la larga, es facha.

Eso dicen.

Leído arriba del Lan que nos regresaba a casa...

La historia puede darnos una lección más amplia en estos momentos: el capitalismo derrota al comunismo, sólo para ser derrotado a su vez por su propia codicia implosiva, y obligado a retroceder a la ética socialista de la administración y propiedad estatal de partes clave de la economía.




...

miércoles, octubre 01, 2008

Todo el bloque, limón.

Este es mi defecto: no odio a los políticos. No los odio. No odio a ningún político. ¿A Cobos? No lo odio. Hoy, esta mañana, crucé caminando por Lima a Facundo Suárez Lastra, ¿lo recuerdan? Facundito, el eterno jotaerre, el que fue intendente, cuando vivíamos en el paraíso en el que el presidente nombraba al jefe de nuestro distrito federal. No lo odio. ¿A López Murphy? No lo odio, al contrario. Veo en él la intención de un estilo, una especie de oración balbinista un poco menos ahuecada que la del viejo. Es complicada la conciencia de esos tipos. Su “responsabilidad”, digamos, en –como decía Walsh- la “miseria planificada”, es incomprensible para quien no es capaz de hacerse una idea de todo el sistema de mediaciones que implica la acción, la práctica. Nunca un político ve de frente las consecuencias. Ni acá, ni en ningún lugar del mundo. Como toda práctica está gobernada por su microclima. Menem no carga con los muertos de su gobierno. No los carga, no los tiene encima. Aunque los hubo, y son dolor de esos años. Y debe desconfiar de quien se los tira encima. Es el punto de quien tiene “razones de estado”. Yo no los odio. ¿Alguna vez visitaste en la ciudad de San Juan el local del partido Bloquista? Fotos y fotos de todos, es el museo de la memoria, visitalo, te atienden bien, te hablan de Rusia, ellos, los bloquistas, dueños de una verdadera política de estado. Alfonsín, Menem, De la Rúa… ¿Qué es el odio? Pegarle a alguien hasta el final. Tengo un compañero que estuvo entre los ¿veinte? que sacudieron a Escalera. ¿Lo recuerdan? Pegarle a alguien hasta el final. Eso. Y no odio a quienes odian. Pero uno tiene, yo por lo menos, culturalmente reservado ese lugar para los militares responsables de torturas. Torturadores sí. Mi hermano, quien perdió el padre en aquellos años, no odia. Yo tampoco odio. Ese odio tipo: lo veo a De la Rúa por la calle, bajo la ventanilla y lo puteo, me bajo del auto, lo empujo, cae al piso, lo pateo. No. No lo odio. Y estuve el 19 y 20, como todos, loco como un ahorrista. La democracia se comió ahorros simbólicos. Pero pagó, puso la caja al dolor. Qué duda cabe. Tocó la caja, la caja, como un buen bagualero, el estado pagó. Al dolor directo, pagó. Y me acuerdo que el mediodía del 20, en la plaza, al pobre Moisés Ickonicoff, lo sacaron a empujones, lo servían de atrás, le daban, y me puse entre alguno mas a defenderlo como se podía en ese momento: sin alharaca, pero lo sacamos de la hoguera. Y eso sí que era una hoguera. Pero no lo odio. Eso le falta a Pino: ternura. Ternura por esos tipos que están ahí, que le ponen el día y la noche a la cosa. Hay una cosa de varones. ¿Se entiende? Eso se ve en los cumpleaños de Cafiero, se ve en el homenaje que le hicieron a Alfonsín en la legislatura bonaerense. Kunkel, el mas montonero de todos, estuvo ahí. Se hizo presente. Mi viejo fue un político. Se levantaba a las 6, 7, y hasta las 12, 1 no paraba. Eso es por lo que yo nunca seré político. No por una cuestión moral o ideológica. Es una cuestión de tiempo. Un político no es Blogger, poeta, etc., no, se la juega todo el día, y tiene tan claramente identificados sus objetivos. Por eso no los odio. Argentina es un país jodido. Todos los que me discuten mi propuesta de que vuelva la colimba, no dicen, no reivindican en eso, que fue Menem quien la sacó. ¿Te pensás que Menem no sobrevivía a la muerte de Carrasco? Te equivocás. Y sin embargo no odiarlos es mi defecto: me lleva a una lectura tan intimista de la cosa, ¿no?, tan sentimental. Como si todo quedara encerrado en el drama de estos tipos. Pero es que sí hay un drama ahí. Y hay algunos pactos de silencio y sangre, que no pueden ser violentados. Carrió tiene un relato destructivo. Imaginate que ganaba la ciudad, ponele, que era jefa de gobierno. Suponete: ¿adónde te lleva cierto lenguaje? Si decís que esta es la matriz mafiosa de no sé qué… Ese fue mi miedo en algún momento con Kirchner. No sea cosa que después, de golpe, ¿no?, como tenés que gobernar, y tenés que acordar, de repente, te das cuenta que tenés que saludar a alguien por su nombre, y darle un beso, y sentarte a hablar. Los otros días releí un documento de Walsh a la conducción. Es monumental. Y dice una cosa maravillosa: nos quedamos hablando con el ERP, cuando ellos (los militares) hablan con todo el mundo. Eso. Podés parar las armas, una y mil veces, pero la lengua nunca. El diálogo montonero-Massera, ¿no?, qué intríngulis, pero hay una cosa: en los términos de la época es totalmente lógico. Y te digo que está bien. Que reivindico desde la paz de mi hogar ese diálogo. Y todos los diálogos. Hoy, justamente, en un día histórico. La república encontrada.

EPL

Bueno, nos diversificamos.

lunes, septiembre 29, 2008

La vestido celeste

¿Qué pasa en Uruguay? ¿Por qué Uruguay no forma parte de la constelación sudaca que gozan narrar las plumas nac & pop? Yo amo al paisito, pero tengo amigos que lo aman y lo leen minuciosamente. Leamos esto de uno de ellos.

jueves, septiembre 25, 2008

La V de la Calera


La verdad: la muerte de Rucci es una muerte de mierda. Es el punto ciego de los montoneros. O sea, en democracia, si no tenés un lugar donde poner esa muerte, estás frito. Había en el ERP, dicen, una decisión política: no matar dirigentes sindicales. Y no matarlos por la lógica meticulosa que se apoya sobre una idea de clase obrera que todo buen marxista debiera preservar, aunque sea en el museo de su casa. (Un debate para otro momento.) Pero seamos sinceros: que haya un coto para delimitar qué es y qué no es delito de lesa humanidad, es una cosa del debate jurídico que está bien y que tiene que ser claro, por sus efectos. Me animaría a decir que su crimen no es un delito de lesa humanidad. Por mas que se comprueben colaboraciones paraestatales, mas bien excepcionales, teniendo en cuenta la influencia montonera de ese momento. Pero esto no es por Rucci, no es contra Rucci. Es un límite que debe tener algo en lo que hay que ser muy precisos. Lo otro, es el debate político de esa muerte, y hasta su posible judicialización, pero no bajo esa categoría. Que Moyano vaya al homenaje a la madre de Dante Gullo es una demostración de grandeza, y es una visión y una proyección hacia dentro del peronismo, cuyo efecto debiera ser respondido con las mismas bondades simbólicas. Porque no es que hay dos demonios, sí hubo dos bandos dentro del peronismo, cuya gráfica Galimberti solía adherirle ribetes melodramáticos: Brito Lima y él, en un homenaje a Abal Medina y Ramus, pidiéndole perdón a la memoria del General "por habernos matado entre nosotros". Nunca comprendí el discurso de Derechos Humanos por fuera de los términos de la posguerra. Apelar a los DDHH es desarmarse. Insisto con la vieja fórmula: es reivindicar a alguien por lo universal, y lo particular, histórico, es lo que hay que poner en circulación y tensión. Insisto: reivindicar los DDHH no es reivindicar automáticamente las causas de las víctimas, las que serían materia del debate social. Aunque suene radical, justamente, ese es un aspecto moderno que los radicales introdujeron y que todos encerraron en la metáfora de los dos demonios, para tranquilizar la conciencia. ¿Se acuerdan el debate D'Elía y Bonnasso alrededor del ataque medio macartista de D'Elía, en pleno 2001 sobre la "condición" montonera del escritor? Hubo reconciliación y abrazos, pero todo está guardado en la memoria. No puede ser igualado el crimen de Rucci a los crímenes de lesa humanidad, es cierto, pero no puede ser ocultado, sobre todo, por las consecuencias terribles que produjo. No falta nunca quien tira una palada de suspicacia, al sugerir mayores incertidumbres, que Lorenzo Miguel, etc. Pero no. Si el refrito de su muerte, por mas razones espantosas que tenga para socavar algo que ya es capital simbólico del kirchnerismo, sirve de algo, es para aproximar aún mas el relato oficial de esos años con lo que para mi es la percepción social de esos años, cuya distancia, a veces, parece abismal. Hay que ablandar la "teoría de los demonios" desde adentro, no con un relato duro y cerrado, al que no le entra aire.

martes, septiembre 23, 2008

Hoy postea Miguel

por Miguel Binstock

La gran cooperativa financiera.

Viendo lo que ha venido ocurriendo en la última semana, en donde se ha desatado una crisis financiera de la cual se desconocen todavía los efectos que producirá en la economía mundial, he visto como el precepto de cooperación y hermandad ha operado en los principales actores involucrados. Y con esto no me refiero a la intervención estatal más grande en la historia del país del norte (realizada por el gobierno más liberal), ni a la articulación realizada por los diferentes bancos centrales del susodicho país y Europa. Me refiero, más específicamente, a las grandes corporaciones financieras, o también llamadas, en el último tiempo, El Mercado.

Y es que con el devenir de la crisis, El Mercado iba pidiendo “gestos” que trajeran confianza a, justamente, El Mercado. Y entonces, a fin de calmar a ese ser invisible, omnipresente, el gobierno de los EE.UU. salvó a los fondos de préstamos hipotecarios Freddie Mac y Fannie Mae. Entiéndase por salvar, trasladar los millones de pérdida de estas entidades financieras a la deuda pública norteamericana (o como le gustaría decir a algún personaje de la Gran Manzana, este fato lo van a tener que pagar los carpinteros y plomeros norteamericanos). Pero El Mercado seguía con temores. Entonces, estatizó la aseguradora AIG (es decir, ya no alcanzaba con todos los carpinteros y plomeros, ahora necesitaban a los maestros y los albañiles). Pero El Mercado seguía su ritmo descendente.


Fue entonces cuando surgió la brillante idea: por qué no sumamos a los barrenderos, a los empleados de cadenas de comida rápida (que son muchos por esos lares), a los jugadores de la NBA, a los comercios de venta de videos pornos, en fin, a todos los ciudadanos-consumidores-clientes norteamericanos, y como un gran acto de cooperación para su hermano, El Mercado, se hacen cargo de las pérdidas de TODAS las entidades financieras. Y fue entonces cuando El Mercado dejó de sentir miedo. Y las bolsas del mundo comenzaron a revertir su caída, y podían comenzar a llenar sus pulmones de aire nuevamente. Pues esa gran cooperativa mundial, que es El Mercado, compuesta por un conjunto de entidades financieras que durante los últimos 30 años han venido arrasando con economías por todo el mundo con tal de generar ganancias extraordinarias para sus bolsillos, lograron su objetivo. Se quedaron con sus ganancias, y repartieron sus pérdidas.

viernes, septiembre 19, 2008

Los viernes en Noticias del Sur

El pino que nos tapa el bosque

Hace una semana nos enredábamos en una decodificación política de la nueva película de Pino Solanas. Esto se podría resumir así: los que leemos políticamente una película, es porque de cine no sabemos un carajo. Las preguntas que me formularon frente al texto, la mayoría, se ciñeron a lo que era lógico: “¿es a favor o en contra?”.

Y bueno, quizás, escribimos, lo hacemos, tomamos ínfulas para hacerlo, porque creemos en algo mas que una realidad binaria, en eso de “tomar posición” que, en fin, ya vendrá, será un poco mas allá, a unos pasos mas adelante del camino. Creemos inocentemente que Pino hace buen cine, diseña un relato estructural que, tomado “artísticamente”, es preciso y contundente; tomado políticamente, hace agua por los cuatro costados. Es lo que escribió el *bueno* de Fontevecchia cuando en la última edición de Perfil lo entrevistó: “su tesis ferroviaria es endeble pero emotiva, por eso, afectivamente, elijo no repreguntar”. ¿La esencia del periodismo no es la repregunta?

Pero bueno, en esta corriente afectiva entre Fontevecchia y Pino, quizás, se basa nuestra incomodidad actual alrededor de Pino. Pero hay algo que es el colmo: la forma en la que se estiran los pliegues del filme del drama ferroviario se podría hallar en un video presentado en dos partes, y subido puntualmente al Youtube bajo el nombre de Pino Solanas Presidente parte 1/2 y Pino Solanas Presidente parte 2/2. Quienes realizan el filme impulsan deliberadamente la candidatura de Pino a la presidencia en el 2011. No vamos a poner dicha “hipótesis” en situación. Quizás, sólo queremos preguntarnos: ¿es para tanto? Todo indica que no.

Si en la política el vacío no existe, entonces, viendo atentamente estos dos videos, podemos decir que Pino es el auténtico heredero de Carrió. Del pensamiento de la doctora Carrió. Aquel que ameritaba que el profesor Horacio González incluyera en su bibliografía un texto decisivo en el que Lilita ponía blanco sobre negro la matriz mafiosa de acumulación capitalista consolidada en la década del ’90. Entre Pino y Lilita existe el desprecio natural que puede existir entre dos importantes egos: “¿qué hace esta persona acá, compartiendo el mundo que habito?”. Lo que queda por ver es sobre qué bisagras hará Pino su giro lingüístico si es que quiere convertirse en una opción de poder como la que Lilita, año a año, construye.

Recuerdo una entrevista que le hice al diputado por la ciudad, Facundo Di Filippo, en la que el diputado explica a la Coalición Cívica en términos políticos sorprendentemente interesantes: “estamos ampliando los márgenes de alianza, nuestra base de sustentabilidad, con la centro-izquierda no alcanza”. Eso es una renuncia: porque los políticos que nacen por centro-izquierda, lo hace con la fe de que el Pueblo, o la sociedad, ante ideas tan buenas, no tardarán en incorporarse. Lo negro de la política, es el reconocimiento de los intereses reales que, como lava, calientan la superficie del “paraíso”.

Mientras la CC se pregunta cómo agrandar su mesa (por derecha), la gimnasia del kirchnerismo sigue siendo la de lograr consolidar el muro que empuja al abismo a quienes quieran parársele “por izquierda”. No importa, no quiero ir lejos por acá. Confesé hace poco cierto hartazgo con el tono editorialista que campea en blogs y demás pequeñas mesas de la gerencia gratuita de la palabra pública. Todos sabemos chismes, roscas, detalles, pequeñas traiciones, y los domingos inflamos el pecho, vamos al asado, con el diario bajo el brazo y un montón de tesis que se diluyen en las manchas de vino del mantel.

Es curioso: Lilita y Kirchner resultaron las dos mentes mas intensas de esta década. Ambos comparten una obsesión alrededor de quienes se tapan del frío con las hojas del Página 12. Kirchner los quiere adentro. Lilita, hoy, no sabe cómo diluir las manchas de tinta que –¿lo recuerdan?- ese glorioso diario solía regalar a las manos, en los años dorados en que esas manos se abrían al unísono para decir en el bosque de Palermo: yo no fui. (Pero estaban manchadas.) Y ahora a ese bosque le creció un Pino.

jueves, septiembre 18, 2008

Comunicado de prensa

EL JUEZ BERGESIO NIEGA A ABUELAS DE PLAZA DE MAYO EL DERECHO A CONTROLAR EL PERITAJE GENÉTICO A LOS JÓVENES ADOPTADOS POR HERRERA DE NOBLE

El juez federal Conrado Bergesio rechazó la solicitud para la designación que hizo Abuelas de Plaza de Mayo de un perito de parte para controlar el estudio genético que el mismo juez ordenó para cruzar el ADN de los jóvenes adoptados por Ernestina Herrera de Noble con el de dos grupos familiares que buscan a niños hijos de desaparecidos secuestrados durante la última dictadura militar en violación de disposiciones legales y constitucionales.

El mismo juez también había aceptado en una polémica decisión seguir los deseos de los jóvenes Noble y realizar los estudios fuera de su ámbito legal, el Banco Nacional de Datos Genéticos, y realizarlos en el Cuerpo Médico Forense, organismo que no realiza esos estudios sino que los deriva en un grupo reducido de laboratorios privados. Esa decisión fue confirmada por la Cámara de Casación. De quedar firme la decisión del juez, los estudios se realizarían en un laboratorio privado y sin el control de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. Sin embargo, sí fue admitida la perito de parte de la denunciada Ernestina Herrera de Noble.

La querella de Abuelas de Plaza de Mayo presentó su perito a los tres días de ser notificada, respetando el plazo que estipula el código de procedimientos. Sin embargo, el juez sostuvo que la petición fue presentada fuera de término porque en realidad el peritaje se ordenó en junio de 2004, momento en el que comenzó un derrotero de cuatro años entre la Cámara de San Martín, la Cámara de Casación y la Corte Suprema.

Sin embargo, Abuelas se presentó como parte en la causa recién en diciembre del año pasado por lo que no tuvo ninguna posibilidad de designar un experto en 2004. Según Bergesio, Abuelas debió haber ofrecido su perito al presentarse como querellante en la causa, aunque el código establece expresamente que las partes deben ser notificadas de este tipo de medidas de prueba justamente para ejercer su derecho de controlarla y que de no hacerse esa notificación, la medida resulta nula.

Abuelas interpreta esta decisión de Bergesio como contraria a derecho, ya que demuestra que el juez está negando a una de las partes el derecho a controlar una medida de prueba central, circunstancia que se agrava por tratarse de una investigación por delitos de lesa humanidad y por los que la justicia tiene un deber especial de permitir a las víctimas un amplio control de la investigación.

La decisión del juez pone al estado argentino en una flagrante violación al derecho internacional de los derechos humanos, por lo que las Abuelas no descartan recurrir a instancias internacionales para que estudien el caso, sin perjuicio de que apelarán la decisión de Bergesio.

DECLARÓ MAGNETTO, EL CEO DE CLARÍN

Por otro lado, declaró en los tribunales de San Isidro Héctor Magneto, máximo responsable del multimedios después de Herrera de Noble, quien en 1976 era ya el gerente general de la empresa, y que según las denuncias que constan en la causa conoció detalles de las adopciones. Sin embargo, Magnetto negó ante el juez en una audiencia de casi tres horas tener alguna información sobre el caso.

Magnetto aseguró no recordar con exactitud el lugar en el que residía Herrera de Noble en 1976, aunque afirmó que “tiene entendido que el domicilio real eran en la avenida Libertador, en Capital Federal”. El dato es relevante ya que Herrera de Noble sostuvo en el expediente de adopción que estaba domiciliada en las Lomas de San Isidro, y esa afirmación fue determinante para que interviniera la jueza de menores Hejt, una de las responsables de las graves irregularidades comprobadas en los expedientes de adopción de Marcela y Felipe.

Durante la audiencia se leyó completa una carta abierta de Herrera de Noble publicada en Clarín poco después de que fuera dejada en libertad, y en la que admitió que duda respecto del origen de Marcela y Felipe, dejando abierta la posibilidad de que sean hijos de desaparecidos. Magnetto sin embargo negó conocer detalles de esa carta y sostuvo que “la señora me comentó una vez que ella lo que sabe del origen de los chicos es lo que está en los expedientes de adopción”.

La querella de Abuelas le preguntó por la relación entre Herrera de Noble y Rogelio Frigerio quien según denuncias que constan en la causa habría intervenido en la entrega de los bebés. Magnetto respondió que “la relación entre un político y un medio de información siempre es de desconfianza mutua”.

Abuelas de Plaza de Mayo desea dejar expuesto a la opinión pública el largo e irregular proceso que la justicia imprime a tan dolorosa y criminal situación de robo de bebes, quienes hoy ya adultos están esperando su liberación.

Buenos Aires, 18 de septiembre de 2008

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