viernes, marzo 02, 2007

Yo los banco


7 comentarios:

porque sí dijo...

ni a irse ni a quedarse, a resistir.

maiakovski dijo...

Es raro lo que pasa con Gelman. No importa su prestigio como poeta, que algunos consideran fundado y otros no. Lo que sostiene esta foto es lo que Asís llamó su "epopeya ética". En su caso, la ética ha borrado la política. Nadie a propósito de él habla de ese extraño sentimiento de época entre algunos sectores de la izquierda revolucionaria de los 60 que los llevó a acercarse a Montoneros, un grupo cuyo núcleo duro era cristiano:cristianos, peronistas y marxistas bajo el emblema de la lucha armada. Tampoco nadie habla de ese reportaje realizado en el 82 por Roberto Mero para la revista Feriado Nacional, donde Gelman hace la autocrítica de la lucha armada sin referirse, si mi memoria no me falla, a esa aleación ideológica, en un discurso que habla de errores tácticos y estratégicos de su organización. Exiliado, poeta, luchador por los derechos humanos, si bien su lucha personal por la recuperación de su nieto se hizo al margen de las Abuelas: la manera en que la época recupera a uno de los personajes de los 60.

porque sí dijo...

si hay poder hay relato, para el poder se construye el relato, nunca el camino inverso. K, desde el comienzo, comenzó la construcción de la epopeya, más habiendo llegado a la presindencia por la inteligencia política de El Gran Eduardo y el default ideológico, un sureño que parecía venir sin juego propio, empetrolado y confundido. Para el armado de la herencia, para la edificación de la prosapia las contradicciones se eliminan, no es un relato que hile fino, tiene más que ver con separar lo comestible de lo que puede intoxicar las propias bases. no el poder, pero el relato del poder es siempre desprolijo por omnipotencia y por necesidad.

Anónimo dijo...

Faltan Benedetti y Galeano.

Anónimo dijo...

No, siome, ¿y la foto de Galeano con Tabaré?

DF dijo...

Somos dos, Martín.

maiakovski dijo...

Che, Freidemberg se va a terminar haciendo peronista. Es lo único que nos faltaba.