jueves, septiembre 28, 2006

El peronismo será, entre otras cosas, una aspirina del tamaño del sol


No sé, hermano, me gusta la de pensar en un ciclo histórico, un ciclo de productividad política que nace con una muerte (Aramburu, un símbolo de afuera); y que se agota matando otro símbolo (Rucci, de adentro). La lógica que va de Aramburu a Rucci da 49 días de gobierno, no más. Una relación política con la muerte que vamos a tardar semestres y semestres universitarios en decodificar, el museo vivo de la historia: la historia didáctica que quiero.

(...)

La hija de Jose Ignacio Rucci, actriz, empleada en el área de la Subsecretaría General de la Presidencia de Nestor Kirchner, bajo la direccion de Carlos Kunkel, ex Comandante montonero, decía en un reportaje ante la pregunta: -¿Cómo es trabajar con ex montoneros? Supongo que creciste con la idea de que ellos asesinaron a tu padre…/- Con mi hermano no podíamos entender por que lo mataron así. Al principio con los muchachos fue muy difícil, no lo voy a negar. Por lo menos para mí y supongo que también para ellos. Yo allí trabajo. Sé que me respetan. Al principio no podían creer que era la hija de Rucci, me miraban con curiosidad. Un día hablé largamente con Dante (Gullo) y después con Tojo (Ojea Quintana), y ellos me aseguraron – y Yo les creo – que en el ámbito en que militaban jamás se planificó el asesinato de mi padre. Y les tengo respeto, por que son gente que se jugó por sus ideales. Yo pienso lo mismo que ellos. Rucci, a pesar de lo que algunos dicen, era un revolucionario. No creía en un Peronísmo como el de los ´90... Mi padre no era como los sindicalistas que vinieron después, los que acordaron con los militares y con Menem. Si hubiera vivido, seguro que terminaba preso de la dictadura o desaparecido. Adoraba a Perón, le era absolutamente fiel, él le decía hijo. Eran años difíciles, todos estaban enfrentados con todos.../-¿Qué pensás del Museo de la Memoria en la ESMA?/- Me parece justo. La represión del estado jamás se puede equiparar a la actuación de grupos guerrilleros. Fue un genocidio. Pero creo que los montoneros le debe a la gente una autocrítica por aquellos años. (Diario Mar de Ajó - el diarito).

(...)

José Ignacio Rucci fue un Alfil de Perón comido en el ajedrez del enemigo de la Nación: el imperialismo. No importa a través de qué agentes, situaciones, instituciones, personalidades o circunstancias se valieron para ejecutarlo. Por eso es y será siempre un soldado de Perón, un valioso dirigente de la clase obrera y un Patriota muerto en cumplimiento de su deber.

(Carlos de los Santos)

3 comentarios:

Pablo Krum dijo...

Me compre una remera de homero simpson haciendo de Pablo Echarri, o santiago, o alejandro dumas... o ese que almorzó con Don Alberto en la Rosada. Todo se recicla, pero aparece el 85, bingo!.
Rucci asesinado por Argentino y Peronista.
Kunkel-Bonasso-Verbitsky amigos de Kirchner, asesino de rucci.
La hija de Rucci labura con Kunkel.
Rucci mata a Kirchner.
Rucci se hace llamar Alberto Lombardo.
Como lo quiero a Alberto. La sinceridad del hampa, cautiva la perversión de cualquier humano.

Jorge Y. de la G. dijo...

Martín, si te interesa acá podés leer testimonios sobre la muerte de Rucci:

http://www.lapoliticaonline.com.ar/index.php?seccion=1015&pagetype=list

Saludos

porque sí dijo...

de qué lado va a caer el cadáver de López si es cadáver?
después de releer La Nación y ver cómo sugieren un gobierno apretador y enemigo de los libre pensantes -F. que cada una semana hace un rastrillaje violento por la redacción de Perfil, M.S. que siente asco y nostalgia- vale pensar para quién va ser una buena noticia si López aparece con vida o se llega rápido a la mano ejecutora del eterno suboficial bonaerense. cuántos se van a tironear los trapos mojados que cuelguen de López?. La vida de López, como está la baraja, no va a alegrar ni a los que reciben las amenazas de los matones oficiales ni a los que juegan a volver como única chance para actualizarse. Todos parten de una acuerdo elemental cuando se les va corriendo el bozal: son los cuerpos cortados, aparecidos o no, el motor de su historia.