martes, julio 22, 2008
Intentar recuperar las cosas, la economía, a los pobres, al Estado y a la palabra.
La antipolítica
1 Cobos es el 2001
Volvimos a un momento dónde el sentido común, la opinión publicada, lo que piensa la gente, o como se prefiera, se distancia de lo que pesamos otros. Existió en estos años una primavera en ese sentido, que a veces era exagerada (¿existe en verdad el país de los DDHH? ¿Algún sector social pelearía como chacarero con retenciones si de un día para el otro se terminan los juicios a represores? mmm…) pero que a grandes rasgos era verdad. El kirchnerismo gobernó con esa acumulación de bronca contra el neoliberalismo, que se traducía en aprobaciones sociales, explícitas o tácitas, a las políticas pro estado, regulacionistas, a un discurso poco market friendly, que impulsaba también una revisión crítica del pasado reciente. Todo eso es un estado de ánimo frágil, que de un tiempo a esta parte se volvió aún más endeble.
Pero el 2001 también implicó una censura contra los representantes políticos, contra los partidos, contras las instituciones. La participación ciudadana activa, en las calles, fue revalidada no como una instancia más entre otras muchas formas de participación sino como la única verdaderamente genuina.
La elevación de J.C. Cobos (Jesucristo, Judas según se lea) al altar de la república, la democracia, el consenso y el bien común, esconde en verdad un desarrollo más (¿el último quizá?) del proceso anti político que vivimos desde la dictadura, pero que recién en 2001 estalló por primera vez en serio. Antipolítico, porque privilegia la no representación: a nadie parece molestarle lo que piensan los que votaron a Cobos respecto de su actitud. La virtud está en que votó como le vino en gana, como lo aconsejó en soledad su conciencia, sin reparar en ningún otro resorte de legitimidad política que un aparente humor social contrario a las retenciones. Sólo en un momento histórico dónde la política es emparentada con lo bajo y corrupto, con lo ajeno y externo, puede aparecer una actitud personalista, con evidente rédito individual, como una acción de grandeza, de convicción. Es que en la antipolítica, las únicas convicciones válidas son las individuales.
2 Plazas
Por el contrario, el gobierno propone una épica difícil para la antipolítica: las convicciones que no se dejan en las puertas de la Rosada o el Congreso, remiten a ideas y principios no personales, sino generacionales, abstractos, eminentemente políticos, ideológicos.
Y, en segundo lugar, esas convicciones remiten a una representación fragmentada: el pueblo, los que menos tienen, el campo popular, etc. Ante eso la antipolítica responde impugnando esas formas de representación parcial, ideológica, clasista: pasa de validar una representación total (la sociedad, la gente) o bien a impugnar toda representación que exceda al individuo (los autoconvocados, las cacerolas espontáneas)todo lo que quede afuera de eso, todo lo que sea visto como "político" es cuestionable, moralmente reprochable.
Se argumenta como dato favorable del conflicto el regreso de la política, de la participación ciudadana y, si se tiene relativa buena leche, eso vale tanto para los movilizados a favor del gobierno como en contra. Sin embargo las respectivas plazas no podrían ser más distintas, antagónicas no sólo en sus componentes de clase, sino también en sus formas, en sus modos, en su representatividad.
Rosario y Palermo muestran el empuje y la vitalidad de lo aparentemente nuevo, que en verdad está dado por tener una sintonía grande con el momento antipolítico. Las gentes movilizadas no se sienten interpeladas a ningún compromiso con sus convocantes, están ahí por la suya, les resbala si el que conduce es la Sociedad Rural, la FAA, si está Castells, Carrió, Barrionuevo. Basta con una muy laxa idea de ser una plaza contra el gobierno, un lugar blanco dónde volcar broncas y defraudaciones. Diciembre de 2001 recortado, focalizado en su aspecto más negativo. Este es el motivo profundo de que pueda sobrevivir la figura de Buzzi, su discurso, en medio de semejante reclamo oligárquico. Puede, porque el chacarero rentista no lo escucha.
La plaza del gobierno es por el contrario una plaza a la antigua: organizaciones, representaciones múltiples y complementarias que explica la presencia de cada individuo (el intendente, el gobernador y la presidenta, la seccional, el sindicato y la CGT, cada uno construyendo su pirámide política). Los asistentes son entonces, representados y representantes. No son libres, su asistencia no remite a un acto privado, individual, mediático, descomprometido. Al revés: para que esa persona llegue finalmente allí, una serie más o menos larga de representaciones políticas tuvieron que aparecer con relativo éxito en sus territorios. Esto es válido tanto para el pobre con plan de Curto como el progre con Página/ 12 bajo el brazo que en la semana reenvía las Cartas Abiertas. Van en nombre de otros, por otros, con la ayuda de otros.
El problema es que para no salir siempre derrotado de un escenario así, dónde los otros tienen la ventaja del "momento histórico" se tiene que al menos organizar a los propios en serio.
El campo, la derecha, los sectores medios gorilas, etc., no necesitan eso. Son dueños de ese sentido común posmoderno que atraviesa casi todo y por lo tanto les alcanza con unos minutos de convocatoria mediática.
3 Así y todo
El intento del gobierno, entonces, más allá de la resolución fracasada (al fin y al cabo ningún gobierno cae por una medida que no sale bien) es desde el 2003 reinstalar la política, la validez de la representación. Néstor lo hizo como hombre: hacer, hacer, dar palo, negociar, comprar y vender y que el saldo sea siempre positivo. Parte de una premisa de acción, que fue acompañada por un irrepetible momento histórico – político que se lo exigió y permitió al mismo tiempo. Cristina lo hace, por el contrario, como mujer: quiere convencer, quiere recuperar la palabra, dice para que la escuchen. El problema está en que la gente no escucha más… el tic más rápido y trillado de la antipolítica es justamente ese: a los políticos no los escucho, digan lo que digan. Y la palabra de Cristina es una palabra compleja, no sólo porque usa un léxico que su mayoría social desconoce completamente, sino porque ubica al discurso en un lugar movilizante, productor de efecto. Y, hoy por hoy eso no existe en la realidad. Los discursos como racionalizadores, como ordenadores de un relato político, como constructores de una identidad no existen más. Se fueron con las chanzas de Menem, que fue el primero que entendió que lo que se decía no era relevante, que daba lo mismo. Los artesanos de la palabra -Perón, Fidel, Alfonsín por citar ejemplos dispares- son ya personajes históricos.
Así y todo, al gobierno no le queda más que intentarlo. Intentar recuperar las cosas, la economía, a los pobres, al Estado y a la palabra. Tal vez esto último vuelva cuando se cumplan las primeras de la lista.
La buena noticia es que volvió la movilización -la nuestra, la de ellos, la política y la antipolítica- y cuando las cosas se mueven, nunca se sabe dónde se termina.
lunes, julio 21, 2008
siempre será igual, nunca cambiará
¿CQC vs. Capusotto?
Don Torcuato: Ustedes han depurado al peronismo, y el resultado es que han perdido importantes sectores de ese movimiento, que ya no es hegemónico. Formaron una Concertación con sectores minoritarios pero de espíritu autonómico, y ahora ellos hacen lo que piensan que deben hacer, no lo que el partido mayoritario prefiere. ¿Quieren una opinión? Cobos le ha hecho un gran servicio al Gobierno (y a todos nosotros).
sábado, julio 19, 2008
La concha de tu madre
La mañana te baña en su luz próxima,
un dar a luz de yegua en el agua,
la luz de la mañana es un baño
de hojas y agua pura en los árboles,
cuando volviste de la guerra
hallaste el cuerpo de tu madre
al fondo de una gran bolsa de arroz.
El arroz es luz, pero la leche es cobre.
Estás haciendo el elemento de tu moneda.
viernes, julio 18, 2008
Cristina, Cobos y vos

miércoles, julio 16, 2008
martes, julio 15, 2008
Mañana

Hay plazas, patas y fuentes para todos los gustos.
Y hay una plaza de la indiferencia, también colmada. Pero como decían los milicos: "también iremos por ellos", bueno, aunque ya lejos de esa pesadilla, cada uno y cada una irá tomando posición. De conflictos se hace un país.
Me duermo escuchando canciones de paz de la vieja época. No es que me guste Manu Chao, me gusta especialmente esa canción. Y ese saludo a la raza de la frontera, bueno, quizás metafísico. (Lo vi marchar en Mar del Plata en esa única pinza a Bush, allá, en los albores kirchneristas... y recuerdo que iba golpeando un bombo, solo, un poco aislado, rodeado de un grupo de globalifóbicos -u oligofrénicos, depende-, y coincidía, ay, con el boom deportivo de los inmigrantes de Francia: quemar miles de autos. Estabas lejos de Francia cuando la mano se puso negra, Manu.)
Serenata para la tierra de uno.
(Insisto Beatriz: hay que aprender a tocar la guitarra en el fogón de la colimba, y aprender a tocar esas zambas que le llenan los ojos de lágrimas al oficial.)
domingo, julio 13, 2008
Luis
Yo creo que estamos en un momento de una fuerte puja entre las instituciones de la democracia y las corporaciones. En realidad, el país hace doscientos años que tiene este debate. Lo que pasa es que hace mucho tiempo, yo entiendo que del 55 a la fecha, no hay un gobierno que desde las instituciones de la democracia plantee una pulseada tan fuerte a las corporaciones. Sobre todo a la corporación del campo, que ha sido en la Argentina, tradicionalmente, una corporación ligada al poder. Tal es así que se sienten los dueños de la Argentina. Había un viejo apotegma que daba vueltas por ahí que decía que en la Argentina "el que tenía la tierra tenía el poder". Así que de esto se trata. Creo que con mucha convicción hemos pasado este punto de la agenda. Y creo que no va a estar exento de escaramuzas posteriores. Me parece que hay dos temas de la agenda kirchnerista que son centrales. Uno es la nueva ley de radiodifusión. El otro es la reforma a la carta orgánica del Banco Central. Y este último está atado a que esa carta orgánica pueda modificarse, a los efectos de profundizar la distribución de la renta nacional de nuestro país.
¿Fue una guerra?

viernes, julio 11, 2008
miércoles, julio 09, 2008
martes, julio 08, 2008
sábado, julio 05, 2008
viernes, julio 04, 2008
La mañana
en los laureles, a la mañana
se duerme sobre una gran hoja
de té verde…
te decía en el sueño, pero
te lo dije ya despierto,
era un resto de oración que el sueño
dejó en la boca, y mientras te lo dije
creí decirte –en realidad- que hoy iba
por fin a enviarte una carta,
una carta que llegue a la mañana,
mientras dormimos, porque anoche
dijiste que hace años no recibías una carta.
Y en otro momento, esa nostalgia
me hubiera, nos hubiera, creado un malestar,
la imagen del arte contra el progreso,
el capitalismo sofoca
con nuevos modos de producción
a viejos modos… Así se podría enlazar
esa melancolía, la de la lírica,
contra la modernidad inevitable,
y también deseada: el mundo no duerme
en los laureles. El sueño conduce a la vida.
Tu caja de diversos tés: manzanilla, hierbas, verde, tilo, jazmín,
también en su sueño estalla,
caos original y vegetal: una gran hoja flota en el agua,
(nuestro almohadón de plumas
confirma ideas parecidas).
La mañana: un blando caos con la droga melancólica de la naturaleza.
(siempre a G. M.)
jueves, julio 03, 2008
Informe de las Cooperativas Cartoneras en la Conferencia de Prensa
Las cooperativas y organizaciones cartoneras abajo firmantes fuimos recibidas la semana pasada por el Ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires, Ing Juan Pablo Piccardo, junto a su Jefe de Gabinete, Dr. Fabián Rodríguez Simón y el asesor Lic Pablo Fornieles.
Las autoridades del Ministerio nos explicaron la filosofía del nuevo proyecto de pliego de recolección de basura y limpieza que están próximos a enviar a la Legislatura, explicándonos también que era su propósito dar un vuelco histórico a la relación del Gobierno de la Ciudad con los Recicladores Urbanos puesto que iban a reglamentar a la brevedad la ley 992 y además iban a implementar un programa de Gestión Integral de Reciclado que, además de ordenar la actividad en beneficio de los vecinos y de la limpieza de la Ciudad, iba a otorgar a los recicladores (tanto en cooperativas como independientes) una serie de beneficios largamente pospuestos por las anteriores administraciones. Nos explicaron también que la política del Ministerio hacia los Recicladores iba a ser de inclusión y de cooperación y que los Recicladores ibamos a ser los principales operadores del proyecto de Gestión Integral de Reciclado. Que el cambio que prometían comprendía la separación total entre húmedo (basura) y seco (reciclable) y que en tal sentido era que mientras el húmedo iba a ser depositado en conteiners el seco sería separado domiciliariamente y en el caso de grandes generadores, clasificado domiciliariamente, y que las compañías que recolectaran el húmedo de los conteiners o de la calle serían diferentes de aquellas que hicieran la recolección diferenciada puerta a puerta del seco, ya separado y/o clasificado, teniendo siempre prioridad los recuperadores independientes o en cooperativas a fin de garantizar el trabajo de todos. También dijeron que para implementar este programa se iba a crear una Subsecretaría de Gestión Integral de Reciclado de la que dependerían tanto los recicladores urbanos, como las políticas y campañas de separación domiciliaria y recolección diferenciada.
Todas estas explicaciones nos parecieron razonables al igual que la actitud de los funcionarios al exponerlas, pero lamentablemente en los largos meses que lleva la gestión del Ing Macri a cargo del gobierno de la Ciudad no hemos visto cambio ni mejora alguna para la actividad de nuestros compañeros.
Los programas mejor intencionados y las teorías más maravillosas no nos demuestran nada, son sólo palabras, más o menos similares a las que, en su momento, dijeron otras autoridades del mismo Ministerio.
La única verdad es que desde que el Ing Piccardo asumió el Ministerio de Ambiente y Espacio Público no hemos visto que se hiciera hasta ahora ningún movimiento para desarticular la mafia enquistada en la Dirección General de Limpieza, que opera desde hace muchos años y a la que los funcionarios macristas de la Subsecretaría de Higiene Urbana se adaptaron con sorprendente rapidez. Esta mafia, que además de ramificaciones en las empresas de recolección, cuenta con la complicidad activa de funcionarios de planta de la Dirección General de Limpieza y también con funcionarios designados por la administración macrista, es la que, diariamente y en directo perjuicio a los compañeros y compañeras cartoneros, desvía hacia negocios particulares el material reciclable producido por los grandes generadores, material reciclable que de acuerdo a la ley 992, a la ley 1854 y a las Resoluciones 50 y 808 pertenecen a los compañeros y compañeras y debería ser recolectados por los Recuperadores Urbanos independientes o enviada directamente a los distintos Centros Verdes. En lugar de esto, y pese a las muchas denuncias que en tal sentido hemos hecho en estos meses ante la Subsecretaría de Higiene Urbana, la mayoría de lo que es enviado a los Centros Verdes es basura, a veces mezclada con un poco de material reciclable.
Si el Gobierno macrista quiere que demos crédito a sus promesas y a sus explicaciones sobre las bondades del nuevo proyecto de pliego, lo primero que tiene que hacer es descabezar ésta mafia –todos conocen perfectamente los nombres de los responsables– y recuperar para los compañeros y compañeras de los Centros Verdes el material reciclable que producen los grandes generadores, tal como establecen las Resoluciones 50 y 808.
Cualquier otra cosa es más de lo mismo, palabrería vana y promesas incumplidas y las organizaciones abajo firmamentos no vamos a permitir que se sigan avasallando nuestros derechos ni los del resto de los compañeros, ni esperar más tiempo por el respeto y la dignidad que se nos debe.
Las cinco cooperativa y los cartoneros independientes de la Ciudad de Buenos Aires sufrimos todos los días la negligencia y corrupción de los funcionarios que están de la DGLIM en convivencia con algunos empresarios, la propuesta alternativa es que el MTE esta dispuesto a trabajar junto a las cooperativas para realizar la recolección diferenciadas de las resoluciones 808 y 50 poniendo la logística a nuestra disposición.
Como también señalamos que las 550 toneladas diarias que recuperan los cartoneros independientes es mucho más que lo que recuperan las empresas que trabajan para el gobierno y estamos en condiciones de demostrar que con honestidad, trabajo, ayuda mutua y a un costo mucho menor se obtienen mejores resultados de los que están ofreciendo estos “funcionarios” a nuestra sociedad.
Cooperativa El Ceibo - Cooperativa Del Oeste - Cooperativa Reciclando Sueños - El Amanecer de los Cartoneros - Cooperativa El Álamo - MTE – Movimiento Trabajados Excluidos
miércoles, julio 02, 2008
(Le hizo ¡crack! el hueso al final...)
Lea y difunda

Un programa de Fernando Martín Peña y Fabio Manes
SEMANA DE ANTICOMUNISMO (del 7 al 11 de Julio)
Lunes a viernes 0:30 hs.
Tiemblen zurdos y bolches... Porque FILMOTECA sale a cazar rojillos y le dedica una semana al CINE ANTICOMUNISTA, subgénero que alcanzó su apogeo durante la Guerra Fría pero que ya daba muestras de maniqueísmo y paranoia desde el comienzo mismo de la Revolución Bolchevique. Con directores talentosos pero con tendencia a la delación como Elia Kazan, con íconos del patriotismo americano como John Wayne y con otros artistas, menos conocidos, menos talentosos, pero igualmente dispuestos a combatir la amenaza roja y denunciar comunistas hasta detrás de las paredes...
Se exhibirán completos:
El martes: Me Casé con un Comunista (1949) de Robert Stevenson, con Robert Ryan
El miércoles: Yo Fui un Comunista para el FBI (1919) de Gordon Douglas
El jueves: Intriga en Honolulu (1952) de Edward Ludwig, con John Wayne
El viernes: El Circo Fantasma (1919) de Elia Kazan, con Frederic March, Gloria Grahame y Adolphe Menjou
Filmoteca es una producción del Área Cine de Canal 7 a cargo de Alejandro Fernández Mouján y Pablo Reyero.

