miércoles, octubre 17, 2007

... corrigiendo los consejos de la naturaleza que nos ha dado un puerto y unos campos...

Si sumamos lo mejor (Alfonsín + Duhalde) nos da un resultado pobrísimo (A + D = Lavagna), cuando el resultado histórico es el mejor gobierno de la democracia (Kirchner), que fue –por la necesidad política que es, en esencia, una negación de la dialéctica de la historia- hacer trizas el espejo de esos dos grandes gobiernos y figuras. Cristina será la primera presidencia que no podrá “refundar la república” ya que ése relato refundador siempre fue el eco divino de las desgracias materiales de una clase media que ya está bien, que recupera su estabilidad emocional. Y las clases bajas (los morochos), para ellos, la república siempre estuvo perdida. Por el contrario, el de Cristina será un gobierno sólo contra sí mismo.

Hay algo que es cierto: toda presidencia es (fue) el reflejo de una síntesis social profunda. Y sobre esa grandilocuencia actúan todos, porque ése es el meollo de la vieja cultura de gobernabilidad: política es relato, gestión es hechos. La triple A acuñó esa verdad extrema: las palabras son hembras, los hechos son machos. Pero el relato siempre es fundador, y los hechos de gestión son formas de elaboración de continuidades, y cuando uno y otro son excluyentes (la Alianza) la cosa termina como terminó.
Cristina es la primera oportunidad en democracia de poder administrar plácidamente la continuidad, y cuando creímos que la primera oportunidad fue Néstor, ahí estuvo él despojándose de duhaldismo la sangre, mas no de duhaldistas. Había que matar la enfermedad, manteniendo y atendiendo a los enfermos.

Ésa es la genética de la cultura política democrática. Por eso Macri es la síntesis de un nuevo tiempo: el relato es la ausencia del relato, porque su nombre (pro) es la posteridad de la política (post).

¿Qué hacen los candidatos?
Lavagna, insistamos, en la “era del fin de la partidocracia” (tesis sospechosa) intentó recuperar los cascarones partidarios buceando en una suerte de raíz programática común entre radicales y peronistas: el desarrollismo. Algo que en los hechos (como todo en él, todo lo mejor en él) ya había traducido Duhalde. Bien, falló.
Lilita, claro, en su intento pre-político, como si la Argentina viviera una ausencia de institucionalidad en cuya gravedad se pudiera asentar el acuerdo pre-político, como en una dictadura. Bien, falló.
Rodríguez Saa... Bien, falló.
López Murphy... Bien... Ya dijimos: su tono campechano, su lengua alberdiana por momentos (ahora: loco, no heredó LO MEJOR DE ALBERDI QUE ES SU REALISMO), configuran un personaje simpático salido de las entrañas de la historia argentina... pero falló.
¿Y Cristina? Nada. Se encarga de articular lugares comunes. Está amasando un enigma.

8 comentarios:

toto scurraby dijo...

hello

tarumba dijo...

El peronismo no se puede enterrar, porque no es un conjunto de ideas, es una estética (sobre todo) y una ética. ¿Se puede colonizar esa ética? Sí, el peronismo lo hizo con los conservadores. El Frepaso (Cristina) puede hacerlo? De ninguna manera, cuando nombrás más a Evita que a Perón te echan de la plaza.

Anónimo dijo...

no hay ninguna plaza

Anónimo dijo...

Bah, sí, hay una: Plaza Cortázar (ex-Serrano)

porque sí dijo...

anónimos, de onda, por qué no buscan en el mapa un lugar piola para intelectuales de su talla. se toman un vuelo económico a europa y listo, allá a los negros los ponen en unos ghetos bomba y los más progresista que van a encontrar es a los sindicalistas franceses: ordenados, ilustrados y racistas.

Anónimo dijo...

Porque sí, ¿porqué no te vas a leer un par de cuentos de Fogwill? Pedile recomendaciones al dueño del blog. En una de esas te entretenés y aprendés a pensar en lugar de antiperonistas ilustrados en dónde no hay. Lo único que dije es que no hay ninguna Plaza. ¿O me vas poner de ejemplo a las tres cuadras que moviliza el movimiento evita? En todo caso quedan equilibradas con las 4 que movilizan los gordos. 7 cuadras en total, con eso reventás la plaza cortázar. Ubicate.

porque sí dijo...

disculpame, anónimo, tu ironía sútil me hizo pisar el palito. a partir de ahora -qué bueno- voy a tener presente que también la clase media de palermo añora a las masas. gracias por ponerme en mi lugar.

Juan dijo...

Buen y agudo comentario ese de que la Presidencia de Cristina será el primer gobierno democrático que no podrá intentar refundar la república, en tanto continuidad!!!!!!

Muy inteligente y aguda la observación!!! Clap Clap Clap.