viernes, agosto 24, 2007

Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas

¿Y si ya fue y no se hacen las elecciones y se da por ganada la fórmula y ya? Tengo sólo un argumento materialmente anti-político: el gasto público que toda elección genera, el gasto negro, "militante", cuya raíz es también pública, che, o te creés que Capaccioli saca de su bolsillo el jornal de un fiscal, en fin. Porque, seamos sinceros, no hay ganas, las elecciones graduales provincia por provincia mas que mojones de una excitación nacional parecen volver previsibles varias cosas pero, sobre todo, montan un escenario crudo y sin mito.

3 ejes: 1) tenemos un federalismo de mierda por diversas razones pero que hace que la única provincia relevante sea la de Rosas, donde también "ya ganó" el nuestro; 2) lo local y regional, las "liguillas", ya consumieron la energía social electoral, y encima la de Capital terminó siendo (por el lugar de Macri) la que funcionó decididamente como plaza pública (recordemos que la anterior se "jugó" en el Conurbano); 3) que la liga de intendentes sale mas reforzada y Kirchner acaba su mandato sin su Sabatella propio; etc.

Habría que hacerse el boludo, mirar para otro lado, y decir: listo, Cristina, ganaste, te votamos, por lo impresentable y anti-patria del resto.
Y dejar para lo que queda del día, del año, del camino las lecciones aprendidas: 1) Carrió comprende que lo "pre-político" es una burbuja especular de lo pre-histórico o que si mi amigo es amigo de mis enemigos entonces podrá seguir siendo mi amigo pero nunca mi aliado; 2) López Murphy comprende que todo liberal es apolítico, o, aliado de un peronista de derecha, o sea, "que vuelva un Carlos" para que tus ideas tengan suerte otra vez en las armas de la crítica y el voto; 3) Macri comprende que mas que sacarse fotos con piantavotos hay que gestionar y esperar qué depara en su vida y en la de Scioli (los dos tipos con mas futuro electoral de la "argentina que viene"); 4) Lavagna comprende que ser el candidato de las ortodoxias partidarias ahí, en la raíz desarrollista donde podrían anudarse las dos tradiciones, es una excelente opción en un país pensado por la candorosa ingeniería política y la arbitrariedad moral de un Félix Luna.

Gracias a Dios Cristina ya ganó, aunque eso no excite a nadie.

10 comentarios:

Hal dijo...

Está visto, nada bueno podemos esperar de Dios.

porque sí dijo...

ganará y volverá a ganar y así siguiendo. al teléfono rojo de carrió, al austero ambiente calefaccionado de Murphy nunca llegó la noticia de que el pueblo -o lo que queda- es peronista, por religión y pragmatismo.

Hal dijo...

Más por religión. Obviamente, como en toda religión, importa menos el credo que el pastor de turno. Demás está decir que la salvación es (sólo) el mito fundante.
Eso de ganará y ganará..., demasiado fatalista. Nada es para siempre, che. Ni Dios.

porque sí dijo...

Hal, no acuerdo. Esa es la lectura que se hizo del peronismo desde el 55 para acá y no resiste análisis. El peronismo no es usa superstición popular, le pese a quien le pese. Asimismo ya no dá resumir los análisis sobre su materialidad a conceptos vagos como "clientelismo". De última ese es un fenómeno que excede por mucho al peronismo y sus estructuras partidarias. Limitarse a pensar el peronismo como "devoción" + "jabones flotadores" es quedarse del otro lado de los hechos. Cristina no va a ganar por eso. Tampoco porque sumemos a la ecuación "analfabetismo político de la oposición". Y Dios, Hal, aunque no nos guste, es eterno como la ideología. y viceversa.
saludos.

Hal dijo...

¿Es necesario aclarar que no acordamos? De todos modos, te comento que: (1) el término clientelismo lo uso con gotero, (2) no creo que las religiones sólo sean su carga de superstición, y (3) la superstición es algo más sofisticado que el fetichismo. Quiero decir, no hay nada despectivo ni simplista, creo, en el comentario anterior. La religión, en última instancia, es una forma depurada de ideología. El problema es que en el peronismo, o en lo que queda de él, en su versión realmente existente, lo importante ya no es el credo sino el pastor. Y pastores tenemos de todos los colores y para casi todos los gustos.
Porque sí, ¿cuántos dioses (e ideologías) nacieron y murieron en un puñados de años? Son cosas tan humanas y transitorias como nosotros. El kirchnerismo, también.

Orga dijo...

El único ingenio "de cuadro" que subsiste alrededor del peronismo es mantenerlo y persistir en su inefabilidad teórica. Ése fue el gran negocio. Después, sí, hay para todos. Es lo mas democrático que hay, junto a la Historia (que nos guarda un lugarcito a todos). La mejor política hoy es la deportiva, la futbolera, en cuyo centro aún persiste la dosis justa, el equilibrio incompleto de control y azar: un verde césped en el que 22 tipos pagos como la mierda se declaran igual la guerra por una camiseta. La religión es opio de los pueblos que ya no se consume mas. Mmm- bueh, dejemos así por ahora.

porque sí dijo...

Por cortesía, Hal, aclaro que no acordamos porque insisto en un código de camaradería que veo que no captás. en fin. acerca de lo que decís 1 y 2 no se desprenden de lo que digo. 3, bien, puede andar científicamente, como ironía no funciona. sin chicanas, suponer que el pastor supera al credo es lo que conlleva una mera lectura de la coyuntura y acá se trata de procesos. el pastor es un desprendimiento del creo. que de pastores hay variedad y gusto, lógico, el punto es que algunos son bocones a secas y otros -quizás bocones- gobierno. suponer que las ideologías "desaparecen", dudo. en un puñado de años lo que despunta y muere es una tendencia, desviaciones, especificaciones, no el tronco. El kirchnerismo es de las tres primeras, ¿quién dice acá otra cosa? ¿quién sostiene acá que llegamos a alguna síntesis pacificadora? ¿quién compró?

Hal dijo...

Sos un tipo delicado, porque sí. Digo que no es necesario iniciar el comentario explicitando la disidencia porque hace unos cuantos meses quedó en claro que no acordamos ni sobre el peronismo ni sobre esta versión degradada que expresa K. Nada más, todo bien con el código de camaradería.
Respecto a 1, planteaste que ya no daba resumir los análisis sobre la materialidad del peronismo a conceptos como “clientelismo” e intenté precisar que no tengo la costumbre de resumir nada.
Sobre 2, comentaste que el peronismo no es una superstición popular y yo señalé que la religión (en este caso, el peronismo) excede largamente la superstición.
Como se ve, en uno y otro caso no hice más que establecer mi posición respecto a elementos que vos incorporaste al debate.
En relación a 3, bueno, si funciona científicamente está muy bien.
Me parece que si los pastores hoy superan al credo es, justamente, en virtud de un continuo proceso de degradación identitaria. Un peronismo expresado en simultáneo por Rodríguez Saa, Kristina, Patti o Filmus da cuenta de un credo que ya no está en condiciones de autoreproducirse sino que requiere de la tarea hermenéutica del pastor. Se podrá alegar que siempre hubo algo de esa tarea pero lo cierto es que la actualidad del credo se reduce -casi- exclusivamente a dicha labor.
Las ideologías, en cualquiera de sus acepciones, nacen y mueren para ser reemplazadas por otras ideologías o mutan hasta volverse irreconocibles. Algunas perduran más que otras pero todas están condenadas a la misma suerte. A eso me refería, a la condición humana de las ideologías (y de Dios).

porque sí dijo...

bien, Hal. La idea es una exposición clara. Claro que lo de la superstición lo sacamos de la boca de otro. Lo de las ideologías es un proceso complejo que habría que analizar en cada caso, siguiendo derivas, laburando en serio. La eternidad de Dios, por otra parte, depende de la aritmética de la ontología humana y es un debate que valdría bajar en función a utilidades y usos concretos -algo estuvieron haciendo en el blog-. Queda esta cuestión de los pastores, sin dudas hay una degradación identitaria, pero que la pastoral busque ser ejercida en el marco de esas ruinas nos está diciendo algo. Ojo, la tuya es buena hipótesis, pero no veo una gran tarea hermenéutica de los pastores, no los veo emitiendo cheques para alargar la agonía de las viejas victorias. Hay una persistencia material, nada de simple religión. Finalmente -bien, mal- en el estanque todavía persisten las ranas de la fe y el aparato.

Hal dijo...

Sí, pero ojo que lo de la exposición clara corre para todos.
Volviendo, digamos que, se trate de las tácticas y consignas del modelo weberiano, elaboradas conscientemente y tendientes a adecuar los medios a los fines, o de los habitus de Bourdieu, como disposiciones adquiridas, permanentes y transferibles (la historia hecha cuerpo), es difícil encontrar rastros de ideologías imperecederas. Quiero decir, es improbable que encontremos formas ideológicas deshistorizadas.
Respecto a la mortalidad de los dioses, prefiero dejar el tema en manos de la antropología antes que someterlo a la especulación filosófica.
Sobre los pastores, no estamos tan lejos. Coincidimos en la degradación identitaria y en la persistencia del aparato y algo del orden de la fe. Si no hay fe y mito fundante no hay religión, está claro. Pero esa fe y ese mito son como las regalías legadas por el Primer Trabajador que hoy usufructúan a gusto y placer los pastores. El plexo de sentidos que alumbró a la fe o que estaban implícitos en el mito fundante es hoy una excusa, al final del día lo que cuenta es el uso interpretativo, hermenéutico, que hacen los dueños de la Iglesia. Por supuesto, en esa hermenéutica figurada hay palabras pero también hay gestos al amparo del Estado. Dicho de otro modo, hay una materialidad que sostiene a la fe pero no necesariamente es la misma materialidad del origen. Lo que queda claro es que el peronismo no resulta apto para ateos.